La mujer del jefe

¿Sabéis estos días que estás en plan chungo?

Que todo es negativo, triste, gris, estresante y la más nimia contrariedad parece un mundo.

Bueno, se llama síndrome premenstrual.

Pues eso, estoy yo ahí con mi drama monumental sin ningún sentido y un colega diciéndome “Jefa, venga, vamos a ir a dar una vuelta y cenar o quedamos a ver una peli o algo, y así te distraes un poco y dejas de pensar”

Y yo que no que no, que estoy FATAL.

JAMÁS VOLVERÉ A SALIR DE CASA.

ESTOY FATAL.

Y mi colega “Jefa, venga, vamos a dar un paseo tranquilamente, hablamos…”

Que no tío que me voy A MORIR.

A los 20 minutos me escribe mi mejor amigo en plan “tiiiawwww t echo de msnooosssss estamos súper pedo que es el cumpleaños de mi jefeeeww”

Y yo ahí con mi drama jugando al Overwatch con la mirada perdida.

Y mi amigo maricón “vamos a dar un paseo tranquilito y cenamos”

Y yo “que no que paso que me quedo en casa estoy mu mal”

Y mi otro colega “uuueeeeee vntteeeew a tomar algooowwwwwwww!!!”

Y yo “ok :)”

Así se me convence a mí.

Pues nada, me vestí de zorrita en un momentillo y para allá que me fui.

Yo me temía encontrarme a 4 tíos destrozadísimos que llevaban de copas desde las 2 de la tarde y para mi sorpresa me encuentro que están “tocaos” pero muy bien.

Estaba el jefe de mi amigo que era su cumpleaños con su mujer.

Pues nada, allí de copeo mi drama mejoró ostensiblemente.

Con la mujer del jefe en plan jaja jiji, contándonos viajes, hablando de muchas cosas.

A la tercera copa se me debió poner cara de comadreja entrando a un gallinero porque la mujer del jefe me cuenta como así SECRETAMENTE que ella ha estado con mujeres.

Y yo… Oh, sorprendente.

Amazing.

Al cabo de un rato me dice que ella se folla a mi amigo.

Y yo pues ok.

Y ella “pero no te molesta”

Y yo “por qué coño me va a molestar enhorabuena y un saludo a tu marido”

Al rato voy con mi colega a pedir a la barra y le digo “qué cabrón eres xD” y él “¿por?” y yo… “porque te tiras a la mujer del jefe” y él “que eso es mentira” y yo “coño tronco que me lo puedes contar” y él “ya pero es que no es verdad, te lo contaría pero que no sé por qué te dice eso y tal”

Estábamos en un bar de latineo y me puse a convencer al camarero de que tenía que poner AC/DC y él: “que no” y yo QUE SÍ COÑO.

Al final, puso AC/DC en el bar de salsa.

Si Jefa dice que se pone AC/DC en un bar de latineo se pone y punto, y a callar to dios.

Cuando cerramos todos los bares del mundo nos fuimos a casa de mi colega a rematar la noche.

Y solo teníamos un coche, así que fuimos 300 personas en el coche de mi colega que parecíamos el chiste de los elefantes en el seiscientos.

Llegamos a la casa de mi amigo y la mujer del jefe: “uy tú sabes dónde está todo aquí” y yo vamos a ver es mi mejor amigo desde hace casi 15 años, he estado en esta casa un poquillo.

Yo con el jefe negociándole un día libre a mi colega.

Estaba negociadora.

Y él “que no puede tener el día libre” y yo “QUE SÍ”

Si Jefa dice que su amigo puede tener un día libre cuando a ella le salga del coño, puede tenerlo, y punto. Y a callar to dios.

El marido drogándose a tope bueno, todos, un ciscazo en la casa que flipas.

Al final nos quedamos fumando (que yo no fumo y me fumé un plástico lleno de filtros confundiéndolo con un cigarro) la mujer del jefe, otro chaval y yo. Mi colega también se fue a dormir.

Acabé liando a la mujer del jefe CONVENCIÉNDOLA de que era bollera porque si yo decía que era bollera es que era bollera. Y punto. Y a callar to dios.

Y la convencí.

Al final, no sabemos seguro si mi amigo se tiró a la mujer del jefe, pero yo sé lo que yo impuse con mi ley del lesbianismo, y además, el día libre fue concedido.

IT’S A LONG WAY TO THE TOP IF YOU WANNA ROCK N’ ROLL!!!

 

The balcony and the carpet (Part 3. EL DESENLACE FINAL)

Previously on “The balcony and the carpet”…

*Imágenes de yo llegando a una mansión donde supuestamente vivía mi compañera*

*Imágenes de yo descubriendo un marco de fotos de otras personas en casa de mi compañera*

*Imágenes de yo corriéndome dormida*

*Imágenes de llegar llena de nieve a casa de un montón de tías universitarias*

*Imágenes de yo diciendo “the balcony and the carpet” y descojonándome sola ante el estupor de los presentes*

Yo seguía en el balcony and the carpet con mis nuevos mejores amigos para siempre de esa noche, y estaba hablando con una de las chicas que era súper maja, y muy mona. Me gustaba. Era el nuevo amor de mi vida para siempre jamás de esa noche.

Así que tenía que retocarme el pelo antes de ir hacia la fiesta de bolleras para sentirme segura de mí misma y poder cambiar lo de tontear con ella en inglés por gemir directamente, que es un idioma más universal.

Como sé que tengo un pelo horrible que se me bufa con mirarlo soy una chica preparada, llevaba mi plancha del pelo en mi mochila y les dije que un momento, que iba a ir al baño a retocarme para la fiesta.

Y con toda la feminidad que me quedaba después de 20 chupitos y copas calientes sin hielo, salí del balcony and the carpet y fui dentro al baño.

Claro, allí la calefacción está A TOPE en todas partes, así que yo entre lo que había bebido, el calor de la plancha y eso me agobié un montón y dentro del baño me quité la camiseta.

Había un papel de colores con una sonrisa dibujada medio enganchado en el espejo que no me dejaba ver cómo se planchaba mi pelito, así que lo quité.

Estoy planchando mi pelito rubio y se abre la puerta.

Es la bisexual, dice “uy” mirándome de arriba a abajo y dice que va a hacer pis. Y yo “ok”

Termina de hacer pis, se está lavando las manos y entran dos tías, entre las que estaba una especie de rollete que tenía la bisexual y yo ahí en sujetador. Las tías borrachísimas, cierran la puerta y se empiezan a liar entre las 3.

Se me volvió a bufar el pelo.

Yo en ese momento tenía tres opciones:

A) Seguir planchándome el pelo sin moverme y luego tocarme mucho imaginando cosas.

B) Dejar la plancha, salir de ese baño celestial donde había 8 tetas e irme con la chica cuqui                     con la que igual no tenía ninguna oportunidad.

C) Ser fiel al refrán “donde comen 3 comen 4”

A mí es que me flipan los refranes.

La A es muy “Nadie te ha dado vela en este entierro” y la B es muy de “Más vale pájaro en mano que cien bolleras cuquis en the balcony and the carpet”

Mientras pensaba en mi colección de Libros de Elige Tu Propia Aventura de los 90 y en el refranero español, ya tenía unas manitas en la cintura de las malditas pervertidas así que mi coño decidió por mí.

Mi coño siempre está ahí para resolver situaciones donde exista cualquier tipo de duda.

Nos estamos liando las 4, y ya el pelo no me importaba nada, porque las mejores cosas de la vida siempre despeinan mucho.

En fin, lo que pasó en ese baño se quedó en ese baño.

Los azulejos lloraban.

Yo volví a plancharme el pelo, salgo de allí y la chica cuqui estaba en la cocina discutiendo frenéticamente con otra tía.

Pasó de yorkshire miniatura con lacito a pastor alemán enfarlopado y cabreado.

Yo volví a salir fuera con el maricón y la pareja de bolleras. Estamos ahí hablando bastante rato y vuelve la chica cuqui y se sienta a fumarse un cigarro ostensiblemente enfadada.

La pareja de bolleras le preguntan pero ella estaba ahí con sus movidas, parecía que no quería hablar del tema. Bollodrama asegurado.

