La pija que me enseñó que ser rica no lo es todo.

Hola, amigos.

O no tan amigos, que mira que cada vez que abro Curious Cat aprovecháis para desatar todo el odio que tenéis ahí después de leerme tol rato voluntariamente.

Odio fundamentado por supuesto en que no podéis soportar que sea coleccionista de arte y que tenga que madrugar para llevar el yate a la ITV de yates.

El yate, digo. UNO de mis yates.

PUES BIEN. Os consolaría saber que una vez conocí a una tía MÁS PIJA QUE YO.

Ya, ya sé que a priori puede parecer complicadísimo, pero sí.

Conocí a una chica que era de una clase social medio-alta. O alta, directamente, era una tía que tenía pasta. Bastante pijilla para lo que estoy yo acostumbrada.

El caso es que justo yo me estaba mudando y me acababan de dar las llaves del piso, todo por medio, y la chica cuando estamos tomando algo me dice “bueno, me vas a enseñar tu casa nueva o qué” y claro, yo pasé por alto todo el tema de las cajas, de que no había puesto ni sábanas, que estaba todo hecho un cisco y por supuestísimo que fuimos a mi casa nueva y follamos como dos auténticas zorras hambrientas entre cajas de mudanza.

La tía era pijísima y tenía un cochazo NARANJA.

Pues nada, todo ok.

Ahí se quedó la cosa.

Buen rollito, jaja, jiji. No, claro. No os lo creéis. Si no esta entrada DE QUÉ.

QUÉ COÑO HARÍA ESCRIBIENDO AHORA SI NO HUBIERA PASADO ALGO ABSOLUTAMENTE DEMENCIAL????

Ese día yo ignoraba la fiesta de la locacoñez a la que asistiría como invitada VIP días después.

Pero remontémonos a mis días de colegio. MARAVILLOSOS. Yo con mi moto, fumando con 16 años para darme un súper hostión con la mano abierta, etc.

Yo ahí tenía una amiga que era amiga amiga, de esas amigas que somos guays todas pero luego nos apuñalamos en cuanto tenemos la más mínima, minimísima oportunidad? Pues así. Y ella tenía un apartamento en la playa. Y yo me fui con 16 años una semana con ella allí.

Allí me presentó a sus amigas y claro, yo tendría 16 años, pero el coño ya me funcionaba perfectamente, y el radar lésbico ni os cuento, y había una tía de Madrid que yo pensé “uy esta es bollera” pero nada, sin más, salíamos “de fiesta”, hacíamos el gilipollas en la piscina y en la playa, y yasta.

El año siguiente yo conocí a una chica en Madrid.

Salí del armario con mis amigas.

Mis amigas hiper pijas que fue como… “VALE NO TE PREOCUPES”

Y por detrás “UFFFFFFFFFF PERO BUENO!!!!! K ASCO!!!!!”

Que ni me hablan ahora por eso.

Y ellas están puto amargadas y con cara de viejunas que no hay ácido hialurónico en el mundo CON Q10 que lo arregle ahora con 30 con sus putos mismos novios de 15 años.

Un saludo si me leen.

En fin, el caso es que MI AMIGA, cuando yo estoy contándoles que estoy yendo a Madrid a ver a una chica y que me estoy liando con ella y eso me preguntan que a qué instituto va.

¿Adivináis?

EXACTO.

AL MISMO QUE LA CHICA DE LA PLAYA.

¿¿¿Cómo???

No puede ser TANTA CASUALIDAD.

¿Que no? Madre mía. Os digo yo a vosotros que sí.

Y mi amiga “ostras te acuerdas de mi amiga XXXXX de la playa?????? PUES ELLA ESTUDIA AHÍ”

Y yo hombre claro que me acuerdo (la bollera)

Pues le pregunté yo a mi chica y ESTABAN EN LA PUTA MISMA CLASE. Porque mi chica era un poco lerda y había repetido curso.

Mi colega y yo nos descojonábamos con la PUTA CASUALIDAD.

Pues bueno, como mi colega se lo contó a la de la playa, la de la playa ya sabía que yo era bollera, y tardo PERO NI CINCO MINUTOS en pedirle mi teléfono y hablar conmigo.

Tíííííííiíííía me encantaría volver a verteeeeeeeee.

Y yo quedé con ella.

Y bueno si con 16 era aparentemente bollera, lo que me encontré fue el SÚMMUM DEL BOLLERISMO.

Era una furgoneta de Boyaca.

Madre mía.

Pues nada, por supuesto que se intentó liar conmigo pero yo no quería y buen rollito pero hasta ahí.

Bien.

Hecho este paréntesis, volvamos a la pija que me follé entre cajas de mudanza.

Esa chica estaba bastante rayada por la ex, o no sé qué historias, y a mí me contaba todas sus rayadas, pero bueno luego me comía el coño así que todo ok.

Una noche viene a mi casa, en plan un día entre semana, nos liamos y seguidamente me dice que “no quiere seguir conmigo”

Y yo “pero si no estamos de nada”

Y ella “ya ya pero QUE NO QUIERO SEGUIR CONTIGO”

Y yo pues… ok.

Y ella “MAÑANA TE TRAIGO TUS COSAS”

Y yo… pero si no tienes nada mío xD

Y ella “sí sí…tengo un libro”

Y ERA VERDAD. Tenía un libro mío porque mira, ahí todavía a mí me faltaban palos en la vida y aprender que NO SE PRESTAN LIBROS.

NUNCA.

JAMÁS.

PORQUE LA GENTE ES PUTO SUBNORMAL Y NO LOS DEVUELVE.

Un saludo a todas las putas retrasadas que tienen libros míos.

Pero libros que tenía con dedicatorias y todo, eh.

En fin.

Qué puto asco me dais, malditas ratas miserables.

Bueno.

El caso es que no recuerdo qué libro era, pero cuando ella vino a devolvérmelo al día siguiente, yo estaba con una chica con la que follaba habitualmente. Follando, claro.

No sé, yo era joven.

Y me levanto porque reventaba el timbre y la puerta de mi apartamento. Le abro en bragas y camiseta y ella “por qué me abres así” y yo pues mira, porque estaba en la cama descansando y tal.

Me da el libro, entra, y yo “vale ok adiós” y ella “no me invitas a una cerveza?”

Y yo mira… no, porque…

En ese momento sale la chica de la habitación a coger agua.

Se me queda mirando.

Me dice “mira, MUY BIEN”

Y yo… PERO SI ME HAS “DEJADO” TÚ AYER.

La piba se pone todo gilipollas y se pira.

Ahí se queda la cosa.

Al cabo de los días, pues digamos 2-3 semanas, yo todos los fines de semana salía por ahí y antes hacíamos la “previa” en mi casa con mis amigas. Y eso a la pija le encantaba.

Las fiestas en mi casa es que siempre dan para mucho.

Ese día, había venido la bollera de la playa amiga de la de mi clase del colegio de cuando tenía 16, y estábamos con mil gilipolleces.

Me llama la pija.

“Me quiero ir contigo de fiesta, pero como amigas”

Y yo vale, pues vente.

Se viene.

Y ve a la bollera de la playa. Y dice “coño, esta tía es amiga de unas putas tiradas que conocí amigas de mi ex”

Y la bollera de la playa en plan “hostia esta es una puta pija amiga de mi colega”

Y yo… PERO POR QUÉ SE CONOCEN TODAS.

Todas las clases sociales unidas.

Y la pija toda la noche en plan “tú qué tienes con X” (la bollera de la playa)

Y yo “nada, es colega”

Y ella “pues te está entrando”

Y yo PERO VAMOS A VER A TI QUÉ MÁS TE DA.

PUES QUE NO TE PEGA NADA ESTAR CON ESTA TÍA.

Y yo PERO TÚ QUÉ COÑO SABRÁS LO QUE ME PEGA Y LO QUE NO TRONCA.

Pues se cabrea.

Se pira.

Vuelve al cabo de una hora o así al bar.

Que te echo de menos.

Y yo… madremía.

Yo la verdad que sí estaba tonteando un poco con la bollera de la playa, pero la pija estaba indignadísima porque yo le comiera la boca a alguien que no colecciona arte así que pululaba a mi alrededor marcando territorio pero COMO AMIGAS CLARO EH.

Llegado un punto de la noche yo la verdad estaba cansada. No me apetecía nada lo de la bollera de la playa, estaba cansada de que me meara la pija, estaba cansada en general.

Así que me piro.

Voy a coger un taxi.

Cuando me monto en el taxi y le doy mi dirección, de repente, se abre la puerta violentamente.

Es la pija.

Dice “Puedo irme contigo?”

Y le digo “No”

Y ella “Por favor, no tengo dónde dormir”

Y yo… “Sube”

El trayecto en el taxi fue TENSO como él solo.

Los primeros 5 minutos.

Después me empieza a coger la manita.

Y yo riéndome en plan “pero tía, qué es lo que quieres”

Y ella “no, nada”

Y yo bueno te quedas a dormir pero COMO AMIGAS.

