La pija que me enseñó que ser rica no lo es todo.

Hola, amigos.

O no tan amigos, que mira que cada vez que abro Curious Cat aprovecháis para desatar todo el odio que tenéis ahí después de leerme tol rato voluntariamente.

Odio fundamentado por supuesto en que no podéis soportar que sea coleccionista de arte y que tenga que madrugar para llevar el yate a la ITV de yates.

El yate, digo. UNO de mis yates.

PUES BIEN. Os consolaría saber que una vez conocí a una tía MÁS PIJA QUE YO.

Ya, ya sé que a priori puede parecer complicadísimo, pero sí.

Conocí a una chica que era de una clase social medio-alta. O alta, directamente, era una tía que tenía pasta. Bastante pijilla para lo que estoy yo acostumbrada.

El caso es que justo yo me estaba mudando y me acababan de dar las llaves del piso, todo por medio, y la chica cuando estamos tomando algo me dice “bueno, me vas a enseñar tu casa nueva o qué” y claro, yo pasé por alto todo el tema de las cajas, de que no había puesto ni sábanas, que estaba todo hecho un cisco y por supuestísimo que fuimos a mi casa nueva y follamos como dos auténticas zorras hambrientas entre cajas de mudanza.

La tía era pijísima y tenía un cochazo NARANJA.

Pues nada, todo ok.

Ahí se quedó la cosa.

Buen rollito, jaja, jiji. No, claro. No os lo creéis. Si no esta entrada DE QUÉ.

QUÉ COÑO HARÍA ESCRIBIENDO AHORA SI NO HUBIERA PASADO ALGO ABSOLUTAMENTE DEMENCIAL????

Ese día yo ignoraba la fiesta de la locacoñez a la que asistiría como invitada VIP días después.

Pero remontémonos a mis días de colegio. MARAVILLOSOS. Yo con mi moto, fumando con 16 años para darme un súper hostión con la mano abierta, etc.

Yo ahí tenía una amiga que era amiga amiga, de esas amigas que somos guays todas pero luego nos apuñalamos en cuanto tenemos la más mínima, minimísima oportunidad? Pues así. Y ella tenía un apartamento en la playa. Y yo me fui con 16 años una semana con ella allí.

Allí me presentó a sus amigas y claro, yo tendría 16 años, pero el coño ya me funcionaba perfectamente, y el radar lésbico ni os cuento, y había una tía de Madrid que yo pensé “uy esta es bollera” pero nada, sin más, salíamos “de fiesta”, hacíamos el gilipollas en la piscina y en la playa, y yasta.

El año siguiente yo conocí a una chica en Madrid.

Salí del armario con mis amigas.

Mis amigas hiper pijas que fue como… “VALE NO TE PREOCUPES”

Y por detrás “UFFFFFFFFFF PERO BUENO!!!!! K ASCO!!!!!”

Que ni me hablan ahora por eso.

Y ellas están puto amargadas y con cara de viejunas que no hay ácido hialurónico en el mundo CON Q10 que lo arregle ahora con 30 con sus putos mismos novios de 15 años.

Un saludo si me leen.

En fin, el caso es que MI AMIGA, cuando yo estoy contándoles que estoy yendo a Madrid a ver a una chica y que me estoy liando con ella y eso me preguntan que a qué instituto va.

¿Adivináis?

EXACTO.

AL MISMO QUE LA CHICA DE LA PLAYA.

¿¿¿Cómo???

No puede ser TANTA CASUALIDAD.

¿Que no? Madre mía. Os digo yo a vosotros que sí.

Y mi amiga “ostras te acuerdas de mi amiga XXXXX de la playa?????? PUES ELLA ESTUDIA AHÍ”

Y yo hombre claro que me acuerdo (la bollera)

Pues le pregunté yo a mi chica y ESTABAN EN LA PUTA MISMA CLASE. Porque mi chica era un poco lerda y había repetido curso.

Mi colega y yo nos descojonábamos con la PUTA CASUALIDAD.

Pues bueno, como mi colega se lo contó a la de la playa, la de la playa ya sabía que yo era bollera, y tardo PERO NI CINCO MINUTOS en pedirle mi teléfono y hablar conmigo.

Tíííííííiíííía me encantaría volver a verteeeeeeeee.

Y yo quedé con ella.

Y bueno si con 16 era aparentemente bollera, lo que me encontré fue el SÚMMUM DEL BOLLERISMO.

Era una furgoneta de Boyaca.

Madre mía.

Pues nada, por supuesto que se intentó liar conmigo pero yo no quería y buen rollito pero hasta ahí.

Bien.

Hecho este paréntesis, volvamos a la pija que me follé entre cajas de mudanza.

Esa chica estaba bastante rayada por la ex, o no sé qué historias, y a mí me contaba todas sus rayadas, pero bueno luego me comía el coño así que todo ok.

Una noche viene a mi casa, en plan un día entre semana, nos liamos y seguidamente me dice que “no quiere seguir conmigo”

Y yo “pero si no estamos de nada”

Y ella “ya ya pero QUE NO QUIERO SEGUIR CONTIGO”

Y yo pues… ok.

Y ella “MAÑANA TE TRAIGO TUS COSAS”

Y yo… pero si no tienes nada mío xD

Y ella “sí sí…tengo un libro”

Y ERA VERDAD. Tenía un libro mío porque mira, ahí todavía a mí me faltaban palos en la vida y aprender que NO SE PRESTAN LIBROS.

NUNCA.

JAMÁS.

PORQUE LA GENTE ES PUTO SUBNORMAL Y NO LOS DEVUELVE.

Un saludo a todas las putas retrasadas que tienen libros míos.

Pero libros que tenía con dedicatorias y todo, eh.

En fin.

Qué puto asco me dais, malditas ratas miserables.

Bueno.

El caso es que no recuerdo qué libro era, pero cuando ella vino a devolvérmelo al día siguiente, yo estaba con una chica con la que follaba habitualmente. Follando, claro.

No sé, yo era joven.

Y me levanto porque reventaba el timbre y la puerta de mi apartamento. Le abro en bragas y camiseta y ella “por qué me abres así” y yo pues mira, porque estaba en la cama descansando y tal.

Me da el libro, entra, y yo “vale ok adiós” y ella “no me invitas a una cerveza?”

Y yo mira… no, porque…

En ese momento sale la chica de la habitación a coger agua.

Se me queda mirando.

Me dice “mira, MUY BIEN”

Y yo… PERO SI ME HAS “DEJADO” TÚ AYER.

La piba se pone todo gilipollas y se pira.

Ahí se queda la cosa.

Al cabo de los días, pues digamos 2-3 semanas, yo todos los fines de semana salía por ahí y antes hacíamos la “previa” en mi casa con mis amigas. Y eso a la pija le encantaba.

Las fiestas en mi casa es que siempre dan para mucho.

Ese día, había venido la bollera de la playa amiga de la de mi clase del colegio de cuando tenía 16, y estábamos con mil gilipolleces.

Me llama la pija.

“Me quiero ir contigo de fiesta, pero como amigas”

Y yo vale, pues vente.

Se viene.

Y ve a la bollera de la playa. Y dice “coño, esta tía es amiga de unas putas tiradas que conocí amigas de mi ex”

Y la bollera de la playa en plan “hostia esta es una puta pija amiga de mi colega”

Y yo… PERO POR QUÉ SE CONOCEN TODAS.

Todas las clases sociales unidas.

Y la pija toda la noche en plan “tú qué tienes con X” (la bollera de la playa)

Y yo “nada, es colega”

Y ella “pues te está entrando”

Y yo PERO VAMOS A VER A TI QUÉ MÁS TE DA.

PUES QUE NO TE PEGA NADA ESTAR CON ESTA TÍA.

Y yo PERO TÚ QUÉ COÑO SABRÁS LO QUE ME PEGA Y LO QUE NO TRONCA.

Pues se cabrea.

Se pira.

Vuelve al cabo de una hora o así al bar.

Que te echo de menos.

Y yo… madremía.

Yo la verdad que sí estaba tonteando un poco con la bollera de la playa, pero la pija estaba indignadísima porque yo le comiera la boca a alguien que no colecciona arte así que pululaba a mi alrededor marcando territorio pero COMO AMIGAS CLARO EH.

Llegado un punto de la noche yo la verdad estaba cansada. No me apetecía nada lo de la bollera de la playa, estaba cansada de que me meara la pija, estaba cansada en general.

Así que me piro.

Voy a coger un taxi.

Cuando me monto en el taxi y le doy mi dirección, de repente, se abre la puerta violentamente.

Es la pija.

Dice “Puedo irme contigo?”

Y le digo “No”

Y ella “Por favor, no tengo dónde dormir”

Y yo… “Sube”

El trayecto en el taxi fue TENSO como él solo.

Los primeros 5 minutos.

Después me empieza a coger la manita.

Y yo riéndome en plan “pero tía, qué es lo que quieres”

Y ella “no, nada”

Y yo bueno te quedas a dormir pero COMO AMIGAS.

Y ella “sí sí”

Cuando llegamos a mi casa me dice “joder ni me dices nada de tomar un fresquito* ni nada” (* mi manera de llamar a los cubatas)

Y yo pues no, yo me voy a la cama, ahí tienes el sofá.

Y ella “tía no seas borde, joer”

Y yo pero qué COJONES QUIERES.

Total, como la verdad me la sudaba bastante, al final pongo musiquita y un par de copas.

Y ella “joder, es que me da la vida esto”

Y yo pues eres tú la que no lo quiere.

Y me cuenta la rayada con su ex OTRA VEZ.

Y yo AY MIRA, EH.

Voy al baño.

Cuando vuelvo, tenía que pasar en el sofá por delante de ella para volver a sentarme.

Y cuando paso me coge el brazo.

Y me tira hacia ella.

Me siento encima de ella y yo “pero qué te pasa”

Y ella “es que me encantas”

Ya, ya, puta loca de manual, pero mis bragas no tienen manuales de psiquiatría y lo que hacen es inundarse a la mínima idiotez.

Una vez más, mi coño se adueñó de mi razón y le empecé a comer la boca.

Ojalá una Civil War entre mi cerebro y mi coño.

Nos liamos mazo en plan bastante cerdo y por la mañana me suelta (pero tal cual) “TE VOY A DENUNCIAR”

Pero todo seria.

Y yo jajajajaja

Y ella vistiéndose “TE VOY A DENUNCIAR ME VOY AHORA MISMO A DENUNCIARTE”

Y yo ??

