Surf, cerveza y rock n’ roll (CAPÍTULO 2)

Siempre me traiciona la razón y me domina el corazón, no sé luchar contra el amor.

Eso podría formar parte de la banda sonora de mi vida.

Hallándome inmersa en estas profundas cavilaciones aparece la choni con sus amigos. Se me acercan como una banda de niggas cuando estás invadiendo su cancha de basket de su barrio de Oklahoma.

“Tía, has venido!!!”

En ese momento viene el yonki del aparcamiento con el camarero a traerme otra caña, la otra camarera diciéndome “luego te vienes a XXX???”

Yo estaba muy ocupada con mis nuevos mejores amigos. Y la choni descojonada en plan “tú no pierdes el tiempo en hacer colegas eh”

Y yo “pues la verdad que no, en menos de media hora me han intentado tangar, me he hecho colega de la camarera y me han invitado a 2 cervezas”

Y ella “tía ten cuidado con el del aparcamiento”

Y yo… “TARDE, WAPA”

Total, que se presentan todos los amigos, me presenta al novio, y claro: SUCEDE LO INESPERADÍSIMO (nótese la ironía)

Yo me hago súper coleguita del novio y pasa lo de siempre: que no existe pareja hetero en todo el globo terráqueo que no me haya propuesto un trío. No sé por qué provoco eso, pero lo provoco.

La choni ya me caía mejor, pero vamos, me estaban agobiando un poco.

Ya estaba integradísima en el grupo de amigos de la choni, invitando cada uno a una ronda, muy buen rollo con todos. Entonces le toca a un amigo pagar esa ronda y le acompaño a la barra a pedir para ayudarle a llevar las copas.

Estamos hablando mientras nos atienden, diciendo gilipolleces, descojonados, y me dice que no se ha reído más en su puta vida que conmigo, que qué guay que esté ahí y tal (vamos, que me la quería meter) pero nada, un rollo muy guay.

Llevamos todas las copas a sus colegas y seguimos allí hablando más.

Mientras, empezaban a encender las hogueras de San Juan, donde yo debería lanzar mis bragas para purificarlas.

La noche avanzaba, la choni y el novio intentando llevarme a otra zona para liarnos, yo pasando mazo, el yonki del aparcamiento por ahí pasadísimo, un cuadro todo.

Así que me voy con su amigo el guapo por ahí a otro chiringuito de la playa que estaba cerca.

No me dejó pagar nada, me presentó a un montón de gente, nos lo pasamos genial. Y él diciendo “has venido a dar con la CREM DE LA CREM”  y yo “sí sí wapo”

Acabamos saltando hogueras sin pantalones, rodando por la arena, todo el pelo lleno de arena, las bragas llenas de arena… pero muy divertido.

Entonces el pibe me cuenta que es arquitecto, o no sé qué, y que ha hecho unos apartamentos que tiene mazo de apartamentos que si quiero que nos vamos allí y puedo dormir en uno y al día siguiente volver a mi hotel.

Y yo “mira no, no pico, que no me quiero acostar contigo, que soy bollera, y tal”

El pibe insistía, así que cogí y me piré porque lo vi muy ansias.

Lo siguiente que recuerdo es despertarme en mi coche en el pinar del aparcamiento.

Cuando abro los ojos estoy en mi coche y el “parking”, que era un pinar, estaba cerrado hasta las 12 que abrían de nuevo el chiringuito ese.

Atrapada en un pinar. Estupendo.

Me hacía muchísimo pis y tuve que ir a hacer pis por medio del pinar llena de arena, sin sujetador y con la camiseta apestando a humo.

En el pinar solo estaba mi coche y ya llegó un tío a abrir las puertas y se me quedó mirando como “madremía bonita, te metiste una buena fiesta anoche”

Yo pensando que para qué pagaré hoteles si luego duermo en pinares.

Pude salir de allí y me fui a desayunar a un bar a ver si me daban un café como el que beben los Sims y me espabilaba.

Mientras estoy hundiendo la cabeza en un tanque de café solo, me escriben mis surfcolegas que ya hay viento, que ya podemos hacer surf, y yo con toda mi resaca que no había barreños de colágeno con Q10 con ácido hialurónico suficientes para disimular mi cara post fiesta.

Pero mira, hemos venido a jugar.

Al menos el agua del mar fresquita me ayudó a despertarme y quitarme el olor a humo del pelo.

Por la tarde-noche llegué a mi habitación, me di una ducha y me vestí en plan sin arreglarme ni nada, rollo surferito cómodo porque mi intención era cenar algo y dormir en mi cama CELESTIAL, que estaba reventada de la noche anterior.

Me fui otra vez al bar del hotel, el camarero en plan “TE ECHAMOS DE MENOS AYER!!! Qué silencio había aquí!!!” riéndose y nada, estuve cenando y cuando se vació un poco el local me fui a la barra con el camarero y estuve contándole mi aventura del día anterior, el camarero poniéndose copas él y comiendo palomitas mientras me escuchaba descojonándose. En ese momento llegan 3 tíos y se ponen a pedir algo en la barra a mi lado.

Y uno me dice “ah, tú vas a la Escuela XXX, no??”

Y yo… sí.

Y me dice “na, que te hemos visto estos días, pero tú haces kite, no?”

Y yo… nono, yo surf y windsurf.

Entonces yo les cuento cómo yo había empezado a hacer kite años atrás pero un colega se desmembró un brazo con la quilla de la tabla de otro tío que saltó por encima sin control de la cometa.

Y ese día dejé el kite.

En realidad es mala suerte y una putada, porque realmente tú cuando ves las cometas desde fuera, a lo lejos, parece que estamos muy juntos, pero luego en el agua hay bastante espacio generalmente para navegar.

Bueno. Los tíos eran un malagueño, un ruso y un inglés. Que parecía un chiste de “un malagueño, un ruso y un inglés entran en un bar”

Nos quedamos los 4 ahí de copeo en el bar ya vacío con los camareros, y empezamos a proponer irnos por ahí de fiesta todos, pero el ruso y el inglés estaban cansados así que se quedaron en el hotel.

El malagueño y yo nos vamos por ahí de fiesta y en uno de los bares me dice “pero una cosa, a ti los tíos no te gustan, ¿no?”

Y yo… madremía qué chico más observador.

Pero muy buen rollo con él, muy agradable y muy divertido.

Nos cambiamos de bar y cuando vamos a la barra hay una chica sola a nuestro lado, nosotros diciendo mil gilipolleces riéndonos y ella se empieza a reír escuchándonos y se pone a hablar con nosotros. Era italiana (ni idea de qué me pasa con Italia últimamente) y nos cuenta que todos sus amigos se han ido a dormir pero que ella quería fiesta, así que había decidido salir sola, y yo “tía SOMOS HERMANAS”

Bueno, el malagueño me dice que la piba está muy buena y que se la quiere tirar (a todo esto yo vestida con una camiseta de surf, unos pantalones normales y en chanclas con el pelo recogido sin arreglar, UN CUADRO)

Salimos del bar y la italiana me coge por la cintura y me pega a ella mientras andamos. El malagueño con las orejas hacia atrás como los gatos en plan “no puede ser que justo me toquen las dos bolleras a mí esta noche”

Todas las olas que no había habido el día anterior en el mar estaban en ese momento en mis bragas.

Ya llegamos a un sitio más grande en plan discoteca, y les digo “voy a ir al baño, id pidiendo las copas” y les doy mi ticket de la entrada y me voy a los baños, que estaban al lado. O sea, desde la barra podías ver la cola de tres pares de cojones que daba la vuelta a la esquina del baño de tías.

Cuando ya la siguiente voy a ser yo veo que hay dos tías sujetando la puerta muy concentradas y les digo “qué pasa?” y me dicen que el pestillo no va y que la puerta “se cae” y yo “pero cómo se va a caer” y ellas “que sí que sí, que está que hay que tener cuidado”

Y yo pensando “qué exagerás”

Y me dicen “estás sola? si quieres te sujetamos la puerta”

Y yo… vamos a ver que voy a hacer pis 30 segundos, no voy a tocar la puerta para nada, si la gente la deja quieta pues yasta.

Y ellas “bueno, como quieras”

Cuando sale la amiga de las chicas estas entro yo, cierro despacito la puerta para que “no se caiga” y la dejo colocada sin pestillo pero bastante bien cerrada.

Estoy ahí haciendo pis y DE REPENTE empujan fuerte la puerta, se descuelga efectivamente, da un golpe contra la pared, y yo de cuclillas con las bragas en las rodillas mirando a la gente en la puerta gritando “EEEEEEHHH!!!!”

Era la italiana.

Coge la puerta la coloca otra vez en plan “tranquilas”

Y yo pensando “¡pero bueno!”

Se queda mirándome terminar de hacer pis apoyada en la puerta descolgante.

Yo me subo los pantalones y mientras me los abrocho le digo “qué haces, que estás loquísima”

Ella se ríe, me coge y me empieza a comer la boca.

Yo metiéndole mano, la gente gritando fuera. Nosotras apoyadas en la puerta para que no la descolgaran otra vez.

