El collarín, la choni y el portal

Buenobuenobuenobueno.

Que ya estoy aquí otra vez.

Soy como el PP eh, no hay manera de echarme.

Pero claro, cómo voy yo a dejaros sin literatura de calidad, sería muy irresponsable por mi parte hacer eso. Sería muy egoísta, dejaros huérfanos de letras, guardándome toda la cultura para mí y no compartirla con el pueblo, con la plebe, con el proletariado. Porque claro, no sé si os habéis enterado ya, pero soy RICA.

Yo no me había enterado, pero por lo visto sí y es genial.

En fin. No demos más protagonismo a la gente subnormal y vamos a dedicarnos a lo que más nos gusta: HABLAR DE MIS DESGRACIAS. (Que según las ratas de mierda también me invento, pero OK)

Como últimamente va de chonis mi vida, me ha venido a la cabeza esta historia.

El título de la entrada parece como las Crónicas de Narnia, “El león el armario y la bruja” y algo así fue, porque el león soy yo cuando se me bufa el pelo de llevar de fiesta 4 días seguidos, la bruja es la loca que me montó el pollo y el armario pues puede ser el portal donde me follé salvajemente a la choni.

PERO VAMOS A VER, POR QUÉ SPOILEO MI PROPIA HISTORIA.

Empecemos por el inicio, por donde todas las historias de mierda empiezan: EL PUTO CHAT DE CHUECA.

Sí, tuve una época que era un no parar de pescar ahí, porque seré rica, pero una cutre de cojones para echar un polvo. Lo mío no tiene nombre.

Pudiendo ir de putas de lujo y voy al chat de chueca eh, me pone lo irrisorio.

Pues eso, entré al chat, lo típico jajaja jijiji hola wuapa k tal (cerrar ventana) k pasa k buskas aki??? (cerrar ventana) jejejejjjejejeje y weno y k buskas? (cerrar ventana) k edad tienes komo t llamas a k te dedidkas??? (cerrar ventana)

Pero amigas, yo había ya desarrollado esa paciencia de depredadora, de aguantar agazapada tras la pantalla del ordenador, inamovible, pestañeando lo justo para no morir, y observando hasta que ZAS.

Hablé con una chica muy maja, nos dimos los teléfonos y quedamos esa noche.

No se me olvidará cuando la vi que por mi mente solo pasó la frase “madre mía cómo te voy a follar” y cuando íbamos andando por la calle yo solo pensaba “madremía madremía pero madremía cómo te voy a follar” y luego a ella jajaja y sí a todo todo el rato.

La tía era un poco choni, eso sí, ya sabéis que las niñas pijas y ricas tenemos predilección por lo chungo parece, pero bueno.

Bueno, que la tía tenía un polvazo.

Y nos fuimos a un bar de bolleras a tomar una cervecita y tal.

Fue llegar y empezar a comernos la boca como un cocodrilo mastica a una cebra que se acerca al borde del río a beber agua.

Todo ansia la chica y yo pensando “joder, cómo estamos”

Claro, obviamente yo estaba todo perra. Y como siempre, en mi mundo y ajena al resto. Yo estaba con ella, y no sería por amor, pero me estaba latiendo el coño como un subwoofer en el Tomorrowland, no estaba yo para observar el entorno, sabes.

En un momento dado ella me dice que “vámonos al fondo a bailar” y yo bueno, vale, o sea, no me planteo nada más. Ella quiere ir allí, pues vamos.

Estamos allí bailando y hablando y tal y cuando yo voy a comerle la boca ella no es que me haga la cobra, pero me dice que justo quiere ir al baño.

Y yo bueno, pues vamos.

Nos follamos en los baños como dos auténticas zorras de polígono industrial en una nave abandonada el día del fin del mundo.

La gente ya dando patadas y todo a la puerta porque teníamos un baño inutilizado y se oían las hostias contra las paredes xD. Pero ok.

Cuando salimos seguimos la noche normal, pero ella fuera no me comía ya la boca ni nada, era un poco raro. A ver, no tienes que estar comiéndome la boca todo el rato, pero que se notaba que cambiaba su actitud.

Yo en ese momento tampoco le di más importancia ni nada, estaba a mi bola y pasándomelo bien.

Nos fuimos de allí andando bastante rato, hablando bien, y tal, y le dije que la acompañaba a su casa. Ella vivía con sus padres, y yo en ese momento tampoco podía llevarla a mi casa.