Y ella “sí sí”

Cuando llegamos a mi casa me dice “joder ni me dices nada de tomar un fresquito* ni nada” (* mi manera de llamar a los cubatas)

Y yo pues no, yo me voy a la cama, ahí tienes el sofá.

Y ella “tía no seas borde, joer”

Y yo pero qué COJONES QUIERES.

Total, como la verdad me la sudaba bastante, al final pongo musiquita y un par de copas.

Y ella “joder, es que me da la vida esto”

Y yo pues eres tú la que no lo quiere.

Y me cuenta la rayada con su ex OTRA VEZ.

Y yo AY MIRA, EH.

Voy al baño.

Cuando vuelvo, tenía que pasar en el sofá por delante de ella para volver a sentarme.

Y cuando paso me coge el brazo.

Y me tira hacia ella.

Me siento encima de ella y yo “pero qué te pasa”

Y ella “es que me encantas”

Ya, ya, puta loca de manual, pero mis bragas no tienen manuales de psiquiatría y lo que hacen es inundarse a la mínima idiotez.

Una vez más, mi coño se adueñó de mi razón y le empecé a comer la boca.

Ojalá una Civil War entre mi cerebro y mi coño.

Nos liamos mazo en plan bastante cerdo y por la mañana me suelta (pero tal cual) “TE VOY A DENUNCIAR”

Pero todo seria.

Y yo jajajajaja

Y ella vistiéndose “TE VOY A DENUNCIAR ME VOY AHORA MISMO A DENUNCIARTE”

Y yo ??

“QUE MI PADRE ES ABOGADO BALBABLBLALBLABLALBLBAL DENUNCIA BALBLABLALBALBLABL”

Y yo pero qué cojones dices?¿

“Que has abusado de mí”

Y yo ¿?¿?¿?

Pues bueno, hasta aquí puedo contar por razones de seguridad personal.

El caso es que la piba estaba piradísima, pero piradísima.

Y la bollera tirada de la playa me dijo “VES COMO LAS PIJAS NO SON MEJORES”

Y qué razón tenía.

Qué razón.

Nunca os fiéis de nadie… aunque coleccione arte.

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La monitora de spinning

¿Os imagináis que alguna vez me pasara algo normal con una chica?

Este blog acabaría súbitamente.

El blog está programado de hecho para autodestruirse en caso de que me ocurra cualquier cosa normal.

Pero vamos, no os preocupéis, porque se ve que estoy rodeada de baterías antiaéreas por si a la normalidad se le ocurre querer sobrevolar mi vida.

Como he comentado en alguna ocasión, es harto complicado suscitar en mí algún tipo de interés “romántico”. No soy una persona idealista, ni de deslumbres fáciles. Y me gusta estar sola, en realidad. Disfruto de mi tiempo, hago muchas cosas, y ceder mi total independencia o compartir mi intimidad no es algo que haga a la ligera. Soy un ser bastante social, pero nunca confío 100% en nadie, dosifico muy bien la información que doy y cómo la doy a cada persona según el lugar que ocupe en mi vida. Hay personas de mi entorno que no saben cosas “tochas” sobre mí, a pesar de pasar bastante tiempo conmigo. En mi vida hay espacios que nadie ha cruzado nunca.

Y siempre me pasa: conozco a una chica y a los tres días (o al mes, o cuando sea) SE CREE QUE ME CONOCE PERFECTAMENTE. Y esto pues ya hace que mis baterías antiaéreas de la gilipollez volante se activen, claro.

Toda esta introducción la hago porque no soy una bollera Tarzán, que va de liana en liana y necesita estar siempre con alguien. Así que he tenido un tiempo en mi vida de darme un descanso, de no empezar relaciones, ni rollos, ni nada. Estar tranquila. Sin líos. Porque no me compensa. Mi vida no es más plena ni más feliz por tener parejitas ni gilipolleces con nadie.

Lo que ocurre es que yo a veces también soy humana, y estar meses sin que mis piernecitas rodeen una cadera femenina de un modo que no sea solo echar un polvo cerdo, tener algo de interés en alguien y dejarme dar un poco de amor pues también hace mella. Así que a ver, cuál es la solución, decidme. ¿Hablar con personas de mi entorno? ¿Salir? ¿Apuntarme a un club de lectura y conocer lesbianas cultas? NO. PARA QUÉ HARÍA SEMEJANTES COSAS NORMALES.

Me apunté a una web de estas de citas.

Pagando la cuota, sí. Por supuestísimo. No me escondo.

De alguna forma tendré que blanquear dinero.

Y claro, la fauna que ha salido de ahí pues ni os cuento.

Por ejemplo, la del Pijama de Pelotillas salió de ahí también.

El caso es que estoy yo ahí filtrando por lo de siempre: fuera las ola wapa k tal, los tíos cerdos, las que me parecen mongolas, las que no me caen bien, las que no me gustan, las que… en fin, todas fuera, horrible. Ya no hay más perfiles. Qué sola me voy a quedar. Iba a apagar el ordenador maldiciendo mi terrible existencia, y a coger mi dildo doble aceptando que me quedaré sola para siempre, y de repente:

¡Coño, esta tía me suena mucho!

Miro su perfil.

No la ubico.

¿De dónde es? La conozco seguro. La tía tenía fotos de ella haciendo deporte y tal y la intentaba ubicar en alguno de mis gimnasios pero nada, que no caigo.

Meh, será una cara común.

Entonces, me escribe un mensaje.

“Hola, ¿de qué nos conocemos?”

Mierda. Que sí que nos conocemos de algo.

Y ya hablando intentando darnos ideas de curros, de gyms… DE DÓNDE COÑO NOS CONOCEMOS.

Pues AL DÍA SIGUIENTE, me vino EL FLASH.

Resulta que hacía un par de años, cuando yo hacía prácticas de entrenador personal, coincidimos en el mismo gimnasio y ella era la monitora de spinning.

Jodida casualidad.

Yo a ella la recordaba algo mayor que yo, pero vamos, una tía normal, con su cuerpecito bien, normal, y bastante maja, que los primeros días me ayudó con su tarjeta porque la mía no funcionaba, un día nos fuimos un montón de compañeros a comer, y movidas varias. Pero tampoco es que nos hiciéramos súper amigas, solo del trato allí cuando coincidíamos.

Oye pues mira, la recuerdo agradable, vamos a relajarnos y a conocernos un poco. Y hablamos bastante.

Ahí vino cuando a los 4 días ya se creía que me conocía de algo y se puso HÍPER PESADA. Bollera loca warning. Todas las alarmas de la locacoñez activadas en mi cerebro. Pero pesada de que ni mi madre ni mis novias me han hecho tantísimas preguntas en tan poco tiempo, que eso era un interrogatorio de la CIA y todo obsesionada con quedar. Con que fuera a una clase suya de spinning, con que quedáramos a cenar, con que quedáramos a que le enseñara a boxear, que si yo hacía crossfit que ella hacía “body pump” (AY MIRA, EH)

Yo no podía quedar esa semana, le dije que la siguiente mejor.

Y dramón que te crió.

Una semana y ya tenemos drama. No dejo de batir récords decepcionándome. Amazing.

Ella ya haciendo planes para la semana siguiente como si fuéramos novias, creyéndose súper especial encima, y yo ya bufándome como los gatos y pensando: “si es que ni una puta chica normal en el mundo” y sin ni putas ganas ya, la verdad.  Nada como que me presionen para algo para que me de asco inmediato.

A la gente se le olvida que el hecho de que tengan muchísimo interés en ti no significa que sea recíproco. Por muy bien que te traten, por muy bien que quieran hacerlo.

Fruto de su angustiosa obsesión por vernos, se dedicó a mandarme fotos y vídeos suyos durante un día entero pero de la manera más ridícula que os podáis imaginar.

No solamente es que se dedicara a decirme “mira, tengo los ojos AZULES, como tú” (y los tenía MARRONES), y a decirme que era “castaña clara casi rubia, como tú” y era MORENA, que yo pensaba que era vacile, pero no, la tía era un poco Mujer Blanca Soltera Busca. Es que además estaba totalmente cambiada, estaba como… desmejorada a como yo la recordaba y haciendo el retrasado mental en los vídeos, era un espectáculo dantesco. Desde luego, si quieres ligar conmigo, malísima táctica la de decir que eres un clon mío y hacer muchísimo el anormal. Básicamente porque me ACOJONAS.

Con todo eso, yo la verdad desistí. Menuda puta locura. Así que dejé de hablarle “tanto”, a ver si lo pillaba. Yo soy una persona educada y suelo responder, pero si NO TE BUSCO NUNCA, será por algo, DIGO YO. Como por ejemplo que no me interesas nada. Ni tú, ni tu puto desequilibrio.

Pero que no que no, ella seguía mandándome tochos, canciones, vídeos ridículos rodando por el suelo, gritando subida a un fitball, metiéndose globos en las tetas y pinchándolos… pero de verdad, nada gracioso, era todo ansiosísimo, rollo HAZME CASITO.