“QUE MI PADRE ES ABOGADO BALBABLBLALBLABLALBLBAL DENUNCIA BALBLABLALBALBLABL”

Y yo pero qué cojones dices?¿

“Que has abusado de mí”

Y yo ¿?¿?¿?

Pues bueno, hasta aquí puedo contar por razones de seguridad personal.

El caso es que la piba estaba piradísima, pero piradísima.

Y la bollera tirada de la playa me dijo “VES COMO LAS PIJAS NO SON MEJORES”

Y qué razón tenía.

Qué razón.

Nunca os fiéis de nadie… aunque coleccione arte.

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La monitora de spinning

¿Os imagináis que alguna vez me pasara algo normal con una chica?

Este blog acabaría súbitamente.

El blog está programado de hecho para autodestruirse en caso de que me ocurra cualquier cosa normal.

Pero vamos, no os preocupéis, porque se ve que estoy rodeada de baterías antiaéreas por si a la normalidad se le ocurre querer sobrevolar mi vida.

Como he comentado en alguna ocasión, es harto complicado suscitar en mí algún tipo de interés “romántico”. No soy una persona idealista, ni de deslumbres fáciles. Y me gusta estar sola, en realidad. Disfruto de mi tiempo, hago muchas cosas, y ceder mi total independencia o compartir mi intimidad no es algo que haga a la ligera. Soy un ser bastante social, pero nunca confío 100% en nadie, dosifico muy bien la información que doy y cómo la doy a cada persona según el lugar que ocupe en mi vida. Hay personas de mi entorno que no saben cosas “tochas” sobre mí, a pesar de pasar bastante tiempo conmigo. En mi vida hay espacios que nadie ha cruzado nunca.

Y siempre me pasa: conozco a una chica y a los tres días (o al mes, o cuando sea) SE CREE QUE ME CONOCE PERFECTAMENTE. Y esto pues ya hace que mis baterías antiaéreas de la gilipollez volante se activen, claro.

Toda esta introducción la hago porque no soy una bollera Tarzán, que va de liana en liana y necesita estar siempre con alguien. Así que he tenido un tiempo en mi vida de darme un descanso, de no empezar relaciones, ni rollos, ni nada. Estar tranquila. Sin líos. Porque no me compensa. Mi vida no es más plena ni más feliz por tener parejitas ni gilipolleces con nadie.

Lo que ocurre es que yo a veces también soy humana, y estar meses sin que mis piernecitas rodeen una cadera femenina de un modo que no sea solo echar un polvo cerdo, tener algo de interés en alguien y dejarme dar un poco de amor pues también hace mella. Así que a ver, cuál es la solución, decidme. ¿Hablar con personas de mi entorno? ¿Salir? ¿Apuntarme a un club de lectura y conocer lesbianas cultas? NO. PARA QUÉ HARÍA SEMEJANTES COSAS NORMALES.

Me apunté a una web de estas de citas.

Pagando la cuota, sí. Por supuestísimo. No me escondo.

De alguna forma tendré que blanquear dinero.

Y claro, la fauna que ha salido de ahí pues ni os cuento.

Por ejemplo, la del Pijama de Pelotillas salió de ahí también.

El caso es que estoy yo ahí filtrando por lo de siempre: fuera las ola wapa k tal, los tíos cerdos, las que me parecen mongolas, las que no me caen bien, las que no me gustan, las que… en fin, todas fuera, horrible. Ya no hay más perfiles. Qué sola me voy a quedar. Iba a apagar el ordenador maldiciendo mi terrible existencia, y a coger mi dildo doble aceptando que me quedaré sola para siempre, y de repente:

¡Coño, esta tía me suena mucho!

Miro su perfil.

No la ubico.

¿De dónde es? La conozco seguro. La tía tenía fotos de ella haciendo deporte y tal y la intentaba ubicar en alguno de mis gimnasios pero nada, que no caigo.

Meh, será una cara común.

Entonces, me escribe un mensaje.

“Hola, ¿de qué nos conocemos?”

Mierda. Que sí que nos conocemos de algo.

Y ya hablando intentando darnos ideas de curros, de gyms… DE DÓNDE COÑO NOS CONOCEMOS.

Pues AL DÍA SIGUIENTE, me vino EL FLASH.

Resulta que hacía un par de años, cuando yo hacía prácticas de entrenador personal, coincidimos en el mismo gimnasio y ella era la monitora de spinning.

Jodida casualidad.

Yo a ella la recordaba algo mayor que yo, pero vamos, una tía normal, con su cuerpecito bien, normal, y bastante maja, que los primeros días me ayudó con su tarjeta porque la mía no funcionaba, un día nos fuimos un montón de compañeros a comer, y movidas varias. Pero tampoco es que nos hiciéramos súper amigas, solo del trato allí cuando coincidíamos.

Oye pues mira, la recuerdo agradable, vamos a relajarnos y a conocernos un poco. Y hablamos bastante.

Ahí vino cuando a los 4 días ya se creía que me conocía de algo y se puso HÍPER PESADA. Bollera loca warning. Todas las alarmas de la locacoñez activadas en mi cerebro. Pero pesada de que ni mi madre ni mis novias me han hecho tantísimas preguntas en tan poco tiempo, que eso era un interrogatorio de la CIA y todo obsesionada con quedar. Con que fuera a una clase suya de spinning, con que quedáramos a cenar, con que quedáramos a que le enseñara a boxear, que si yo hacía crossfit que ella hacía “body pump” (AY MIRA, EH)

Yo no podía quedar esa semana, le dije que la siguiente mejor.

Y dramón que te crió.

Una semana y ya tenemos drama. No dejo de batir récords decepcionándome. Amazing.

Ella ya haciendo planes para la semana siguiente como si fuéramos novias, creyéndose súper especial encima, y yo ya bufándome como los gatos y pensando: “si es que ni una puta chica normal en el mundo” y sin ni putas ganas ya, la verdad.  Nada como que me presionen para algo para que me de asco inmediato.

A la gente se le olvida que el hecho de que tengan muchísimo interés en ti no significa que sea recíproco. Por muy bien que te traten, por muy bien que quieran hacerlo.

Fruto de su angustiosa obsesión por vernos, se dedicó a mandarme fotos y vídeos suyos durante un día entero pero de la manera más ridícula que os podáis imaginar.

No solamente es que se dedicara a decirme “mira, tengo los ojos AZULES, como tú” (y los tenía MARRONES), y a decirme que era “castaña clara casi rubia, como tú” y era MORENA, que yo pensaba que era vacile, pero no, la tía era un poco Mujer Blanca Soltera Busca. Es que además estaba totalmente cambiada, estaba como… desmejorada a como yo la recordaba y haciendo el retrasado mental en los vídeos, era un espectáculo dantesco. Desde luego, si quieres ligar conmigo, malísima táctica la de decir que eres un clon mío y hacer muchísimo el anormal. Básicamente porque me ACOJONAS.

Con todo eso, yo la verdad desistí. Menuda puta locura. Así que dejé de hablarle “tanto”, a ver si lo pillaba. Yo soy una persona educada y suelo responder, pero si NO TE BUSCO NUNCA, será por algo, DIGO YO. Como por ejemplo que no me interesas nada. Ni tú, ni tu puto desequilibrio.

Pero que no que no, ella seguía mandándome tochos, canciones, vídeos ridículos rodando por el suelo, gritando subida a un fitball, metiéndose globos en las tetas y pinchándolos… pero de verdad, nada gracioso, era todo ansiosísimo, rollo HAZME CASITO.

Al segundo día de no hablarle tanto me escribió un tocho muy intensito por guasap diciéndome que yo le estaba haciendo daño, que no tenía ni idea de lo que le dolía que la tratara así (dos semanas hablando por guasap, os recuerdo) y que lo estaba pasando FATAL. Y que yo a ella le gustaba mucho (no me conoce de nada) y que tenía muchísima ilusión y yo estaba jodiéndolo y blablablaba.

Y me bloqueó.

Yo suspiré mirando al cielo mientras me preguntaba por qué no puedo estar yo loquísima del coño también y al menos así me podría relacionar sin que la gente me de asco.  Pero oye, mira, que muchísimo mejor.

Hastaluegomaricarmen.

A las dos semanas o así me desbloquea.

Me pregunta que qué tal un viernes. Yo le digo que bien, en plan normal y no sé si estaría yo ovulando, o gilipollas premenstrual perdida que me enternecí y le dije que si esa tarde quería tomar una caña, que iba a estar por la zona donde ella vivía porque tenía una clase al lado.

Y se pone a decirme que lo siente muchísimo, que lleva una semana saliendo con una chica y que está muy enamorada y que mejor no vernos. (Me desbloqueó para decirme eso)

Yo arqueé la ceja hasta que rozó los anillos de Saturno y le dije que ok que pos qué guay y me volvió a bloquear.

Total, que este fue mi último intento de “conocer” a una chica.

¿No os parece precioso?

Seguro que a mis exs sí.

Pero no me importa que nadie lea cuán desgraciada es mi vida sentimental, las cosas son como son. Las cosas vienen como vienen. Asumirlo es el primer paso.

Cuando os preguntéis por qué me niego a permitir que se acerque nadie a mí, recordad todas estas historias. Qué pereza, de verdad.

Entre las zorras, las pardas, las locas, las niñatas, las dependientes emocionales, las flipadas y las tontas que me cruzo, prefiero mil veces mi arnés atado a la almohada.

Un beso desde el búnker de mi corazón escondido en alguna parte de un desierto de Arizona.

Si el karma existe, yo creo que ya he pagado todas las deudas.

El pijama de pelotillas

En un lugar de una página de contactos, de cuyo nombre no quiero acordarme… (aunque me acuerdo, ya os lo digo)

No ha mucho tiempo que vivía una hidalga de las de lanzas en los pezones, adarga antigua para combatir los bollodramas, rocín que era un iMac de 27″ .

Esta sobredicha hidalga, los ratos que estaba ociosa – que eran los más del año – se daba a leer perfiles en esta página de contactos, con tanta afición y gusto, que desarrolló muchísimo el ejercicio de la seducción y administración de su hacienda bragas; y llegó a tanto su curiosidad y desatino en esto que vendió su puto honor y dignidad, llevándose a casa cuantas bolleras pudo y, de todas, ninguna le parecía bien.

Porque estaban locas del coño, básicamente.