Yo quería hablar con la chica cuqui y  ̶d̶arl̶e̶ ̶l̶a̶ ̶r̶a̶z̶ó̶n̶ ̶e̶n̶ ̶t̶o̶d̶o̶ ̶p̶a̶r̶a̶ ̶v̶e̶r̶ ̶s̶i̶ ̶m̶e̶ ̶h̶a̶c̶í̶a̶ ̶c̶a̶s̶o̶ ̶  empatizar con ella, pero no me contaba nada.

Bueno qué, nos vamos ya a la fiesta, ¿no?

Para ir a la Fiesta teníamos que ir en tren y la fiesta que nos montamos en el último tren que por supuestísimo ni dudéis que casi perdemos, fue muy divertida.

Yo me lo estaba pasando muy bien, la bisexual era graciosísima, y una tía bastante cabal para todo lo puta loca histérica que me había parecido al principio.

Llegamos a la fiesta tan borrachas todas que no nos dejaban entrar, así que nos quedamos bajo la nieve todas un rato bebiendo agua para que se nos pasara, yo seguía hablando con la chica cuqui y por eso del frío y tal me abrazó. Es que era súper cuqui.

Mi coño no podía con tanta actividad esa noche.

La nieve se derretía alrededor de nosotras.

La nieve is lava.

Al cabo de una hora o así decidimos entrar, que ya estábamos más calmadas.

La fiesta efectivamente estaba MUY guay montada, con escenario y un montón de movidas, juegos, y tal.

En medio de todo esto yo le digo a la chica cuqui que soy entrenadora de delfines, ella se descojona, y nos empezamos a liar. Es que NO FALLA.

Muy guay con ella en plan besitos y tal, pero también tenía una tontería con las otras 3 de antes bastante divertida.

Entonces voy a por una copa y me pierdo del grupo.

Me pongo a buscarlas por tooooda la maldita discoteca esa.

Al cabo de bastante rato estoy vagando por la parte de arriba para intentar otear con mi catalejo a ver si las avistaba y me encuentra la bisexual. “DONDE ESTABAS QUE TE ESTÁBAMOS BUSCANDO”

Y yo “pues cazando jabalís, ¿dónde está el amor de mi vida de esta noche?”

Me lleva con todas otra vez.

Me acerco al amor de mi vida de esa noche y la abrazo así por detrás.

La tía me quita súper borde.

Y yo “pero qué le pasa a la loca esta ahora” —> frase recurrente entre bolleras.

Le digo que qué le pasa, ella me dice que qué cojones hago, todo mosca, y yo pero bueno!

Entonces le empiezo a decir a una de las 3 del baño de la casa universitaria que menuda gilipollas es esta chica, que qué le pasa, que no entiendo nada. Y me dice que joder, que si también me gusta esa chica, y se ríe. Y yo “a ver, me gustaba desde el principio, lo del baño ha sido una tontería de la fiesta” y ella “ya, ya jajaja” y que “esa chica es una cabrona, es una zorra tal y cual” y yo… no, si ya veo.

Me cuenta que ha puteado mucho a la chica cuqui, que es su ex.

Y yo “cómo que ha puteado a la chica cuqui” y entonces APARECE la chica cuqui que estaba en el baño.

LA HABÍA CONFUNDIDO CON SU EX CON LA QUE DISCUTÍA.

Claro, si es que las bolleras en pareja SE MIMETIZAN.

Y con 800 chupitos es más fácil confundirse también.

La ex ya estaba volando hacia ella para decirle que yo le había entrado, o lo que coño le dijera, pero se pusieron a discutir locamente otra vez.

Yo mira, no puedo con ese estrés de bolleras discutiendo.

Ay mira, eh.

Al final volvió la chica cuqui a hablar conmigo pero estaba bastante jodida, así que nada, al final de la fiesta nos despedimos y yo me fui con la bisexual, que me acogió en su casa. Sin ninguna pretensión sexual ni nada. Todo de buen rollo.

Por la mañana, nos despertamos con una resaca de tres pares de cojones pero recordando todas las anécdotas de la noche. Ella me pregunta que qué pasó al final con la chica cuqui.

Le digo que estaba todo rayada con la ex, o lo que fuera, que discutían mucho, que me estresaba el drama y que no entendía lo que pasaba.

Ella me cuenta que discutían porque esas dos habían tenido mil movidas, que la ex esa noche quería reconciliarse y le había escrito una carta pidiéndole perdón, que se puso muy gilipollas porque pensaba que había leído la carta y pasaba de ella, que encima se liaba conmigo estando ella allí, que había desaparecido su carta, que se había perdido. Que la chica cuqui no quería saber nada de ella, que blablabla.

Mientras me cuenta esto yo estoy sacando mi ropa de la mochila para vestirme y entonces…

VEO UN PAPEL DE COLORINES DOBLADO CON UN ” = ) ”

Lo abro.

Veo un drama escrito.

Le digo a la bisexual…

“Oye”

Y se lo enseño.

Y ella WHAAAAAAAT???? NOOOO!!! Y se descojona.

No puede ser. ¿¿¿Cómo tienes tú la carta???

Y yo… pues…no lo sé.

Cuando fui a plancharme el pelo… ??? Que lo quité del espejo, pero entrasteis y me distrajisteis.

Las dos descojonadas.

Pero descojonadas.

Yo creo que ese ataque de risa ha sido uno de los más memorables de mi vida.

El sabotaje a la reconciliación de la chica cuqui con su ex cambiará para siempre el curso de la historia del universo.

En medio de todo esto nos escribe mi compañera la hetero que había hecho la fiesta en su casa, HISTÉRICA que dice que los dueños de la casa llegaban esa tarde y que estaba la casa como si sueltas 17 elefantes dentro de una tienda de figuritas de porcelana. Y nos confiesa que NO SABÍAN que ella estaba allí.

Vamos la bisexual y yo a toda prisa para ayudarla a recoger con toda nuestra resaca.

Nos encontramos cosas rotas, la casa destrozada.

Al final, esa noche, las tres dormimos en nuestras casas habiendo conseguido dejar en orden nuestras vidas pero, en alguna parte, había otras vidas devastadas gracias a nuestra locacoñez.

PD: sigo teniendo esa carta en mi poder.

PD 2: con la chica cuqui tuve posteriormente un poquito de rollo y por supuestísimo que nunca le he dicho que yo robé la carta de amor más bonita jamás escrita en la historia. Que era para ella.

Gracias, the balcony and the carpet, contigo empezó todo.

The balcony and the carpet (Part 2)

Previously on “The balcony and the carpet”…

*Imágenes de mucha nieve*

*Imágenes de yo dejando la piel de oso en el ropero y dándole un trago al barrilito de rescate de mi san bernardo*

*Imágenes de una bollera odiándome* (bueno esto siempre pasa, no es relevante)

*Imágenes de comerme la boca con una tía como los zombis se comen a la gente en TWD*

Bien, nos quedamos en que yo estaba intentando evitar la propuesta de la bisexual para que no me diera el coñazo con lo de la hetero, pero realmente era una chorrada, durante la semana la cosa había estado bastante normal y, qué coño, que me apetecía a mí pasear mi culo por la fiesta esa.

La fiesta era el sábado, pero como el viernes librábamos, la hetero pensó que era una buena idea que me fuera a su casa a pasar el día, durmiera allí y ya el sábado que viniera la bisexual a recogerme y nos íbamos juntas a la fiesta de bolleras, porque ella iba a hacer fiesta en su casa con otra gente y tal.

Yo no sabía dónde exactamente vivía la hetero, sabía la zona, pero nunca había estado en su casa, así que me dio unas indicaciones y para allá que fui.

Después de casi una hora y media de tren y bus, veo que nos adentramos en un barrio residencial súper bonito, y yo miraba desconcertada la app del móvil, miraba el Maps, miraba las indicaciones que me había dado… “¿en serio esta tía vive AQUÍ? Me he tenido que equivocar”

Total, me bajo del bus con mis botas y mi piel de oso, se cierran las puertas tras de mí. Voy caminando mirando las casas, que eran increíbles. En esta zona la nieve no se acumulaba de manera horrible en las calles, estaba todo bastante más cuidado.

Llego a la casa, me quedo mirando el papelito, miro la calle, miro la casa, incrédula en plan pensando que me había mandado a la casa de Justin Bieber o algo para trolearme.

Llamo.

Me abre todo feliz.

Y yo… “joder, vaya casa, ¿no?”