Al segundo día de no hablarle tanto me escribió un tocho muy intensito por guasap diciéndome que yo le estaba haciendo daño, que no tenía ni idea de lo que le dolía que la tratara así (dos semanas hablando por guasap, os recuerdo) y que lo estaba pasando FATAL. Y que yo a ella le gustaba mucho (no me conoce de nada) y que tenía muchísima ilusión y yo estaba jodiéndolo y blablablaba.

Y me bloqueó.

Yo suspiré mirando al cielo mientras me preguntaba por qué no puedo estar yo loquísima del coño también y al menos así me podría relacionar sin que la gente me de asco.  Pero oye, mira, que muchísimo mejor.

Hastaluegomaricarmen.

A las dos semanas o así me desbloquea.

Me pregunta que qué tal un viernes. Yo le digo que bien, en plan normal y no sé si estaría yo ovulando, o gilipollas premenstrual perdida que me enternecí y le dije que si esa tarde quería tomar una caña, que iba a estar por la zona donde ella vivía porque tenía una clase al lado.

Y se pone a decirme que lo siente muchísimo, que lleva una semana saliendo con una chica y que está muy enamorada y que mejor no vernos. (Me desbloqueó para decirme eso)

Yo arqueé la ceja hasta que rozó los anillos de Saturno y le dije que ok que pos qué guay y me volvió a bloquear.

Total, que este fue mi último intento de “conocer” a una chica.

¿No os parece precioso?

Seguro que a mis exs sí.

Pero no me importa que nadie lea cuán desgraciada es mi vida sentimental, las cosas son como son. Las cosas vienen como vienen. Asumirlo es el primer paso.

Cuando os preguntéis por qué me niego a permitir que se acerque nadie a mí, recordad todas estas historias. Qué pereza, de verdad.

Entre las zorras, las pardas, las locas, las niñatas, las dependientes emocionales, las flipadas y las tontas que me cruzo, prefiero mil veces mi arnés atado a la almohada.

Un beso desde el búnker de mi corazón escondido en alguna parte de un desierto de Arizona.

Si el karma existe, yo creo que ya he pagado todas las deudas.

The balcony and the carpet (Part 3. EL DESENLACE FINAL)

Previously on “The balcony and the carpet”…

*Imágenes de yo llegando a una mansión donde supuestamente vivía mi compañera*

*Imágenes de yo descubriendo un marco de fotos de otras personas en casa de mi compañera*

*Imágenes de yo corriéndome dormida*

*Imágenes de llegar llena de nieve a casa de un montón de tías universitarias*

*Imágenes de yo diciendo “the balcony and the carpet” y descojonándome sola ante el estupor de los presentes*

Yo seguía en el balcony and the carpet con mis nuevos mejores amigos para siempre de esa noche, y estaba hablando con una de las chicas que era súper maja, y muy mona. Me gustaba. Era el nuevo amor de mi vida para siempre jamás de esa noche.

Así que tenía que retocarme el pelo antes de ir hacia la fiesta de bolleras para sentirme segura de mí misma y poder cambiar lo de tontear con ella en inglés por gemir directamente, que es un idioma más universal.

Como sé que tengo un pelo horrible que se me bufa con mirarlo soy una chica preparada, llevaba mi plancha del pelo en mi mochila y les dije que un momento, que iba a ir al baño a retocarme para la fiesta.

Y con toda la feminidad que me quedaba después de 20 chupitos y copas calientes sin hielo, salí del balcony and the carpet y fui dentro al baño.

Claro, allí la calefacción está A TOPE en todas partes, así que yo entre lo que había bebido, el calor de la plancha y eso me agobié un montón y dentro del baño me quité la camiseta.

Había un papel de colores con una sonrisa dibujada medio enganchado en el espejo que no me dejaba ver cómo se planchaba mi pelito, así que lo quité.

Estoy planchando mi pelito rubio y se abre la puerta.

Es la bisexual, dice “uy” mirándome de arriba a abajo y dice que va a hacer pis. Y yo “ok”

Termina de hacer pis, se está lavando las manos y entran dos tías, entre las que estaba una especie de rollete que tenía la bisexual y yo ahí en sujetador. Las tías borrachísimas, cierran la puerta y se empiezan a liar entre las 3.

Se me volvió a bufar el pelo.

Yo en ese momento tenía tres opciones:

A) Seguir planchándome el pelo sin moverme y luego tocarme mucho imaginando cosas.

B) Dejar la plancha, salir de ese baño celestial donde había 8 tetas e irme con la chica cuqui                     con la que igual no tenía ninguna oportunidad.

C) Ser fiel al refrán “donde comen 3 comen 4”

A mí es que me flipan los refranes.

La A es muy “Nadie te ha dado vela en este entierro” y la B es muy de “Más vale pájaro en mano que cien bolleras cuquis en the balcony and the carpet”

Mientras pensaba en mi colección de Libros de Elige Tu Propia Aventura de los 90 y en el refranero español, ya tenía unas manitas en la cintura de las malditas pervertidas así que mi coño decidió por mí.

Mi coño siempre está ahí para resolver situaciones donde exista cualquier tipo de duda.

Nos estamos liando las 4, y ya el pelo no me importaba nada, porque las mejores cosas de la vida siempre despeinan mucho.

En fin, lo que pasó en ese baño se quedó en ese baño.

Los azulejos lloraban.

Yo volví a plancharme el pelo, salgo de allí y la chica cuqui estaba en la cocina discutiendo frenéticamente con otra tía.

Pasó de yorkshire miniatura con lacito a pastor alemán enfarlopado y cabreado.

Yo volví a salir fuera con el maricón y la pareja de bolleras. Estamos ahí hablando bastante rato y vuelve la chica cuqui y se sienta a fumarse un cigarro ostensiblemente enfadada.

La pareja de bolleras le preguntan pero ella estaba ahí con sus movidas, parecía que no quería hablar del tema. Bollodrama asegurado.

Yo quería hablar con la chica cuqui y  ̶d̶arl̶e̶ ̶l̶a̶ ̶r̶a̶z̶ó̶n̶ ̶e̶n̶ ̶t̶o̶d̶o̶ ̶p̶a̶r̶a̶ ̶v̶e̶r̶ ̶s̶i̶ ̶m̶e̶ ̶h̶a̶c̶í̶a̶ ̶c̶a̶s̶o̶ ̶  empatizar con ella, pero no me contaba nada.

Bueno qué, nos vamos ya a la fiesta, ¿no?

Para ir a la Fiesta teníamos que ir en tren y la fiesta que nos montamos en el último tren que por supuestísimo ni dudéis que casi perdemos, fue muy divertida.

Yo me lo estaba pasando muy bien, la bisexual era graciosísima, y una tía bastante cabal para todo lo puta loca histérica que me había parecido al principio.

Llegamos a la fiesta tan borrachas todas que no nos dejaban entrar, así que nos quedamos bajo la nieve todas un rato bebiendo agua para que se nos pasara, yo seguía hablando con la chica cuqui y por eso del frío y tal me abrazó. Es que era súper cuqui.

Mi coño no podía con tanta actividad esa noche.

La nieve se derretía alrededor de nosotras.

La nieve is lava.

Al cabo de una hora o así decidimos entrar, que ya estábamos más calmadas.

La fiesta efectivamente estaba MUY guay montada, con escenario y un montón de movidas, juegos, y tal.

En medio de todo esto yo le digo a la chica cuqui que soy entrenadora de delfines, ella se descojona, y nos empezamos a liar. Es que NO FALLA.

Muy guay con ella en plan besitos y tal, pero también tenía una tontería con las otras 3 de antes bastante divertida.

Entonces voy a por una copa y me pierdo del grupo.

Me pongo a buscarlas por tooooda la maldita discoteca esa.

Al cabo de bastante rato estoy vagando por la parte de arriba para intentar otear con mi catalejo a ver si las avistaba y me encuentra la bisexual. “DONDE ESTABAS QUE TE ESTÁBAMOS BUSCANDO”

Y yo “pues cazando jabalís, ¿dónde está el amor de mi vida de esta noche?”

Me lleva con todas otra vez.

Me acerco al amor de mi vida de esa noche y la abrazo así por detrás.

La tía me quita súper borde.

Y yo “pero qué le pasa a la loca esta ahora” —> frase recurrente entre bolleras.

Le digo que qué le pasa, ella me dice que qué cojones hago, todo mosca, y yo pero bueno!

Entonces le empiezo a decir a una de las 3 del baño de la casa universitaria que menuda gilipollas es esta chica, que qué le pasa, que no entiendo nada. Y me dice que joder, que si también me gusta esa chica, y se ríe. Y yo “a ver, me gustaba desde el principio, lo del baño ha sido una tontería de la fiesta” y ella “ya, ya jajaja” y que “esa chica es una cabrona, es una zorra tal y cual” y yo… no, si ya veo.

Me cuenta que ha puteado mucho a la chica cuqui, que es su ex.