Y tampoco me daba para más en plan acostarme con ella bien, era una noche de fiesta y punto.

La acompañé hasta su portal creyéndome Dylan protegiendo a Kelly en Sensación de Vivir.

Menudo polvazo en el portal.

Superamos los límites de la cerdez, y fue muy romántico porque tuvimos que meternos en un hueco de la escalera porque bajó un vecino a los perros a las 6 de la mañana y nosotras con las bragas en los tobillos.

Bueno, pues ya yo me fui a mi casa bien servida de coño que ni un desayuno continental de buena mañana. Y nada, a dormir un rato, que yo también duermo a veces.

Al día siguiente nos escribimos por la tarde en plan “qué bien lo pasamos” y tal, y buen rollete. Pero vamos, sin más.

Total, ya al cabo de dos o tres semanas yo volví por ese bar con unas amigas.

Y se me acerca una tía y me dice “tú te has follado a mi novia”

Y yo ?¿

Y ella “Sí, ¿tú no te has liado con XXXXX?”

Y yo… pues…   (HACIENDO ALARDE DE MI INEXISTENTE GRAN HABILIDAD PARA MENTIR)

ERES UNA HIJA DE PUTA, ADEMÁS EN MI CARA, ES QUE NO TIENES VERGÜENZA.

QUE ES MI NOVIA

ERES UNA ZORRA

Claro, mis amigas flipando ya vienen, en plan oye a ver qué te pasa.

Yo diciéndole muy tranquila que yo no sabía que ella era su novia, que yo quedé con ella que ella no me dijo nada de eso.

Se montó un cisco que la piba me rompió un vaso en la mano y fue en la mano porque venía a partírmelo en la cara y yo lo aparté con la mano.

La sacaron del bar los porteros, me sacaron a mí, se montó una pero sideral.

Yo con la mano ensangrentada con un cristal enganchado.

Yo intenté explicarle que yo no sabía de su existencia, pero la tía por lo visto era “conocida” en el ambiente y YO TENÍA QUE SABERLO. Que era su novia.

Y que su novia era un zorrón.

Me cago en la puta, que no he comprado el “Hola” bolleril esta semana.

Yo puedo jurar que no lo sabía. En aquel momento yo estaba muy desconectada de todas esas gilipolleces, pues como ahora. Como prácticamente siempre.

Bueno, ya obviamente al final en la calle se me encaraba, yo quería evitar el enfrentamiento y de hecho salieron mis dos amigas y un amigo mío que era grandecito a pararla, pero la piba escupiéndonos y todo desencajada, y yo le dije “deja las drogas anda”

Y ahí la liamos.

Lo que es una frase que dices porque ves a una persona fuera de sí, sin saber NADA de su vida, se puede convertir en el puto Apocalipsis.

HIJA DE LA GRAN PUTA HIJA DE LA GRAN PUTA!!!!!!!!!!

(por lo visto había habido un problema GORDO de drogas en su casa con un familiar)

Buenobuenobuenobuenobueno bueno BUENO.

BUENO.

De verdad eh, de irnos de allí y la otra siguiéndonos, tirándonos cosas, amenazando, una locura.

En fin, eso se quedó ahí.

Yo quise evitar ir por ese bar por si estaba la loca esta, y ya no salíamos por ahí.

Con la choni zorra ya no hablé más, a todo esto.

El caso es que luego un día estoy de tiendas por el centro con una de mis mejores amigas y estoy yo ahí mirando las perchitas, pasando ropa, y me dice “tía, hay una tía ahí con collarín y nos ha mirado fatal, qué le pasa a la gente” y yo “jajaja”

Bueno, pues luego vamos a tomar una caña.

Estamos ahí en una terraza y mi amiga (la pobre que es súper inocente) “hostias Jefa, la misma del collarín de antes, está ahí, nos está mirando mucho y muy mal”

Miro y veo que ES LA LOCA novia de la choni.

Tranquilamente, sin inmutarme ni moverme, dije “Ah, sí, me follé a su novia y me quiere matar”

Y di un trago a la caña.

Mi amiga descojonada pensando que eran gilipolleces y vaciles míos.

Nos siguió al terminar la cerveza ahí, mi amiga ahí ya estaba acojonada viendo que no era broma, vino con el collarín y habló conmigo en plan todo calmada y me dijo que le habían dado una paliza.