Y ella “síííí hehehe”

Total que estamos en la cocina y se ve por los ventanales un jardincito de película.

Y veo juguetes de niños en el jardín.

Y yo ¿?  pero vamos, como lo mío no es hacer preguntas a nadie sobre su vida, no meterme en la vida de nadie y prefiero dejar que cada uno me cuente lo que le apetezca cuando le apetezca sin preguntas directas, pues no le dije nada.

Al rato nos vamos al salón a poner música y tenía un equipo de sonido DE LA HOSTIA, por no hablar de la televisión y demás. Yo un poco descuadrada porque aunque la chica era pijilla, la verdad me sorprendía que viviera en Melrose Place.

El viernes por la noche nos escribe la bisexual y la hetero diciéndome que no le dijera nada de que estaba en su casa. Y yo, pero si ya lo sabe, ¿no? Y ella “no, yo le he dicho que vienes mañana para que no piense cosas raras”

Y yo pensando “joder qué putos líos se traen estas dos”

Total, a mí ya me daba igual, estaba tomándome un buen vino en Melrose Place haciendo la cena con una chica guapa que me caía genial con la que la semana anterior me había comido la boca, QUÉ MÁS PODÍA PEDIR.

Entonces, mientras estamos con musiquita haciendo la cena y tal, yo paseo con mi copa de vino delante de unas estanterías del gigantesco salón y veo una foto de unos padres con unos niños, un matrimonio así jovencillo.

Ella viene y me ve. Yo me siento incómoda por si estoy viendo algo que no debo y le digo que qué guapos, que si son sus sobrinos o algo.

Y ella “aaaah… no”

Yo durante un segundo pensé: “a que está puto enferma y estamos en una casa random que ella lleva meses espiando horarios y se ha colado????” la vi en ese momento como una auténtica loca, la vi como que me encerraría en el sótano. No sé, he visto muchísimas pelis de sobremesa de Antena 3 en mi infancia.

Pero na, por lo visto ella además del curro habitual hacía horas los fines de semana en esa casa cuidando a los niños y haciendo algunas tareas del hogar de esa familia, pero claro, ellos no estaban y yo le pregunté si mientras ellos no estaban ella podía estar allí.

Y ella me dijo que claro, que sin problema, que llevaba varios años en esa casa, que ellos estaban fuera un tiempo, y que les gustaba que hubiera alguien en casa y que ella tenía tareas allí.

Yo rezaba por que no los tuviera en el sótano encerrados.

Y fui a la cocina, a ponerme otro vino, para no pensarlo más.

La noche fue bastante agradable, cenamos, vimos una peli en ese Home Cinema con pantallote, súper bien. Luego nos pusimos un par de copas y estuvimos hasta las mil escuchando música, hablando, y me pregunta ella que si me gustó el beso de la semana anterior.

Le dije riéndome que sí, que besaba muy bien.

Y ella “joder, nunca me había besado con una chica y me gustó, una pena que me gusten tanto los rabos”

Ella se reía y decía que la bisexual estaba todo mosca, que ella tampoco lo entendía porque eran amigas y tal, pero que el rollo que tenía conmigo que era distinto en plan que sabía que conmigo no iba a haber movida.

Y yo nono claro.

Porque es verdad, a mí la chica me caía genial, pero no sé yo soy especialita para que me guste alguien, y ella no era mi tipo para “gustarme”, aunque estuviera muy bien, aunque fuera guapa, aunque me cayera guay. No me resulta atractiva la gente por esas cosas, vaya. Serán cosas de ser fea.

Hablamos de que como la bisexual se enterara de que estaba allí esa noche se iba a pillar un rebote de tres pares de cojones y nos descojonábamos.

Nos pusimos las pieles de oso y salimos al jardín porque ella fumaba.

No hacía falta hielo en las copas porque se congelaba la copa solo estando fuera. El cutis estiradito.

Estuvimos hasta las 9 de la mañana copeando y hablando.

Decidimos irnos a dormir y claro, en Melrose Place había 20 habitaciones, pero ella me dijo que mejor dormir en una habitación las dos para no ensuciar más sábanas, y tal.

Y yo pues chica, lo que tú quieras.

Mira que hay habitaciones eh, pues la colega elige la que tiene una cama de 120 para las dos. Supongo que para estar pegaditas calentitas, que hacía mucho frío.

Nos quedamos sopas prácticamente al instante.

Bueno, yo no sé lo que coño empecé a soñar, pero

Me corrí dormida.

Y la desperté.

La piba estaba descojonada.

Yo en plan “qué ha pasado”

Ella “qué soñabas”

Y yo todo cachonda en plan “no sé”

No sé lo que soñaba, pero tenía las bragas para que viniera Franco a inaugurarlas.

Yo intentando disimular en plan “no sé, qué ha pasado”

Ella me dice que le ha puesto “escucharme así”, y yo “así cómo??? he hecho ruido?” y me empieza a comer la boca y yo pensando “pero qué ocurre con la heterosexualidad en el mundo” pero vamos tampoco lo pensé muchísimo eh.

Nos dan las tres de la tarde y la bisexual venga a llamarnos, 9000 llamadas perdidas y mensajes en plan “oye a qué hora quedamos, está Jefa allí ya?”

“Hola, estás ya allí??????”

“Hola????”

Nosotras levantándonos.

Le decimos a la bisexual que yo acabo de llegar a su casa.

Y cuando llega la bisexual nosotras comiendo y ella “pero qué pasa cómo que no habéis comido aún???” (porque claro allí las 4 de la tarde es como comer en España a las 7)

Total, nosotras estábamos de semi-resaca, pero la bisexual venía fresquísima y tenía ganas de cachondeo, ella poniéndose un copazo directamente en plan “mira Jefa, antes de la fiesta vamos a ir a casa de unas amigas que también van a la fiesta, tenemos que ir a un pueblo de al lado y luego en el último tren vamos a la fiesta vale??” y yo… ok. Y ella “pero tías, no queréis una copa???” y nosotras… “nono, luego”

La hetero se quedó preparando las cosas para la fiesta en su casa, yo era la primera vez que salía a solas con la bisexual, y no tenía tanta confianza, pero bueno.

Preparamos unas petacas para el viaje en tren, nos pusimos nuestras pieles de oso, y para allá que fuimos.

En el tren la bisexual estaba bastante maja, aunque seguía con sus movidas de que si qué mona era la chica, que si le gustaba mucho, que ella creía que algún día podría cambiar, que la veía bastante abierta de mente. Y yo pensando “no sabes tú lo abierta que tiene la…mente”

Yo iba pensando en mis orgasmos involuntarios.

Y en los no tan involuntarios.

Pero al final por suerte el tema no se centró en la hetero y fuimos de bastante buen rollo en el tren con nuestro botellón para el viaje.

Cuando llegamos al destino, nos bajamos del tren y de verdad, los cuádriceps de Roberto Carlos tampoco podrían con eso.

Un pueblo A TOMAR POR CULO. Lleno de NIEVE, que te HUNDÍAS completamente en la nieve hasta por encima de las rodillas, no podíamos caminar a más de un metro por semana. Íbamos caminando con nuestras mochilas con las cosas, yo con mi plancha del pelo POR SUPUESTO porque se me ponía el pelo FATAL de los gorros, de la nieve y de su puta madre.

Nosotras medio pedo del botellón del tren andando como Las Grecas. Yo hubiera ido a gatas, pero no podía porque medio metro de nieve me lo impedía.

Y porque tenía que disimular que no había estado casi 24 horas haciendo el gilipollas con la hetero para que no me matara esta.

Yo me descojonaba con la bisexual al tiempo que maldecía cada segundo de mi existencia, y me preguntaba cuál era el puto precio que tenía que pagar para ir a una puta fiesta de bolleras que encima me caen mal.

Llegamos a la puta casa de las amigas de la bisexual, llenas de nieve, a -17ºC, con unos calcetines térmicos enormes para andar por casa que sabes que si follas te los tienes que dejar puestos seguro porque vas a tener que elegir entre el erotismo o la gangrena.

Pero fue entrar a esa casa CELESTIAL y se me pasó.

No era casa como la de la hetero, eran pisos de apartamentos, pero genial. Genial porque estaba LLENO de chicas que, de repente, YA NO ME CAÍAN TAN MAL.

Y la casa estaba muy guay, tenía hasta una barra de bar en el salón.