Y yo “cómo que ha puteado a la chica cuqui” y entonces APARECE la chica cuqui que estaba en el baño.

LA HABÍA CONFUNDIDO CON SU EX CON LA QUE DISCUTÍA.

Claro, si es que las bolleras en pareja SE MIMETIZAN.

Y con 800 chupitos es más fácil confundirse también.

La ex ya estaba volando hacia ella para decirle que yo le había entrado, o lo que coño le dijera, pero se pusieron a discutir locamente otra vez.

Yo mira, no puedo con ese estrés de bolleras discutiendo.

Ay mira, eh.

Al final volvió la chica cuqui a hablar conmigo pero estaba bastante jodida, así que nada, al final de la fiesta nos despedimos y yo me fui con la bisexual, que me acogió en su casa. Sin ninguna pretensión sexual ni nada. Todo de buen rollo.

Por la mañana, nos despertamos con una resaca de tres pares de cojones pero recordando todas las anécdotas de la noche. Ella me pregunta que qué pasó al final con la chica cuqui.

Le digo que estaba todo rayada con la ex, o lo que fuera, que discutían mucho, que me estresaba el drama y que no entendía lo que pasaba.

Ella me cuenta que discutían porque esas dos habían tenido mil movidas, que la ex esa noche quería reconciliarse y le había escrito una carta pidiéndole perdón, que se puso muy gilipollas porque pensaba que había leído la carta y pasaba de ella, que encima se liaba conmigo estando ella allí, que había desaparecido su carta, que se había perdido. Que la chica cuqui no quería saber nada de ella, que blablabla.

Mientras me cuenta esto yo estoy sacando mi ropa de la mochila para vestirme y entonces…

VEO UN PAPEL DE COLORINES DOBLADO CON UN ” = ) ”

Lo abro.

Veo un drama escrito.

Le digo a la bisexual…

“Oye”

Y se lo enseño.

Y ella WHAAAAAAAT???? NOOOO!!! Y se descojona.

No puede ser. ¿¿¿Cómo tienes tú la carta???

Y yo… pues…no lo sé.

Cuando fui a plancharme el pelo… ??? Que lo quité del espejo, pero entrasteis y me distrajisteis.

Las dos descojonadas.

Pero descojonadas.

Yo creo que ese ataque de risa ha sido uno de los más memorables de mi vida.

El sabotaje a la reconciliación de la chica cuqui con su ex cambiará para siempre el curso de la historia del universo.

En medio de todo esto nos escribe mi compañera la hetero que había hecho la fiesta en su casa, HISTÉRICA que dice que los dueños de la casa llegaban esa tarde y que estaba la casa como si sueltas 17 elefantes dentro de una tienda de figuritas de porcelana. Y nos confiesa que NO SABÍAN que ella estaba allí.

Vamos la bisexual y yo a toda prisa para ayudarla a recoger con toda nuestra resaca.

Nos encontramos cosas rotas, la casa destrozada.

Al final, esa noche, las tres dormimos en nuestras casas habiendo conseguido dejar en orden nuestras vidas pero, en alguna parte, había otras vidas devastadas gracias a nuestra locacoñez.

PD: sigo teniendo esa carta en mi poder.

PD 2: con la chica cuqui tuve posteriormente un poquito de rollo y por supuestísimo que nunca le he dicho que yo robé la carta de amor más bonita jamás escrita en la historia. Que era para ella.

Gracias, the balcony and the carpet, contigo empezó todo.

The balcony and the carpet (Part 2)

Previously on “The balcony and the carpet”…

*Imágenes de mucha nieve*

*Imágenes de yo dejando la piel de oso en el ropero y dándole un trago al barrilito de rescate de mi san bernardo*

*Imágenes de una bollera odiándome* (bueno esto siempre pasa, no es relevante)

*Imágenes de comerme la boca con una tía como los zombis se comen a la gente en TWD*

Bien, nos quedamos en que yo estaba intentando evitar la propuesta de la bisexual para que no me diera el coñazo con lo de la hetero, pero realmente era una chorrada, durante la semana la cosa había estado bastante normal y, qué coño, que me apetecía a mí pasear mi culo por la fiesta esa.

La fiesta era el sábado, pero como el viernes librábamos, la hetero pensó que era una buena idea que me fuera a su casa a pasar el día, durmiera allí y ya el sábado que viniera la bisexual a recogerme y nos íbamos juntas a la fiesta de bolleras, porque ella iba a hacer fiesta en su casa con otra gente y tal.

Yo no sabía dónde exactamente vivía la hetero, sabía la zona, pero nunca había estado en su casa, así que me dio unas indicaciones y para allá que fui.

Después de casi una hora y media de tren y bus, veo que nos adentramos en un barrio residencial súper bonito, y yo miraba desconcertada la app del móvil, miraba el Maps, miraba las indicaciones que me había dado… “¿en serio esta tía vive AQUÍ? Me he tenido que equivocar”

Total, me bajo del bus con mis botas y mi piel de oso, se cierran las puertas tras de mí. Voy caminando mirando las casas, que eran increíbles. En esta zona la nieve no se acumulaba de manera horrible en las calles, estaba todo bastante más cuidado.

Llego a la casa, me quedo mirando el papelito, miro la calle, miro la casa, incrédula en plan pensando que me había mandado a la casa de Justin Bieber o algo para trolearme.

Llamo.

Me abre todo feliz.

Y yo… “joder, vaya casa, ¿no?”

Y ella “síííí hehehe”

Total que estamos en la cocina y se ve por los ventanales un jardincito de película.

Y veo juguetes de niños en el jardín.

Y yo ¿?  pero vamos, como lo mío no es hacer preguntas a nadie sobre su vida, no meterme en la vida de nadie y prefiero dejar que cada uno me cuente lo que le apetezca cuando le apetezca sin preguntas directas, pues no le dije nada.

Al rato nos vamos al salón a poner música y tenía un equipo de sonido DE LA HOSTIA, por no hablar de la televisión y demás. Yo un poco descuadrada porque aunque la chica era pijilla, la verdad me sorprendía que viviera en Melrose Place.

El viernes por la noche nos escribe la bisexual y la hetero diciéndome que no le dijera nada de que estaba en su casa. Y yo, pero si ya lo sabe, ¿no? Y ella “no, yo le he dicho que vienes mañana para que no piense cosas raras”

Y yo pensando “joder qué putos líos se traen estas dos”

Total, a mí ya me daba igual, estaba tomándome un buen vino en Melrose Place haciendo la cena con una chica guapa que me caía genial con la que la semana anterior me había comido la boca, QUÉ MÁS PODÍA PEDIR.

Entonces, mientras estamos con musiquita haciendo la cena y tal, yo paseo con mi copa de vino delante de unas estanterías del gigantesco salón y veo una foto de unos padres con unos niños, un matrimonio así jovencillo.

Ella viene y me ve. Yo me siento incómoda por si estoy viendo algo que no debo y le digo que qué guapos, que si son sus sobrinos o algo.

Y ella “aaaah… no”

Yo durante un segundo pensé: “a que está puto enferma y estamos en una casa random que ella lleva meses espiando horarios y se ha colado????” la vi en ese momento como una auténtica loca, la vi como que me encerraría en el sótano. No sé, he visto muchísimas pelis de sobremesa de Antena 3 en mi infancia.

Pero na, por lo visto ella además del curro habitual hacía horas los fines de semana en esa casa cuidando a los niños y haciendo algunas tareas del hogar de esa familia, pero claro, ellos no estaban y yo le pregunté si mientras ellos no estaban ella podía estar allí.

Y ella me dijo que claro, que sin problema, que llevaba varios años en esa casa, que ellos estaban fuera un tiempo, y que les gustaba que hubiera alguien en casa y que ella tenía tareas allí.

Yo rezaba por que no los tuviera en el sótano encerrados.

Y fui a la cocina, a ponerme otro vino, para no pensarlo más.

La noche fue bastante agradable, cenamos, vimos una peli en ese Home Cinema con pantallote, súper bien. Luego nos pusimos un par de copas y estuvimos hasta las mil escuchando música, hablando, y me pregunta ella que si me gustó el beso de la semana anterior.

Le dije riéndome que sí, que besaba muy bien.

Y ella “joder, nunca me había besado con una chica y me gustó, una pena que me gusten tanto los rabos”

Ella se reía y decía que la bisexual estaba todo mosca, que ella tampoco lo entendía porque eran amigas y tal, pero que el rollo que tenía conmigo que era distinto en plan que sabía que conmigo no iba a haber movida.

Y yo nono claro.

Porque es verdad, a mí la chica me caía genial, pero no sé yo soy especialita para que me guste alguien, y ella no era mi tipo para “gustarme”, aunque estuviera muy bien, aunque fuera guapa, aunque me cayera guay. No me resulta atractiva la gente por esas cosas, vaya. Serán cosas de ser fea.

Hablamos de que como la bisexual se enterara de que estaba allí esa noche se iba a pillar un rebote de tres pares de cojones y nos descojonábamos.