Y yo pensando: “cojones, normal, con las que lías, hija de puta, y poco te ha pasado”

Pero claro no le dije eso le dije: “jo tía, pues recupérate pronto”

– Mi amiga acojonada –

Y ella “tía buen rollo eh, buen rollo, lo siento, buen rollo, que es culpa de ella que es una zorra, perdona que no es tu culpa ya lo he entendido”

Y yo “venga no te preocupes, buen rollo, nigga”

Mi amiga: “pero qué es esto con qué clase de gente te juntas tía?”

Y yo “déjalo, es una larga historia de bolleras que no ibas a entender”

 Nos fuimos a tomar un vinito, para celebrar que ya estaba cerrado el armario que conducía al Narnia del bollerismo.

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El guisante pinchado en la patata

Me dispongo a relatar y a dejar plasmada en el mundo blogger para la posteridad, una de las Historias Maestras que conforman el top ten de Liadas Pardas de mi vida. Liadas Pardas, así, con mayúsculas.

Corría el verano de mis tiernos 18 años. Ese año era el primero que me había ido de Jaén a Madrid para salir de fiesta, beber, follar, ir de after, drogarme  empezar la carrera. Cuando terminó el curso, volví unos días a casa de mis padres. PERO CLARO, después de un año entero en Madrid, vuelve tú a Jaén dos semanas en pleno verano. VUELVE TÚ.

Vamos, que quería follar  hablar de cine independiente con alguien, y me vi obligada a sumergirme en las lóbregas aguas del chat de Chueca (aquí va la música de dramatic chipmunk)

Y así, ávida de amor, contacté con una chica, estuvimos hablando por webcam un par de noches y súper maja la tía. Era de mi edad, se llamaba como mi ex (súper importante para imprimir más drama al asunto) simpática, monísima, preciosa, y nada, que quedamos para ese fin de semana.

La tía era de un pueblo de Jaén de cuyo nombre no quiero acordarme. Aunque me acuerdo, creedme que me acuerdo. El puto pueblo estaba A TOMAR POR muy lejos, y cuando digo muy lejos, me refiero a MUY lejos.

Por aquel entonces yo no tenía coche, así que utilicé a ese amigo hetero que todas las bolleras tenemos intentando meternos la picha y arrastrándose de manera infame por nosotras para que me llevara a esa aldea perdida en las montañas. Accedió a llevarme, pero antes fuimos a tomar algo. “Tomar algo” se convirtió en estar desde las 19.00 hasta las 0.00 por ahí haciendo el monguer tomando cerveza o lo que fuera, con lo cual no podía coger el coche. Así que usamos el plan B, que era que un amigo suyo que era taxista me llevara por un módico precio pactado de antemano (vamos, el muy cabrón me sabló igualmente, pero con estilazo)

Yo en el taxi iba ya con un puntillo interesante, además de con un minibotellón que preparé para el camino hacia el amor y me dediqué a poner a parir a este amigo/novio/tíoquemequierefollarynoentiendequemegustanloscoños y cuando digo a parir, me refiero a que le hundí en la más absoluta miseria en las casi dos horas que tardamos en llegar hasta el PutoPuebloInnombrable.

La aldea de mierda estaba aislada en toda la cima de una montaña y tenía una carreterilla chunguísima para llegar, tipo Mêlée Island, pero sin vigía.

El pueblo estaba en fiestas, pero el pueblo era una calle, así que todo el mundo estaba hacinado en EL ÚNICO BAR que había. Mi colega taxista me dice que si me espera, que por si acaso me espera, y yo “NO HACE FALTAAAA, VETEEEE, TÚ LO QUE QUIERES ES COTILLEARRRR” con todo mi moco, así que le eché montaña abajo y llamé a mi súper amor de verano para decirle que ya había llegado.

La chica me dice que baje al bar, que está dentro, y tal, y yo bajo, entro todo digna y triunfal esperando que el tiempo se detuviera mientras nos mirábamos a los ojos, avanzábamos hasta juntar nuestros cuerpos, entrelazar nuestras manos, y bailar pegadas en el centro de un círculo que todos harían al ver la magnanimidad de nuestro amor.

Y en parte, fue así.

La veo, al fondo en la barra. El bar PETADO, voy avanzando mientras nos miramos sonriendo a cámara lenta. Qué chica más mona, pienso. Sigo avanzando, la gente se aparta mientras paso.

La gente se aparta.

Se aparta la gente.

Y se apartan más.

Y llego.

Y la veo.