Cuando salimos, está el malagueño en la barra con las 3 copas aguadas y mirándome con los ojos entrecerrados en plan “qué ha pasado ahí dentro, zorra”

Y yo “uuuf qué cisco con la puerta eh…”

“Uy voy a pedir otra copa que esta se ha quedado aguada”

Y la italiana en plan “sí, yo también, pide dos nuevas” y abrazándome por detrás diciéndome gilipolleces.

Y el chico, cómo no, viene y me dice: OYE PUES PROPONLE UN TRÍO.

Ay mira eh, LA OBSESIÓN.

 

Por la mañana, me acerco a recepción a contarle a la recepcionista la historia de los días que llevo sin dormir, y a que me de una noche más, porque ese día no me iba a ir. Mi clásico BONUS TRACK de habitaciones de hotel.

Y por supuesto mi clásico destrozarlas, como buena estrella del rock que soy.

La recepcionista, la que se perdía en la feria cuando se separaba de su hermana, escuchaba atentamente mi resumen de la que estaba liando por todas partes y me dice que guay, que me da otra habitación sin problema pero que tiene que ser otra porque en la que yo estoy hay una reserva para ese día. Y yo PERO ES MI HABITACIÓN.

Así, abatida por tener que mudarme, empecé a sacar mis cosas de la habitación. Los alemanes con los que jugaba al rugby en el césped me ven sacando mis cosas y me dicen “te vas???” y yo… “no, me voy a otra habitación en la otra parte” y me ayudaron a llevar todo.

Los alemanes fueron por la noche con el balón de rugby y una botella de ron para despedirnos y yo estaba a punto de morir del cansancio, pero accedí a tomar algo con ellos y acabé durmiéndome en las camas balinesas de la zona del bar del hotel abrazada al balón de rugby.

Total, que en mi viaje para hacer surf, hice de todo menos hacer surf.

Pero y lo bien que me lo pasé y la de vidas que inundé de locacoñez qué, eh.

Pero vamos, que tampoco fue pa tanto.

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Surf, cerveza y rock n’ roll. (CAPÍTULO 1)

 

MADREMÍA PERO CUÁNTO ESCRIBO ÚLTIMAMENTE, EH.

Me estáis obligando a salir por ahí y hacer cosas absolutamente infames solo para poder venir aquí a escribirlas. Porque de toda la vida las cosas se hacen no por hacerlas, se hacen PARA CONTARLAS.

Eso lo sabéis, ¿no?

Bueno.

Aquí de momento lo único que tenemos que tener claro es que si pasamos una etapa de mierda que empieza a hacerse muy larga, intentar castigarse por estar pasando una etapa de mierda muy larga NO es buena idea. En plan… que no, no lo hagáis en vuestras casas porque mira, no funciona.

¿Y qué se hace?

Pues parar.

En lugar de correr hacia todos lados como un pollo sin cabeza o como un rabo de lagartija sin lagartija, obligándote a seguir arrastrándote, pues no coño, frena.

Para.

Respira.

Y esto es totalmente en serio eh, si pasáis una mala etapa lo que hay que hacer es parar, si fumáis fumaros un cigarrito como dirían los Platero, y calma, que las etapas pasan. Todas, tanto las buenas como las malas.  Y las malas muchas veces sin querer las alargamos por no saber pararnos y querer continuar siendo fuertes a toda costa.

PERO BUENO, qué es esto, un blog de autoayuda o qué.

Que yo he venido a hablaros de surf, de rabos y de cosas loquísimas.

El caso es que cuando yo descubrí esto de que hay que parar pues paré, me tomé un tiempo de desconectar un poco de todo. Tampoco en plan DESAPAREZCO, pero desconectar. Irte a otro sitio, hacer otras cosas, que cambiar un poco de ambiente ayuda.

Que sí, que me pasé mes y medio por ahí despendolá.

Conocí sitios nuevos, hice muchas gilipolleces que darán para entradas de blog, y entre otras cosas también tracé una ruta con lugares donde me he sentido mal, vulnerable, o donde tengo recuerdos de algún modo nostálgicos y era como “quiero reconciliarme con estos sitios”. Ya, ya sé que soy una intensita de cojones, pero QUÉ LE VAMOS A HACER.

Y finalizaba la ruta en una zona donde suelo ir de vez en cuando a hacer surf. Ese lugar me transmite muchísima paz y era perfecto para cerrar mi largo viaje de “quedar en paz”

¿Os impresionó el hilo de Manuel Bartual? Pues poneos cómodos, que vais a ver lo que se hace en un hotel, y no las mariconadas esas de encontrarte clones de mierda.

Me cojo yo un hotelito ahí al lado de la playa donde voy a hacer surf, y son como bungalows así que tienes tu mini porche fuera y tal para sentarte a tocar el banjo en una mecedora al atardecer.

O a tomarte unas birras y lanzarte un balón de rugby con los alemanes de al lado. Porque yo otra cosa no, pero beber cerveza y rodar por el suelo con un balón de rugby en el césped lo sé hacer bien.

Lo primero que me dice la recepcionista es “ahora tu acompañante que me deje su DNI cuando venga” y yo ¿PERO VES A ALGUIEN AQUÍ? y ella “ah, ¿¿¿que vienes sola???” y yo “sí claro”

PUES COMO SIEMPRE.

Y entonces me dice que admira mucho que una mujer viaje sola, que ella una vez se separó de su hermana en la feria y se perdió. Y yo “jajaja eras muy pequeña?” y ella “no si esto fue el verano pasado”

Y yo… mira, dame la puta llave de mi habitación y deja de humillarte, por favor.

Que tengo MUCHAS COSAS QUE HACER.

Así que dejé mis mierdas en la habitación, me di una ducha, me vestí de zorrita y me fui por ahí a tomar unas cañitas.

Mi idea inicial era comer en el mismo hotel porque cuando llegué eran ya las dos y pico de la tarde. Pero estaba PETADO. Yo me senté en una mesa ahí sola, muerta de sed, con ganas de que el tabernero me sirviera, pero el tabernero no daba a basto. Esperé como 10 minutos, y no hubo ni un “perdona, vengo ahora” o algo, no. Nada, yo ahí viviendo la invisibilidad lésbica de un modo nada metafórico.

Así que me levanté dignísima y mostrándome ostensiblemente disgustada, y me fui por ahí a cañear guay.

Luego estuve de tiendas comprándome ropa de surf que voy a usar una vez al año Y CON SUERTE y a la vuelta pasé por la escuela de surf para decirles a mis surfcolegas que ya estaba allí y que al día siguiente le dábamos cañita al asunto.

Al lado de la escuela de surf hay un garito que me gusta mucho para tomar mojitos y dije: “ay, pues voy yo a tomarme un mojito aquí tan a gusto”

Pero claro, un mojito, ¿a qué te lleva?

EXACTO. A 900 mojitos más.

Y yo con 901 mojitos me pongo súper sociable.

Me hice amiga de una pareja del bar, de un grupo de niños ingleses de 20 años que me regalaron una pulsera, me invitaron a 640 de los 901 mojitos, en fin. Yo ahí, a mi bola, pero ya el resto de la tarde de risas allí. Atardece, esta gente se iba a ir por ahí a cenar y de fiesta pero pensé mira, los mojitos y yo mejor cenamos en el hotel así descanso para surfear al día siguiente.

Y fui otra vez al bar del hotel.

Me siento en una mesa y vino el amable tabernero a toda hostia el pobre a pedirme disculpas, que me había visto al medio día pero que estaba desbordado y yo “que no pasa nada, pero la próxima vez un ahora mismo estoy contigo o algo, pues estaría bien” y nada, nos pusimos a hablar ya después de la cena un montón de rato.

Yo me fui a mi bungalow que CASUALMENTE era el que estaba justo al lado del bar (todo estaba pensado) y fue cuando pasó lo de los alemanes del porche de al lado, las latas de cerveza y el rugby.

Y ya me fui a dormir.

Era temporada baja de surf así que al día siguiente cuando bajo a la playa no había ni una puta ola. Nada de viento, colega. Pero nada. Mi bañera tiene más olas cuando meto el pie.

Así que allí, varada en la orilla, embutida en el neopreno, pensé que ya que no iba a poder hacer surf quizás era un buen día para acercarme con el coche a uno de los sitios marcados en mi ruta de “estar en paz”.

Y para allá que fui.

Donde quería ir daba mucho el sol a esa hora así que unas cañitas, ¿no? En una terraza guay, a la sombra y tal.

Entonces, llega una tía y se pone a hablar ahí por teléfono a voces en la mesa de al lado.

Yo empiezo a tuitear “qué asco la gente que habla a voces por teléfono, tengo una gilipollas al lado, qué gilipollas es, puto asco, cómo grita” y tuiteé por supuestísimo toda su conversación de mierda.

Y me puse muy en plan “1 fav y te digo cuánto me jode que hablen a voces por teléfono”

Y digo mira, o sea, para estar aquí con esta tipa choni maleducada, me piro a otro sitio.

El camarero me trae la cuenta y le pregunté algo sobre la noche, porque era San Juan, y había visto muchas cosas de fiestas y eso y entonces me cuenta un poco mientras yo recojo mi cambio y eso. Y la choni, que ya había colgado el teléfono y estaba con la antena de Digital+, Televés y Vía Digital puesta dice “AY VAS A LAS HOGUERAS”

Y yo… maemía.