Nos pusimos las pieles de oso y salimos al jardín porque ella fumaba.

No hacía falta hielo en las copas porque se congelaba la copa solo estando fuera. El cutis estiradito.

Estuvimos hasta las 9 de la mañana copeando y hablando.

Decidimos irnos a dormir y claro, en Melrose Place había 20 habitaciones, pero ella me dijo que mejor dormir en una habitación las dos para no ensuciar más sábanas, y tal.

Y yo pues chica, lo que tú quieras.

Mira que hay habitaciones eh, pues la colega elige la que tiene una cama de 120 para las dos. Supongo que para estar pegaditas calentitas, que hacía mucho frío.

Nos quedamos sopas prácticamente al instante.

Bueno, yo no sé lo que coño empecé a soñar, pero

Me corrí dormida.

Y la desperté.

La piba estaba descojonada.

Yo en plan “qué ha pasado”

Ella “qué soñabas”

Y yo todo cachonda en plan “no sé”

No sé lo que soñaba, pero tenía las bragas para que viniera Franco a inaugurarlas.

Yo intentando disimular en plan “no sé, qué ha pasado”

Ella me dice que le ha puesto “escucharme así”, y yo “así cómo??? he hecho ruido?” y me empieza a comer la boca y yo pensando “pero qué ocurre con la heterosexualidad en el mundo” pero vamos tampoco lo pensé muchísimo eh.

Nos dan las tres de la tarde y la bisexual venga a llamarnos, 9000 llamadas perdidas y mensajes en plan “oye a qué hora quedamos, está Jefa allí ya?”

“Hola, estás ya allí??????”

“Hola????”

Nosotras levantándonos.

Le decimos a la bisexual que yo acabo de llegar a su casa.

Y cuando llega la bisexual nosotras comiendo y ella “pero qué pasa cómo que no habéis comido aún???” (porque claro allí las 4 de la tarde es como comer en España a las 7)

Total, nosotras estábamos de semi-resaca, pero la bisexual venía fresquísima y tenía ganas de cachondeo, ella poniéndose un copazo directamente en plan “mira Jefa, antes de la fiesta vamos a ir a casa de unas amigas que también van a la fiesta, tenemos que ir a un pueblo de al lado y luego en el último tren vamos a la fiesta vale??” y yo… ok. Y ella “pero tías, no queréis una copa???” y nosotras… “nono, luego”

La hetero se quedó preparando las cosas para la fiesta en su casa, yo era la primera vez que salía a solas con la bisexual, y no tenía tanta confianza, pero bueno.

Preparamos unas petacas para el viaje en tren, nos pusimos nuestras pieles de oso, y para allá que fuimos.

En el tren la bisexual estaba bastante maja, aunque seguía con sus movidas de que si qué mona era la chica, que si le gustaba mucho, que ella creía que algún día podría cambiar, que la veía bastante abierta de mente. Y yo pensando “no sabes tú lo abierta que tiene la…mente”

Yo iba pensando en mis orgasmos involuntarios.

Y en los no tan involuntarios.

Pero al final por suerte el tema no se centró en la hetero y fuimos de bastante buen rollo en el tren con nuestro botellón para el viaje.

Cuando llegamos al destino, nos bajamos del tren y de verdad, los cuádriceps de Roberto Carlos tampoco podrían con eso.

Un pueblo A TOMAR POR CULO. Lleno de NIEVE, que te HUNDÍAS completamente en la nieve hasta por encima de las rodillas, no podíamos caminar a más de un metro por semana. Íbamos caminando con nuestras mochilas con las cosas, yo con mi plancha del pelo POR SUPUESTO porque se me ponía el pelo FATAL de los gorros, de la nieve y de su puta madre.

Nosotras medio pedo del botellón del tren andando como Las Grecas. Yo hubiera ido a gatas, pero no podía porque medio metro de nieve me lo impedía.

Y porque tenía que disimular que no había estado casi 24 horas haciendo el gilipollas con la hetero para que no me matara esta.

Yo me descojonaba con la bisexual al tiempo que maldecía cada segundo de mi existencia, y me preguntaba cuál era el puto precio que tenía que pagar para ir a una puta fiesta de bolleras que encima me caen mal.

Llegamos a la puta casa de las amigas de la bisexual, llenas de nieve, a -17ºC, con unos calcetines térmicos enormes para andar por casa que sabes que si follas te los tienes que dejar puestos seguro porque vas a tener que elegir entre el erotismo o la gangrena.

Pero fue entrar a esa casa CELESTIAL y se me pasó.

No era casa como la de la hetero, eran pisos de apartamentos, pero genial. Genial porque estaba LLENO de chicas que, de repente, YA NO ME CAÍAN TAN MAL.

Y la casa estaba muy guay, tenía hasta una barra de bar en el salón.

Y calefacción. Calefacción PARADISÍACA.

El ambiente así de primeras parecía muy agradable. Yo allí no conocía a nadie, eran todas amigas de la bisexual y yo con la bisexual tampoco es que fuera mi mejor amiga, así que mientras ella saludaba, yo iba socializando.

Me ponen una copa.

Una chica se ofrece a enseñarme la casa y me lleva a una terraza. Entonces yo FLIPO. Probablemente por el pedo y la tontería que llevábamos encima, pero me llamó mucho la atención en ese momento.

Era como un balcón normal, pequeñito, pero ENMOQUETADO, pero no césped artificial, MOQUETA ROJA, de tela de esa de pelillos. Con un sofá como los que se tienen dentro de casa, nada de muebles de exterior, y tenía por arriba unos radiadores eléctricos.

Y estaban ahí fumando todo a gusto a -17ºC, pero se estaba genial.

Era como el salón pero fuera, y no se mojaba la moqueta porque tenían como un techillo adicional en el balcony.

Todo éramos tías menos UN MARICÓN que había allí. (Bueno, y yo)

Y claro, yo en cuanto veo presencia masculina me vengo muy arriba.

Total que ellos allí fumando, me presento, les digo que soy amiga de la bisexual, que estoy allí porque ella es amiga de mi compañera…blablabla

Y el maricón: “ah, British?”

Y yo… BRITISH? NO, pero joder, gracias xDDD

Ellos probablemente asociaron mi nacionalidad british no a mi inglés, sino a que soy rubia con ojos azules y pechugona.

Total, que empecé con la coña de que me llamaba muchísimo la atención la carpet en el balcony.

RED CARPET MARICÓN!!!

El maricón entonces me dice que si quiero un chupito de Jagger y mira, hemos venido a jugar, en el balcony no cabía mucha gente, pero allí había una pareja de bolleras sentadas en la carpet, dos tías solas en el sofá, la que me acompañó para enseñarme la casa y el maricón, y nos ponemos todos un chupito.

El balcony no se hundió probablemente porque lo sujetaban 100m de nieve debajo.

Empezamos a hablar y cuento la HISTORIA DEL GUISANTE PINCHADO EN LA PATATA EN INGLÉS.  

Todos escuchándome atentamente.

Que pierde toda la gracia porque no puedo transmitir las mismas coñas, pero ellos se despollaban brutalmente igual.

Yo allí con mis nuevos mejores amigos cuando irrumpe la bisexual en el balcony y me dice PERO DÓNDE ESTABAS, QUE TE ESTABA BUSCANDO!!!

Y yo… “pues aquí…in the balcony… THE BALCONY AND THE CARPET!!!!!!!”

Y ella ¿?¿?

Y yo…señalando: THE BALCONY… AND THE RED CARPET!!!!

Y me descojonaba.

Y las bolleras y el maricón partiéndose.

La bisexual les dice que soy española y que estoy como las putas maracas pero que soy compañera de su amiga, y que soy maja.

Y ellos “no, si ya”

Pero sabremos lo que ocurrió el resto de la noche en esa casa, en la fiesta de bolleras y al día siguiente en la próxima entrega de… “The balcony and the carpet”

What if you’re right and they’re wrong?

 

The balcony and the carpet (Part 1)

Hola, soy jefamaestra, me recordarán por narrar grandes pasajes de literatura contemporánea  escribir un montón de historias de mi vida de mierda.

“Esta es una historia real. Por petición de los supervivientes, los nombres han sido cambiados. Por respeto a las víctimas, el resto está contado exactamente como ocurrió”

Esto podría ser perfectamente un crossover con Fargo. Por la nieve, sobre todo, no por los cadáveres, que creo que no hubo ninguno (aunque PODRÍA) y sobre todo por la gilipollez absurda, muy a lo Coen.

Discurría mi existencia temporalmente en un lugar remoto (llamémoslo Dakota ¿QUE NO? MADREMÍA, te digo yo a ti que sí del Norte) donde nevaba como su puta madre y hacía un frío de cojones. Yo os prometo que estaba en un plan muy tranquilo (dentro de los parámetros en que esa palabra puede ser integrada en algo relacionado conmigo) PERO CLARO, siempre sucede algo por lo que culpar al devenir de mi vida. Porque yo, lo que es YO, no tengo ABSOLUTAMENTE NADA QUE VER con nada de lo que me pase. Yo no hago na nunca.