Y es ENORME.

E-N-O-R-M-E.

GIGANTE.

O SEA, WTF.

¿CÓMO PUEDE ESTAR ESA CARA TAN PEQUEÑITA Y PERFECTA EN UN CUERPO TAN JODIDAMENTE DEFORME? QUE TENÍA HASTA MEDIO CHEPA.

Me quedé helada. (Siento la tentación de meter aquí el chiste de “El hada helada”, pero no lo voy a hacer)

Maldije a mi suerte una vez más y pensé en cómo había echado a patadas al colega taxista.

“Le voy a llamar”

Mierda, no tengo su número. Voy a llamar a mi colega.

JÁ. El MUY cabrón del taxista no había perdido el tiempo y ya le había contado a mi colega que me había puesto en plan hijaputa con él, así que mi amigo/novio estaba mosca y no me daba el número ni me hablaba. ATRAPADA en la aldea con una PATATA con cabeza de GUISANTE hasta el día siguiente que salieran buses.

Imaginad una patata mugrienta, deforme, gordaca, y un guisante lisito, pequeño, turgente, brillante, pinchado en ella. Así era.

Pues nada, se está quedando buena noche.

Me quedo sin batería. Si el Guisante Pinchado en la Patata decide violarme, no puedo pedir ayuda.

Esquivo bien el primer intento de meterme mano. Pero me tengo que quedar EN SU CASA. EN SU CAMA. CON SUS PADRES. CON SU ABUELA.

MADRE MÍA.

Me quería acostar en el suelo con la excusa de “tengo calor” pero no coló, la PATATA con cabeza de GUISANTE me obligó a tumbarme en su putacama. Bien. No pasa nada, qué son, ¿tres, cuatro horas hasta que salga el primer bus? Meh. Soy una superviviente, esto está hecho.

Yo estaba en el filo de la cama y la tía no parecía entenderlo porque SE ME PEGABA y me acariciaba la espalda como a un gatico. Yo seguía pensando en cómo era posible que estuviera tan tan tan tan TAN gordísima y fuera tan deforme y tuviera esa cara.  Y noto besitos en la nuca. Y

Gato bufado.png

DIOS MÍO.

El canto del gallo anunciaba mi salvación. Nunca me he alegrado tanto de ver la luz del día.

“Voy a coger el bus”

“Hoy no hay buses por las fiestas, hasta el lunes no hay”

¿¿¿¿¿QUÉ QUÉ??????

Y yo sin batería.

Era yo muy pequeña por aquel entonces para tener tan mal karma, joder.

“Pero no te preocupes, que mi hermana y su novio van a Jaén esta tarde y te pueden llevar”

Uf, qué susto.

“Vendrán en dos horas o así”

Joder. Bueno. Algo es algo.

“Mientras desayunamos”

Pf. Pues ni putas ganas, pero bueno.

La madre, el padre, la abuela, las vecinas, y su puta madre en el salón. HACIÉNDOME PREGUNTAS y diciéndome que me quedara a comer.

ESTAMPA ALMODOVARIANA.

Yo rascándome la espalda con mi propia ceja de lo arqueada que la tenía.

DOS HORAS ASÍ.

Y llegó la hermana, que era una CHONI. Y cuando digo CHONI, me refiero a que no existe nivel de barriobajerismo capaz de definirla. Con su novio CANI ReXhULóN con su colgante de Dolce&Gabanna y su coche amarillo tuneado.

Resumiendo: volví en un coche amarillo tuneado a mi puta casa.

La conversación en el coche MEJOR NI RECORDARLA. Fue muy “yO nAcí Perrah pORquE zORRAh ya había MuCHah” “Ke EhTuDiAH TeLeCoQuéhESO”

Tras la odisea sufrida, tuve que aguantar el broncón monumental de mi madre por haberme pasado 24h fuera de casa sin dar señales de vida, sin móvil, y llegando en un coche amarillo tuneado con dos poligoneros.

Tras la odisea sufrida, tuve que aguantar el broncón monumental de mi colega por haberle contado al taxista cotilla cosas muy tristes suyas. (pero bueno, eso se lo merecía)

Tras la odisea sufrida, no he aprendido y he seguido repitiendo mis citas frikis durante muchos años y pienso seguir haciéndolo.

Sé que siempre he sido así, que no tengo remedio, ni lo quiero tener

Nunca más volví a saber nada de El Guisante Pinchado en la Patata.