Y yo bueno veremos a ver, porque me he traído el coche y estoy alojada en otro sitio, lo mismo voy a las de allí, tal.

Ella me cuenta que es camarera, que no se qué, que vaya allí con ellos, que tal balblablblabla me empieza a soltar un rollazo sobre TODO lo que se hace en cada centímetro cuadrado de toda la zona, pero que ese sitio era muy pijo Y ME PEGABA MUCHO y que qué guay era yo.

PERO POR QUÉ LE CAERÉ BIEN A LA GENTE QUE A MÍ ME CAE MAL.

Y le dije que bueno, que ok que me apuntaba el sitio. (Y no era pisto, me lo apunté)

Me piré a otro bar y mientras me tomaba mi cervecilla y mi tapa, googleé el garito que me había dicho la choni, por curiosidad.

Buenobuenobueno ERA PRECIOSO. Súper chulo.

Y pensé pues mira si voy a la fiesta esa, a las malas, duermo en el coche y punto.

Claro mi plan era comer allí, dar un paseo, ver el atardecer desde donde quería verlo y pirarme a la zona donde tenía el hotel.

PERO SI YO HICIERA MIS PLANES TAL Y COMO LOS PLANEO ESTE BLOG NO EXISTIRÍA.

Así que después de comer me hice amiga de los camareros, terminaron dos el turno y se quedaron conmigo tomando gin tonics. Y yo después de dos gin tonics ya estaba descojonándome con ellos de mis mierdas de ideas de bollera intensa de hacer ruta de reconciliación con la vida y ellos despollados también.

Me dicen que si me acompañan a ver el atardecer y yo NONO ESTO ES ALGO QUE TENGO QUE HACER SOLA!!! (dramatic)

Madre mía.

Bueno, me despedí para seguir mi camino de la intensidad, les regalé una pulsera a cada uno (era el viaje de regalar pulseras de mierda) que muchas gracias por el rato y tal, y me piré a ver el atardecer.

Me quedé un buen rato ahí llorando como una puta bollera loquísima y mirando la puesta de sol pensando cosas.

Subí una foto de mierda a Instagram porque no veía una mierda con todo el solarro, las gafas de sol empañadas de las putas lágrimas y un puto niño que estaba a mi lado haciendo el anormal con una botella de agua de cristal y me deslumbraba.

Era el fin de mi viaje de la intensidad. 

Me sentía bien.

Y cuando volvía hacia mi coche, ya más relajada, pensé: qué cojones, vamos a la fiesta de San Juan esa que me ha dicho la choni para celebrarlo.

Así que llego allí pero eso estaba metido pa’ dentro, cómo deciros, había pinares y dunas+.

La choni me había explicado (y muy bien explicado) que había un parking enorme que era un pinar, que podía aparcar ahí sin problema. Y lo encontré, estaba justo detrás del sitio chulo. Y cuando voy a aparcar claro, llega la rubia con el BMW y se me acerca un yonkarra que yo pensaba que era el “gorrilla” del parking, y le digo, qué pasa, y me dice “nada, puedes aparcar donde quieras, son 2€”

Yo le dije Ok voy a aparcar y te los doy

Mientras aparcaba sonreía porque claro, ya me habían contado que el parking era gratis, de hecho es que no era un parking, era un pinar enorme solo que estaba vallado porque lo usaría el garito ese, pero vamos, que ningún cartel informativo ni nada, una valla y pinos. O sea, que el pavo que se veía pasadísimo además me quería tangar de todas todas.

Pero mira, me la suda. 2 pavos por que no me raye el coche el gilipollas ese pues nostamal.

Así que salgo del coche y le veo que se va para el chiringuito ese pasando de todo.

Y yo madremía, qué descarado todo.

Pero nada, voy para el chiringuito, pido una birra, y me aposto en la barra. Y pasa el yonki pasao.

Y le digo “oye, ey, amigo”

Me mira

Le doy 2 pavos y le digo “bueno, cuídamelo eh”

Y me mira extrañadísimo y me dice “ah, gracias”

Y se va a ir y aparece un camarero, lo engancha por el hombro me lo acerca y me dice, “este puto subnormal te ha pedido dinero por aparcar???”

El otro acojonao.

Y yo… “nono, tranqui”

Y me dice “te he visto darle 2€ que no le tienes que dar nada, que el parking es gratis, que no le des nada”

Y le digo “que no, si ya, si no es por el parking es porque antes me ha dado cambio para tabaco y me sobraba”

Y el camarero ¬______¬

Digo na tio, buen rollo.

El camarero se va, el yonki está acojonao que no sabe si correr o qué, se va un poco para otro lado.

Y de repente viene una camarera y me dice “oye perdona una pregunta”

Y yo MADREMÍA QUÉ CERVEZA ME ESTÁIS DANDO ENTRE TODOS.

QUÉ PASA.

Y ella: “tú estabas ayer en la fiesta de no se quién que balbalblabla” y yo… nono corta, que no.

La piba hiperbollera y muy mona (SI ME LEES ESCRÍBEME)

Y pasé mazo de ella porque no sé, era MI NOCHE del resarcimiento.

Estaba todo meticulosamente planificado   más o menos pensao. (Soy Aries, esto es un poco ir resolviendo las cosas conforme pasan)

Y quería estar sola.

Justo después de eso se me acerca el yonkarra y me dice “oye por qué has hecho eso”

Y le digo “hacer el qué”

Y me dice “lo de defenderme de lo de los dos euros”

Y yo “porque aquí cada uno se gana la vida como puede, ya está, si yo lo sabía desde el principio, pero a ver que SON DOS EUROS PARA QUE VIGILES MI COCHE, QUÉ HACES AQUÍ MARICÓN”

Y él se ríe, se va.

Yo sigo ahí a mi bola mirando la playa, las hogueras que estaban montando, tenían música en directo guay.

A los cinco minutos aparece para traerme otra cerveza. Me dice que gracias, que qué de puta madre eres, que lo siente, que me ha visto ahí todo flipada entrar y que le ha jodido, y yo pero flipada de qué joder, y él que es que tal cual, me cuenta sus problemas, el tío estaba mal. Estuvo por lo menos media hora ahí contándome sus movidas. Y yo diciéndole mira, hoy tú y yo hemos aprendido algo: que las apariencias engañan. El tío abrazándome, pidiéndome perdón y que se iba a ir a vigilar mi coche (el tío estaba puestísimo POR SUPUESTO)

En ese momento estelar aparecen LA CHONI Y SUS AMIGOS.

Y esto, si me permitís, lo dejamos para un segundo capítulo, que si no la entrada es ETERNA.

ETERNA. Como mi gilipollez.

“Sirena vuelve al mar, varada por la realidad”

 

La mujer del jefe

¿Sabéis estos días que estás en plan chungo?

Que todo es negativo, triste, gris, estresante y la más nimia contrariedad parece un mundo.

Bueno, se llama síndrome premenstrual.

Pues eso, estoy yo ahí con mi drama monumental sin ningún sentido y un colega diciéndome “Jefa, venga, vamos a ir a dar una vuelta y cenar o quedamos a ver una peli o algo, y así te distraes un poco y dejas de pensar”

Y yo que no que no, que estoy FATAL.

JAMÁS VOLVERÉ A SALIR DE CASA.

ESTOY FATAL.

Y mi colega “Jefa, venga, vamos a dar un paseo tranquilamente, hablamos…”

Que no tío que me voy A MORIR.

A los 20 minutos me escribe mi mejor amigo en plan “tiiiawwww t echo de msnooosssss estamos súper pedo que es el cumpleaños de mi jefeeeww”

Y yo ahí con mi drama jugando al Overwatch con la mirada perdida.

Y mi amigo maricón “vamos a dar un paseo tranquilito y cenamos”

Y yo “que no que paso que me quedo en casa estoy mu mal”

Y mi otro colega “uuueeeeee vntteeeew a tomar algooowwwwwwww!!!”

Y yo “ok :)”

Así se me convence a mí.

Pues nada, me vestí de zorrita en un momentillo y para allá que me fui.

Yo me temía encontrarme a 4 tíos destrozadísimos que llevaban de copas desde las 2 de la tarde y para mi sorpresa me encuentro que están “tocaos” pero muy bien.

Estaba el jefe de mi amigo que era su cumpleaños con su mujer.

Pues nada, allí de copeo mi drama mejoró ostensiblemente.

Con la mujer del jefe en plan jaja jiji, contándonos viajes, hablando de muchas cosas.

A la tercera copa se me debió poner cara de comadreja entrando a un gallinero porque la mujer del jefe me cuenta como así SECRETAMENTE que ella ha estado con mujeres.

Y yo… Oh, sorprendente.

Amazing.

Al cabo de un rato me dice que ella se folla a mi amigo.

Y yo pues ok.