Resulta que yo tenía una compañera hetero muy maja, y al decirle yo un día que era bollera (sorpresón monumental) me dijo (nada sorprendida por supuesto) “pues tía te tengo que presentar a mi súper amiga que es bi y es muy divertida, y tal”. Y al día siguiente salimos a tomar algo y me presentó a su súper amiga bi. La tía era maja, efectivamente, pero vamos, éramos completamente distintas de forma de ser y no nos gustábamos nada físicamente, pero nos llevábamos muy guay las tres.

La hetero se agarraba unos pedos muy guapos, y la bi también, pero menos porque se ve que tenía menos pasta para pagar copas. Total, que quedamos un par de días así tranquilamente, salimos por ahí y nada raro ni nada.

El tercer día que quedamos las tres, vamos a una fiesta por la que había habido bastante expectación esa semana y quedamos allí con más gente, pero nosotras todo el rato juntas, y aparte estaban muy pendientes de mí porque yo era “la de fuera” y querían que estuviera cómoda.

Bueno, la fiesta súper guapa, tenías que ir en piel de oso hasta el garito y acompañada de un San Bernardo con un barril de brandy al cuello para no congelarte pero nada, una vez dentro dejabas tu piel de oso en el ropero, el San Bernardo cogía un taxi y luego volvía a recogerte y tú dentro podías ya bailar en tetas normal como si estuvieras en Alicante en pleno agosto.

Así que estamos las tres ahí y en un momento dado de la noche me dice la bisexual que si a mí me gusta la hetero. Yo le digo que no, que a ver, que la chica está muy bien, pero que yo para mí es colega. Ella me vuelve a insistir. Y yo pensando “a ver si no estoy yo entendiendo bien lo que me está diciendo”. Pero que sí que sí, que la estaba entendiendo de puta madre. La tía me dice que es que ella está enamorada de la hetero. Y yo me encogí de hombros en plan… pueees ok, good luck?

Por supuesto, la chica no me estaba pidiendo consejo, lo que estaba era marcando territorio porque yo bailaba muy arrimadita con la hetero, vamos, que nos restregábamos un poco, pero joder, por la fiesta, por el momento, por… QUE NO ME MIRÉIS ASÍ, LO JURO. Era un restriegue inocente de fiesta, yo no tenía ninguna intención más, y…  vaaaale ya sé que excusatio non petita, accusatio manifesta PERO OS JURO QUok *carraspeo*  continúo.

Total, que ella me deja claro que ella quiere ser como un monje del Age of Empires y convertir en bollera a la hetero. Y que YO DEJE DE ENTORPECER SU CONVERSIÓN CON MIS TONTERÍAS DE HACERLA REÍR DICIÉNDOLE A TODO EL BAR QUE EN ESPAÑA ERA ENTRENADORA DE DELFINES.

Su monje contra mi caballito de Juana de Arco entrenadora de delfines no tenía nada que hacer, pero ok.

Así que yo me corté porque vamos, seguro que la parte de bollera loca de la bisexual le hacía agujeros al barril de mi San Bernardo cuando viniera a recogerme, y me quedaba sin brandy para sobrevivir a la nieve.

Pero la que no se cortaba era la hetero. Teníamos cierto grado de confianza y era todo de buen rollo, pero claro, la otra mosca. La hetero todo moco bailando que ni se enteraba. La bisexual me miraba mal, yo le decía con la mirada que “tranquila, que no es zorrear” pero supongo que ella en mi mirada leía “me la voy a follar jajajajajajaja me la voooy a fooo-llaaaaar” y una imagen de Nelson el de los Simpsons señalando descojonado.

Entonces montó su pequeño número de bollera loca de llamar la atención de la otra diciendo que se encontraba mal y tal. La otra en plan “pues pírate a casa” pasando de todo xDDD.

Decido invitarlas a las dos a una copa, pido también 3 chupitos, por sellar la paz un poco, reírnos, dejar de restregarnos un rato el coño por la pierna la hetero y yo… todo eso.

Y mi plan funcionó. La bi ya cogiéndome por el hombro en plan “perdona tía que me he rayao, que es que me mola mucho desde hace mucho tiempo y yo creo que yo a ella también y blablabla, pero me caes de puta madre, eres la hostia balbalbla” y yo “sí sí, tranqui my friend, y tú a mí tía, me encantas tía, qué buen rollo tía”

Obviamente no había sembrado ninguna paz, lo que había sembrado era la fase de exaltación de la amistad del pedo. Magnífico para no tener dramas ni hostias. (Hostias literalmente) Y conservar a mi San Bernardo con vida.

Y volver a ver a mis delfines.

La paz ficticia duró exactamente 10 minutos. El tiempo que transcurrió hasta que un tío se acercó y empezó a molestarnos. Pero mucho, borracho y pesado, le intentamos decir educadamente que nos dejara en paz, pero entonces la fase exaltación de la amistad de la hetero alcanzó su punto álgido, le dijo que éramos novias, me tiró del brazó, me agarró la cara y me empezó a comer la boca. Pero no fue un beso fugaz para simplemente espantarlo, la verdad es que yo ya me recreé un poco porque besaba bien y me había puesto un poco cachonda, el pavo se fue y mientras la otra al lado me decía que “no se lo podía creer y que menuda hija de puta” (algo así, lo que fuera, pero mu mosca) nos separamos y nos miramos sonriéndonos porque en realidad fue una chorrada, pero la otra TODO CABREADA, nos dice que se va con los otros colegas suyos que había allí. La hetero en plan “no entiendo nada” y yo pensando “madremía esta piba está en la puta parra” (o hace muy bien como que lo está)

Pues nada, seguimos la noche ella y yo, luego nos reencontramos con la otra en momento bajón del pedo y nos fuimos.

Claro, para nosotras lo del beso ese había sido una tontuna de la fiesta, pero para la otra ya estábamos casándonos en secreto vestidas de Elvis y Marilyn en la capilla de un motel de la Ruta 66.

El lunes aparentemente estaba todo normal, pero la bisexual se empeñaba en quedar conmigo a solas. Y yo “uy nonono”

Y ella “que sí que hay fiesta de solo chicas y a la hetero eso no le gusta”

Y yo “uy nonono IMPOSIBLE, tengo que peinar a mi San Bernardo”

“Tengo que tupir mis pieles de oso”

“Tengo que rellenar de brandy el barrilito de mi San Bernardo”

“Tengo que tensar las cuerdas de mis raquetas de nieve”

“Tengo que hacer planes de entrenamiento para mis delfines españoles”

Y la hetero: “pero por qué le das largas, no te cae bien??”

Y yo “sísí, me cae genial, pero este finde que viene descanso… y tal”

Y la hetero me miraba con ojos de sospecha. (También muy lerda o que no se quería dar cuenta)

Yo los lunes siempre es el día de la semana que NIEGO arrodillada, con los brazos abiertos, luego golpeándome el pecho y clamando al cielo que JAMÁS volveré a salir. NUNCA-MÁS. Y nunca es NUNCA.

Pero claro, llega el miércoles y todo es hablar las cosas, ¿no? La hetero me animaba a salir con la bisexual, irnos las dos a una fiesta de bolleras, que para eso me la había presentado coño, para conocer chicas. Y ok, por mí bien, pero era en un sitio que estaba a tomar por culo, el coche con el puto hielo de noche es un peligro, mucha distancia, y menos habiendo bebido, y los trenes pasaban de 30 en 30 años.

Pero a la hetero se le ocurrió un gran plan para que yo fuera a esa fiesta, porque era en una ciudad “cercana” a donde ella vivía.

Pero eso, lo descubriremos en la siguiente entrega de… The Balcony And The Carpet.

 

Aunque ya os adelanto que, si algo nos enseñó Fargo, es que las peores ideas siempre surgen cuando hace mucho frío.

Selectividad, internados, motos y gallinas colorás

Siempre os lo he dicho: lo único que falta para que mi vida sea un capítulo de Al salir de clase es un embarazo no deseado.

Y a juzgar por cómo me estoy comportando este último año, puede que no quede demasiado para que eso ocurra.

Mi último año en el colegio fue muy demencial porque sabéis qué pasa, que yo soy de una ciudad pequeña y allí las bolleras cuando descubrimos Madrid nos volvemos mu locas. O sea, en plan, me dices que PUEDO estar en un bar comiéndome la boca con otra tía como un león a un ñu y NO ME QUEMAN EN LA PLAZA NI ME EXORCIZAN? AMAZING. Y ya pues toooodo el locurón de querer ir todo el rato a morrearte con tías por Chueca.

Bueno claro, eran otros tiempos. Ojalá yo siendo bollera mileanial. Sad.