Con estas razones, perdía la pobre caballera el juicio y desvelábase por entenderlas y desentrañarles el sentido, que no se lo sacara ni las entendiera el mismo Aristóteles, si resucitara solo para ello. No estaba muy bien con sus heridas, por mucho que intentaran curarle no dejaría de tener el rostro y el cuerpo lleno de cicatrices y señales.

Pero, con todo, continuaba con la promesa de aquellas inacabables aventuras.

La valentía, le iba en zaga.

Vale, vale, ya dejo de hablar en castellano antiguo.

Pos eso, que estoy yo ahí una tarde pim pam pim pam leyendo perfiles (sin ni putas ganas, para qué os voy a engañar) y bueno, de repente me escribe una chica que OH, SORPRESA, me parece idiota nada más hablarme pero me dije “A ver, Jefa, no seas putoloca tú también, y dale una oportunidad a la chica, y a ti también coño, que te van a salir telarañas en el coño con esta actitud, no bufes antes de tiempo” y bueno, hablé algo más con ella y meh, bueh, al menos no tiene faltas de ortografía y tiene una gramática aceptable, demos una oportunidad.

A los cinco minutos de conversación ya me planta su teléfono diciéndome que “no suelo hacer esto pero es que me va esto mal y aparte me has caído SÚPER BIEN”

UUUUUUUH. BOLLERA LOCA WARNING. DRAMALERT.

Pero, decidme, qué creéis que hice.

Ignorar ABSOLUTAMENTE TODAS LAS SEÑALES QUE EL UNIVERSO ME ESTABA LANZANDO A LA CABEZA y escribirle.

Bueno. La tía me parece subnormal. O sea, subnormal de que tiene 3-4 años más que yo y le faltan tantos veranos que ya es que le harían falta seis o siete vidas en un planeta que no orbite y viva solo en verano para recuperar los que le faltan.

A los dos días me cuenta que tiene 2 hijos que estaba con un tío y no se qué. Cosas muy raras. Yo pienso en pasar de todos esos líos turbios (no por los niños ni nada porque yo solo quería un polvo, no me planteaba ser su pareja) pero ELLA ERA RARA EN SÍ.

En plan diciéndome movidas “buah, vas a flipar conmigo, MUCHACHITA

Y yo pensando, PERO MUCHACHITA DE QUÉ, QUÉ DICES. NO SABES CON QUIÉN ESTÁS HABLANDO.

Y no podía guarrear con ella porque no tenía ni puta idea tampoco, ella era en plan en mitad del pseudocerdeo: “AH PUES NO SÉ, ES QUE NUNCA ME HE ACOSTADO CON UNA MUJER”

Comentarios de mujer de 80 años de una aldea perdida en las montañas, comentarios como de tía MUY PARDA.

Mira, no sé, es que es COMPLICADO DESCRIBIR LAS SENSACIONES DE MIERDA QUE ESA TÍA ME PROVOCABA. Hay tantos comentarios imbéciles que me aturullo y no sé elegir el peor.

En fin, de darme asco la tía a niveles de flipar, que me caía mal vaya, yo intentaba darle una oportunidad porque tenía un nivel social-cultural que me resultaba interesante, no era una niñata que es con lo que doy últimamente, pero es que la tía era GILIPOLLAS, básicamente. Y yo me estaba conformando con que no fuera una choni niñata bollera golden chunga.

Conforme pasaba el tiempo, la tía se obsesionaba más conmigo. En plan “es que me gustas muchísimo, no me puedes gustar más, es que me encantas, es que ME VUELVES LOCA”  (NO MIRA, LOCA YASTABAS TÚ CUANDO YO TENCONTRÉ)

A mí ya empezaba a escamarme todo eso y corté el contacto. Rollo dejar de contestarle y tal y cual. La chica tooooodos los días mandándome los emoticonos más tristes que existen. Me imagino que no habría emoticono capaz de expresar su magnánima tristeza, porque compensaba este hecho con enviarme ocho mil emoticonos tristes a lo largo del día.

Me escribió hasta un poema del MIEDO QUE TENÍA DE PERDERME SIN CONOCERME.

Absolutamente patético.

El caso es que gracias a mis altibajos hormonales, le concedí una segunda oportunidad. Bueno, altibajos hormonales y mucho ron con coca cola.

Volvimos a hablar y nada, ya ella un poco más tranquila porque se dio cuenta de que si se ponía ansias la mandaba a volar.

Pero vamos, que nos mandábamos vídeos, fotos, audios… En fin DE TODO. Ella era de otra ciudad y yo estaba con 92843092830482034820348 cosas y en plenos exámenes así que le dije que me dejara terminar los exámenes y ya iba yo a verla. Y bueno, eso lo respetó.

A los 2 días me dice que se viene a Madrid a vivir, que es que deja a sus hijos y a su pareja y todo y que se viene a Madrid a ver si todo marcha bien con una RUBIA QUE LE VUELVE LOCA (ESA SOY YO)

Y yo… pero dejas a tus hijos allí?  Y ella “sí sí, si son mayores” (MAYORES: 6 y 8 años creo) EN FIN, ESTE ES UN GRAN DEBATE.

Pero vamos, a mí me llama muchísimo la atención eso de “abandonar” a tus hijos así. Lo que digo siempre, esta tía no vivió las cosas que quería vivir cuando le tocaban vivir y ahora otros pagan esas consecuencias. Que me parece valiente que ella quiera encarrilar su vida de otro modo si no es feliz así, pero joder, lo vi todo como muy… “violento”

Pero vamos que eso es otro tema, el caso es que la piba dice que ya está en Madrid y que quede con ella. Y que curra cerca de mi casa, además.

Y yo: QUÉ PARTE NO HAS ENTENDIDO DE QUE NECESITO UN PAR DE SEMANAS QUE ESTOY HACIENDO DOS PUTAS CARRERAS, UNAS OPOSICIONES, TENGO CURRO, CONGRESOS, ENTRENAMIENTOS, MIL MOVIDAS, QUÉ NO ENTIENDESSSSSSSSSSSS PUTA LOCA.

(Ok, no se lo dije así, pero vamos)

Y ella: “vale vale, tranquila”

En cuanto terminé los putos exámenes que era lo que más me estresaba en ese momento, le dije que bueno que veíamos ya un día para quedar.

Pasan unos días y bueno, mi cumpleaños caía en lunes así que el domingo yo me fui de cañas en plan “tomar algo por el cumpleaños” con unos colegas al mediodía. Pero vamos, tampoco sin muchísimo desmadre, pero unas cuantas birras sí llevaba yo en mi cuerpecito.

Así que sobre las 20:00 o así llegué a mi casa y de esto que no es que estés pedísimo, pero estás “tostá”

Me tiré ahí un rato a ver algo en Netflix y a las 0:00 (hora de mi cumpleaños) me llama esta chica por teléfono.

En plan felicidades y tal y cual y me dice “por qué no te vienes a casa y LO CELEBRAMOS, NOS TOMAMOS AQUÍ UNAS BIRRAS UNAS COPAS Y LO CELEBRAMOS Y TAL JEJE FOLLAMOS HABLAMOS JEJE”

A ver, yo en aquel momento ya sabía que era una tía netamente insoportable para mí, no me caía bien, me parecía súper pesada, me parecía parda, me parecía que tenía menos vida que una mosca, pero me aferraba con uñas y dientes a que más o menos tenía un nivel social medio-alto, a que escribía sin faltas de ortografía y… ya.

Muy triste por mi parte, ya lo sé. YA LO PUTO SÉ.

EL CASO, que sabiendo eso, y con mis 800 birras encima, le digo que ok que “por qué no”

La verdad que la tía es que no me ponía NADA xDDD pero nada de nada.

Y PA QUÉ VAS, os preguntaréis.

PUES YO QUÉ SÉ POR QUÉ CREÉIS QUE EXISTE ESTE BLOG, PORQUE HAGO EL PUTO GILIPOLLAS SIN PUTO SENTIDO.

Pues nada, si colgamos a las 0:15, a las 0:17 yo ya estaba con las tetas enjabonadas en la ducha y pensando qué bragas de follar ponerme. No tengo ganas, pero a ver, ES LO QUE TOCA. Si el destino decide que debo follar pues tampoco le contrariemos.

A las 0:30 tengo ya 2 WhatsApp de “¿¿¿HAS SALIDO YA??? ¿YA VIENES??????”

Y yo “A VER, ANORMAL, QUE TENGO QUE VESTIRME Y TARDO MÍNIMO 30 MIN EN LLEGAR A TU PUTACASA”

Bueno, un poco ANSIAS (oh, vaya, qué sorpresa, lo mismo que desde EL PUTO PRIMER DÍA) y MUY pesada (wow, inimaginable, twist plot)

Al final llego a su casa a las 1:30 más o menos (a ver, soy rubia y dudé demasiado entre dos bragas de follar)

Me empieza a montar el drama por guasap de que si “el lunes ella curra” y yo A VER, TÚ QUERÍAS QUE VINIERA “A CELEBRARLO” y aparte que coño, yo seré ingeniera de telecomunicaciones pero el teletransporte AÚN no lo domino.

Pues nada.

Subo a su casa.

Llamo al timbre.

(Yo toda mona, duchadita, pelito planchado, maquilladita)

Me abre la tía en un pijama lleno DE PELOTILLAS, súper viejo como con dibujos de muñecos de nieve, o algo así, con el pelo grasiento, recogido y me mira en plan como de arriba a abajo con una cara DE ASCO de alucinar.

Yo la saludo bien, me dice “quieres una birra”

Y yo venga va! (VAMOS A ANIMARNOS UN POCO)

A todo esto la casa mega en silencio, que parecía un convento y yo BUENO QUÉ UN POCO DE MUSIQUITA O ALGO NO? Y ella puf, qué pereza (y bostezando)

Me da una Mahou verde (MAHOU VERDE ODIO LA PUTA MAHOU VERDE ME DA MUCHÍSIMO ASCO LA PUTA MAHOU VERDE Y ESO YO SE LO HABÍA COMENTADO A ELLA, QUÉ COÑO, SE LO COMENTO A MILES DE PERSONAS TODOS LOS DÍAS EN RRSS, NO LO VA A SABER MI PUTO “ROLLO”??? )

Le digo que qué zorra, que mahou verde.

Y ella “pues es lo que hay”

Y yo pensando “si es que es tonta la pobre”

Total, que ella no se coge una birra y le digo “tú no te tomas una?” (más que ná por si estaban todas envenenadas o algo)

Y ella “no, es que yo no bebo alcohol”

UUUUUUOOOOOOHHH

OTRA PUTA MENTIRA.