Y ella “pero no te molesta”

Y yo “por qué coño me va a molestar enhorabuena y un saludo a tu marido”

Al rato voy con mi colega a pedir a la barra y le digo “qué cabrón eres xD” y él “¿por?” y yo… “porque te tiras a la mujer del jefe” y él “que eso es mentira” y yo “coño tronco que me lo puedes contar” y él “ya pero es que no es verdad, te lo contaría pero que no sé por qué te dice eso y tal”

Estábamos en un bar de latineo y me puse a convencer al camarero de que tenía que poner AC/DC y él: “que no” y yo QUE SÍ COÑO.

Al final, puso AC/DC en el bar de salsa.

Si Jefa dice que se pone AC/DC en un bar de latineo se pone y punto, y a callar to dios.

Cuando cerramos todos los bares del mundo nos fuimos a casa de mi colega a rematar la noche.

Y solo teníamos un coche, así que fuimos 300 personas en el coche de mi colega que parecíamos el chiste de los elefantes en el seiscientos.

Llegamos a la casa de mi amigo y la mujer del jefe: “uy tú sabes dónde está todo aquí” y yo vamos a ver es mi mejor amigo desde hace casi 15 años, he estado en esta casa un poquillo.

Yo con el jefe negociándole un día libre a mi colega.

Estaba negociadora.

Y él “que no puede tener el día libre” y yo “QUE SÍ”

Si Jefa dice que su amigo puede tener un día libre cuando a ella le salga del coño, puede tenerlo, y punto. Y a callar to dios.

El marido drogándose a tope bueno, todos, un ciscazo en la casa que flipas.

Al final nos quedamos fumando (que yo no fumo y me fumé un plástico lleno de filtros confundiéndolo con un cigarro) la mujer del jefe, otro chaval y yo. Mi colega también se fue a dormir.

Acabé liando a la mujer del jefe CONVENCIÉNDOLA de que era bollera porque si yo decía que era bollera es que era bollera. Y punto. Y a callar to dios.

Y la convencí.

Al final, no sabemos seguro si mi amigo se tiró a la mujer del jefe, pero yo sé lo que yo impuse con mi ley del lesbianismo, y además, el día libre fue concedido.

IT’S A LONG WAY TO THE TOP IF YOU WANNA ROCK N’ ROLL!!!

 

The balcony and the carpet (Part 3. EL DESENLACE FINAL)

Previously on “The balcony and the carpet”…

*Imágenes de yo llegando a una mansión donde supuestamente vivía mi compañera*

*Imágenes de yo descubriendo un marco de fotos de otras personas en casa de mi compañera*

*Imágenes de yo corriéndome dormida*

*Imágenes de llegar llena de nieve a casa de un montón de tías universitarias*

*Imágenes de yo diciendo “the balcony and the carpet” y descojonándome sola ante el estupor de los presentes*

Yo seguía en el balcony and the carpet con mis nuevos mejores amigos para siempre de esa noche, y estaba hablando con una de las chicas que era súper maja, y muy mona. Me gustaba. Era el nuevo amor de mi vida para siempre jamás de esa noche.

Así que tenía que retocarme el pelo antes de ir hacia la fiesta de bolleras para sentirme segura de mí misma y poder cambiar lo de tontear con ella en inglés por gemir directamente, que es un idioma más universal.

Como sé que tengo un pelo horrible que se me bufa con mirarlo soy una chica preparada, llevaba mi plancha del pelo en mi mochila y les dije que un momento, que iba a ir al baño a retocarme para la fiesta.

Y con toda la feminidad que me quedaba después de 20 chupitos y copas calientes sin hielo, salí del balcony and the carpet y fui dentro al baño.

Claro, allí la calefacción está A TOPE en todas partes, así que yo entre lo que había bebido, el calor de la plancha y eso me agobié un montón y dentro del baño me quité la camiseta.

Había un papel de colores con una sonrisa dibujada medio enganchado en el espejo que no me dejaba ver cómo se planchaba mi pelito, así que lo quité.

Estoy planchando mi pelito rubio y se abre la puerta.

Es la bisexual, dice “uy” mirándome de arriba a abajo y dice que va a hacer pis. Y yo “ok”

Termina de hacer pis, se está lavando las manos y entran dos tías, entre las que estaba una especie de rollete que tenía la bisexual y yo ahí en sujetador. Las tías borrachísimas, cierran la puerta y se empiezan a liar entre las 3.

Se me volvió a bufar el pelo.

Yo en ese momento tenía tres opciones:

A) Seguir planchándome el pelo sin moverme y luego tocarme mucho imaginando cosas.

B) Dejar la plancha, salir de ese baño celestial donde había 8 tetas e irme con la chica cuqui                     con la que igual no tenía ninguna oportunidad.

C) Ser fiel al refrán “donde comen 3 comen 4”

A mí es que me flipan los refranes.

La A es muy “Nadie te ha dado vela en este entierro” y la B es muy de “Más vale pájaro en mano que cien bolleras cuquis en the balcony and the carpet”

Mientras pensaba en mi colección de Libros de Elige Tu Propia Aventura de los 90 y en el refranero español, ya tenía unas manitas en la cintura de las malditas pervertidas así que mi coño decidió por mí.

Mi coño siempre está ahí para resolver situaciones donde exista cualquier tipo de duda.

Nos estamos liando las 4, y ya el pelo no me importaba nada, porque las mejores cosas de la vida siempre despeinan mucho.

En fin, lo que pasó en ese baño se quedó en ese baño.

Los azulejos lloraban.

Yo volví a plancharme el pelo, salgo de allí y la chica cuqui estaba en la cocina discutiendo frenéticamente con otra tía.

Pasó de yorkshire miniatura con lacito a pastor alemán enfarlopado y cabreado.

Yo volví a salir fuera con el maricón y la pareja de bolleras. Estamos ahí hablando bastante rato y vuelve la chica cuqui y se sienta a fumarse un cigarro ostensiblemente enfadada.

La pareja de bolleras le preguntan pero ella estaba ahí con sus movidas, parecía que no quería hablar del tema. Bollodrama asegurado.

Yo quería hablar con la chica cuqui y  ̶d̶arl̶e̶ ̶l̶a̶ ̶r̶a̶z̶ó̶n̶ ̶e̶n̶ ̶t̶o̶d̶o̶ ̶p̶a̶r̶a̶ ̶v̶e̶r̶ ̶s̶i̶ ̶m̶e̶ ̶h̶a̶c̶í̶a̶ ̶c̶a̶s̶o̶ ̶  empatizar con ella, pero no me contaba nada.

Bueno qué, nos vamos ya a la fiesta, ¿no?

Para ir a la Fiesta teníamos que ir en tren y la fiesta que nos montamos en el último tren que por supuestísimo ni dudéis que casi perdemos, fue muy divertida.

Yo me lo estaba pasando muy bien, la bisexual era graciosísima, y una tía bastante cabal para todo lo puta loca histérica que me había parecido al principio.

Llegamos a la fiesta tan borrachas todas que no nos dejaban entrar, así que nos quedamos bajo la nieve todas un rato bebiendo agua para que se nos pasara, yo seguía hablando con la chica cuqui y por eso del frío y tal me abrazó. Es que era súper cuqui.

Mi coño no podía con tanta actividad esa noche.

La nieve se derretía alrededor de nosotras.

La nieve is lava.

Al cabo de una hora o así decidimos entrar, que ya estábamos más calmadas.

La fiesta efectivamente estaba MUY guay montada, con escenario y un montón de movidas, juegos, y tal.

En medio de todo esto yo le digo a la chica cuqui que soy entrenadora de delfines, ella se descojona, y nos empezamos a liar. Es que NO FALLA.

Muy guay con ella en plan besitos y tal, pero también tenía una tontería con las otras 3 de antes bastante divertida.

Entonces voy a por una copa y me pierdo del grupo.

Me pongo a buscarlas por tooooda la maldita discoteca esa.

Al cabo de bastante rato estoy vagando por la parte de arriba para intentar otear con mi catalejo a ver si las avistaba y me encuentra la bisexual. “DONDE ESTABAS QUE TE ESTÁBAMOS BUSCANDO”

Y yo “pues cazando jabalís, ¿dónde está el amor de mi vida de esta noche?”

Me lleva con todas otra vez.

Me acerco al amor de mi vida de esa noche y la abrazo así por detrás.

La tía me quita súper borde.

Y yo “pero qué le pasa a la loca esta ahora” —> frase recurrente entre bolleras.

Le digo que qué le pasa, ella me dice que qué cojones hago, todo mosca, y yo pero bueno!

Entonces le empiezo a decir a una de las 3 del baño de la casa universitaria que menuda gilipollas es esta chica, que qué le pasa, que no entiendo nada. Y me dice que joder, que si también me gusta esa chica, y se ríe. Y yo “a ver, me gustaba desde el principio, lo del baño ha sido una tontería de la fiesta” y ella “ya, ya jajaja” y que “esa chica es una cabrona, es una zorra tal y cual” y yo… no, si ya veo.

Me cuenta que ha puteado mucho a la chica cuqui, que es su ex.

Y yo “cómo que ha puteado a la chica cuqui” y entonces APARECE la chica cuqui que estaba en el baño.

LA HABÍA CONFUNDIDO CON SU EX CON LA QUE DISCUTÍA.

Claro, si es que las bolleras en pareja SE MIMETIZAN.

Y con 800 chupitos es más fácil confundirse también.