El caso es que a ver, yo en mi ciudad pequeña nunca me he escondido. No he ido en plan bollereando con un cartel, pero siempre he tratado el tema con naturalidad. Lo típico de “no se habla pero se da por hecho, se sabe”

Estaba liada con una de mi equipo con 15-16 y nadie dice nada porque claro ya en aquella época como pa decirme a mí algo, ya daba toda la pereza y eso que ahí no estaba ni una milésima parte de lo quemada y de mala hostia que estoy ahora, claro.

Dejaré para otra ocasión mi “salida del armario” y mis primeras incursiones siendo la puta única bollera visible de mi ciudad pequeña en los 90.

La cosa es que en una de estas que hice amigos maricones, un amigo maricón me presentó a una bollera de esas ocultas OCULTÍSIMAS hasta que me conoció claro, que era súper cuqui y súper follable y yo dije JODER QUÉ SUERTE y nada venga a liarme con ella y a pasearla por toda la ciudad pequeña en mi moto para QUE NO QUEDARA NINGUNA DUDA y bueno más que por la moto puede ser porque me morreaba con ella en un banco delante de mi casa y mis vecinos que eran un poco Cármenes Lomanas de la vida se ponían bastante histéricos viéndome. También quizás porque lo hacíamos pedo a las 9 de la mañana volviendo de fiesta, aunque bueno que también a saber cada uno por qué sospechaba nada sobre mi HIPOTÉTICA homosexualidad.

Pues nada yo con ella genial, pero CLARO yo no solo ya había descubierto EL CHAT DE CHUECA, es que había descubierto CHUECA EN SÍ. Y yo cada dos o tres fines de semana me inventaba que tenía concentraciones de fútbol en pueblos random y me piraba. En los recreos del colegio cogía mi motito y me iba a sacar billetes de tren a la estación y mis amigas me decían que estaba FATAL de la puta cabeza, y razón no les faltaba a las pobres desde luego.

Pero míralas con 30 y con sus novios de aquella época, pero qué triste y qué poca vida. Un saludo si me leen.

Entonces llegamos a la parte en que es Selectividad pero yo tenía planes para el Orgullo en Madrid y ya tenía rollo y casa en Madrid, y mira, junio era un mes que me venía muy mal para hacer Selectividad. Vamos, FATAL, interrumpía todos mis planes, no me parecía para nada adecuado. Un mes malísimo porque mi agenda social estaba APRETADÍSIMA.

Así que cogí y dije que yo de Selectividad me iba a examinar en septiembre. Todo el mundo HISTÉRICO y yo pero qué pasa si voy a sacar un 9 igual, pero EN SEPTIEMBRE, QUÉ PROBLEMA TENÉIS.

Me examinaré cuando YO lo considere adecuado, ahora tengo planes guays.

Mi madre me dijo “ni de coña te examinas en septiembre”

Y yo le dije ¿QUE NO? MADRE MÍA, te digo yo a ti que sí.

Y cogí un tren y me piré a Madrid.

Me quedé en casa de esta chica y mientras tanto la otra, mi rollo de la ciudad pequeña me decía que dónde coño estaba,  y yo le dije que nada que estaba liá con Selectividad, mientras estaba en la cama de mi amiiiiiiga de Madrid.

Al final volví porque mi madre iba a venir a por mí a Madrid y a llevarme de una hostia a mi puta casa. Pero perdí el examen de Selectividad claro, y la gente (mis profesores, amigas, mis padres…) HISTÉRICA y yo pero por dios, qué problema hay con septiembre chico, si hay un montón de canciones bonitas sobre ese mes, que a mí me parece súper bien para hacer exámenes. Si yo examinarme me quiero examinar, pero ponedlo en un momento que me venga bien a mí.

Cuando llegué a mi casa mis padres tenían ganas de darme un guantazo por subnormal, pero en lugar de eso me metieron en un internado para preparar Selectividad todo el verano, ya que yo había decidido hacerlo en septiembre, por lista.

Cuando llegué, la chica esta quería darme de hostias por haberle mentido porque OBVIAMENTE en la puta ciudad enana nos conocíamos todos y se enteró de que no me había presentado.

Menuda bienvenida.

Se estaban rifando bofetones y yo llevaba todo el taco de papeletas.

La piba esta me mandó mensajes AMENAZÁNDOME, diciendo que como me viera “me iba a matar, que eres más puta que las gallinas colorás”  pero HISTÉRICA y loquísima. Mazo miedo, os lo digo.

A mí lo de las gallinas colorás me hizo muchísima gracia la verdad, porque me imaginaba ahí gallinas rojas haciendo cosas raras y frotándose entre ellas. Yo me reía mientras me amenazaban de muerte pensando en gallinas gilipollas.

Luego lo del internado fue una cosa que mira, salió fatal, porque llegamos a un acuerdo: yo iba a clase todo el día, de 8 a 19, pero no me quedaba allí a dormir. Era LA ÚNICA de todo el colegio de bolleras ese que tenía ese privilegio. YA ESTAMOS LLAMANDO LA ATENCIÓN, PARA VARIAR. Y claro, había un sector que me veneraba en plan ÍDOLO, pero había bolleras malas a las que les daba asco verme llegar en mi moto por la mañana y fumarme un cigarro macarramente encima de ella mientras salían las monjas esas a gritarme por fumar en el recinto y yo decir “pero a ver, calma, no hace falta gritar” así todas las mañanas.

En realidad funcionó bien durante aproximadamente 4 días, porque mis padres estaban de vacaciones en otro sitio, entonces yo tenía MI CASA SOLA, y cuando salía a las 19 estaba por ahí haciendo el anormal con mis amigos hasta las 7 de la mañana que me duchaba para entrar a clase a las 8. Eso duró aproximadamente otros 4 días que empecé a no ir, y a dormirme en el césped cuando iba, así que mis padres me sacaron del colegio por no pasar puta vergüenza por tener una hija gilipollas.

Al final estuve estudiando las dos últimas semanas de agosto, yo no sé todo el mundo preocupadísimo con ese tema y no puede ser más gilipollez colega. Yo flipo. Soy la única persona del mundo que es capaz de abstraerse y ver solo los problemas REALES y no ponerse atacá por IDIOTECES? En fin.

Esas últimas semanas la chica de Madrid me hizo una de liarse con otra, mentirme, intentar manipularme emocionalmente y todas esas cosas que parece que las chicas que conozco tienen afición de hacer conmigo, y yo tenía un cabreo que flipas. Porque joder, jamás le he pedido NADA a nadie y todo el mundo se empeña en tratarme como si fuera subnormal.

Así que, no se me olvidará jamás, tenía selectividad el primer día un martes, y el sábado, que seguía sola en mi casa, me cogí la moto y me bajé a tomar algo para despejarme porque claro, mi amor de mi vida estaba humillándome de mala manera, la gente del internado ese me escribían cartas por correo postal como las fans locas de los asesinos psicópatas en la cárcel, tenía ya un ex rollo loca perdida queriendo darme una paliza, mi familia pensaba que estaba pirada cuando simplemente estaba siendo pragmática y bueno bueno UN ESTRÉS que yo no entendía nada, cuando estaba todo bajo control.

Esa noche tuve un accidente con la moto.

Me metí un hostión de flipar, que fui volando por los aires, planeando como Batman, pero sin capa.

No me pasó “nada” de puto milagro. 4 brechas en la cabeza y la pierna un poco jodida, y la espalda quemada y MI ROPITA CUQUI JODIDA, y tal pero nada más.

Bueno fue todo un cisco porque claro yo llegué el domingo a mi casa a las 12 de la mañana y mi padre diciéndome que ya no era puto normal esto, me va a gritar y me ve la camiseta rota manchada de sangre, todo magullada, con puntos en la cabeza y fue como PERO WTF.

Y yo bueno mira me voy a acostar. Ha pasado algo? No. Podría? Podría. Ha pasado? No. PUES YASTA, dejad de estar histéricos POR TODO.

Mis padres y mis hermanas acojonados, el domingo que pasé no se lo deseo a nadie, no me podía ni enderezar de la hostia que tenía en la espalda, con traumatismo craneoencefálico, en observación en casa, y yo llamando a mi puto rollo de Madrid como si ella me fuera a dar la extrema unción dándome besitos en la frente con la boca llena de los flujos vaginales de otra.

Ella me dice que viene a verme, pero POR SUPUESTO QUE ERA MENTIRA, porque era una puta bollera golden como las que luego he seguido conociendo. Tengo un imán para bolleras golden que alucináis.

Y yo “mira, déjalo, que tengo selectividad el martes y no puedo morir ahora, morirme ahora me viene mal porque tengo el examen”

El lunes me lo pasé en la cama jodidísima andando como el Pozí por mi casa, con muletas, collarín y 300 tiritas en los brazos.

Mi madre me miraba en plan “la madre que la puto parió a la puta gilipollas, y sigue viva la muy zorra”

Fui a selectividad el martes, escribiendo con el collarín que no podía bajar el cuello, haciendo el examen subiendo el folio a la altura de los ojos, viendo la pregunta y luego escribiendo sin mirar como si fuera una médium transcribiendo a los espíritus.