Días por WhatsApp de “ajajaja tía estoy de cervezas jajajaja qué pedo jajaja”

Hija de puta.

Pues nada, bueno, nos sentamos en el sofá a hablar.

La tía se sienta con aires de grandeza mirándome con cara de asco desde prácticamente la otra puta punta del sofá. Y hablándome como todo sobrada y gilipollas.

Mi cerebro no dejaba de repetirme “ESTA CHICA ES TONTA ES QUE POR QUÉ NO QUIERES ACEPTAR QUE ES SUBNORMAL, JODER, QUE ES GILIPOLLAS”

Y yo “calla, joder, calla” implorándole a mi coño que tomara el control de mis pensamientos como siempre, joder. Pero mi coño estaba súper callado, muerto, encogido. Mi coño se estaba autotapiando con 200 kilos de ladrillos, poniendo un alambre de espinos, un férreo sistema de seguridad y elevando El Muro de Invernalia alrededor.

Yo no entendía nada.

Mientras me medio hablaba, porque ni  hablaba, era una sosa de cojones, yo observaba su pijama de pelotillas que era EL ANTIEROTISMO, viejo y cutre, y sus pintas de dejada para todo lo de diva que iba.

O sea, insistes locamente, no paras de decirme lo que te encanto, y ahora cuando estoy ahí contigo me abres hecha unos zorros y con una actitud GILIPOLLAS ¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿? PERO WTF.

TOTAL: al final a la media hora me fui, un poco borde y seco todo, dejándome la Mahou entera por supuesto, y sin entender nada.

Nunca me volvió a hablar.

La cosa es: ¿Qué cojones pasó?

A) No le gusté en persona (a pesar de que me había visto de todas las maneras posibles previamente)

B) No le gustó que llegara pedo

C) Esta tía es SUBNORMAL como llevabas viendo desde el principio no tiene más explicación que que es GILIPOLLAS

D) No te rayes tía, no te merece.

Supongo que el Karma debe tener algo precioso preparado para compensarme TODA ESTA PUTA MIERDA.

La vecina de mi ex (Tercera Parte: EL DESENLACE FINAL)

Hallándome inmersa en el vórtice del más absoluto y caótico sinsentido, yo me aferraba (físicamente) (y supongo que también psicológicamente) a una lata de cerveza. Suspiraba presa del hastío frente a unas fotos enmarcadas que protagonizaba mi ex. Mientras contemplaba a mi ex, sonriente, dulce, y angelical en las fotos, mi ex la de la vida real graznaba histérica mientras recogía los restos de un bote que ella misma había tirado con toda la intención del mundo para sabotear mi (nuestra) cita con La (su) Vecina. Lo recogía con una toalla a modo de turbante en la cabeza y con la diligencia de los “Perezosos” de Zootrópolis.

Mientras soportaba de manera estoica la cantidad de barbaridades, improperios e insultos que mi ex me dedicaba, yo asía con fuerza mi lata. Lata que, un par de días antes, había comprado instantes después de conocer a la madre encantadora de la chica histérica que, sin conocerme de nada, ahora me increpaba por una puta red social cutre de bolleras.

La Vecina estaba diciéndome que ODIABA LA IMPUNTUALIDAD y yo “que sí que sí, que yo también, pero a ver, no dependo de mí tronca, vente a su casa y tómate una cerveza tranquilamente mientras esta termina de arreglarse, que no pasa na coño, calma, buen rollo”

Y La Vecina súper borde, “QUE NO, QUE YO DESDE EL PRINCIPIO HE DICHO QUE SOLO QUEDO CONTIGO QUE TU AMIGA NO PINTA NADA”

Yo ya me bebí la lata de un trago y la arrugué en mi mano como si fuera un folio.

Fui a por otra lata.

Mi maldita ex desequilibrada diciéndome de repente que “qué le quedaba mejor” con una sonrisa de zorra mala que jamás se borrará de mi cabeza. Y cambiándose 30 veces.

Quitándose la camiseta y abrazándome y que por qué no nos íbamos a cenar ella y yo.

La Vecina atacá mientras diciéndome que a tomar por culo lo de quedar.

Le dije a mi ex que dejara de comportarse así, cojones. Que parecía que tenía 12 años.

Entonces mi ex se pone LOQUÍSIMA llorando y gritándome, me clava las uñas, me empieza a dar de hostias en el brazo, PUES VETE CON LA ZORRA ESA, ¡¡¡PERO VETE CON ELLA!!! y tirándome mis cosas por ahí, mi ropa, mi neceser al suelo…

Y yo dije: “mira, hasta aquí hemos llegado”

Empecé a recoger mis cosas y le dije “me voy a ir, porque está claro que esto así no” (obviamente si le devolvía la hostia la dejaba en el sitio)

Y ella: ¡¡¡PUES SÍ, VETE CON ELLA!!!

Total, la cosa estaba muy fea, os podéis imaginar, así que ya yo no cantaba Estopa, ni Sinkope, ni nada. Cero buen rollo. Hastaluegomaricarmen. Y toda Barcelona para mí esta noche. JAJAJAJA. Ahí te quedas, pringada. No, pero en serio. Mu mal rollo.

Recogí mis cosas a toda hostia con el brazo lleno de arañazos y moretones, y salí de su casa dispuesta a buscar un hotel, y ni me dio tiempo a hablar con La Vecina. Cuando salí de casa de mi ex con mi maleta a toda prisa en medio del dramón, en plan estampida total, miré fugazmente a la mirilla de La Vecina, pensando que probablemente estaría ahí detrás agazapada como una zorra.

Le mandé un mensaje por Wapa con mi número y le dije oye, llámame que se ha liado una guapa. Y ella “ya, tía, si os he oído, si te he visto por la mirilla salir con la maleta”

Total, que me llama, yo iba ya a las once de la noche andando por medio de Barcelona, con mi maleta y me dice “pero párate ahí que voy a por ti, coño”

Y yo pensando “BIEN, ALGUIEN CON INICIATIVA EN ESTE MUNDO. GRACIAS SEÑOR.”

En lo que llegaba esta piba digo bueno, pues voy a sacar dinero mientras.

MI CARTERA SE HABÍA QUEDADO EN CASA DE MI EX.

ME CAGO EN LA PUTA.

Intento escribirle a mi ex y ya me había bloqueado en WhatsApp.

Intento llamarla y ya me había bloqueado en las llamadas.

Maldita sea.

Empiezo a mirarme en los bolsillos de los vaqueros y tenía unos 45€ en total en efectivo.

Entonces me llama La Vecina.

“¿Eres la rubia que está en el cajero, no?”

Y yo: “sí”

Y ella: “te estoy viendo”

Y yo: “pero dónde estás”

Y ella: “joder es que me da mucha vergüenza”

Y yo: “a ver, no seas maricona”

Total, que veo, a lo lejos, desde la otra acera de la avenida, a La Vecina venir hacia mí.

Y le digo: “coño, por fin sales de detrás de la mirilla jajajaja”

“Jajaja”

“Jaja”

“jaja?”

La tía SECA y BORDE como ella sola eh.

Físicamente no me gustaba mucho, tenía solo dos años más que yo pero era un rollo como muy “señora”. Vamos, que para eso su madre me gustaba más.

Pero vamos, que el físico me la pela, y no estaba mal, pero es que con su actitud de mierda seria y estirada lo jodía todo.

Yo me dije “bueh, en peores plazas hemos zorreao”

Intento volver a casa de la zorra de mi ex acompañada de La Vecina, pero no había señales. Nos vería ahora ella desde su videoportero descojonándose en la oscuridad acariciando un gato imaginario.

Mi mayor preocupación en ese momento radicaba en qué hacer esa noche con mis cosas y con mi vida. Porque La Vecina no era una tía que se viera muy predispuesta a meterse una noche de desfase conmigo, ni a estar de buen rollo ni nada.

Le conté a La Vecina lo que había pasado, que estaba con la maleta en la puta calle, sin cartera, y ella “yo es que a mi casa no te voy a decir que vengas porque no te conozco de nada, pero te puedo ayudar a encontrar algo” y yo PERO SI ES QUE NO PUEDO ENCONTRAR NADA PORQUE NO TENGO CARTERA.

Total, que intento ir a un hotel y les digo más o menos lo que ha pasado, que al día siguiente intentaría ir a por la cartera otra vez y eso, que no había problema. En el hotel no me quisieron dar habitación porque decían que tenía que ser pago adelantado, que lo sentían un huevo, que no dependía de ellos mimimi, pero que si quería que me hacían el favor de guardarme la maleta. Y yo acepté, porque total, tenía 45€, podía prostituirme y salir de fiesta tranquilamente mientras mis cosas estuvieran guardadas. Pues yasta, venga, vámonos.

Y La Vecina “estás fatal”

Ya le empezaba a hacer gracia.

Pero a mí me estaba cayendo fatal porque NO AYUDABA.

Así que yo empecé a estar borde de cojones.

O sea, entiendo que no me conoce de nada, pero coño, que es una situación distinta.

En fin.

Fuimos a tomar algo y a mí me estaba cayendo la tía como una patada en los huevos, de verdad, qué tía más gilipollas.

Conforme más tiempo pasaba más nos picábamos, pero en plan mal eh xD. La cosa empezó como yo maja-ella borde, pasó por yo borde-ella maja y acabó en una situación muy extraña en Plaza Catalunya, que yo dije “ay mira eh, de verdad, qué necesidad”

La mandé a tomar por culo porque estaba muy flipada, y me senté en un banco allí.

Llamé por teléfono a unos colegas de Barcelona y justo estaban fuera de viaje esos días.

A tomar por culo.

Estoy SOLA.

QUÉ SOLA ESTOY.

QUÉ SOLA.

image

Bueno, como os podréis imaginar, La Vecina, A PESAR DE SABER QUE YO SOLO CONTABA CON 45€ EN EL BOLSILLO Y ESTABA SOLA EN OTRA CIUDAD, SE DEJÓ INVITAR A LAS CAÑAS.

Que sí, que yo soy gilipollas, pero bueno. Ya iba yo con 30€ para toda la noche en Barcelona.

Eso apenas me provocaba ansiedad. APENAS.

Pero bueno, voy a coger un taxi, y me voy de fiesta.

Seh. A tope. Sin miedo.