La ex ya estaba volando hacia ella para decirle que yo le había entrado, o lo que coño le dijera, pero se pusieron a discutir locamente otra vez.

Yo mira, no puedo con ese estrés de bolleras discutiendo.

Ay mira, eh.

Al final volvió la chica cuqui a hablar conmigo pero estaba bastante jodida, así que nada, al final de la fiesta nos despedimos y yo me fui con la bisexual, que me acogió en su casa. Sin ninguna pretensión sexual ni nada. Todo de buen rollo.

Por la mañana, nos despertamos con una resaca de tres pares de cojones pero recordando todas las anécdotas de la noche. Ella me pregunta que qué pasó al final con la chica cuqui.

Le digo que estaba todo rayada con la ex, o lo que fuera, que discutían mucho, que me estresaba el drama y que no entendía lo que pasaba.

Ella me cuenta que discutían porque esas dos habían tenido mil movidas, que la ex esa noche quería reconciliarse y le había escrito una carta pidiéndole perdón, que se puso muy gilipollas porque pensaba que había leído la carta y pasaba de ella, que encima se liaba conmigo estando ella allí, que había desaparecido su carta, que se había perdido. Que la chica cuqui no quería saber nada de ella, que blablabla.

Mientras me cuenta esto yo estoy sacando mi ropa de la mochila para vestirme y entonces…

VEO UN PAPEL DE COLORINES DOBLADO CON UN ” = ) ”

Lo abro.

Veo un drama escrito.

Le digo a la bisexual…

“Oye”

Y se lo enseño.

Y ella WHAAAAAAAT???? NOOOO!!! Y se descojona.

No puede ser. ¿¿¿Cómo tienes tú la carta???

Y yo… pues…no lo sé.

Cuando fui a plancharme el pelo… ??? Que lo quité del espejo, pero entrasteis y me distrajisteis.

Las dos descojonadas.

Pero descojonadas.

Yo creo que ese ataque de risa ha sido uno de los más memorables de mi vida.

El sabotaje a la reconciliación de la chica cuqui con su ex cambiará para siempre el curso de la historia del universo.

En medio de todo esto nos escribe mi compañera la hetero que había hecho la fiesta en su casa, HISTÉRICA que dice que los dueños de la casa llegaban esa tarde y que estaba la casa como si sueltas 17 elefantes dentro de una tienda de figuritas de porcelana. Y nos confiesa que NO SABÍAN que ella estaba allí.

Vamos la bisexual y yo a toda prisa para ayudarla a recoger con toda nuestra resaca.

Nos encontramos cosas rotas, la casa destrozada.

Al final, esa noche, las tres dormimos en nuestras casas habiendo conseguido dejar en orden nuestras vidas pero, en alguna parte, había otras vidas devastadas gracias a nuestra locacoñez.

PD: sigo teniendo esa carta en mi poder.

PD 2: con la chica cuqui tuve posteriormente un poquito de rollo y por supuestísimo que nunca le he dicho que yo robé la carta de amor más bonita jamás escrita en la historia. Que era para ella.

Gracias, the balcony and the carpet, contigo empezó todo.

The balcony and the carpet (Part 2)

Previously on “The balcony and the carpet”…

*Imágenes de mucha nieve*

*Imágenes de yo dejando la piel de oso en el ropero y dándole un trago al barrilito de rescate de mi san bernardo*

*Imágenes de una bollera odiándome* (bueno esto siempre pasa, no es relevante)

*Imágenes de comerme la boca con una tía como los zombis se comen a la gente en TWD*

Bien, nos quedamos en que yo estaba intentando evitar la propuesta de la bisexual para que no me diera el coñazo con lo de la hetero, pero realmente era una chorrada, durante la semana la cosa había estado bastante normal y, qué coño, que me apetecía a mí pasear mi culo por la fiesta esa.

La fiesta era el sábado, pero como el viernes librábamos, la hetero pensó que era una buena idea que me fuera a su casa a pasar el día, durmiera allí y ya el sábado que viniera la bisexual a recogerme y nos íbamos juntas a la fiesta de bolleras, porque ella iba a hacer fiesta en su casa con otra gente y tal.

Yo no sabía dónde exactamente vivía la hetero, sabía la zona, pero nunca había estado en su casa, así que me dio unas indicaciones y para allá que fui.

Después de casi una hora y media de tren y bus, veo que nos adentramos en un barrio residencial súper bonito, y yo miraba desconcertada la app del móvil, miraba el Maps, miraba las indicaciones que me había dado… “¿en serio esta tía vive AQUÍ? Me he tenido que equivocar”

Total, me bajo del bus con mis botas y mi piel de oso, se cierran las puertas tras de mí. Voy caminando mirando las casas, que eran increíbles. En esta zona la nieve no se acumulaba de manera horrible en las calles, estaba todo bastante más cuidado.

Llego a la casa, me quedo mirando el papelito, miro la calle, miro la casa, incrédula en plan pensando que me había mandado a la casa de Justin Bieber o algo para trolearme.

Llamo.

Me abre todo feliz.

Y yo… “joder, vaya casa, ¿no?”

Y ella “síííí hehehe”

Total que estamos en la cocina y se ve por los ventanales un jardincito de película.

Y veo juguetes de niños en el jardín.

Y yo ¿?  pero vamos, como lo mío no es hacer preguntas a nadie sobre su vida, no meterme en la vida de nadie y prefiero dejar que cada uno me cuente lo que le apetezca cuando le apetezca sin preguntas directas, pues no le dije nada.

Al rato nos vamos al salón a poner música y tenía un equipo de sonido DE LA HOSTIA, por no hablar de la televisión y demás. Yo un poco descuadrada porque aunque la chica era pijilla, la verdad me sorprendía que viviera en Melrose Place.

El viernes por la noche nos escribe la bisexual y la hetero diciéndome que no le dijera nada de que estaba en su casa. Y yo, pero si ya lo sabe, ¿no? Y ella “no, yo le he dicho que vienes mañana para que no piense cosas raras”

Y yo pensando “joder qué putos líos se traen estas dos”

Total, a mí ya me daba igual, estaba tomándome un buen vino en Melrose Place haciendo la cena con una chica guapa que me caía genial con la que la semana anterior me había comido la boca, QUÉ MÁS PODÍA PEDIR.

Entonces, mientras estamos con musiquita haciendo la cena y tal, yo paseo con mi copa de vino delante de unas estanterías del gigantesco salón y veo una foto de unos padres con unos niños, un matrimonio así jovencillo.

Ella viene y me ve. Yo me siento incómoda por si estoy viendo algo que no debo y le digo que qué guapos, que si son sus sobrinos o algo.

Y ella “aaaah… no”

Yo durante un segundo pensé: “a que está puto enferma y estamos en una casa random que ella lleva meses espiando horarios y se ha colado????” la vi en ese momento como una auténtica loca, la vi como que me encerraría en el sótano. No sé, he visto muchísimas pelis de sobremesa de Antena 3 en mi infancia.

Pero na, por lo visto ella además del curro habitual hacía horas los fines de semana en esa casa cuidando a los niños y haciendo algunas tareas del hogar de esa familia, pero claro, ellos no estaban y yo le pregunté si mientras ellos no estaban ella podía estar allí.

Y ella me dijo que claro, que sin problema, que llevaba varios años en esa casa, que ellos estaban fuera un tiempo, y que les gustaba que hubiera alguien en casa y que ella tenía tareas allí.

Yo rezaba por que no los tuviera en el sótano encerrados.

Y fui a la cocina, a ponerme otro vino, para no pensarlo más.

La noche fue bastante agradable, cenamos, vimos una peli en ese Home Cinema con pantallote, súper bien. Luego nos pusimos un par de copas y estuvimos hasta las mil escuchando música, hablando, y me pregunta ella que si me gustó el beso de la semana anterior.

Le dije riéndome que sí, que besaba muy bien.

Y ella “joder, nunca me había besado con una chica y me gustó, una pena que me gusten tanto los rabos”

Ella se reía y decía que la bisexual estaba todo mosca, que ella tampoco lo entendía porque eran amigas y tal, pero que el rollo que tenía conmigo que era distinto en plan que sabía que conmigo no iba a haber movida.

Y yo nono claro.

Porque es verdad, a mí la chica me caía genial, pero no sé yo soy especialita para que me guste alguien, y ella no era mi tipo para “gustarme”, aunque estuviera muy bien, aunque fuera guapa, aunque me cayera guay. No me resulta atractiva la gente por esas cosas, vaya. Serán cosas de ser fea.

Hablamos de que como la bisexual se enterara de que estaba allí esa noche se iba a pillar un rebote de tres pares de cojones y nos descojonábamos.

Nos pusimos las pieles de oso y salimos al jardín porque ella fumaba.

No hacía falta hielo en las copas porque se congelaba la copa solo estando fuera. El cutis estiradito.

Estuvimos hasta las 9 de la mañana copeando y hablando.

Decidimos irnos a dormir y claro, en Melrose Place había 20 habitaciones, pero ella me dijo que mejor dormir en una habitación las dos para no ensuciar más sábanas, y tal.

Y yo pues chica, lo que tú quieras.