La gente diciéndome “pero qué coño has liado ahora, zorra loca”

Y yo na, si tampoco es pa tanto.

Hice todos los exámenes esos días, menos el último que la verdad estaba hasta la polla y tocaba dibujo técnico y dije mira, ahora NO ESTOY YO como para estar cogiendo la escuadrita y su puta madre, me viene regu, así que lo dejé en blanco y me piré de aquel aula andando con mis muletas con una dignidad que ni os imagináis.

Saqué 8 y 9 en todos los exámenes, así que me la sudó mucho esa asignatura.

Y ya cuando acabó y salieron las notas yo con mis muletas, mi collarín, mis tiritas y mis puntos en la cabeza:

¿¿¿Veis??? Que no pasaba nada.

Y todos: “hija de la gran puta”

Al final me recuperé sin más problema, ahora tengo una vida próspera y sigo siendo anormal, pero NO PASA NADA MÁS. QUE NO HAY QUE HACER TRAGEDIAS POR NADA, QUE YA LA VIDA ES MUY PUTA Y DA PALOS SOLA COMO PARA ESTAR PREOCUPÁNDONOS POR CHORRADAS.

Sé que siempre he sido así, que no tengo remedio. Ni lo quiero tener.

 

La casada, las esposas y la persiana.

 

A ver. A VER A VER A VER joder, que yastoy aquí OTRA PUTA VEZ. FLIPAS, EH.

Cómo pasa el tiempo.

Hagáis lo que hagáis siempre volveré aquí. A no ser que palme, claro, que ya sabemos la vida cómo es. No es por ponerme trascendental ni nada pero joder, la vida es algo tan frágil y tan susceptible de joderse que hasta que no lo ves muy de cerca no lo valoras.

Pero bueno, ¿qué hacemos?, vivir mientras y eso, ¿no?, en plan: si hay que vivir, se vive.

Y eso hice yo en esta historia. Pa variar.

A ver resulta que yo vivía con dos chicas, y una de ellas era cocainómana (súper bonito todo, ya escribiré sobre eso) dado lo cual, yo me mudé al año siguiente y me alquilé un apartamento yo sola.

El apartamento no era nada del otro mundo, era una habitación, un baño y un salón y tal con cocina americana (diosmío ahora lo pienso y palmo del agobio de ser pobre) PERO bueno, en aquel momento pude vivir sin tener dos baños y varias habitaciones. Supe ser semi-pobre y lo llevé medio bien.

El caso es que como mi amiga la cocainómana seguía viviendo en el piso que yo dejé y nos llevábamos guay pues quedamos un día, en plan lo típico: salir, unas cañas, cenar, ponerte 800 rayas en el baño entre plato y plato, el rollo de siempre.

Cuando salimos del restaurante mi ex-compañera de piso estaba que ni un cani en el parking de una GOA. Estaba ella A TOPE. Pero bueno, de ahí nos fuimos las dos a tomar algo.

Como ella estaba ya pasadísima pues directamente fuimos a los bares de fiesta (guiaba yo, claro) y quedamos allí con 2 compañeros suyos del Máster.

Claro, es que no os he contado las movidas con la gente de su Máster pero bueno es que no me da tiempo a todo.

En fin, estamos ahí haciendo el puto anormal   bailando y tal y había otro grupo de gente cerca. Acabamos mezclados.

En ese grupo, una tía me empieza a dar la chapa.

Y yo escuchándola, hablándole, tal.

Mi amiga la cocainómana hizo 30 viajes al baño mientras tanto y en una de estas que vuelve, nos ve hablar y me dice TÍAAAAAAAAAAAAAAAAAAA DEJA A ESTA QUE ES UNA PUTA CHONIIIIIIIIIIIII ( a ver, mi amiga era bastante pija, pero que tampoco era plan de insultarla así a la chica)

Acabamos mi amiga, los de su Máster y los amigos de la tía esta mezclados y nos fuimos a otro bar todos juntos.

Mi ex-compañera todo moco yendo al baño 700 veces, liándola mazo, empujando a la gente…

Entonces una tía de las del grupito con el que nos habíamos juntado me dice “Qué le pasa a tu amiga” y yo ” a ver no le hagas caso que está muy pedo”+

Y me viene la chica de antes que me hablaba al principio.

“¿Vienes fuera que quiero fumarme un cigarro?”

Ok.

Y claro.

Le mandé un mensaje a mi colega de que me iba con la chica esta. Pero ella estaba por ahí to moco ni se enteraba.

Y me llevo a la piba a mi casa. Pongo musiquita, ella se sienta súper elegante, una mujer súper estilosa, muy maja, y yo mientras poniendo las copas en mi cocina americana de mierda.

Estamos tomando una copa, nos empezamos a liar.

Y en medio de los besitos me dice “te tengo que decir una cosa”

Y yo A VER y me cuenta que está casada (yo ahí tenía 19 y ella tenía 33)

Total que le digo que me suda la polla, que yo me la quiero follar (joder echo TANTO de menos  mi yo de esa época xD)

Entonces le empiezo a meter mano mazo.

Y me dice ella que por qué no nos damos una ducha juntas y tal antes.

Y yo… pues ok.

PERO PROBLEMA: como vivía en un piso de clase obrera tenía que enchufar el calentador. Que yo a ver mi rutina era que siempre me iba al gym y lo enchufaba para al volver tener agua calentita pero en ese momento lo tenía desenchufado porque no había previsto salir y llevarme a casa mujeres casadas que quieren bañarse antes de follar. Me mata la incertidumbre de llevarme mujeres a casa que nunca sabes lo que van a querer.

Y le digo: renovamos las copas y así mientras se va calentando el agua.

Y ella “sísí ejjejejjejeejejje”

Pos ok, lo enchufo y estoy poniendo las copas y ella por detrás venga a comerme el cuello y a tocarme el coño (literalmente claro, aunque de manera alegórica también lo estaba haciendo porque yo quería poner las copas en paz y que se calentara eso, hostiaputa)

El caso es que al final me calentó ella a mí mucho antes de que el calentador calentara el agua.

Ponemos las copas, nos estamos liando en uno de los sofás (porque a ver mi apartamento era de pobres, pero tenía 3 sofás)  y me dice: “ya habrá agua caliente, no?” y yo…. “eeeehm jejejeejejejejeej sí claro”

Y me dice “pues por qué no llenas la bañera”

Y yo… sí sí.

Pues pongo la bañera a llenarse.

Salía templada pero caliente ni de coña. Pero ahí iba llenándose.

La otra todo feliz bailando en mi salón.

Cuando vuelvo está sin camiseta, me dice que vamos al baño y tal.

Me cago en dios, qué puta obsesión con la bañera.

Me da miedo porque he leído muchas cosas sobre crímenes en baños.

Se va a meter en el agua, mete el pie y grita.

Me dice que qué cojones, que qué frío.

Y yo a ver tampoco es pa tanto, está templada.

Templada los cojones. El agua estaba HELADA.

Pero ahí que nos metimos por mi coño, por mis cojones de ESTE NO ES UN APARTAMENTO DE CLASE MEDIA, Y venga a cerdear en la puta bañera, salimos MORADAS A PUNTO DE PALMAR y nos fuimos a la cama.

Al salir del baño vi cómo se apagaba la luz del calentador en plan “ahí tienes agua caliente”

Ahora sí que el calentador estaba a punto. Hijo de puta.

El caso es que fruto de mis ganas de impresionarla, le dije “te voy a enseñar lo que es el sexo lésbico, nena”

Y abrí mi cajonera.

Mi cajonera siempre guarda los secretos más oscuros y sórdidos del sexo.

Y saqué unas esposas de peluche.

Qué pasa que en esa casa, como os digo, todo era muy proletario. Un solo baño, una sola habitación… y NO TENÍA CABECERO.

PERO encima del cabecero tenía lo de la persiana.

Así que la esposé ahí.

Y claro, la tía moviéndose y la persiana parriba y pabajo.

Yo follándomela esposada a la persiana y la persiana se movía que la vecina daba golpes a la pared.

Y me la follé súper cerda, con las esposas ahí que la pava flipaba.

Nos quedamos sopas del pedo que llevábamos. Ella se queda dormida esposada a la persiana.

Yo encima de ella.

Se ve que intentó levantarse pero claro, estaba esposada a la persiana.

Me da patadas.. Pero PATADAS en plan “QUE ME DESESPOSES” y todo esto en una cama de 90.

Bueno eso, que me despierta histérica, le quito las esposas y ella en plan que si su marido estaría preocupado. Pero eso después de comerme el coño, mientras me lo comía no pensaba en su marido.

Nos despedimos y estuvimos quedando bastantes meses aunque claro, teníamos unas movis que flipas, porque ella podía estar casada pero yo no me podía liar CON NADIE QUE NO FUERA ELLA. Amazing.

Encima era la época del Messenger y ella se ponía nicks claramente para joderme y a mí me la sudaba mucho y era súper tocapelotas (vamos, como ahora, tampoco ha cambiado mucho la cosa)

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