Pues amigos, cogí un taxi y le conté al taxista la historia de mi ex, La Vecina, mi cartera y mi maleta al taxista. El taxista no sabía si reír o llorar, así que me llevó donde quise SIN COBRARME LA CARRERA. Y el pobre invitándome a dormir a su casa que compartía con nosequién, pero que era mi casa, que si quería que podía ir a dormir allí, que joder, que qué putada. Y yo pensando: “bueno, al menos ALGUIEN EN ESTE MUNDO EMPATIZA UN POCO”

Llego a la zona donde iba a salir, me despido del taxista, y pienso “bueno, antes de entrar al garito voy a tomarme una cerveza aquí” (un bar guarro que había al lado)

Total, me tomé dos cervezas, empecé a hablar con los camareros, con unos tíos de allí, les conté la historia de mi ex, La Vecina, mi cartera, mi maleta y el taxista, y los pibes invitándome a birras, y acabamos cerrando el bar. Al salir me despedí porque yo tenía la idea de ir al otro garito, pero muy buen rollo.

Cuando voy camino del otro sitio, me paran unos travestis y me dicen que si tengo fuego. Les digo que no, que no fumo, y eso derivó en una conversación de 10 minutos sobre mil gilipolleces, entonces yo empiezo a contarles a los travestis lo de mi ex, La Vecina, mi cartera, mi maleta, el taxista, los pibes del bar, y en mitad del relato sale una chica de ese bar a fumar con otra piba y nos escucha.

Me dice que perdone, pero que se está descojonando.

Se une a nosotros y me dicen que coño, que entre, que me invitan a una copa, que qué cojones, que esa noche en Barcelona iba a ser memorable para compensar.

Una copa fueron 20, me fui de fiesta con los travestis y las dos chicas estas y sus amigos, acabé con la chica esta dándome besitos, y me invitó a irme con ella a su casa.

Yo le dije que no, porque vivía ella a tomar por culo, yo luego no sabía cómo coño volver, ella diciéndome que luego me llevaba, pero mira, yo estaba en plan indigente, y así debía ser ese día.

Y ella: “¿pero estás gilipollas?”

Y me despedí.

Esto es como un libro de Elige Tu Propia Aventura.

Serían las 5 de la mañana y yo deambulaba por un lugar indeterminado de Barcelona.

Todo ya chapadísimo.

Yo esperando a que el frío del alba acabara con mi vida, y gastar mis últimos 10€ en el Infierno.

Probablemente me encontrarían muerta dormida en un banco de un parque. Gran final.

Pero entonces, veo al final de la calle gente fumando en una puerta.

Fui acercándome hacia el sonido de la música que se oía cuando alguien abría la puerta como los zombies en The Walking Dead.

Y un pibe fuera del garito me dice que si quiero entrar y yo: “pero esto es un after o qué coño”

Y el pavo “es un after y es karaoke”

Y yo “pues vamos pa dentro”

Y él “son 10€ la entrada”

Y yo pensando “mierda, a tomar por culo mi fiesta en el infierno a lo Alaska, pero bueno, ya qué más da”

Total, estoy en la barra sentada en un taburete. El camarero era el único que estaba impecablemente sobrio en el lugar. Era demasiado dandy-barman para lo Walking Dead que era el garito. El único bien peinado y oliendo bien. Pero bueno, me sirve una copa con toda la delicadeza y el gusto del mundo. Todo un profesional.

Habla conmigo en plan buen rollo, porque yo a pesar de estar moco no estaba muy en modo borracho (al menos hasta ese momento)

Mientras hablamos se acercan unas tías que se ve que eran habituales del local, y se ponen a hablar con él y ya que estaba yo allí también, pues conmigo también.

Yo cuento la historia de mi ex, La Vecina, mi cartera, mi maleta, el taxista, los pibes del bar, los travestis y la chica esa.

Ronda de chupitos.

Se acercan unas pibas de unos 40 a hablar conmigo porque según una de ellas yo me parecía a alguien conocido. Los maridos de esas tías a tope conmigo, descojonados.

Unas risas.

El after estaba hasta las tetas. Estaba con el grupo de amiguitas del camarero, los maridos de las de 40, bailando. En los altavoces más cercanos a la barra resonaban las voces de la gente ya pasada que trataba de emular a Gloria Gaynor con “I will survive” en el karaoke.

Y eso pensaba yo mientras bebía mi copa rodeada de desconocidos que me reían todas las gracias: “I will survive”

Fue un momento muy de “soledad en compañía” que se me clavó en el alma con tanta fuerza que me destrozó en ese momento.

Pero bueno eh, no lloré. Aquellos eran momentos chungos para mí. El caso es que voy al baño y cuando salgo hay un chico del grupo de esa gente esperándome. Me pregunta que si estoy bien.

Y fue preguntármelo y se me llenaron los ojos de lágrimas.

Me dijo que él me veía una tía de puta madre, tal, pero que se me notaba que había algo ahí como que estaba conteniendo.

Y yo ya riéndome “venga, coño, qué manera más cutre de verme vulnerable e intentar meterla en caliente a las 6”

Se lo agradecí, nos dimos una palmada en el hombro como hombres y me dijo “venga, que te invito a una copa” y estuvimos hablando un montón en la barra. El tío era un encanto, la verdad.

Pero joder, yo estaba en un momento de esos que te dan durante la noche de rayada/bajón y no me sentía bien, pero… QUÉ COJONES. ¿Dónde estamos? Estamos EN UN KARAOKE. EN BARCELONA. SIN PODER SACAR DINERO. SOLA COMO UNA PERRA, PERO COÑO, JODER.

JODER.

Pues vamos allá.

Vamos a aprovechar este karaoke CELESTIAL.

Nos fuimos donde el karaoke. Cantamos 2 amigas suyas él y yo “A quién le importa” a petición mía por supuesto.

Salimos de allí como a las 9 de la mañana, pleno día, con un pedo considerable porque el pavo no dejó de ponerme una copa en la mano como Linus a Lily en “Cómo conocí a vuestra madre” y me fui con este pavo a desayunar.

Cuando entramos al bar a desayunar grité porque era un bar que hacía AÑOS, en un post-fiestón con unos amigos en Barcelona, había estado en ese bar y no sabíamos qué bar era, no nos acordábamos, pero eran unos desayunos de la hostia post-fiesta y unas hamburguesazas caseras súper buenas. Las mejores que hemos comido JAMÁS.

Pues yo despollada contándoselo al pavo este, haciéndonos fotos, mandándoselas a mis amigos, tomando cañas allí a las 9 de la mañana todo moco, y yo queriendo ir al hotel a por mi maleta y a casa de la zorra de mi ex a por mi cartera.

El chico me quería acompañar pero yo ya quería volar sola. El tío diciéndome que quería follar conmigo, metiéndome la boca, y yo a ver, A VER, A VER. A-VER.

QUE ESTO YA LO VEÍA YO VENIR.

El pavo me intentó meter mano hasta decir basta, me chiné, acabé sola sin ni un solo euro pateándome media Barcelona sintiéndome una rata inmunda para poder llegar a casa de mi ex y cagarme en su puta madre o partirle la cara para que me diera mi cartera, con el mocarro sideral de mi vida, probablemente siendo observada mientras por La Vecina del demonio.

Lo siguiente fue coger un taxi, ir a por mi maleta, contarle al taxista lo de mi ex, la Vecina, TODA la noche, coger mi maleta, darle 10 pavos a los del hotel por el favor (tirados por supuesto arrugados y con desprecio), volver al taxi y cogerme un AVE a Madrid jurándome a mí misma que, la próxima vez que se me ocurran gilipolleces moco, me eche una siestecita antes.

Pero bueno, sabemos que nunca lo haré.

Así son las cosas.

Cuando volvía en el AVE, La Vecina me escribió interesándose por mi estado y proponiéndome una cita cuando las cosas “estuvieran normalizadas”.

Pues va lista.

Lo que me pregunto es qué relación tendrán ahora mi ex y La Vecina viviendo puerta con puerta.

“Yo soy así, y así seguiré. Nunca cambiaré”

El efecto boomerang zorril

Hola a todos un día más desde este lado del Universo del Zorreo.

Últimamente no paro de enseñaros las tetas a todos y a todas, y si no os las estoy enseñando, es que estáis haciendo algo muy mal, como no hablarme, por ejemplo.

No sé, es que estoy súper zorra estos días en todos los sentidos y acepciones posibles.

Pero bueno, que no sé por qué siempre empiezo contándoos putas gilipolleces, cuando yo lo que quiero es relatar un episodio de mi vida sentimental de mierda.

Por cierto, esta entrada también la escribo cantando electrolatino, porque es que soy una Pitbull de la vida. No lo puedo evitar.

YA, YA VOY. Mis introducciones son los besitos lentos previos a follaros de manera salvaje y sin compasión por todas partes.

Hoy os voy a enseñar, que TODO LO MALO VUELVE. Y aprenderéis que, si eres mu puta, TE VA A VOLVER TODA TU PUTA MIERDA EN ALGÚN MOMENTO. (Antes o después, pero volverá)

Ok, es que en yoga me enseñan cosas sobre el karma y me vengo arriba.

Yo estaba con una chica en plan de rollito (OH VAYA, QUÉ NOVEDAD)

NO, pero nos llevábamos muy bien (Oh, vaya, eso SÍ que es novedad)

Na, teníamos un rollo súper guay. En plan que salíamos de fiesta juntas de vez en cuando, follábamos, pero luego cada una hacíamos lo que nos daba la gana con quien nos daba la gana.

Bien. Llegados a este punto quiero decir que siempre que he estado así con alguien, SIEMPRE HA PASADO ALGO DE MIERDA DESPUÉS y ESTO SÍ ES IMPORTANTE: NUNCA POR MI PARTE. Sí, y esto es una pullita para un par de personas.

SIEMPRE quien hace cosas raras es la otra parte. Y cuando digo siempre es SIEMPRE. Y ahora veréis un claro ejemplo.

Ok.

Llevábamos como un año liándonos, la tía sí que era un poco rara a veces, pero yo lo achacaba a que era bollera y punto.

Ese año, yo me fui a vivir fuera de Madrid, y bueno,  mientras tanto hablábamos bastante, cuando venía a Madrid quedábamos, salíamos, follábamos, todo bien. Normal.

Yo sabía (aunque la muy puta no me lo había contado y lo ocultaba —> PUNTO IMPORTANTE) por amigos en común, que ella se estaba liando con otra chica y de manera bastante habitual, y que por lo visto le molaba mucho, y tal. Ella siempre que yo sacaba el tema me decía que era su amiga.  (¿Por qué todas las tías me tratan como si yo fuera imbécil? xDDD es alucinante, pero bueno)

Y claro, sin conocerla demasiado, la otra ya me caía un poquito mal. Sí, lo siento chicos, yo también soy mujer y por mucho que intente luchar contra eso, mis hormonas femeninas siempre van a intentar imponer su dictadura y querer erigir su imperio de que me jodan esas mierdas.