Mira que hay habitaciones eh, pues la colega elige la que tiene una cama de 120 para las dos. Supongo que para estar pegaditas calentitas, que hacía mucho frío.

Nos quedamos sopas prácticamente al instante.

Bueno, yo no sé lo que coño empecé a soñar, pero

Me corrí dormida.

Y la desperté.

La piba estaba descojonada.

Yo en plan “qué ha pasado”

Ella “qué soñabas”

Y yo todo cachonda en plan “no sé”

No sé lo que soñaba, pero tenía las bragas para que viniera Franco a inaugurarlas.

Yo intentando disimular en plan “no sé, qué ha pasado”

Ella me dice que le ha puesto “escucharme así”, y yo “así cómo??? he hecho ruido?” y me empieza a comer la boca y yo pensando “pero qué ocurre con la heterosexualidad en el mundo” pero vamos tampoco lo pensé muchísimo eh.

Nos dan las tres de la tarde y la bisexual venga a llamarnos, 9000 llamadas perdidas y mensajes en plan “oye a qué hora quedamos, está Jefa allí ya?”

“Hola, estás ya allí??????”

“Hola????”

Nosotras levantándonos.

Le decimos a la bisexual que yo acabo de llegar a su casa.

Y cuando llega la bisexual nosotras comiendo y ella “pero qué pasa cómo que no habéis comido aún???” (porque claro allí las 4 de la tarde es como comer en España a las 7)

Total, nosotras estábamos de semi-resaca, pero la bisexual venía fresquísima y tenía ganas de cachondeo, ella poniéndose un copazo directamente en plan “mira Jefa, antes de la fiesta vamos a ir a casa de unas amigas que también van a la fiesta, tenemos que ir a un pueblo de al lado y luego en el último tren vamos a la fiesta vale??” y yo… ok. Y ella “pero tías, no queréis una copa???” y nosotras… “nono, luego”

La hetero se quedó preparando las cosas para la fiesta en su casa, yo era la primera vez que salía a solas con la bisexual, y no tenía tanta confianza, pero bueno.

Preparamos unas petacas para el viaje en tren, nos pusimos nuestras pieles de oso, y para allá que fuimos.

En el tren la bisexual estaba bastante maja, aunque seguía con sus movidas de que si qué mona era la chica, que si le gustaba mucho, que ella creía que algún día podría cambiar, que la veía bastante abierta de mente. Y yo pensando “no sabes tú lo abierta que tiene la…mente”

Yo iba pensando en mis orgasmos involuntarios.

Y en los no tan involuntarios.

Pero al final por suerte el tema no se centró en la hetero y fuimos de bastante buen rollo en el tren con nuestro botellón para el viaje.

Cuando llegamos al destino, nos bajamos del tren y de verdad, los cuádriceps de Roberto Carlos tampoco podrían con eso.

Un pueblo A TOMAR POR CULO. Lleno de NIEVE, que te HUNDÍAS completamente en la nieve hasta por encima de las rodillas, no podíamos caminar a más de un metro por semana. Íbamos caminando con nuestras mochilas con las cosas, yo con mi plancha del pelo POR SUPUESTO porque se me ponía el pelo FATAL de los gorros, de la nieve y de su puta madre.

Nosotras medio pedo del botellón del tren andando como Las Grecas. Yo hubiera ido a gatas, pero no podía porque medio metro de nieve me lo impedía.

Y porque tenía que disimular que no había estado casi 24 horas haciendo el gilipollas con la hetero para que no me matara esta.

Yo me descojonaba con la bisexual al tiempo que maldecía cada segundo de mi existencia, y me preguntaba cuál era el puto precio que tenía que pagar para ir a una puta fiesta de bolleras que encima me caen mal.

Llegamos a la puta casa de las amigas de la bisexual, llenas de nieve, a -17ºC, con unos calcetines térmicos enormes para andar por casa que sabes que si follas te los tienes que dejar puestos seguro porque vas a tener que elegir entre el erotismo o la gangrena.

Pero fue entrar a esa casa CELESTIAL y se me pasó.

No era casa como la de la hetero, eran pisos de apartamentos, pero genial. Genial porque estaba LLENO de chicas que, de repente, YA NO ME CAÍAN TAN MAL.

Y la casa estaba muy guay, tenía hasta una barra de bar en el salón.

Y calefacción. Calefacción PARADISÍACA.

El ambiente así de primeras parecía muy agradable. Yo allí no conocía a nadie, eran todas amigas de la bisexual y yo con la bisexual tampoco es que fuera mi mejor amiga, así que mientras ella saludaba, yo iba socializando.

Me ponen una copa.

Una chica se ofrece a enseñarme la casa y me lleva a una terraza. Entonces yo FLIPO. Probablemente por el pedo y la tontería que llevábamos encima, pero me llamó mucho la atención en ese momento.

Era como un balcón normal, pequeñito, pero ENMOQUETADO, pero no césped artificial, MOQUETA ROJA, de tela de esa de pelillos. Con un sofá como los que se tienen dentro de casa, nada de muebles de exterior, y tenía por arriba unos radiadores eléctricos.

Y estaban ahí fumando todo a gusto a -17ºC, pero se estaba genial.

Era como el salón pero fuera, y no se mojaba la moqueta porque tenían como un techillo adicional en el balcony.

Todo éramos tías menos UN MARICÓN que había allí. (Bueno, y yo)

Y claro, yo en cuanto veo presencia masculina me vengo muy arriba.

Total que ellos allí fumando, me presento, les digo que soy amiga de la bisexual, que estoy allí porque ella es amiga de mi compañera…blablabla

Y el maricón: “ah, British?”

Y yo… BRITISH? NO, pero joder, gracias xDDD

Ellos probablemente asociaron mi nacionalidad british no a mi inglés, sino a que soy rubia con ojos azules y pechugona.

Total, que empecé con la coña de que me llamaba muchísimo la atención la carpet en el balcony.

RED CARPET MARICÓN!!!

El maricón entonces me dice que si quiero un chupito de Jagger y mira, hemos venido a jugar, en el balcony no cabía mucha gente, pero allí había una pareja de bolleras sentadas en la carpet, dos tías solas en el sofá, la que me acompañó para enseñarme la casa y el maricón, y nos ponemos todos un chupito.

El balcony no se hundió probablemente porque lo sujetaban 100m de nieve debajo.

Empezamos a hablar y cuento la HISTORIA DEL GUISANTE PINCHADO EN LA PATATA EN INGLÉS.  

Todos escuchándome atentamente.

Que pierde toda la gracia porque no puedo transmitir las mismas coñas, pero ellos se despollaban brutalmente igual.

Yo allí con mis nuevos mejores amigos cuando irrumpe la bisexual en el balcony y me dice PERO DÓNDE ESTABAS, QUE TE ESTABA BUSCANDO!!!

Y yo… “pues aquí…in the balcony… THE BALCONY AND THE CARPET!!!!!!!”

Y ella ¿?¿?

Y yo…señalando: THE BALCONY… AND THE RED CARPET!!!!

Y me descojonaba.

Y las bolleras y el maricón partiéndose.

La bisexual les dice que soy española y que estoy como las putas maracas pero que soy compañera de su amiga, y que soy maja.

Y ellos “no, si ya”

Pero sabremos lo que ocurrió el resto de la noche en esa casa, en la fiesta de bolleras y al día siguiente en la próxima entrega de… “The balcony and the carpet”

What if you’re right and they’re wrong?

 

The balcony and the carpet (Part 1)

Hola, soy jefamaestra, me recordarán por narrar grandes pasajes de literatura contemporánea  escribir un montón de historias de mi vida de mierda.

“Esta es una historia real. Por petición de los supervivientes, los nombres han sido cambiados. Por respeto a las víctimas, el resto está contado exactamente como ocurrió”

Esto podría ser perfectamente un crossover con Fargo. Por la nieve, sobre todo, no por los cadáveres, que creo que no hubo ninguno (aunque PODRÍA) y sobre todo por la gilipollez absurda, muy a lo Coen.

Discurría mi existencia temporalmente en un lugar remoto (llamémoslo Dakota ¿QUE NO? MADREMÍA, te digo yo a ti que sí del Norte) donde nevaba como su puta madre y hacía un frío de cojones. Yo os prometo que estaba en un plan muy tranquilo (dentro de los parámetros en que esa palabra puede ser integrada en algo relacionado conmigo) PERO CLARO, siempre sucede algo por lo que culpar al devenir de mi vida. Porque yo, lo que es YO, no tengo ABSOLUTAMENTE NADA QUE VER con nada de lo que me pase. Yo no hago na nunca.

Resulta que yo tenía una compañera hetero muy maja, y al decirle yo un día que era bollera (sorpresón monumental) me dijo (nada sorprendida por supuesto) “pues tía te tengo que presentar a mi súper amiga que es bi y es muy divertida, y tal”. Y al día siguiente salimos a tomar algo y me presentó a su súper amiga bi. La tía era maja, efectivamente, pero vamos, éramos completamente distintas de forma de ser y no nos gustábamos nada físicamente, pero nos llevábamos muy guay las tres.

La hetero se agarraba unos pedos muy guapos, y la bi también, pero menos porque se ve que tenía menos pasta para pagar copas. Total, que quedamos un par de días así tranquilamente, salimos por ahí y nada raro ni nada.