Y calefacción. Calefacción PARADISÍACA.

El ambiente así de primeras parecía muy agradable. Yo allí no conocía a nadie, eran todas amigas de la bisexual y yo con la bisexual tampoco es que fuera mi mejor amiga, así que mientras ella saludaba, yo iba socializando.

Me ponen una copa.

Una chica se ofrece a enseñarme la casa y me lleva a una terraza. Entonces yo FLIPO. Probablemente por el pedo y la tontería que llevábamos encima, pero me llamó mucho la atención en ese momento.

Era como un balcón normal, pequeñito, pero ENMOQUETADO, pero no césped artificial, MOQUETA ROJA, de tela de esa de pelillos. Con un sofá como los que se tienen dentro de casa, nada de muebles de exterior, y tenía por arriba unos radiadores eléctricos.

Y estaban ahí fumando todo a gusto a -17ºC, pero se estaba genial.

Era como el salón pero fuera, y no se mojaba la moqueta porque tenían como un techillo adicional en el balcony.

Todo éramos tías menos UN MARICÓN que había allí. (Bueno, y yo)

Y claro, yo en cuanto veo presencia masculina me vengo muy arriba.

Total que ellos allí fumando, me presento, les digo que soy amiga de la bisexual, que estoy allí porque ella es amiga de mi compañera…blablabla

Y el maricón: “ah, British?”

Y yo… BRITISH? NO, pero joder, gracias xDDD

Ellos probablemente asociaron mi nacionalidad british no a mi inglés, sino a que soy rubia con ojos azules y pechugona.

Total, que empecé con la coña de que me llamaba muchísimo la atención la carpet en el balcony.

RED CARPET MARICÓN!!!

El maricón entonces me dice que si quiero un chupito de Jagger y mira, hemos venido a jugar, en el balcony no cabía mucha gente, pero allí había una pareja de bolleras sentadas en la carpet, dos tías solas en el sofá, la que me acompañó para enseñarme la casa y el maricón, y nos ponemos todos un chupito.

El balcony no se hundió probablemente porque lo sujetaban 100m de nieve debajo.

Empezamos a hablar y cuento la HISTORIA DEL GUISANTE PINCHADO EN LA PATATA EN INGLÉS.  

Todos escuchándome atentamente.

Que pierde toda la gracia porque no puedo transmitir las mismas coñas, pero ellos se despollaban brutalmente igual.

Yo allí con mis nuevos mejores amigos cuando irrumpe la bisexual en el balcony y me dice PERO DÓNDE ESTABAS, QUE TE ESTABA BUSCANDO!!!

Y yo… “pues aquí…in the balcony… THE BALCONY AND THE CARPET!!!!!!!”

Y ella ¿?¿?

Y yo…señalando: THE BALCONY… AND THE RED CARPET!!!!

Y me descojonaba.

Y las bolleras y el maricón partiéndose.

La bisexual les dice que soy española y que estoy como las putas maracas pero que soy compañera de su amiga, y que soy maja.

Y ellos “no, si ya”

Pero sabremos lo que ocurrió el resto de la noche en esa casa, en la fiesta de bolleras y al día siguiente en la próxima entrega de… “The balcony and the carpet”

What if you’re right and they’re wrong?

 

The balcony and the carpet (Part 1)

Hola, soy jefamaestra, me recordarán por narrar grandes pasajes de literatura contemporánea  escribir un montón de historias de mi vida de mierda.

“Esta es una historia real. Por petición de los supervivientes, los nombres han sido cambiados. Por respeto a las víctimas, el resto está contado exactamente como ocurrió”

Esto podría ser perfectamente un crossover con Fargo. Por la nieve, sobre todo, no por los cadáveres, que creo que no hubo ninguno (aunque PODRÍA) y sobre todo por la gilipollez absurda, muy a lo Coen.

Discurría mi existencia temporalmente en un lugar remoto (llamémoslo Dakota ¿QUE NO? MADREMÍA, te digo yo a ti que sí del Norte) donde nevaba como su puta madre y hacía un frío de cojones. Yo os prometo que estaba en un plan muy tranquilo (dentro de los parámetros en que esa palabra puede ser integrada en algo relacionado conmigo) PERO CLARO, siempre sucede algo por lo que culpar al devenir de mi vida. Porque yo, lo que es YO, no tengo ABSOLUTAMENTE NADA QUE VER con nada de lo que me pase. Yo no hago na nunca.

Resulta que yo tenía una compañera hetero muy maja, y al decirle yo un día que era bollera (sorpresón monumental) me dijo (nada sorprendida por supuesto) “pues tía te tengo que presentar a mi súper amiga que es bi y es muy divertida, y tal”. Y al día siguiente salimos a tomar algo y me presentó a su súper amiga bi. La tía era maja, efectivamente, pero vamos, éramos completamente distintas de forma de ser y no nos gustábamos nada físicamente, pero nos llevábamos muy guay las tres.

La hetero se agarraba unos pedos muy guapos, y la bi también, pero menos porque se ve que tenía menos pasta para pagar copas. Total, que quedamos un par de días así tranquilamente, salimos por ahí y nada raro ni nada.

El tercer día que quedamos las tres, vamos a una fiesta por la que había habido bastante expectación esa semana y quedamos allí con más gente, pero nosotras todo el rato juntas, y aparte estaban muy pendientes de mí porque yo era “la de fuera” y querían que estuviera cómoda.

Bueno, la fiesta súper guapa, tenías que ir en piel de oso hasta el garito y acompañada de un San Bernardo con un barril de brandy al cuello para no congelarte pero nada, una vez dentro dejabas tu piel de oso en el ropero, el San Bernardo cogía un taxi y luego volvía a recogerte y tú dentro podías ya bailar en tetas normal como si estuvieras en Alicante en pleno agosto.

Así que estamos las tres ahí y en un momento dado de la noche me dice la bisexual que si a mí me gusta la hetero. Yo le digo que no, que a ver, que la chica está muy bien, pero que yo para mí es colega. Ella me vuelve a insistir. Y yo pensando “a ver si no estoy yo entendiendo bien lo que me está diciendo”. Pero que sí que sí, que la estaba entendiendo de puta madre. La tía me dice que es que ella está enamorada de la hetero. Y yo me encogí de hombros en plan… pueees ok, good luck?

Por supuesto, la chica no me estaba pidiendo consejo, lo que estaba era marcando territorio porque yo bailaba muy arrimadita con la hetero, vamos, que nos restregábamos un poco, pero joder, por la fiesta, por el momento, por… QUE NO ME MIRÉIS ASÍ, LO JURO. Era un restriegue inocente de fiesta, yo no tenía ninguna intención más, y…  vaaaale ya sé que excusatio non petita, accusatio manifesta PERO OS JURO QUok *carraspeo*  continúo.

Total, que ella me deja claro que ella quiere ser como un monje del Age of Empires y convertir en bollera a la hetero. Y que YO DEJE DE ENTORPECER SU CONVERSIÓN CON MIS TONTERÍAS DE HACERLA REÍR DICIÉNDOLE A TODO EL BAR QUE EN ESPAÑA ERA ENTRENADORA DE DELFINES.

Su monje contra mi caballito de Juana de Arco entrenadora de delfines no tenía nada que hacer, pero ok.

Así que yo me corté porque vamos, seguro que la parte de bollera loca de la bisexual le hacía agujeros al barril de mi San Bernardo cuando viniera a recogerme, y me quedaba sin brandy para sobrevivir a la nieve.

Pero la que no se cortaba era la hetero. Teníamos cierto grado de confianza y era todo de buen rollo, pero claro, la otra mosca. La hetero todo moco bailando que ni se enteraba. La bisexual me miraba mal, yo le decía con la mirada que “tranquila, que no es zorrear” pero supongo que ella en mi mirada leía “me la voy a follar jajajajajajaja me la voooy a fooo-llaaaaar” y una imagen de Nelson el de los Simpsons señalando descojonado.

Entonces montó su pequeño número de bollera loca de llamar la atención de la otra diciendo que se encontraba mal y tal. La otra en plan “pues pírate a casa” pasando de todo xDDD.

Decido invitarlas a las dos a una copa, pido también 3 chupitos, por sellar la paz un poco, reírnos, dejar de restregarnos un rato el coño por la pierna la hetero y yo… todo eso.

