El efecto boomerang zorril

Hola a todos un día más desde este lado del Universo del Zorreo.

Últimamente no paro de enseñaros las tetas a todos y a todas, y si no os las estoy enseñando, es que estáis haciendo algo muy mal, como no hablarme, por ejemplo.

No sé, es que estoy súper zorra estos días en todos los sentidos y acepciones posibles.

Pero bueno, que no sé por qué siempre empiezo contándoos putas gilipolleces, cuando yo lo que quiero es relatar un episodio de mi vida sentimental de mierda.

Por cierto, esta entrada también la escribo cantando electrolatino, porque es que soy una Pitbull de la vida. No lo puedo evitar.

YA, YA VOY. Mis introducciones son los besitos lentos previos a follaros de manera salvaje y sin compasión por todas partes.

Hoy os voy a enseñar, que TODO LO MALO VUELVE. Y aprenderéis que, si eres mu puta, TE VA A VOLVER TODA TU PUTA MIERDA EN ALGÚN MOMENTO. (Antes o después, pero volverá)

Ok, es que en yoga me enseñan cosas sobre el karma y me vengo arriba.

Yo estaba con una chica en plan de rollito (OH VAYA, QUÉ NOVEDAD)

NO, pero nos llevábamos muy bien (Oh, vaya, eso SÍ que es novedad)

Na, teníamos un rollo súper guay. En plan que salíamos de fiesta juntas de vez en cuando, follábamos, pero luego cada una hacíamos lo que nos daba la gana con quien nos daba la gana.

Bien. Llegados a este punto quiero decir que siempre que he estado así con alguien, SIEMPRE HA PASADO ALGO DE MIERDA DESPUÉS y ESTO SÍ ES IMPORTANTE: NUNCA POR MI PARTE. Sí, y esto es una pullita para un par de personas.

SIEMPRE quien hace cosas raras es la otra parte. Y cuando digo siempre es SIEMPRE. Y ahora veréis un claro ejemplo.

Ok.

Llevábamos como un año liándonos, la tía sí que era un poco rara a veces, pero yo lo achacaba a que era bollera y punto.

Ese año, yo me fui a vivir fuera de Madrid, y bueno,  mientras tanto hablábamos bastante, cuando venía a Madrid quedábamos, salíamos, follábamos, todo bien. Normal.

Yo sabía (aunque la muy puta no me lo había contado y lo ocultaba —> PUNTO IMPORTANTE) por amigos en común, que ella se estaba liando con otra chica y de manera bastante habitual, y que por lo visto le molaba mucho, y tal. Ella siempre que yo sacaba el tema me decía que era su amiga.  (¿Por qué todas las tías me tratan como si yo fuera imbécil? xDDD es alucinante, pero bueno)

Y claro, sin conocerla demasiado, la otra ya me caía un poquito mal. Sí, lo siento chicos, yo también soy mujer y por mucho que intente luchar contra eso, mis hormonas femeninas siempre van a intentar imponer su dictadura y querer erigir su imperio de que me jodan esas mierdas.

Yo pasaba del tema mientras siguiera conmigo normal, porque tampoco era la mujer de mi vida, vaya. Y siempre que venía a Madrid cogía el mismo hotel para salir juntas, follármela como a una perra, y tal. Sin más. Era todo rutinario y como una vez al mes.

Pues una de las veces que vengo a Madrid, que habíamos quedado como todos los viernes que venía, me dice “ya salgo para el hotel”. Yo justo estaba cantando Estopa en la habitación (porque por aquel entonces aún no existía Pitbull) y nada, ordenando todos los dildos y preparando el arnés  esperando su llegada.

De repente, me dice que baje. Le digo “¿no subes?” y ella… “No, mejor baja y vamos a tomar algo y tal”

Muy raro.

Pero ok, la chica quiere tomar algo antes de comerse todo el cabecero, ok.

Bajo.

Le voy a dar un beso.

Me gira la cara pero para haberse hecho un esguince cervical. A un nivel que, podía haber protagonizado el anuncio de Boomer girando el cuello por todas las esquinas de la calle.

