Los codos rojos y el sofá de mimbre

Vaya, últimamente y para vuestra desgracia estoy escribiendo mucha mierda aquí.

Os jodéis. Seguro que estáis encantados 🙂

Hoy estoy escuchando electrolatino mientras escribo este bonito episodio de mi vida, porque soy una latin lover. Oh, sí, nenas.

Bueno, que a ver si me dejo de putas gilipolleces y empiezo a contaros una nueva historia bizarra de una puta vez, ¿no? ¿ESO ESTÁBAIS PENSANDO, ¿VERDAD?

Yo hace unos años tenía una novia que es la única novia que he tenido como novia novia novia de esas NOVIAS que son tu NOVIA de los cojones  y que haces imbecilidades como irte a vivir con ella y tener gatos con ella y todo eso, pero ok. El caso es que estuvimos varios años juntas y éramos como un matrimonio de 60 a los veintitantos. Mucha pena, por eso os digo: NO JUGUÉIS A LAS CASITAS TAN PRONTO, NO SEÁIS ANORMALES. Pero lo haréis, porque sois unos putos gilipollas, y ya os atormentaréis cuando os deis cuenta en 30 años de que os habéis perdido muchas cosas por hacer el puto maricón. Ok.

El caso es que cuando yo me di cuenta de todo esto, miré a mi gato y le dije “hijo, ¿nos vamos?” mi gato me miraba con ojos de aprobación, asentía mientras comprendía perfectamente que la separación era necesaria y que los dos, como padre e hijo, debíamos emprender una nueva vida y   poder emborracharnos y follar con otras personas sin que hubiera una tía gritándonos  crecer como persona/gato, empezando una nueva etapa.

Ya llevábamos una etapa mal y se  planteó la separación alrededor del mes de mayo. El contrato de alquiler finalizaba en julio, así que teníamos tiempo para ir buscándonos cada una un nuevo hogar, y todos esos líos. Durante esos casi dos meses pasaron muchas cosas graciosas que en algún momento formarán parte de las historias de este blog.

Pero sobre junio, yo el mamoneo que tenía con una de mi equipo de fútbol se intensificó.

Se intensificó pero ella no quería hacer nada conmigo porque yo tenía novia, y me dijo que yo le gustaba mucho, pero que mientras viviera y estuviera con ella que no nos íbamos a liar. (Otra gilipollas, pero ok)

Vamos, yo estaba súper salida porque llevábamos todo el año con una tensión sexual bastante guay y ya que había dado el paso de dejar mi relación, me la quería follar pero salvajemente. Pasó ese mes, yo zorreé con otras tías ya en plan despiporre total, pero seguía el tonteo con la de mi equipo mientras seguía la “convivencia forzosa”

Y ella “que no nos vamos a liar” y yo pensando “bueno, ya caerás”

El día del pregón del Orgullo quedamos todas las del equipo, y viene ella con algunos amigos suyos y acabamos de fiesta súper divertido. Yo vivía bastante lejos y como no me había llevado coche, me dijo “bueno anda, quédate a dormir en mi casa y ya mañana pillas un taxi/bus o que te recojan.  A DORMIR”

Mi “ex/novia con la que convivía” (porque inciso, la cosa realmente no se planteó como dejar la relación en sí, sino cesar la convivencia, pero bueno, es que yo era mu puta) me dijo que si no iba a ir a casa a dormir, y yo le dije que no, que estaba moco y que me quedaba en casa de una amiga (Ella ya sabía con quién me quedaba xD)

Total, llegamos a su casa, ella me volvió a repetir que “mientras estuviera con mi novia viviendo blablablalab” mimimiimimimimi mintris istiviri quin mi nivii viviindi.

Y le digo “me quedo en el sofá”

“No tía, quédate en la cama conmigo, no seas idiota, es que luego mi compañero de piso blablabla. Que no pasa nada, no somos animales sabes, yo tengo claro que no y es que mientras estés con ella no”

Ok.

Se pone unos pantaloncitos cortos para dormir de esos de mierda que lo único que piensas es en DESTROZARLE EL COÑO.

Y yo en bragas.

Ok.

Apagamos la luz.

Yo tenía los ojos como platos.

Abiertos como los putos búhos.

Tenía unos latidos en el coño que ríete tú de las mascletás valencianas.

Vamos.

Cómo me la follé.

Follamos pero exagerado el polvazo.

Ella al día siguiente bien, pero conforme avanzó el día se rayó un poco (POR QUÉ HOSTIAS SE RAYAN TANTO LAS TÍAS SI LO PASAMOS GENIAL¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿? No sé, pero otra vez el discurso de “tu novia blablablabla”)

Joder.

Yo bueno, luego lidié con el drama de la otra en casa diciéndome que era una zorra, y con el drama de la del equipo porque se sentía mal.

La del equipo me dice que mejor cortar un poco el contacto y eso, hasta que mi ex y yo no hagamos la mudanza y yo viva sola y eso. Le digo que mu bien.

Me separo de mi novia, nos vamos cada una a vivir a una casa.