Y mi plan funcionó. La bi ya cogiéndome por el hombro en plan “perdona tía que me he rayao, que es que me mola mucho desde hace mucho tiempo y yo creo que yo a ella también y blablabla, pero me caes de puta madre, eres la hostia balbalbla” y yo “sí sí, tranqui my friend, y tú a mí tía, me encantas tía, qué buen rollo tía”

Obviamente no había sembrado ninguna paz, lo que había sembrado era la fase de exaltación de la amistad del pedo. Magnífico para no tener dramas ni hostias. (Hostias literalmente) Y conservar a mi San Bernardo con vida.

Y volver a ver a mis delfines.

La paz ficticia duró exactamente 10 minutos. El tiempo que transcurrió hasta que un tío se acercó y empezó a molestarnos. Pero mucho, borracho y pesado, le intentamos decir educadamente que nos dejara en paz, pero entonces la fase exaltación de la amistad de la hetero alcanzó su punto álgido, le dijo que éramos novias, me tiró del brazó, me agarró la cara y me empezó a comer la boca. Pero no fue un beso fugaz para simplemente espantarlo, la verdad es que yo ya me recreé un poco porque besaba bien y me había puesto un poco cachonda, el pavo se fue y mientras la otra al lado me decía que “no se lo podía creer y que menuda hija de puta” (algo así, lo que fuera, pero mu mosca) nos separamos y nos miramos sonriéndonos porque en realidad fue una chorrada, pero la otra TODO CABREADA, nos dice que se va con los otros colegas suyos que había allí. La hetero en plan “no entiendo nada” y yo pensando “madremía esta piba está en la puta parra” (o hace muy bien como que lo está)

Pues nada, seguimos la noche ella y yo, luego nos reencontramos con la otra en momento bajón del pedo y nos fuimos.

Claro, para nosotras lo del beso ese había sido una tontuna de la fiesta, pero para la otra ya estábamos casándonos en secreto vestidas de Elvis y Marilyn en la capilla de un motel de la Ruta 66.

El lunes aparentemente estaba todo normal, pero la bisexual se empeñaba en quedar conmigo a solas. Y yo “uy nonono”

Y ella “que sí que hay fiesta de solo chicas y a la hetero eso no le gusta”

Y yo “uy nonono IMPOSIBLE, tengo que peinar a mi San Bernardo”

“Tengo que tupir mis pieles de oso”

“Tengo que rellenar de brandy el barrilito de mi San Bernardo”

“Tengo que tensar las cuerdas de mis raquetas de nieve”

“Tengo que hacer planes de entrenamiento para mis delfines españoles”

Y la hetero: “pero por qué le das largas, no te cae bien??”

Y yo “sísí, me cae genial, pero este finde que viene descanso… y tal”

Y la hetero me miraba con ojos de sospecha. (También muy lerda o que no se quería dar cuenta)

Yo los lunes siempre es el día de la semana que NIEGO arrodillada, con los brazos abiertos, luego golpeándome el pecho y clamando al cielo que JAMÁS volveré a salir. NUNCA-MÁS. Y nunca es NUNCA.

Pero claro, llega el miércoles y todo es hablar las cosas, ¿no? La hetero me animaba a salir con la bisexual, irnos las dos a una fiesta de bolleras, que para eso me la había presentado coño, para conocer chicas. Y ok, por mí bien, pero era en un sitio que estaba a tomar por culo, el coche con el puto hielo de noche es un peligro, mucha distancia, y menos habiendo bebido, y los trenes pasaban de 30 en 30 años.

Pero a la hetero se le ocurrió un gran plan para que yo fuera a esa fiesta, porque era en una ciudad “cercana” a donde ella vivía.

Pero eso, lo descubriremos en la siguiente entrega de… The Balcony And The Carpet.

 

Aunque ya os adelanto que, si algo nos enseñó Fargo, es que las peores ideas siempre surgen cuando hace mucho frío.

Selectividad, internados, motos y gallinas colorás

Siempre os lo he dicho: lo único que falta para que mi vida sea un capítulo de Al salir de clase es un embarazo no deseado.

Y a juzgar por cómo me estoy comportando este último año, puede que no quede demasiado para que eso ocurra.

Mi último año en el colegio fue muy demencial porque sabéis qué pasa, que yo soy de una ciudad pequeña y allí las bolleras cuando descubrimos Madrid nos volvemos mu locas. O sea, en plan, me dices que PUEDO estar en un bar comiéndome la boca con otra tía como un león a un ñu y NO ME QUEMAN EN LA PLAZA NI ME EXORCIZAN? AMAZING. Y ya pues toooodo el locurón de querer ir todo el rato a morrearte con tías por Chueca.

Bueno claro, eran otros tiempos. Ojalá yo siendo bollera mileanial. Sad.

El caso es que a ver, yo en mi ciudad pequeña nunca me he escondido. No he ido en plan bollereando con un cartel, pero siempre he tratado el tema con naturalidad. Lo típico de “no se habla pero se da por hecho, se sabe”

Estaba liada con una de mi equipo con 15-16 y nadie dice nada porque claro ya en aquella época como pa decirme a mí algo, ya daba toda la pereza y eso que ahí no estaba ni una milésima parte de lo quemada y de mala hostia que estoy ahora, claro.

Dejaré para otra ocasión mi “salida del armario” y mis primeras incursiones siendo la puta única bollera visible de mi ciudad pequeña en los 90.

La cosa es que en una de estas que hice amigos maricones, un amigo maricón me presentó a una bollera de esas ocultas OCULTÍSIMAS hasta que me conoció claro, que era súper cuqui y súper follable y yo dije JODER QUÉ SUERTE y nada venga a liarme con ella y a pasearla por toda la ciudad pequeña en mi moto para QUE NO QUEDARA NINGUNA DUDA y bueno más que por la moto puede ser porque me morreaba con ella en un banco delante de mi casa y mis vecinos que eran un poco Cármenes Lomanas de la vida se ponían bastante histéricos viéndome. También quizás porque lo hacíamos pedo a las 9 de la mañana volviendo de fiesta, aunque bueno que también a saber cada uno por qué sospechaba nada sobre mi HIPOTÉTICA homosexualidad.

Pues nada yo con ella genial, pero CLARO yo no solo ya había descubierto EL CHAT DE CHUECA, es que había descubierto CHUECA EN SÍ. Y yo cada dos o tres fines de semana me inventaba que tenía concentraciones de fútbol en pueblos random y me piraba. En los recreos del colegio cogía mi motito y me iba a sacar billetes de tren a la estación y mis amigas me decían que estaba FATAL de la puta cabeza, y razón no les faltaba a las pobres desde luego.

Pero míralas con 30 y con sus novios de aquella época, pero qué triste y qué poca vida. Un saludo si me leen.

Entonces llegamos a la parte en que es Selectividad pero yo tenía planes para el Orgullo en Madrid y ya tenía rollo y casa en Madrid, y mira, junio era un mes que me venía muy mal para hacer Selectividad. Vamos, FATAL, interrumpía todos mis planes, no me parecía para nada adecuado. Un mes malísimo porque mi agenda social estaba APRETADÍSIMA.

Así que cogí y dije que yo de Selectividad me iba a examinar en septiembre. Todo el mundo HISTÉRICO y yo pero qué pasa si voy a sacar un 9 igual, pero EN SEPTIEMBRE, QUÉ PROBLEMA TENÉIS.

Me examinaré cuando YO lo considere adecuado, ahora tengo planes guays.

Mi madre me dijo “ni de coña te examinas en septiembre”

Y yo le dije ¿QUE NO? MADRE MÍA, te digo yo a ti que sí.

Y cogí un tren y me piré a Madrid.

Me quedé en casa de esta chica y mientras tanto la otra, mi rollo de la ciudad pequeña me decía que dónde coño estaba,  y yo le dije que nada que estaba liá con Selectividad, mientras estaba en la cama de mi amiiiiiiga de Madrid.

Al final volví porque mi madre iba a venir a por mí a Madrid y a llevarme de una hostia a mi puta casa. Pero perdí el examen de Selectividad claro, y la gente (mis profesores, amigas, mis padres…) HISTÉRICA y yo pero por dios, qué problema hay con septiembre chico, si hay un montón de canciones bonitas sobre ese mes, que a mí me parece súper bien para hacer exámenes. Si yo examinarme me quiero examinar, pero ponedlo en un momento que me venga bien a mí.