Me da un beso en la comisura de los labios.

Y yo… “uuuh”

Mi orgullo macho estaba herido. Pero herido en plan sin entender nada, porque teóricamente estaba todo bien. “¿Qué cojones le pasa a la pirada esta ahora?” –> frase recurrente entre bolleras.

Le digo que qué le pasa. Ella “nada” (madre mía, putas bolleras)

Nos sentamos en una terraza.

Normalmente era meternos manilla, estar divertidas, queriendo estar solas, liándonos, y tal, LO TÍPICO. Pero según ella estaba todo normalísimo y esto me lo decía desde su silla en Santander.

De repente, me dice… “va a venir *** nombre de amigo maricón *** ”

Y yo… “Ah, pues genial” (O sea, un mes sin vernos, QUÉ GANAS DE FOLLAR Y DE ESTAR CONTIGO, QUÉ GANAS DE ESTAR JUNTAS y ahora viene tu amigo maricón cuando NUNCA viene nadie cuando estamos nosotras juntas… ok)

A los cinco minutos me suelta… “Y… también va a venir *** nombre de la zorra que se estaba follando que me decía que era su amiga *** ”

Madre mía.

Por ahí ya no paso.

Que sí, que cada una haga lo que quiera, por supuesto. Pero ¿el rollo que tenemos nosotras? Quiero decir, el viernes era para nosotras, si yo me voy a ir el domingo, ¿para qué mezclas?

Yo no le llevaba a la gente con la que me liaba. Ni le negaba cosas. Le contaba las cosas en plan natural, y ya, pues como el rollo que se supone que había. Pero ella era ELLA. Y yo cuando estaba con ella, el tic tac de mi coño era para ella.

No sé, la pava llevaba unas semanas rara, diciéndome a mí que “uy no seas tan mujer a ver si te estás enamorando jajaja” y es que no, estaba rara la muy zorra porque teóricamente había “empezado algo” con la pava esta. PERO NO ME LO DECÍA, Y ENCIMA ME DECÍA QUE ESTABA LOCA YO POR PENSAR ESO.

Que a veces es en plan “no voy a demandarle nada”, unos putos cojones, hay veces que estás en todo tu derecho de demandar lo que te de la gana, tanta puta gilipollez.

Oye, que aunque no tengas nada con alguien, puedes respetarle eh. Lo mismo eso es interesante que lo aprendáis.

Yo puedo no tener nada con nadie, no querer casarme, pero joder, no le trato como si fuera subnormal.

En fin. Y se quedaba tan pancha diciéndome que venía la pava esta.

(No sé si notáis ciertas similitudes con ciertas conductas de cierta persona 🙂 )

EL CASO. Que llega su amigo maricón al que yo no tragaba nada, pero bueno, estábamos ahí tomando unas copillas cuando llega SU AMIGUITA.

“Hola 🙂 jejejejeje”

Pienso en pirarme. Os lo juro, qué puto asco. Miraba a mi rollo en plan “no entiendo nada” y ella como todo subidita en plan “míralas, las dos aquí luchando por mi amor”

Qué asco de pava.

Fui al baño un segundo y llamé a un colega. Le cuento la situación y me dice: “Tía pírate de ahí ya, si quieres voy a buscarte o vente donde estamos nosotros” y le dije “Pues no, ¿sabes qué? Que voy a subir ahí y esta zorra se va a cagar, se va a acordar de esta noche” y él “XDDD Qué cojones vas a hacer” y le dije “pasármelo bien”

Cogí aire, subí donde estaban los tres.

“Venga, ¿otra copa?”

Lejos de estar yo cagándome en la puta ni nada, desplegué mi mejor versión.

Saqué lo puto mejor de mí.

Con SU AMIGUITA (a la que a partir de ahora llamaremos “G”)

En plan de jajajajaja jijijijijiji jajajajajaja jijijijiji

Yo pensaba: “qué gilipollas es la muy puta”. Pero unas risas.

Cuando terminamos la ronda decidimos ir a una discoteca bastante conocida de Madrid.