El tercer día que quedamos las tres, vamos a una fiesta por la que había habido bastante expectación esa semana y quedamos allí con más gente, pero nosotras todo el rato juntas, y aparte estaban muy pendientes de mí porque yo era “la de fuera” y querían que estuviera cómoda.

Bueno, la fiesta súper guapa, tenías que ir en piel de oso hasta el garito y acompañada de un San Bernardo con un barril de brandy al cuello para no congelarte pero nada, una vez dentro dejabas tu piel de oso en el ropero, el San Bernardo cogía un taxi y luego volvía a recogerte y tú dentro podías ya bailar en tetas normal como si estuvieras en Alicante en pleno agosto.

Así que estamos las tres ahí y en un momento dado de la noche me dice la bisexual que si a mí me gusta la hetero. Yo le digo que no, que a ver, que la chica está muy bien, pero que yo para mí es colega. Ella me vuelve a insistir. Y yo pensando “a ver si no estoy yo entendiendo bien lo que me está diciendo”. Pero que sí que sí, que la estaba entendiendo de puta madre. La tía me dice que es que ella está enamorada de la hetero. Y yo me encogí de hombros en plan… pueees ok, good luck?

Por supuesto, la chica no me estaba pidiendo consejo, lo que estaba era marcando territorio porque yo bailaba muy arrimadita con la hetero, vamos, que nos restregábamos un poco, pero joder, por la fiesta, por el momento, por… QUE NO ME MIRÉIS ASÍ, LO JURO. Era un restriegue inocente de fiesta, yo no tenía ninguna intención más, y…  vaaaale ya sé que excusatio non petita, accusatio manifesta PERO OS JURO QUok *carraspeo*  continúo.

Total, que ella me deja claro que ella quiere ser como un monje del Age of Empires y convertir en bollera a la hetero. Y que YO DEJE DE ENTORPECER SU CONVERSIÓN CON MIS TONTERÍAS DE HACERLA REÍR DICIÉNDOLE A TODO EL BAR QUE EN ESPAÑA ERA ENTRENADORA DE DELFINES.

Su monje contra mi caballito de Juana de Arco entrenadora de delfines no tenía nada que hacer, pero ok.

Así que yo me corté porque vamos, seguro que la parte de bollera loca de la bisexual le hacía agujeros al barril de mi San Bernardo cuando viniera a recogerme, y me quedaba sin brandy para sobrevivir a la nieve.

Pero la que no se cortaba era la hetero. Teníamos cierto grado de confianza y era todo de buen rollo, pero claro, la otra mosca. La hetero todo moco bailando que ni se enteraba. La bisexual me miraba mal, yo le decía con la mirada que “tranquila, que no es zorrear” pero supongo que ella en mi mirada leía “me la voy a follar jajajajajajaja me la voooy a fooo-llaaaaar” y una imagen de Nelson el de los Simpsons señalando descojonado.

Entonces montó su pequeño número de bollera loca de llamar la atención de la otra diciendo que se encontraba mal y tal. La otra en plan “pues pírate a casa” pasando de todo xDDD.

Decido invitarlas a las dos a una copa, pido también 3 chupitos, por sellar la paz un poco, reírnos, dejar de restregarnos un rato el coño por la pierna la hetero y yo… todo eso.

Y mi plan funcionó. La bi ya cogiéndome por el hombro en plan “perdona tía que me he rayao, que es que me mola mucho desde hace mucho tiempo y yo creo que yo a ella también y blablabla, pero me caes de puta madre, eres la hostia balbalbla” y yo “sí sí, tranqui my friend, y tú a mí tía, me encantas tía, qué buen rollo tía”

Obviamente no había sembrado ninguna paz, lo que había sembrado era la fase de exaltación de la amistad del pedo. Magnífico para no tener dramas ni hostias. (Hostias literalmente) Y conservar a mi San Bernardo con vida.

Y volver a ver a mis delfines.

La paz ficticia duró exactamente 10 minutos. El tiempo que transcurrió hasta que un tío se acercó y empezó a molestarnos. Pero mucho, borracho y pesado, le intentamos decir educadamente que nos dejara en paz, pero entonces la fase exaltación de la amistad de la hetero alcanzó su punto álgido, le dijo que éramos novias, me tiró del brazó, me agarró la cara y me empezó a comer la boca. Pero no fue un beso fugaz para simplemente espantarlo, la verdad es que yo ya me recreé un poco porque besaba bien y me había puesto un poco cachonda, el pavo se fue y mientras la otra al lado me decía que “no se lo podía creer y que menuda hija de puta” (algo así, lo que fuera, pero mu mosca) nos separamos y nos miramos sonriéndonos porque en realidad fue una chorrada, pero la otra TODO CABREADA, nos dice que se va con los otros colegas suyos que había allí. La hetero en plan “no entiendo nada” y yo pensando “madremía esta piba está en la puta parra” (o hace muy bien como que lo está)

Pues nada, seguimos la noche ella y yo, luego nos reencontramos con la otra en momento bajón del pedo y nos fuimos.

Claro, para nosotras lo del beso ese había sido una tontuna de la fiesta, pero para la otra ya estábamos casándonos en secreto vestidas de Elvis y Marilyn en la capilla de un motel de la Ruta 66.

El lunes aparentemente estaba todo normal, pero la bisexual se empeñaba en quedar conmigo a solas. Y yo “uy nonono”

Y ella “que sí que hay fiesta de solo chicas y a la hetero eso no le gusta”

Y yo “uy nonono IMPOSIBLE, tengo que peinar a mi San Bernardo”

“Tengo que tupir mis pieles de oso”

“Tengo que rellenar de brandy el barrilito de mi San Bernardo”

“Tengo que tensar las cuerdas de mis raquetas de nieve”

“Tengo que hacer planes de entrenamiento para mis delfines españoles”

Y la hetero: “pero por qué le das largas, no te cae bien??”

Y yo “sísí, me cae genial, pero este finde que viene descanso… y tal”

Y la hetero me miraba con ojos de sospecha. (También muy lerda o que no se quería dar cuenta)

Yo los lunes siempre es el día de la semana que NIEGO arrodillada, con los brazos abiertos, luego golpeándome el pecho y clamando al cielo que JAMÁS volveré a salir. NUNCA-MÁS. Y nunca es NUNCA.

Pero claro, llega el miércoles y todo es hablar las cosas, ¿no? La hetero me animaba a salir con la bisexual, irnos las dos a una fiesta de bolleras, que para eso me la había presentado coño, para conocer chicas. Y ok, por mí bien, pero era en un sitio que estaba a tomar por culo, el coche con el puto hielo de noche es un peligro, mucha distancia, y menos habiendo bebido, y los trenes pasaban de 30 en 30 años.

Pero a la hetero se le ocurrió un gran plan para que yo fuera a esa fiesta, porque era en una ciudad “cercana” a donde ella vivía.

Pero eso, lo descubriremos en la siguiente entrega de… The Balcony And The Carpet.

 

Aunque ya os adelanto que, si algo nos enseñó Fargo, es que las peores ideas siempre surgen cuando hace mucho frío.

Selectividad, internados, motos y gallinas colorás

Siempre os lo he dicho: lo único que falta para que mi vida sea un capítulo de Al salir de clase es un embarazo no deseado.

Y a juzgar por cómo me estoy comportando este último año, puede que no quede demasiado para que eso ocurra.

Mi último año en el colegio fue muy demencial porque sabéis qué pasa, que yo soy de una ciudad pequeña y allí las bolleras cuando descubrimos Madrid nos volvemos mu locas. O sea, en plan, me dices que PUEDO estar en un bar comiéndome la boca con otra tía como un león a un ñu y NO ME QUEMAN EN LA PLAZA NI ME EXORCIZAN? AMAZING. Y ya pues toooodo el locurón de querer ir todo el rato a morrearte con tías por Chueca.

Bueno claro, eran otros tiempos. Ojalá yo siendo bollera mileanial. Sad.

El caso es que a ver, yo en mi ciudad pequeña nunca me he escondido. No he ido en plan bollereando con un cartel, pero siempre he tratado el tema con naturalidad. Lo típico de “no se habla pero se da por hecho, se sabe”

Estaba liada con una de mi equipo con 15-16 y nadie dice nada porque claro ya en aquella época como pa decirme a mí algo, ya daba toda la pereza y eso que ahí no estaba ni una milésima parte de lo quemada y de mala hostia que estoy ahora, claro.

Dejaré para otra ocasión mi “salida del armario” y mis primeras incursiones siendo la puta única bollera visible de mi ciudad pequeña en los 90.

La cosa es que en una de estas que hice amigos maricones, un amigo maricón me presentó a una bollera de esas ocultas OCULTÍSIMAS hasta que me conoció claro, que era súper cuqui y súper follable y yo dije JODER QUÉ SUERTE y nada venga a liarme con ella y a pasearla por toda la ciudad pequeña en mi moto para QUE NO QUEDARA NINGUNA DUDA y bueno más que por la moto puede ser porque me morreaba con ella en un banco delante de mi casa y mis vecinos que eran un poco Cármenes Lomanas de la vida se ponían bastante histéricos viéndome. También quizás porque lo hacíamos pedo a las 9 de la mañana volviendo de fiesta, aunque bueno que también a saber cada uno por qué sospechaba nada sobre mi HIPOTÉTICA homosexualidad.