Cuando llegué a mi casa mis padres tenían ganas de darme un guantazo por subnormal, pero en lugar de eso me metieron en un internado para preparar Selectividad todo el verano, ya que yo había decidido hacerlo en septiembre, por lista.

Cuando llegué, la chica esta quería darme de hostias por haberle mentido porque OBVIAMENTE en la puta ciudad enana nos conocíamos todos y se enteró de que no me había presentado.

Menuda bienvenida.

Se estaban rifando bofetones y yo llevaba todo el taco de papeletas.

La piba esta me mandó mensajes AMENAZÁNDOME, diciendo que como me viera “me iba a matar, que eres más puta que las gallinas colorás”  pero HISTÉRICA y loquísima. Mazo miedo, os lo digo.

A mí lo de las gallinas colorás me hizo muchísima gracia la verdad, porque me imaginaba ahí gallinas rojas haciendo cosas raras y frotándose entre ellas. Yo me reía mientras me amenazaban de muerte pensando en gallinas gilipollas.

Luego lo del internado fue una cosa que mira, salió fatal, porque llegamos a un acuerdo: yo iba a clase todo el día, de 8 a 19, pero no me quedaba allí a dormir. Era LA ÚNICA de todo el colegio de bolleras ese que tenía ese privilegio. YA ESTAMOS LLAMANDO LA ATENCIÓN, PARA VARIAR. Y claro, había un sector que me veneraba en plan ÍDOLO, pero había bolleras malas a las que les daba asco verme llegar en mi moto por la mañana y fumarme un cigarro macarramente encima de ella mientras salían las monjas esas a gritarme por fumar en el recinto y yo decir “pero a ver, calma, no hace falta gritar” así todas las mañanas.

En realidad funcionó bien durante aproximadamente 4 días, porque mis padres estaban de vacaciones en otro sitio, entonces yo tenía MI CASA SOLA, y cuando salía a las 19 estaba por ahí haciendo el anormal con mis amigos hasta las 7 de la mañana que me duchaba para entrar a clase a las 8. Eso duró aproximadamente otros 4 días que empecé a no ir, y a dormirme en el césped cuando iba, así que mis padres me sacaron del colegio por no pasar puta vergüenza por tener una hija gilipollas.

Al final estuve estudiando las dos últimas semanas de agosto, yo no sé todo el mundo preocupadísimo con ese tema y no puede ser más gilipollez colega. Yo flipo. Soy la única persona del mundo que es capaz de abstraerse y ver solo los problemas REALES y no ponerse atacá por IDIOTECES? En fin.

Esas últimas semanas la chica de Madrid me hizo una de liarse con otra, mentirme, intentar manipularme emocionalmente y todas esas cosas que parece que las chicas que conozco tienen afición de hacer conmigo, y yo tenía un cabreo que flipas. Porque joder, jamás le he pedido NADA a nadie y todo el mundo se empeña en tratarme como si fuera subnormal.

Así que, no se me olvidará jamás, tenía selectividad el primer día un martes, y el sábado, que seguía sola en mi casa, me cogí la moto y me bajé a tomar algo para despejarme porque claro, mi amor de mi vida estaba humillándome de mala manera, la gente del internado ese me escribían cartas por correo postal como las fans locas de los asesinos psicópatas en la cárcel, tenía ya un ex rollo loca perdida queriendo darme una paliza, mi familia pensaba que estaba pirada cuando simplemente estaba siendo pragmática y bueno bueno UN ESTRÉS que yo no entendía nada, cuando estaba todo bajo control.

Esa noche tuve un accidente con la moto.

Me metí un hostión de flipar, que fui volando por los aires, planeando como Batman, pero sin capa.

No me pasó “nada” de puto milagro. 4 brechas en la cabeza y la pierna un poco jodida, y la espalda quemada y MI ROPITA CUQUI JODIDA, y tal pero nada más.

Bueno fue todo un cisco porque claro yo llegué el domingo a mi casa a las 12 de la mañana y mi padre diciéndome que ya no era puto normal esto, me va a gritar y me ve la camiseta rota manchada de sangre, todo magullada, con puntos en la cabeza y fue como PERO WTF.

Y yo bueno mira me voy a acostar. Ha pasado algo? No. Podría? Podría. Ha pasado? No. PUES YASTA, dejad de estar histéricos POR TODO.

Mis padres y mis hermanas acojonados, el domingo que pasé no se lo deseo a nadie, no me podía ni enderezar de la hostia que tenía en la espalda, con traumatismo craneoencefálico, en observación en casa, y yo llamando a mi puto rollo de Madrid como si ella me fuera a dar la extrema unción dándome besitos en la frente con la boca llena de los flujos vaginales de otra.

Ella me dice que viene a verme, pero POR SUPUESTO QUE ERA MENTIRA, porque era una puta bollera golden como las que luego he seguido conociendo. Tengo un imán para bolleras golden que alucináis.

Y yo “mira, déjalo, que tengo selectividad el martes y no puedo morir ahora, morirme ahora me viene mal porque tengo el examen”

El lunes me lo pasé en la cama jodidísima andando como el Pozí por mi casa, con muletas, collarín y 300 tiritas en los brazos.

Mi madre me miraba en plan “la madre que la puto parió a la puta gilipollas, y sigue viva la muy zorra”

Fui a selectividad el martes, escribiendo con el collarín que no podía bajar el cuello, haciendo el examen subiendo el folio a la altura de los ojos, viendo la pregunta y luego escribiendo sin mirar como si fuera una médium transcribiendo a los espíritus.

La gente diciéndome “pero qué coño has liado ahora, zorra loca”

Y yo na, si tampoco es pa tanto.

Hice todos los exámenes esos días, menos el último que la verdad estaba hasta la polla y tocaba dibujo técnico y dije mira, ahora NO ESTOY YO como para estar cogiendo la escuadrita y su puta madre, me viene regu, así que lo dejé en blanco y me piré de aquel aula andando con mis muletas con una dignidad que ni os imagináis.

Saqué 8 y 9 en todos los exámenes, así que me la sudó mucho esa asignatura.

Y ya cuando acabó y salieron las notas yo con mis muletas, mi collarín, mis tiritas y mis puntos en la cabeza:

¿¿¿Veis??? Que no pasaba nada.

Y todos: “hija de la gran puta”

Al final me recuperé sin más problema, ahora tengo una vida próspera y sigo siendo anormal, pero NO PASA NADA MÁS. QUE NO HAY QUE HACER TRAGEDIAS POR NADA, QUE YA LA VIDA ES MUY PUTA Y DA PALOS SOLA COMO PARA ESTAR PREOCUPÁNDONOS POR CHORRADAS.

Sé que siempre he sido así, que no tengo remedio. Ni lo quiero tener.

 

El vuelo 9117

Ponga atención a lo que voy a contar.

Ocurrió una fría noche de Canarias.

No recuerdo muy bien yo muy bien por qué sucedió.

Solo recuerdo que estaba en un avión.

Entró una chica bajita pero vacilona, que poseía lo que todo el bar quería, un toque mágico pa la afición.

Tú eres un fiera porque entras partiendo la pana, invitando a la peña, invitando a canarias.

Se veía venir el marrón por lo menos desde mi posición.

BUENO, VALE, QUE SÍ. Ya paro.

Resulta que estoy yo en plan uuuh carnavales en Canarias qué divertido todo pero COMO TODO EN LA VIDA CHICOS, las cosas se acaban, y hay que volver a casa. A mí la verdad que es algo que me cuesta, suelo necesitar pedir noches extra en los hoteles porque me encariño en seguida con los sitios.

Pero bueno, el caso es que llego yo al aeropuerto, todo contenta y claro el aeropuerto de Tenerife está construido en medio del ojo de un huracán permanente, puede hacer muchísimo sol, todo muy agradable en todas partes que llegas allí y la oscuridad y el mal se ciernen sobre ti. Nubes, rayos, truenos y centellas.

Hacía un viento que flipas, todos los vuelos cancelados. No podíamos salir así que nos dicen que nos llevan al aeropuerto del sur para poder salir desde allí.