Todo el camino desde Chueca hasta allí, yo con G hablando, que si esto, que si lo otro, contándole cosas mías, la tía súper interesada, nos descojonábamos con mil gilipolleces…

Mientras tanto, iban delante de nosotros el maricón y la zorra todo dignos.

Y nos oían descojonarnos detrás.

Se giraba la zorra en plan “pero qué os pasa”

Llegamos a la discoteca y había una cola de tres pares de cojones.

Hay un pub enfrente.

Y yo: “VA CHICAS, vamos a tomar una aquí, no seáis catetos con la cola esta”.

Y la zorra: “PFFFFF”

Y G: “vaaaaa síiiiii”

El maricón estaba sometido a la voluntad de la zorra, pero como ya enfilamos nosotras dentro del pub, no tuvieron más remedio que seguirnos.

“VENGA QUE ESTA LA PAGO YO” (aquí ya yo haciendo alarde de mi Visa)

Mientras ponen las copas, G bajó al baño. Yo estaba en la barra pidiendo.

Le pago, empecé a despollarme con el camarero y nos dice que nos invita además a un chupito de lo que queramos.

Jefa: “VENGA, 4 TEQUILAS”

“Mientras los pone bajo al baño que me meo mazo”

Yo en mi momento “me hago pis” ni me fijé que G no estaba, y estoy esperando en la puerta de los baños bailando salsa, algo de merengue y bachata para no mearme encima. En plan “POR QUÉ TARDA TANTO LA ZORRA QUE HAYA DENTRO”

Abren la puerta.

Es G.

Y yo: “uy, tía, no me había enterado que habías bajado”

Nos quedamos mirándonos un par de segundos eternos.

Se lava las manos y me dice “na, tranqui, te espero”

Mientras hago pis, seguimos hablando a través de la puerta de las tonterías anteriores.

Salgo, y subimos.

Mi (nuestro) rollo estaba ahí con el maricón mirándonos con una mirada de mierda que podéis flipar, y el maricón igual. Rollo amargados de la vida.

Y la zorra todo nerviosa: “¿QUÉ COÑO HACÍAIS?”

Y yo todo feliz: “eh eh eh Y EL CHUPITO??”

Y ellos: “pues ya nos lo hemos tomado porque TARDABAIS TANTO”

Y yo: PUES NO PASA NADA, VENGA QUE TENEMOS QUE CELEBRAR MI VUELTA A MADRID, VENGA G, NOS TOMAMOS ESTE Y CAMARERO!!!! PONTE OTROS 4!!!!

Mi (nuestro) rollo y su amigo así ¬_______¬

G descojonada.

Nos tomamos otro chupito y allí yo brindando con todos en plan SOMOS SÚPER AMIGOS TODOS.

Entramos a la discoteca. DALE, PITBULL.

Estamos ahí con nuestra copa bailando, riéndonos, y tal. Y de repente mi (nuestro) rollo me coge y me dice al oído “OYE, VEN UN MOMENTO”

Me coge de la mano, me aparta a un lado de la discoteca. VAMOS PITBULL.

Y me dice: “a ti qué te pasa hoy con G, ahora te cae bien o qué, qué coño te pasa con ella”

Y le dije (textual): “qué pasa, ¿estás celosa?”  Yo todo divertida.

Y ella: “no, pero es que no entiendo, porque os caéis fatal y ahora de repente no paráis de estar de gilipollec… En ese momento la interrumpo y le digo,”tía, eres subnormal? Pero si quien me encanta eres tú” Y le intento dar un beso.

La cobra se vio desde Neptuno. Y no hablo de la fuente del Atleti donde no celebran nada nunca.

Ya estaba hasta el coño y la llamé zorra. Lo admito. Siempre lo he negado. Todos estos años llevo contando que “yo no le dije nada” pero en esa conversación la llamé ZORRA. Porque es lo que era. A tomar por culo. Jodida ZORRA. Zorra. Zorra zorra zorra.

Pues eso, cuando le dije eso, coge, deja la copa en una mesita de esas, y empieza a andar hacia la salida todo indignada. Yo voy detrás de ella.