Yo pasaba del tema mientras siguiera conmigo normal, porque tampoco era la mujer de mi vida, vaya. Y siempre que venía a Madrid cogía el mismo hotel para salir juntas, follármela como a una perra, y tal. Sin más. Era todo rutinario y como una vez al mes.

Pues una de las veces que vengo a Madrid, que habíamos quedado como todos los viernes que venía, me dice “ya salgo para el hotel”. Yo justo estaba cantando Estopa en la habitación (porque por aquel entonces aún no existía Pitbull) y nada, ordenando todos los dildos y preparando el arnés  esperando su llegada.

De repente, me dice que baje. Le digo “¿no subes?” y ella… “No, mejor baja y vamos a tomar algo y tal”

Muy raro.

Pero ok, la chica quiere tomar algo antes de comerse todo el cabecero, ok.

Bajo.

Le voy a dar un beso.

Me gira la cara pero para haberse hecho un esguince cervical. A un nivel que, podía haber protagonizado el anuncio de Boomer girando el cuello por todas las esquinas de la calle.

Me da un beso en la comisura de los labios.

Y yo… “uuuh”

Mi orgullo macho estaba herido. Pero herido en plan sin entender nada, porque teóricamente estaba todo bien. “¿Qué cojones le pasa a la pirada esta ahora?” –> frase recurrente entre bolleras.

Le digo que qué le pasa. Ella “nada” (madre mía, putas bolleras)

Nos sentamos en una terraza.

Normalmente era meternos manilla, estar divertidas, queriendo estar solas, liándonos, y tal, LO TÍPICO. Pero según ella estaba todo normalísimo y esto me lo decía desde su silla en Santander.

De repente, me dice… “va a venir *** nombre de amigo maricón *** ”

Y yo… “Ah, pues genial” (O sea, un mes sin vernos, QUÉ GANAS DE FOLLAR Y DE ESTAR CONTIGO, QUÉ GANAS DE ESTAR JUNTAS y ahora viene tu amigo maricón cuando NUNCA viene nadie cuando estamos nosotras juntas… ok)

A los cinco minutos me suelta… “Y… también va a venir *** nombre de la zorra que se estaba follando que me decía que era su amiga *** ”

Madre mía.

Por ahí ya no paso.

Que sí, que cada una haga lo que quiera, por supuesto. Pero ¿el rollo que tenemos nosotras? Quiero decir, el viernes era para nosotras, si yo me voy a ir el domingo, ¿para qué mezclas?

Yo no le llevaba a la gente con la que me liaba. Ni le negaba cosas. Le contaba las cosas en plan natural, y ya, pues como el rollo que se supone que había. Pero ella era ELLA. Y yo cuando estaba con ella, el tic tac de mi coño era para ella.

No sé, la pava llevaba unas semanas rara, diciéndome a mí que “uy no seas tan mujer a ver si te estás enamorando jajaja” y es que no, estaba rara la muy zorra porque teóricamente había “empezado algo” con la pava esta. PERO NO ME LO DECÍA, Y ENCIMA ME DECÍA QUE ESTABA LOCA YO POR PENSAR ESO.

Que a veces es en plan “no voy a demandarle nada”, unos putos cojones, hay veces que estás en todo tu derecho de demandar lo que te de la gana, tanta puta gilipollez.

Oye, que aunque no tengas nada con alguien, puedes respetarle eh. Lo mismo eso es interesante que lo aprendáis.

Yo puedo no tener nada con nadie, no querer casarme, pero joder, no le trato como si fuera subnormal.

En fin. Y se quedaba tan pancha diciéndome que venía la pava esta.

(No sé si notáis ciertas similitudes con ciertas conductas de cierta persona 🙂 )

EL CASO. Que llega su amigo maricón al que yo no tragaba nada, pero bueno, estábamos ahí tomando unas copillas cuando llega SU AMIGUITA.

“Hola 🙂 jejejejeje”

Pienso en pirarme. Os lo juro, qué puto asco. Miraba a mi rollo en plan “no entiendo nada” y ella como todo subidita en plan “míralas, las dos aquí luchando por mi amor”

Qué asco de pava.

Fui al baño un segundo y llamé a un colega. Le cuento la situación y me dice: “Tía pírate de ahí ya, si quieres voy a buscarte o vente donde estamos nosotros” y le dije “Pues no, ¿sabes qué? Que voy a subir ahí y esta zorra se va a cagar, se va a acordar de esta noche” y él “XDDD Qué cojones vas a hacer” y le dije “pasármelo bien”

Cogí aire, subí donde estaban los tres.

“Venga, ¿otra copa?”

Lejos de estar yo cagándome en la puta ni nada, desplegué mi mejor versión.

Saqué lo puto mejor de mí.

Con SU AMIGUITA (a la que a partir de ahora llamaremos “G”)

En plan de jajajajaja jijijijijiji jajajajajaja jijijijiji

Yo pensaba: “qué gilipollas es la muy puta”. Pero unas risas.

Cuando terminamos la ronda decidimos ir a una discoteca bastante conocida de Madrid.

Todo el camino desde Chueca hasta allí, yo con G hablando, que si esto, que si lo otro, contándole cosas mías, la tía súper interesada, nos descojonábamos con mil gilipolleces…

Mientras tanto, iban delante de nosotros el maricón y la zorra todo dignos.

Y nos oían descojonarnos detrás.

Se giraba la zorra en plan “pero qué os pasa”

Llegamos a la discoteca y había una cola de tres pares de cojones.

Hay un pub enfrente.

Y yo: “VA CHICAS, vamos a tomar una aquí, no seáis catetos con la cola esta”.

Y la zorra: “PFFFFF”

Y G: “vaaaaa síiiiii”

El maricón estaba sometido a la voluntad de la zorra, pero como ya enfilamos nosotras dentro del pub, no tuvieron más remedio que seguirnos.

“VENGA QUE ESTA LA PAGO YO” (aquí ya yo haciendo alarde de mi Visa)

Mientras ponen las copas, G bajó al baño. Yo estaba en la barra pidiendo.

Le pago, empecé a despollarme con el camarero y nos dice que nos invita además a un chupito de lo que queramos.

Jefa: “VENGA, 4 TEQUILAS”

“Mientras los pone bajo al baño que me meo mazo”

Yo en mi momento “me hago pis” ni me fijé que G no estaba, y estoy esperando en la puerta de los baños bailando salsa, algo de merengue y bachata para no mearme encima. En plan “POR QUÉ TARDA TANTO LA ZORRA QUE HAYA DENTRO”

Abren la puerta.

Es G.

Y yo: “uy, tía, no me había enterado que habías bajado”

Nos quedamos mirándonos un par de segundos eternos.

Se lava las manos y me dice “na, tranqui, te espero”

Mientras hago pis, seguimos hablando a través de la puerta de las tonterías anteriores.

Salgo, y subimos.

Mi (nuestro) rollo estaba ahí con el maricón mirándonos con una mirada de mierda que podéis flipar, y el maricón igual. Rollo amargados de la vida.

Y la zorra todo nerviosa: “¿QUÉ COÑO HACÍAIS?”

Y yo todo feliz: “eh eh eh Y EL CHUPITO??”

Y ellos: “pues ya nos lo hemos tomado porque TARDABAIS TANTO”

Y yo: PUES NO PASA NADA, VENGA QUE TENEMOS QUE CELEBRAR MI VUELTA A MADRID, VENGA G, NOS TOMAMOS ESTE Y CAMARERO!!!! PONTE OTROS 4!!!!

Mi (nuestro) rollo y su amigo así ¬_______¬

G descojonada.

Nos tomamos otro chupito y allí yo brindando con todos en plan SOMOS SÚPER AMIGOS TODOS.

Entramos a la discoteca. DALE, PITBULL.

Estamos ahí con nuestra copa bailando, riéndonos, y tal. Y de repente mi (nuestro) rollo me coge y me dice al oído “OYE, VEN UN MOMENTO”

Me coge de la mano, me aparta a un lado de la discoteca. VAMOS PITBULL.

Y me dice: “a ti qué te pasa hoy con G, ahora te cae bien o qué, qué coño te pasa con ella”

Y le dije (textual): “qué pasa, ¿estás celosa?”  Yo todo divertida.

Y ella: “no, pero es que no entiendo, porque os caéis fatal y ahora de repente no paráis de estar de gilipollec… En ese momento la interrumpo y le digo,”tía, eres subnormal? Pero si quien me encanta eres tú” Y le intento dar un beso.

La cobra se vio desde Neptuno. Y no hablo de la fuente del Atleti donde no celebran nada nunca.

Ya estaba hasta el coño y la llamé zorra. Lo admito. Siempre lo he negado. Todos estos años llevo contando que “yo no le dije nada” pero en esa conversación la llamé ZORRA. Porque es lo que era. A tomar por culo. Jodida ZORRA. Zorra. Zorra zorra zorra.

Pues eso, cuando le dije eso, coge, deja la copa en una mesita de esas, y empieza a andar hacia la salida todo indignada. Yo voy detrás de ella.

La discoteca tenía unas escaleras de estas que hay que dar dos pasos para subir los escalones que me dan MAZO DE CORAJE. PASO DE ESAS PUTAS ESCALERAS.

Solo las subo si es imperiosamente necesario, en caso de incendio o para salir e irme a mi puta casa y ya.

Se pone al pie de las escaleras a gritarme que “NADIE LA VA A LLAMAR ZORRA NI A FALTARLE EL RESPETO COMO MUJER” y yo con la ceja rascando el techo en plan “madre mía”

Y le digo “tía, odio estas escaleras, no voy a ir detrás de ti eh”

Ella me miró desafiante, y comenzó a dar dos pasitos de esos para subir las putas escaleras esas de mierda, todo indignada.

Era gracioso porque la chica era bajita y verla con sus piernecitas dar dos o tres pasitos para subir esos escalones era para despollarse.

Total. Yo mi copa no la solté en ningún momento, por supuesto.

Vuelvo donde están G y el maricón. Se habían subido al escenario a bailar.

Me miran en plan “CAPASAO”

Yo me encojo de hombros, en plan… “paso, putas mujeres”

Me subo al escenario, les digo que se ha salido fuera, que he intentado que se quedara pero que estaba todo cabreá.