Yo para algunas cosas no mucho, pero para hacer MALETAS GIGANTES para dos días soy súper mujer. No solamente por tener que llevar mis dildos y mi arnés, ni por mi planchita para el  pelo, ni mis 30 zapatillas distintas para dos días, esta vez puse de excusa los disfraces, pero la verdad es que es desproporcionadísimo el equipaje que yo llevo cuando además el rato que no iba a estar disfrazada iba a estar en pelotas encima de alguien. Ok.

Entonces claro, yo había facturado mi maleta y teníamos que ir  a cogerla a la puuuuta cinta donde la gente se pone ANSIOSÍSIMA COLEGA, QUE ES UNA CINTA DE MIERDA, RELÁJATE.

Cojo mi maleta de 20kg y nos montamos en un bus camino al otro aeropuerto. Yo estaba ahí con mis auriculares escuchando musiquita y pensando en todas las guarradas que había hecho el finde y no reparé ni en quien se me sentaba al lado.

Llegamos al aeropuerto, cojo mi maleta de 20kg del autobús y vamos andando, la gente SÚPER NERVIOSA y yo a ver relajaros coño.

Yo entro hacia la zona de embarque con mi maleta de 20kg con mi arnés y mis dildos y todo eso y miro las pantallas. Se me acerca una chica muy guapa y me dice que si yo sé algo del vuelo y yo… nada, yo me voy a tomar una birra mientras lo anuncian. Una vieja gritándome que DÓNDE ESTÁ NUESTRO VUELO y yo “mire señora no tengo ni idea pero pueden calmarse un poquito, ya lo anunciarán me voy al bar”. Y la chica guapa me dice “pues yo me voy contigo” y yo “pues genial” y me dice “pues espérate que viene una amiga ahora y nos vamos las 3” y yo “pues genial” y la vieja “¿¿¿PERO DE DÓNDE SALE????” y yo SEÑORA CÁLMESE POR DIOS, QUE AHORA SALE.

La chica guapa era majísima y estamos ahí hablando,  yo apoyada en mi maleta de 20kg, llega su amiga, nos vamos las 4: la guapa, su amiga, mi maleta de 20kg  y yo al bar.

Nos tomamos unas cervezas mientras la señora se crujía el cuello sin despegar NI UN SOLO SEGUNDO la mirada de las pantallas.

La chica guapa me dice “pero si yo venía contigo en el bus no??” y yo ay mira, no sé, es que estoy muy en plan pasando de absolutamente todo hoy.

La amiga muy maja también y decidimos hacer acopio de birras para el vuelo, por aquello de los precios y porque yo soy una fan incondicional de la Dorada.

Pillamos nuestras birras y me dicen: “tía, y tu maleta gigante esa no es de cabina, no la has vuelto a facturar?” y yo “uy pues es verdad, no la he facturado” y ellas “pero cómo coño has pasado con ese MALETÓN?” y yo ni idea. Así que le dije a la chica guapa que sonriera al de la entrada para distraerle y poder ir hacia la pista con mi SÚPER MALETÓN GIGANTE PARA UN FINDE.

No había gusano de ese para embarcar así que crucé toda la pista con mi súper maleta de 20kg mientras íbamos descojonadas mis dos nuevas mejores amigas y yo. Y la gente me preguntaba “PERO CÓMO VAS A SUBIR AL AVIÓN CON ESA MALETA” Y YO A VER DEJADME EN PAZ.

Ni que fuera una cosa muy loca subir con tu maletón gigante andando por toda la pista y dársela a la azafata en plan “organízate”

Subí las escalerillas del avión con mi súper maleta gigante y le rogamos a la azafata que me la bajaran a la bodega y ella mirándonos con cara de “vaya 3”

Estábamos cada una en una punta del avión, pero eso no supuso ningún problema, porque justo mi asiento estaba AL FINAL al lado del baño así que en cuanto despegamos nos juntamos las 3 en mi asiento, bebiendo cerveza contándonos nuestra vida y haciendo el anormal. La gente del vuelo hasta los cojones de nosotras. Era todo muy gracioso y como muchísima casualidad porque habíamos estado en los mismos sitios durante el finde, luego lo de coincidir en el bus y todo eso, no sé y que eran de esta gente con la que conectas genial de inmediato.

Las azafatas cada vez que querían salir estaban hasta la polla porque estábamos nosotras en medio del pasillo y sentándonos las tres una encima de otra cada vez que pasaban y tuvimos que escondernos en el baño en un momento dado para que no nos dieran de hostias por gilipollas.

La liamos un poqui.

Entonces, yo quería pedir copas, pero había turbulencias, teníamos que estar cada una en nuestro asiento, así que empezamos a pasar las cosas a través de los pasajeros, que estaban bastante hasta el coño obviamente.

Creo que ha sido el vuelo más divertido de mi vida.

A mi lado, tenía un matrimonio rarísimo y la mujer empezó a hablarme en un idioma súper extraño de muy mala hostia, le dije en inglés que me parecía bastante de mala educación hablarme en un idioma que no entendía y ella se descojonaba. Puta loca, seguro que me echó una maldición gitana.

Al final, conseguimos llegar las 4, y mi maleta afortunadamente estaba dando vueltas en la cinta ELLA SOLA porque nosotras seguimos haciendo el anormal después de aterrizar. Así que me ahorré a la gente cateta ansiosa histérica esperando sus maletas de mierda que SEGURO que no pesan TANTÍSIMO como mi maleta cargada de dildos.

Nos dimos los teléfonos y nada, voy a pasarles ahora mismo el link de esta entrada, para que recuerden lo puto anormal que soy y a ver si quedamos pa unas cañas.

 

El vuelo estaba retrasado, pero más retrasadas éramos nosotras.

 

Los móviles y las horas (de sueño) perdidas

No, no voy a hablar de Southland Tales, aunque horas he perdido muchas. De sueño, sobre todo, y casi siempre pa na bueno.

También lo bizarro que es este blog y la manera de entrelazar mis gilipolleces apocalípticas con pretensiones alegóricas y simbolistas, tiene mucho en común con esta peli. PERO BUENO, QUÉ ES ESTO AHORA, UN BLOG CULTURETA O QUÉ. JAMÁS.

Mi juventud ha transcurrido entre lóbregos parajes.

No es nada extraño que esté como estoy de la cabeza, si he compartido piso con una cocainómana y una inglesa de Erasmus. Ese es el nivel. De ahí, parriba.

Resulta que un día yo fui a clase, por hacer algo nuevo y diferente. Vamos, que me levanté espléndida y dispuesta a regalar mi conspicua presencia a los demás seres mortales de mi clase vaya, gran hito en la historia. Pusieron una placa conmemorativa donde me senté y ese día ahora es festivo en la universidad.

Cuando llego a casa después de un arduo y fastuoso día tras la friolera cifra de 4h de clase, abro el portal y, aunque vivíamos en un 6º, se oía la música y las voces desde abajo.

Yo iba en el ascensor pensando “madre mía a ver qué ha liao esta puta loca ahora” (porque claro, yo había ido a clase y me sentía en pleno derecho de criticar conductas atroces que yo misma habría cometido probablemente dos días antes). Pero es que yo ese día, PRECISAMENTE ESE DÍA, pensaba descansar. Mi rollo la de “La historia de la Goku” me había propuesto salir porque había una fiesta de bolleras que se hacía cada mes, pero yo le había dicho que pasaba porque estaba reventada de la semana.

Cuando llego, el salón estaba como los Cierres de Ibiza a las 5 de la mañana. Petado de gente de clase de la cocainómana y con las amigas de la inglesa súper animadas cantando y bailando subidas a las sillas.

Y yo: PERO QUÉ ES ESTO QUE SON LAS NUEVE DE LA NOCHE Y PARECE UN AFTER.

Y ellos “TÍA PARA UN PUTO DÍA QUE VAS A CLASE Y LLEGAS TARDE A LA FIESTA”

Y yo: dejadme, cabrones, estáis arruinando mi futuro.

Consigo llegar hasta mi habitación.

Viene la cocainCompañera de piso y me dice que buenobuenobueno que tenemos copas gratis nosédónde, que pases en noséqué, que las inglesas se venían. Y yo… a ver A VER, ME LEVANTO POR LAS MAÑANAS CADA DÍA PARA TRAER UN PLATO DE COMIDA A LA MESA, ESTOY CANSADA.

Pero na, que me di una ducha mientras ella me ponía cubatas y chupitos en el lavabo y me vestí, estuvimos en mi casa un rato ahí de copeo en el que las inglesas intentaron recrear la niebla de Londres fumando como auténticas carreteras y el Támesis en los vasos poniendo copazos.