Justo se casaba su hermana en agosto, así que me pide que si podemos no-decírselo a su hermana y a su familia hasta que pase la boda y actuar con “normalidad” hasta que pase. Le digo que vale.

Justo la hermana me había pedido que yo me encargara de su despedida de soltera. “UUUUUUUHHH POR FAVOR MI SUEÑO ES QUE TÚ ORGANICES MI DESPEDIDA”.

Yo organizándole la despedida. Ellos eran de fuera de Madrid y venían a la despedida aquí.

Pues vienen su hermana, el novio, unos amigos…

Les comentamos que habíamos decidido separarnos para vivir, pero que estaba todo ok, que no pasaba nada… Y quedamos en casa de mi ex.

Ellos venían un sábado y el plan era desde el mediodía hasta las mil, y mi ex me dijo el viernes “A ver, solo te pido que mañana por favor todo sea normal, que actuemos como que todo normal y que no salgas esta noche tía para estar mañana a tope”

Y yo le decía que sí a todo mientras había quedado con las de mi equipo para cenar y salir.

La chica de mi equipo ya estaba bien conmigo, al estar viviendo sola y haberlo dejado oficialmente, así que estábamos ya liándonos guay.

Y me fui a su casa a dormir. Bueno, a dormir que estuve TODA la noche pero TODA la noche comiéndole el coño. Y eso implica que estuve con los codos apoyados mazo de rato.

Dormimos un rato y le digo que me tengo que ir a lo de la despedida, pasar por mi casa, darme una ducha, coger las cosas y tirar para casa de mi ex.

Cuando salgo de la ducha en mi casa…

Me veo los codos.

MADRE-MÍA.

Es que no os hacéis una puta idea, tenía los codos destrozados, todo rojos, pero rojos rojos rojos, todo marcados.

Y claro, mandándole fotos a mis amigos, y mis amigos en plan “ponte un jersey para que no sospeche” (pleno agosto)

“Maquíllate los codos”

Bueno, mil gilipolleces.

Y yo pensando “dios, a ver cómo lo hago para que no lo vea”

Mi estrategia inicial era no darle la espalda NUNCA. Intentar mantenerme siempre de frente a ella y con los brazos estirados.

Entonces, fui a su casa y me dice “espera que bajo y vamos en tu coche a comprar todo el tema de las bebidas previas y tal”

Mientras bajaba, en pleno agosto un calor que flipáis y yo de semiresaca por lo del día anterior, voy a por una botella de agua al chino que había enfrente de su casa.

Me cago en la puta. Justo cuando me doy la vuelta para enfilar hacia la tienda salió y ahí debió verme los codos, porque fue volver con mi botella de agua, no querer beber para no inclinar el codo y que lo viera, y cogerme el brazo, darme la vuelta fuerte al brazo y decirme “¿¿¿Y ESTO???”

Y yo…

Eeehhh…

Y ella…

MIRA VALE NO QUIERO SABERLO…

Todo cabreada pero cabreada cabreada CABREADÍSIMA.

Ojos llorosos…tol drama.

Y claro, yo había sido muy graciosa pensando excusas de coña con mis colegas pero no había pensando ninguna excusa REAL.

Así que para tranquilizarla le digo “na tía es que ayer ya sabes, salí a cenar con las del equipo y en casa de…eeeehh eeehh (nombre ficticio) tenía una terraza así con unos sofás de mimbre y me quedé ahí dormida apoyada en uno”

OK.

LA MEJOR EXCUSA DE MI VIDA.

Su ceja se arqueó hasta la nuca.

Su ceja tocó la Estación Espacial Internacional al arquearla.

Su ceja fue avistada por los telescopios de la NASA.

“¿Un sofá de mimbre?”

“Sí…”

Bueno, una historia para no dormir.

Lo dejamos estar para no liarla y porque esa noche la despedida con su hermana tenía que ser guay y ya. Era lo último.

Su  hermana, el novio y sus amigos llegan.

Y todos: “¿JODER Y ESOS CODOS???? QUÉ TE HA PASADO????”

Y yo con la cara ensombrecida y una gota de estas de los dibujos japoneses en la frente.

“Nada…que dormí en un sofá de mimbre…jejejeje”

“¿Un sofá de mimbre?”

“Jejejejej sí…”

Madre mía.

Pues nada, toda la fiesta de la despedida, tal y cual, rematamos hasta las mil, acabamos a las 11 de la mañana en casa de mi ex tomando copas aún…

Y claro yo por no coger el coche me quedo a dormir en su casa con ella.

Ella en la cama se me empieza a poner cariñosa y no sé, pues eso. Nos empezamos a liar, y cuando le estoy comiendo el coño apoyé los codos y se me quedó mirando como… “Sofá de mimbre, ¿no?”

Y en ese momento, quité los codos y caí encima de ella como un puto pescao así sin manos por intentar disimular.

Fue muy patético.

Al final, quedó evidenciado que nunca dormí en un sofá de mimbre. Pero bueno, eso ya lo sabía ella desde el principio.

Si alguna vez tenéis un sofá de mimbre, ponedle cojincitos

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