El maricón dice “joder anda, voy a buscarla”

Nos quedamos G y yo ahí.

G me dice “no, si ya me imagino, está jodida ¿no?” Y yo… “pero si ya sabes cómo es”

Y ella “ya, si es que no sé por qué ha hecho yo esto, yo sabiendo que estabas tú mira que me jodía pero ya sabes”

Y yo… “ya”

Y ella “pero tenía una imagen de ti de mierda y me caes genial”

Y yo “ya tía yo igual, pero es porque la zorra esta nos lía”

“Jajajaja”

Nos empezamos a comer la boca pero brutal.

Pero comernos la boca como si no hubiera un mañana.

En medio del escenario.

Cuando el maricón consigue convencer a esta de que baje, llegan, y lo primero que ve la puta zorra es a nosotras en el escenario en medio de los focos pegadas comiéndonos la boca como los putos zombies se comen a la gente en The Walking Dead.

Tuvo que volver a subir los escalones indignadísima, ya por supuesto llorando y todo loker.

El maricón puso los ojos en blanco y volvió a subir esos PUTOS ESCALONES DE MIERDA DE DOS PASOS detrás de ella y bueno, según me contó con el tiempo, estuvo sentada en un portal lloriqueando y hablando de lo dura que es la vida hasta que se hizo de día. JAJAJAJA OK.

Claro, yo esto lo sé porque me lo contó el chico luego, pero en ese momento G y yo éramos ajenas a todo esto.

Total, nosotras nos dimos cuenta de que no venían cuando ya teníamos a una familia californiana surfeándonos las bragas.

Y fue en plan… “está claro todo”

Te ha vuelto toda tu mierda en la puta cara.

Zorreadora zorreada.

Efecto boomerang pa ti, capulla.

Seguimos de fiesta, nos follamos un poco en los baños, todo muy guay.

Salimos ya cuando cierran y se viene a mi hotel.

Nos follamos como dos auténticas zorras en esa cama que inicialmente esa noche iba a ser para mi (nuestro) rollo.

Al día siguiente, ella se había quedado sin batería y su padre la estaba buscando hasta en el último hospital porque nadie sabía nada de ella, pero el marica y la otra sabían que se había quedado conmigo, por lo que me llama el marica a mí y le digo que no pasa nada, que está conmigo. Vino su padre a buscarla al hotel y ella “tía, acompáñame, que me va a echar la bronca” y yo “uy nonono” y ella “por favor baja conmigo”

Bajé, le di los buenos días al padre, le devolví a su hija a la que había estado destrozando un par de horas antes contra la almohada y ya está.

Luego ya ella se fue a su puta casa y yo quedé a comer con una colega-rollo para contarle lo DEMENCIAL que fue la noche. Y seguir aprovechando la CELESTIAL cama de hotel.

Tipos de chicas que debes evitar

¡Hola! Soy jefamaestra, me recordarán de otr… Nah, no me recordaréis de nada, pero solo DE MOMENTO, porque yo sé que pasaré a los anales de la literatura. Bueno, lo mismo anales de la literatura no, pero anales de Ok, que me desvío del tema.

Hoy vengo cargada de buenos consejos, como siempre, dispuesta compartir mis conocimientos, y a permitir que mi sapiencia sea el candil que porte la luz que necesitáis para no acabar locas del coño.

Querida amiga: si aún no sabes qué tipo de chica quieres a tu lado, no te preocupes, lo más importante es tener muy claro lo que no quieres.

¿Y qué es lo que no quieres? Pues ya te lo digo yo.

A menos que tu sueño sea que Malú, Vanesa Martín, Zahara y Conchita se unan para hacer una gira « Cortavenas World Tour » con canciones basadas en tu mierda de vida sentimental, deberías evitar A TODA COSTA estos tipos de chicas:

La novia-madre

Ella sabe TODO lo que es mejor para ti, da igual que la conozcas desde hace dos meses, ella SABE todo sobre ti y va a luchar por cuidarte, mimarte y protegerte. El mundo exterior es muy malo, y tú eres demasiado buena para sobrevivir sola en él. Hace frío, abrígate. ¿Estás durmiendo bien? Es que sales mucho. Es que no tienes que. Es que deberías. El concepto de su propio nivel de madurez lo tiene bastante distorsionado, y creerá que tiene la potestad de asumir tu tutela. Te sermoneará (cariñosamente o no) con frecuencia y tratará de hacerte sentir mal (consciente o inconscientemente) cuando hagas algo que “no esté bien” (según su criterio maternal, claro)

Consecuencias de estar con este tipo de chica: acabas desarrollando una especie de dependencia a la aprobación. Acabas permitiendo que tu propio criterio quede aplastado por el de la novia-madre, con lo cual tus acciones acaban supeditadas a lo que ella considera que “está bien” para lograr su aprobación. Además, acabas necesitando llevar siempre una rebequita. Incluso en pleno julio. Arráncate la rebequita y vete a vivir la vida en sujetador en pleno enero sin estar sometida al juicio de nadie.

La Adèle

Es una persona carente de autoestima, dependiente e inmadura emocionalmente. Ha tenido poca vida, puede que seas su primera chica. Tiene una personalidad temerosa y débil, incapaz de soportar someterse al juicio de los demás. Vive en la búsqueda constante de un amor utópico. Suele ser arrastrada, ñoña, sin amor propio, y con el carisma de una ameba. Incluso puede que mastique espaguetis con la boca abierta.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: puedes acabar muy aburrida. Puedes morir de aburrimiento, de hecho. O de indigestión de espaguetis. No sé, o te la llevas de copas y la espabilas, o abandónala en la puerta de un restaurante italiano.

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La mejor amiga eterna:

La conoces desde hace 10 años. Lleváis liándoos 8. Conoces a su madre, a su padre, a su abuela y a su tía Paqui. Su tía Paqui te regala calcetines en Navidad. Su padre te da palmadas en la espalda y te ofrece una cerveza mientras veis el partido. A su madre y a su abuela les encanta que te quedes a dormir con su hija todos los fines de semana en la misma cama. Pero sois amigas. A-mi-gas. Ni se te ocurra proponer avanzar. No te vayas a confundir, porque bueno, sí, claro que siente cosas por ti, pero ahora mismo no es el momento. Probablemente ella se líe con alguien en tu puta cara, pero eh, no vayas a pedir explicaciones, porque sois amigas.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: vas a sentir que has tirado toda tu vida dándolo todo por alguien que, básicamente, es una lista y te está utilizando. Acepta que no te quiere como tú a ella y nunca lo va a hacer. Ah, y tírate a su tía Paqui antes de mandarla a la mierda.

La dramas estancada con la ex:

Está triste, melancólica, la vida es cruel por haberla separado de ella. Se siente una mierda, se siente inferior al resto del universo. Te hablará de la ex constantemente, te contará una y otra vez la historia de cómo todo se truncó y de lo que pasó en aquel verano de 1998 que estuvieron dos días seguidos juntas. Está pendiente de todo lo que hace la ex y se le desgarra algo por dentro cada vez que alguien la nombra. No es que le haya picado el mosquito del drama, es que ella se ha comido a todo el puto enjambre. No lo supera, y eso le impide empezar nada con nadie.

Consecuencias de estar con este tipo de chica:  te absorben la energía, acabas queriendo darle dos hostias mientras le gritas: “¡¡¡SUPÉRALO, JODIDA SUBNORMAL!!!”, lo cual puede que te lleve a un juzgado. Y no queremos eso, ¿verdad?

La 365/24/7:

Necesita saber de ti. Quiere quedar contigo todos los días, a todas horas, quiere hablar contigo en todo momento y POBRE DE TI si no le contestas a los cinco minutos o rehusas una propuesta para tomar café. Da igual que estés estudiando unas oposiciones para las que hay 3 plazas para 83929391 personas, no va a entender que tengas que estudiar, trabajar o ir a hacer la compra. TIENES QUE QUEDAR O SIGNIFICARÁ QUE YA NO LA AMAS. O que estás con otra, que es peor, porque puede generar que ella empiece a matar gente inocente.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: toda tu vida acaba siendo estar con ella. Ojo, si es multimillonaria y te permite retirarte de todas tus actividades, este tipo de chica no es tan malo. Si no, aléjate. Pero antes, mira tu coche, puede que tengas una baliza de localización. De loca-lización. Ve a mirar, anda.

La zorra flipada:

Normalmente se trata de una chica medianamente mona (y lo pongo en cursiva, porque en fin, muchas veces está todo en su imaginación) que se creerá con el derecho de criticar, juzgar y opinar acerca de todo bicho viviente. Para mal, claro. Siempre tendrá palabras despectivas para todo el mundo y hablará mal de todo lo que no sea ella. Seguramente tras esto se esconda un severo problema de autoestima por otras razones, o frustración de algún tipo. No suele conocer el respeto, generalmente le importas tres cojones, tiene muchas más donde elegir. Su prioridad es que la admiren, que la adulen, que le digan constantemente lo guapísima y lo maravillosa que es. No quiere una novia, quiere una fan. Agradécele el aire que invierte en hablar contigo. VAMOS, QUE SE LO AGRADEZCAS, MALDITO SER INFERIOR.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: es un verdadero coñazo aguantar a alguien tan inmaduro y encima tener que adorarle y darle las gracias porque quiera estar contigo. Yo le regalaría un espejo y aprovecharía mientras se mira para huir. En el par de años que tardará en darse cuenta de que te has ido, te da tiempo a irte muy lejos.

La pardilla-interesada:

Este es uno de los tipos más peligrosos, porque inicialmente la pardilla parecerá un peluchito. Aparentemente es inofensiva, pero de repente verás que se trata de un peluchito con colmillos. La pardilla nunca ha sido guay, y se suele dejar deslumbrar por todo lo que le diga cualquiera. Pulula entre la gente, absorbiendo de cada persona lo que necesita. Es como el perejil, quiere estar en todas las salsas. No sabe posicionarse ni elegir un bando, no tiene claro el concepto de lealtad. Te dejará tirada a la primera de cambio porque irá moviéndose según le interese. No es que sea mala en sí, es que es tonta, no tiene personalidad y no tiene ni puta idea de actuar de manera congruente.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: te dará problemas de niñata, sobretodo si has confiado en ella, porque utilizará toda esa información para tratar de desprestigiarte en pro de su imagen. Meh, tú huye, ella siempre seguirá presa de su miserable existencia.