Pues mi compañera de piso, aficionada a las sustancias estupefacientes, se quedó sin sus golosinas, así que estuvo TODO EL RATO en el primer bar que estábamos, intentando encontrar alguien que le proporcionara gasolina.

Y yo mientras, llamé a mi rollo y le dije que al final había salido, que si quería que nos veíamos y eso. Ella me dijo que sí, que qué guay que hubiera salido, que venía a buscarme.

Nos cambiamos de bar. Mi compañera seguía como loca buscando algo, todo desesperada, mi rollo llegó y fue como: “joer, ya está esta liándola” y yo “bueno, y ahora está bien, verás tú luego xD”

Total, que el ambiente con estos tampoco meh, la otra todo pasada y obsesionada con la maldita droga, y mi rollo y yo decidimos irnos las dos a la fiesta esa de bolleras.

Estábamos guay en la fiesta, nos encontramos con amigas/conocidas, y acabamos acopladas en un grupo de tías que venían de otro sitio, una ciudad cercana.  Súper buen rollo, nuestro moquillo interesante, hablando con ellas, y al final ella se fue con una y yo con otra de ese grupo.

Me estoy liando con la tía y me dice que se quiere quedar conmigo pero que su autobús salía temprano.

Y yo… pos no lo cojas, dormimos, y coges otro luego.

Y ella… pues mira, sí.

Y nos fuimos a mi casa.

Cuando llegamos a casa a las 6 de la mañana no había nadie.

Y yo pensando “bueno…madremía estas dos”

Así que nada, nosotras en mi habitación.

Todo bien.

Nos quedamos sopas sobre las 8 o así y aún no había nadie en casa.

De repente, alguien me zarandea.

“Jefa, Jefa, JEFA DESPIERTA”

Abro los ojos y mi compañera sentada en el filo de la cama moviéndome. Yo en pelotas, la otra se despierta y se tapa con la sábana.

Y yo QUÉ PASA.

Y ella “TÍA QUE ESTOY FATAL FATAL QUE ME HAN ROBADO TODO QUE ME HAN ROBADO TODO!!!! TRONNNNCAAAA MI MÓVIL TÍAAAAA MI MÓOOOOVIL”

Y la chica tapada en plan “pero bueno!”

Y yo “TÍA” (y le señalo a la chica)

Y ella “Oye perdona eh, buenos días, ya me voy es que me han robao”

Y yo ya levantándome diciéndole “venga vamos a la cocina” empujándola fuera, poniéndome una camiseta.

Y ella en la cocina “Y ESTA QUIÉN ES???” a voces.

To pasadísima.

Y yo a ver A VER. Cuéntame qué ha pasado.

Y ella “tía que me han robao que he ido a comprar farlopa y me han robado todo”

Y yo pero te han hecho algo?

Y ella nono.

En vista de que era IMPOSIBLE saber nada de lo que estaba diciendo, porque su manera de argumentar era absolutamente inconexa, le digo mira, vamos a llamar a tu banco para ir anulando tarjetas y a la compañía de teléfonos igual y tal.

Y ella sísí.

Llamo con mi teléfono, anulo todo, le digo que venga, que a dormir, que después cuando sobemos que hablamos.

Voy al baño y cuando salgo ha puesto dos copas la muy cabrona y me dice que me tiene que contar, que es IMPORTANTÍSIMO.

Y yo a ver, pero que está la pava esta aquí.

Y ella PERO QUE QUIÉN ES ESA.

Y yo pos no sé una de la fiesta esa.

Y ella “pero y tu rollo????” y yo pos en su casa, sa ido con una amiga de esta.

Y ella “bueno que no pasa nada que está durmiendo tranquilamente, déjala y escúchame”

Y yo ok.

Nos sentamos en el salón y mientras la muy zorra está contándome sus movidas de la noche, aparece la inglesa (que pesaba 100kg) apoyada en su amiga de Liverpool (que pesaba 30kg) SÚPER PEDO diciendo que habían estado dormidas en el metro 2h dando vueltas por Madrid. Y nosotras descojonándonos de ellas. “Pues sentaros a tomar una copa”

Las 10 de la mañana y estábamos las 4 pedo en el salón balbuceando un inglés-castellano-arameo-klingon-dothraki.

Yo decido ir a ver a la chica aunque sea para que se incorpore a nuestra rave mañanera, y estaba todo acojonada con nosotras, normal. Pero en plan acojone-gracioso.

Me vuelvo a quedar follando con ella un rato y medio dormidas, y las otras siguen ahí que no había quien las acostara.

Ella me dice que las quiere conocer, que qué buen rollo, que venga, que se toma algo, y yo…madremía colega. MENOS MAL QUE YO IBA A DESCANSAR.

Pedimos algo de comer y las inglesas después de comer se van a dormir. Nosotras seguimos ahí, y yo con la excusa de acompañar a mi compañera un momento a comisaría a poner la denuncia ya le digo a la chica que me doy una ducha y ya la acompaño a ella al bus y tal.

Mi compañera con el DRAMA de la pérdida de las cosas y contándonos otra vez cómo unos camellos de nosedónde le quitaron todo Y SU MÓVIL MADREMÍA SU MÓVIL, y yo AY MIRA EH, YA NO TIENE REMEDIO, Y ADEMÁS ES UN PUTO MÓVIL YASTÁ COÑO.

Y yo: “TÍA, ES QUE NO TIENES CUIDADO CON NADA” “ES UN PUTO MÓVIL, TE COMPRAS OTRO Y YASTA, HAY PROBLEMAS MÁS IMPORTANTES”

Y ella: “ya pero que tenía cosas en el móvil”

Y yo: AY MIRA EH, QUÉ PESSSSSSSSADA. Pues ya tendrás nuevas.

Cuando ya POR FIN estoy soñando con llegar a casa, ponerme el pijama, bajar la persiana y dormir hasta 2082, me manda un SMS mi rollo preguntándome que qué tal yo, que ella con la amiga de esta FATAL porque era muy idiota y que se la había liado un poco parda y no sé qué, y yo tampoco podía resumir en un SMS todo, así que le dije que ok que cenábamos juntas y nos contábamos, porque ya total.

En la cena nos animamos bastante y ya fue una de bueno venga vamos a un concierto al que queríamos ir y damos una vuelta.

La vuelta se convirtió en ir al concierto, liarnos por ahí hasta las mil de la mañana, nos tiraron copas encima, nos pisaron… y claro, yo volvía a mi casa de día. Volvía llena de mierda y reventada. Reventada.

Tenía los pantalones asquerosos, y tanto asco me daba que cuando llegué al ascensor de mi casa que me los quité mientras subía, porque estaban los bajos llenos de copas y de a saber qué. Conforme salgo del ascensor me meto en casa en bragas, yo con los pantalones en la mano, y voy directa a la lavadora, pero directa.

Meto los pantalones, la pongo y me voy a la cama.

Me quito la camiseta y estoy en bragas tirada en la cama durmiendo, que caí como un puto tronco de ceiba en las talas del Amazonas.

Y de repente me zarandean:

“Jefa, Jefa, JEFA DESPIERTA”

Y yo “JODER TÍA, QUÉ COJONES PASA AHORA, POR DIOS”

Pensando que era la cocaícommmpañera de piso.

Era la inglesa para decirme que se había despertado con las hostias de las llaves en el centrifugado de la lavadora y para darme mi móvil rescatado de la lavadora, y mi cartera rescatada de la lavadora que había metido junto con mis pantalones llenos de mierda en la lavadora.

Yo llorando porque había perdido los SMS del amor de mi vida para siempre de aquel mes. ERAN MIS SMS DEL AMOR DE MI VIDA DE ESE ÚLTIMO MES.

La inglesa consolándome con su horrible acento castellano y queriendo animarme dándome nuggets asquerosos llenos de salsas de esas british terribles.

Pero nada, ya me dormí y al día siguiente fuimos juntas mi compañera y yo a comprarnos un móvil nuevo, decididas a empezar una nueva vida y jurándonos a nosotras mismas que esa noche dormiríamos.

Aunque… nunca sabremos si dormimos esa noche o no.

Lo de la nueva vida nada, por supuesto.

La cosa era interrumpir mi descanso con movidas de carteras y móviles.