La discoteca tenía unas escaleras de estas que hay que dar dos pasos para subir los escalones que me dan MAZO DE CORAJE. PASO DE ESAS PUTAS ESCALERAS.

Solo las subo si es imperiosamente necesario, en caso de incendio o para salir e irme a mi puta casa y ya.

Se pone al pie de las escaleras a gritarme que “NADIE LA VA A LLAMAR ZORRA NI A FALTARLE EL RESPETO COMO MUJER” y yo con la ceja rascando el techo en plan “madre mía”

Y le digo “tía, odio estas escaleras, no voy a ir detrás de ti eh”

Ella me miró desafiante, y comenzó a dar dos pasitos de esos para subir las putas escaleras esas de mierda, todo indignada.

Era gracioso porque la chica era bajita y verla con sus piernecitas dar dos o tres pasitos para subir esos escalones era para despollarse.

Total. Yo mi copa no la solté en ningún momento, por supuesto.

Vuelvo donde están G y el maricón. Se habían subido al escenario a bailar.

Me miran en plan “CAPASAO”

Yo me encojo de hombros, en plan… “paso, putas mujeres”

Me subo al escenario, les digo que se ha salido fuera, que he intentado que se quedara pero que estaba todo cabreá.

El maricón dice “joder anda, voy a buscarla”

Nos quedamos G y yo ahí.

G me dice “no, si ya me imagino, está jodida ¿no?” Y yo… “pero si ya sabes cómo es”

Y ella “ya, si es que no sé por qué ha hecho yo esto, yo sabiendo que estabas tú mira que me jodía pero ya sabes”

Y yo… “ya”

Y ella “pero tenía una imagen de ti de mierda y me caes genial”

Y yo “ya tía yo igual, pero es porque la zorra esta nos lía”

“Jajajaja”

Nos empezamos a comer la boca pero brutal.

Pero comernos la boca como si no hubiera un mañana.

En medio del escenario.

Cuando el maricón consigue convencer a esta de que baje, llegan, y lo primero que ve la puta zorra es a nosotras en el escenario en medio de los focos pegadas comiéndonos la boca como los putos zombies se comen a la gente en The Walking Dead.

Tuvo que volver a subir los escalones indignadísima, ya por supuesto llorando y todo loker.

El maricón puso los ojos en blanco y volvió a subir esos PUTOS ESCALONES DE MIERDA DE DOS PASOS detrás de ella y bueno, según me contó con el tiempo, estuvo sentada en un portal lloriqueando y hablando de lo dura que es la vida hasta que se hizo de día. JAJAJAJA OK.

Claro, yo esto lo sé porque me lo contó el chico luego, pero en ese momento G y yo éramos ajenas a todo esto.

Total, nosotras nos dimos cuenta de que no venían cuando ya teníamos a una familia californiana surfeándonos las bragas.

Y fue en plan… “está claro todo”

Te ha vuelto toda tu mierda en la puta cara.

Zorreadora zorreada.

Efecto boomerang pa ti, capulla.

Seguimos de fiesta, nos follamos un poco en los baños, todo muy guay.

Salimos ya cuando cierran y se viene a mi hotel.

Nos follamos como dos auténticas zorras en esa cama que inicialmente esa noche iba a ser para mi (nuestro) rollo.

Al día siguiente, ella se había quedado sin batería y su padre la estaba buscando hasta en el último hospital porque nadie sabía nada de ella, pero el marica y la otra sabían que se había quedado conmigo, por lo que me llama el marica a mí y le digo que no pasa nada, que está conmigo. Vino su padre a buscarla al hotel y ella “tía, acompáñame, que me va a echar la bronca” y yo “uy nonono” y ella “por favor baja conmigo”

Bajé, le di los buenos días al padre, le devolví a su hija a la que había estado destrozando un par de horas antes contra la almohada y ya está.

Luego ya ella se fue a su puta casa y yo quedé a comer con una colega-rollo para contarle lo DEMENCIAL que fue la noche. Y seguir aprovechando la CELESTIAL cama de hotel.