Pues nada yo con ella genial, pero CLARO yo no solo ya había descubierto EL CHAT DE CHUECA, es que había descubierto CHUECA EN SÍ. Y yo cada dos o tres fines de semana me inventaba que tenía concentraciones de fútbol en pueblos random y me piraba. En los recreos del colegio cogía mi motito y me iba a sacar billetes de tren a la estación y mis amigas me decían que estaba FATAL de la puta cabeza, y razón no les faltaba a las pobres desde luego.

Pero míralas con 30 y con sus novios de aquella época, pero qué triste y qué poca vida. Un saludo si me leen.

Entonces llegamos a la parte en que es Selectividad pero yo tenía planes para el Orgullo en Madrid y ya tenía rollo y casa en Madrid, y mira, junio era un mes que me venía muy mal para hacer Selectividad. Vamos, FATAL, interrumpía todos mis planes, no me parecía para nada adecuado. Un mes malísimo porque mi agenda social estaba APRETADÍSIMA.

Así que cogí y dije que yo de Selectividad me iba a examinar en septiembre. Todo el mundo HISTÉRICO y yo pero qué pasa si voy a sacar un 9 igual, pero EN SEPTIEMBRE, QUÉ PROBLEMA TENÉIS.

Me examinaré cuando YO lo considere adecuado, ahora tengo planes guays.

Mi madre me dijo “ni de coña te examinas en septiembre”

Y yo le dije ¿QUE NO? MADRE MÍA, te digo yo a ti que sí.

Y cogí un tren y me piré a Madrid.

Me quedé en casa de esta chica y mientras tanto la otra, mi rollo de la ciudad pequeña me decía que dónde coño estaba,  y yo le dije que nada que estaba liá con Selectividad, mientras estaba en la cama de mi amiiiiiiga de Madrid.

Al final volví porque mi madre iba a venir a por mí a Madrid y a llevarme de una hostia a mi puta casa. Pero perdí el examen de Selectividad claro, y la gente (mis profesores, amigas, mis padres…) HISTÉRICA y yo pero por dios, qué problema hay con septiembre chico, si hay un montón de canciones bonitas sobre ese mes, que a mí me parece súper bien para hacer exámenes. Si yo examinarme me quiero examinar, pero ponedlo en un momento que me venga bien a mí.

Cuando llegué a mi casa mis padres tenían ganas de darme un guantazo por subnormal, pero en lugar de eso me metieron en un internado para preparar Selectividad todo el verano, ya que yo había decidido hacerlo en septiembre, por lista.

Cuando llegué, la chica esta quería darme de hostias por haberle mentido porque OBVIAMENTE en la puta ciudad enana nos conocíamos todos y se enteró de que no me había presentado.

Menuda bienvenida.

Se estaban rifando bofetones y yo llevaba todo el taco de papeletas.

La piba esta me mandó mensajes AMENAZÁNDOME, diciendo que como me viera “me iba a matar, que eres más puta que las gallinas colorás”  pero HISTÉRICA y loquísima. Mazo miedo, os lo digo.

A mí lo de las gallinas colorás me hizo muchísima gracia la verdad, porque me imaginaba ahí gallinas rojas haciendo cosas raras y frotándose entre ellas. Yo me reía mientras me amenazaban de muerte pensando en gallinas gilipollas.

Luego lo del internado fue una cosa que mira, salió fatal, porque llegamos a un acuerdo: yo iba a clase todo el día, de 8 a 19, pero no me quedaba allí a dormir. Era LA ÚNICA de todo el colegio de bolleras ese que tenía ese privilegio. YA ESTAMOS LLAMANDO LA ATENCIÓN, PARA VARIAR. Y claro, había un sector que me veneraba en plan ÍDOLO, pero había bolleras malas a las que les daba asco verme llegar en mi moto por la mañana y fumarme un cigarro macarramente encima de ella mientras salían las monjas esas a gritarme por fumar en el recinto y yo decir “pero a ver, calma, no hace falta gritar” así todas las mañanas.

En realidad funcionó bien durante aproximadamente 4 días, porque mis padres estaban de vacaciones en otro sitio, entonces yo tenía MI CASA SOLA, y cuando salía a las 19 estaba por ahí haciendo el anormal con mis amigos hasta las 7 de la mañana que me duchaba para entrar a clase a las 8. Eso duró aproximadamente otros 4 días que empecé a no ir, y a dormirme en el césped cuando iba, así que mis padres me sacaron del colegio por no pasar puta vergüenza por tener una hija gilipollas.

Al final estuve estudiando las dos últimas semanas de agosto, yo no sé todo el mundo preocupadísimo con ese tema y no puede ser más gilipollez colega. Yo flipo. Soy la única persona del mundo que es capaz de abstraerse y ver solo los problemas REALES y no ponerse atacá por IDIOTECES? En fin.

Esas últimas semanas la chica de Madrid me hizo una de liarse con otra, mentirme, intentar manipularme emocionalmente y todas esas cosas que parece que las chicas que conozco tienen afición de hacer conmigo, y yo tenía un cabreo que flipas. Porque joder, jamás le he pedido NADA a nadie y todo el mundo se empeña en tratarme como si fuera subnormal.

Así que, no se me olvidará jamás, tenía selectividad el primer día un martes, y el sábado, que seguía sola en mi casa, me cogí la moto y me bajé a tomar algo para despejarme porque claro, mi amor de mi vida estaba humillándome de mala manera, la gente del internado ese me escribían cartas por correo postal como las fans locas de los asesinos psicópatas en la cárcel, tenía ya un ex rollo loca perdida queriendo darme una paliza, mi familia pensaba que estaba pirada cuando simplemente estaba siendo pragmática y bueno bueno UN ESTRÉS que yo no entendía nada, cuando estaba todo bajo control.

Esa noche tuve un accidente con la moto.

Me metí un hostión de flipar, que fui volando por los aires, planeando como Batman, pero sin capa.

No me pasó “nada” de puto milagro. 4 brechas en la cabeza y la pierna un poco jodida, y la espalda quemada y MI ROPITA CUQUI JODIDA, y tal pero nada más.

Bueno fue todo un cisco porque claro yo llegué el domingo a mi casa a las 12 de la mañana y mi padre diciéndome que ya no era puto normal esto, me va a gritar y me ve la camiseta rota manchada de sangre, todo magullada, con puntos en la cabeza y fue como PERO WTF.

Y yo bueno mira me voy a acostar. Ha pasado algo? No. Podría? Podría. Ha pasado? No. PUES YASTA, dejad de estar histéricos POR TODO.

Mis padres y mis hermanas acojonados, el domingo que pasé no se lo deseo a nadie, no me podía ni enderezar de la hostia que tenía en la espalda, con traumatismo craneoencefálico, en observación en casa, y yo llamando a mi puto rollo de Madrid como si ella me fuera a dar la extrema unción dándome besitos en la frente con la boca llena de los flujos vaginales de otra.

Ella me dice que viene a verme, pero POR SUPUESTO QUE ERA MENTIRA, porque era una puta bollera golden como las que luego he seguido conociendo. Tengo un imán para bolleras golden que alucináis.

Y yo “mira, déjalo, que tengo selectividad el martes y no puedo morir ahora, morirme ahora me viene mal porque tengo el examen”

El lunes me lo pasé en la cama jodidísima andando como el Pozí por mi casa, con muletas, collarín y 300 tiritas en los brazos.

Mi madre me miraba en plan “la madre que la puto parió a la puta gilipollas, y sigue viva la muy zorra”

Fui a selectividad el martes, escribiendo con el collarín que no podía bajar el cuello, haciendo el examen subiendo el folio a la altura de los ojos, viendo la pregunta y luego escribiendo sin mirar como si fuera una médium transcribiendo a los espíritus.

La gente diciéndome “pero qué coño has liado ahora, zorra loca”

Y yo na, si tampoco es pa tanto.

Hice todos los exámenes esos días, menos el último que la verdad estaba hasta la polla y tocaba dibujo técnico y dije mira, ahora NO ESTOY YO como para estar cogiendo la escuadrita y su puta madre, me viene regu, así que lo dejé en blanco y me piré de aquel aula andando con mis muletas con una dignidad que ni os imagináis.

Saqué 8 y 9 en todos los exámenes, así que me la sudó mucho esa asignatura.

Y ya cuando acabó y salieron las notas yo con mis muletas, mi collarín, mis tiritas y mis puntos en la cabeza:

¿¿¿Veis??? Que no pasaba nada.

Y todos: “hija de la gran puta”

Al final me recuperé sin más problema, ahora tengo una vida próspera y sigo siendo anormal, pero NO PASA NADA MÁS. QUE NO HAY QUE HACER TRAGEDIAS POR NADA, QUE YA LA VIDA ES MUY PUTA Y DA PALOS SOLA COMO PARA ESTAR PREOCUPÁNDONOS POR CHORRADAS.

Sé que siempre he sido así, que no tengo remedio. Ni lo quiero tener.