La manipuladora emocional:

Será capaz de mirarte a los ojos y decirte que no se está comiendo una manzana mientras le da bocados a una Royal Gala enorme delante de ti y te escupe trozos de manzana a la cara gritándote dramáticamente que por qué le estás diciendo que come manzana si ella no haría tal cosa JAMÁS. Toserá mientras llora ahogándose con un trozo de manzana y será CULPA TUYA que ella casi se ahogue comiéndose una manzana que no se estaba comiendo.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: pueden hacerte dudar de tu propia cordura. Lo bueno de este tipo de chicas es que, aunque son jodidamente capullas, son bastante torpes, así que se detectan muy rápido.

La maridito:

Te abre la puerta del coche (la del copiloto, claro, no vayas a conducir tú). Te vas a sentar en un restaurante y te acerca la silla. Te cuelga los cuadros. Te monta los muebles. Hay un irrisorio charco de 50 centímetros en un camino de 20 metros de ancho por el que paseáis, podrías pasar por otro lado, pero no, ella te pone la chaqueta sobre el charco y te da la mano para que lo cruces. Vas a coger un pack de botellas de agua de la estantería del súper, y ella, aunque pesa 10 kilos menos que tú y mide 1,50, se lanza a coger dos de golpe para impresionarte. No le importa acabar doblada como una alcayata, tú no puedes coger peso ni aunque seas campeona de España de halterofilia.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: te sientes incapaz de nada, te sientes relegada y condenada a ser una mujer de los años 20 que solo debe ocuparse de parir y recoger la cocina. Pero bueno, esto no es lo peor, lo peor es que seguramente use Axe y lleve calzoncillos Calvin Klein.

La planes de futuro:

Domingo por la mañana. ¿Dónde estoy? Te acabas de despertar con una resaca de tres pares de cojones y hay una tía a tu lado hablándote de los nombres que le pondréis a vuestros gatos. Mientras buscas tu cartera y tu móvil, te habla del tipo de casa en el que quiere que viváis, el color de las cortinas del salón y te pregunta que si quieres comer paella en casa de sus padres el fin de semana siguiente. Perdona, ¿te llamabas?

Consecuencias de estar con este tipo de chica: suelen ser un pelín psicopatillas y un pelín necesitadas de atención. Puedes regalarle un furby y aprovechar que está distraída para emprender tu traslado a China.

Esto es una selección de tipos de chicas que deberías evitar, podría añadir algunos más, pero bueno, al final todo se resume en que como mejor te aseguras no tener problemas es evitándolas A TODAS.

GATOS, GATOS Y FUTURO VA UNIDO.

Querida amiga: mira, quédate sola mejor.

El esguince, la inglesa y la veinteañera cuarentona

 

Hola. Soy jefamaestra. Me recordarán de otras entradas como “La socorrista” o “El guisante pinchado en la patata”, en los que el denominador común era mi depurado estilo para tener los cojones de quedar con gente sin pedir una sola foto y acabar traumada en camas nido llenas de pelusa con una gorda gigante al lado intentando bajarme las bragas.

Con 19 años la vida no para de enseñarte cosas, y en esta ocasión me enseñó que, a la hora de acudir a una cita a ciegas, es muy importante contar con todas las extremidades y que éstas se hallen en perfecto estado.

Un día, después de clase estar de cañas todo el día, estaba con mi amigo maricón en mi casa metidos en los “Contactos de Chueca” que era una herramienta maravillosa para conocer gente invención del puto diablo para que las lesbianas nos matáramos entre nosotras. En plan autoexterminio. Parecido al efecto de Twitter ahora, pero con otro estilo, en plan perfiles de mierda donde ponías lo mucho que te gustaba leer filosofía clásica para comerle el coño a cuatro gafapastillas flipadas.

Ahí también había gente sin foto, claro, y yo soy una temeraria del amor. Empiezo a hablar con una chica de 22, que es muy maja, intereses comunes, me mola el rollito. Nos agregamos al Messenger. (un día dedicaré una entrada a las herramientas vintage preferidas de las bolleras y los tipos de dramas que generaban)

Al día siguiente, yo jugué un partido de fútbol por la mañana y no sé bien qué pasó, debí llevarme un golpe, o apoyar mal o lo que sea, pero por la noche cuando estábamos de fiesta, me empezó a doler el pie una barbaridad. Mis amigos me dijeron “tía, si te duele el pie, deja de saltar y de bailar así que…” y yo “NO TIENES NI PUTA IDEA, YO HE JUGAO AL FÚTBOL CON ESGUINCES”

Yo tenía un dolor de pie de flipar, pero había una chica que me hacía gracia in da house, así que fui a hablar con ella con gestos de haber recibido un disparo en la pierna. Resulta que era inglesa. Yo ahí estaba en mis inicios de Traducción e Interpretación, con lo que di rienda suelta a mi fluidez anglosajona, siempre asistida por mi secretario Cutty Shark.

Ahora, cuando quiero hablar en inglés, utilizo las letras de Pitbull.

De repente, en lo que estoy hablando con la inglesita, una gorda vino y me dio un beso, en plan un pico. Mis amigos venían corriendo a quitarla, porque estaba todo moco y ya les había dicho a ellos que iba a ir a “robarme un beso” y, aunque le dijeron que lo mismo yo le daba una hostia, la piba se arriesgó. La inglesa, que era todo pequeñita, la empujó. La gorda entró en modo furia y la iba a liar parda, yo me iba a poner en medio para que no recibiera la inglesa (si es que soy un caballero) y la GORDA ME PISÓ EL PIE. 120KG DE CHOPED SOBRE MI EMPEINE HINCHADO.

ME CAYERON DOS LÁGRIMAS POR LAS MEJILLAS.

Mis colegas apartan a la gorda, las amigas de la gorda no sabían qué pasaba, porque fue todo en treinta segundos, yo ya no podía mantener el pie apoyado pero ni rozando el suelo, pero por mis santos cojones que tenía que aguantar para liarme con la inglesa. Aunque el precio que tuviera que pagar fuera un pie.

Total, me estoy liando con la inglesa pero es que ya no podía aguantar ni el dolor ni podía aguantar de pie sobre una pierna tanto rato, estaba incomodísima.

Me llevan a casa.

Me colgabas una cesta del pie y era un globo aerostático.

Tenía el pie más gordo que las tetas.

La inglesa me escribe un SMS que ponía: “lo siento por tu pie! Quiero un bebé contigo muchísimo!”

Total, al día siguiente, después de ir al hospital y todo el rollo, estoy ya con mis muletas en casa, con el pie en alto y todo el mundo sometido a mi voluntad y obedeciendo mis órdenes. Como siempre, vamos.

Ahí sentadita y sin poder salir a ninguna parte, vuelvo a entrar en los contactos de chueca, y recuerdo a la chica esa. Hablamos por Messenger un buen rato, le cuento lo del pie, nos descojonamos… Y me dice “bueno, que el esguince no significa que tengas que estar en casa encerrada… yo te recojo con mi coche, y vamos a cenar a alguna parte”. Me niego. Insiste en invitarme a cenar y que no tenga yo que andar ni nada.

Me parecía muy raro, y más que seguía sin ver fotos suyas y demás. Que podría ser un señor de 48 tocando las pelotas.

Me da su teléfono y hablamos. La piba era muy maja y teníamos buen rollo. Pero claro, yo no la veía muy de “mi edad”. La veía muy madura xDDD y tanto. Menuda zorrra.

Accedo a que me recoja, me lleve en brazos hasta el coche, me siente en un restaurante, me pague la cena y me coma el coño. No era mal plan.

No era mal plan hasta que la vi claro. 22 años, sí, en cada pata. En cada pata de una araña.

Y bueno, que la edad daba igual, pero era bastante desagradable.

Aunque peor que ser fea, son las malditas hijas de puta mentirosas. Yo cuando vi el panorama, en lugar de cabrearme, pensé: “ok, me vas a pagar la cena pero de puta madre”

Pedí todo lo más caro que veía en la carta. Y un buen reserva, por supuesto. La pava lloró al ver la cuenta. Pero vamos, yo la miraba sonriente al lado de mis muletas.

Yo pensaba haber sido lo suficientemente estúpida y niñata como para que la tía se diera cuenta de que me había tocado los cojones, pero sobrestimé su CI.

En el parking me propone ir a tomar una copa, me intenta comer la boca y se llevó una cobra por no llevarse un muletazo.

Le hice una cobra que mi cuello era el cuello de Boomer dando vueltas por las columnas del parking. Estiré el cuello hasta la planta -8 del parking de la calle de al lado.

Si hubiera tenido las dos piernas a tope, hubiera huido como Flash. Pero huir indignada a cámara lenta con unas muletas, es algo absolutamente humillante.

Yo me quería ir a mi puta casa, y se puso muy pesada. En un alarde de lucidez maestra, le suelto que tengo novia. MADREMIA. Para qué.

Que si he jugado con ella, que si no sé qué locurote me monta y me deja TIRADA con las muletas en mitad de una calle a tomar por culo a la 1 de la mañana.

Menos mal que con una sola llamada en menos de media hora un amigo me recoge allí.

Nos vamos a tomar algo a Chueca. Llamo a la inglesa y también andaba por allí cerca, se iba al día siguiente de vuelta a London, así que podíamos despedirnos. Y sí, despedirnos es un eufemismo. Despedirnos, comernos el coño salvajemente, como queráis.

Estoy con mi colega, con mis muletas y con la inglesa y APARECE LA DE CUARENTA EN EL BAR. Nos quedamos todos mirándonos como… “pues ya estamos todos”. La inglesa no sabía lo que pasaba.

La de cuarenta pensaba que la inglesa era la novia ficticia de la que le había hablado y le dijo no sé qué coño en plan “Ten cuidado con ella” que la inglesa no entendió, pero no por ser inglesa, sino porque la otra hacía aspavientos señalándome y gritando sin vocalizar demasiado.

En dos días, la inglesa había tenido que empujar a una gorda y a una vieja, y ya me miraba un poco en plan desconfiado del rollo… “siempre que estoy cerca de ti pasan cosas raras con tías raras”. Yo trataba de explicarle lo que había pasado, pero no le hizo mucha gracia.

Además qué más le daba, si se iba al día siguiente. Pero ya había mal rollo. Lo único que conseguí de la inglesa fue un polvo rápido en un baño, apoyada sobre una sola pierna y un poco de mala hostia.

Podría estar en una casa en Notting Hill ahora mismo, y no lo estoy gracias a una gorda robabesos y a una cuarentona que se hacía pasar por veinteañera.

Hijas de puta.