The balcony and the carpet (Part 3. EL DESENLACE FINAL)

Previously on “The balcony and the carpet”…

*Imágenes de yo llegando a una mansión donde supuestamente vivía mi compañera*

*Imágenes de yo descubriendo un marco de fotos de otras personas en casa de mi compañera*

*Imágenes de yo corriéndome dormida*

*Imágenes de llegar llena de nieve a casa de un montón de tías universitarias*

*Imágenes de yo diciendo “the balcony and the carpet” y descojonándome sola ante el estupor de los presentes*

Yo seguía en el balcony and the carpet con mis nuevos mejores amigos para siempre de esa noche, y estaba hablando con una de las chicas que era súper maja, y muy mona. Me gustaba. Era el nuevo amor de mi vida para siempre jamás de esa noche.

Así que tenía que retocarme el pelo antes de ir hacia la fiesta de bolleras para sentirme segura de mí misma y poder cambiar lo de tontear con ella en inglés por gemir directamente, que es un idioma más universal.

Como sé que tengo un pelo horrible que se me bufa con mirarlo soy una chica preparada, llevaba mi plancha del pelo en mi mochila y les dije que un momento, que iba a ir al baño a retocarme para la fiesta.

Y con toda la feminidad que me quedaba después de 20 chupitos y copas calientes sin hielo, salí del balcony and the carpet y fui dentro al baño.

Claro, allí la calefacción está A TOPE en todas partes, así que yo entre lo que había bebido, el calor de la plancha y eso me agobié un montón y dentro del baño me quité la camiseta.

Había un papel de colores con una sonrisa dibujada medio enganchado en el espejo que no me dejaba ver cómo se planchaba mi pelito, así que lo quité.

Estoy planchando mi pelito rubio y se abre la puerta.

Es la bisexual, dice “uy” mirándome de arriba a abajo y dice que va a hacer pis. Y yo “ok”

Termina de hacer pis, se está lavando las manos y entran dos tías, entre las que estaba una especie de rollete que tenía la bisexual y yo ahí en sujetador. Las tías borrachísimas, cierran la puerta y se empiezan a liar entre las 3.

Se me volvió a bufar el pelo.

Yo en ese momento tenía tres opciones:

A) Seguir planchándome el pelo sin moverme y luego tocarme mucho imaginando cosas.

B) Dejar la plancha, salir de ese baño celestial donde había 8 tetas e irme con la chica cuqui                     con la que igual no tenía ninguna oportunidad.

C) Ser fiel al refrán “donde comen 3 comen 4”

A mí es que me flipan los refranes.

La A es muy “Nadie te ha dado vela en este entierro” y la B es muy de “Más vale pájaro en mano que cien bolleras cuquis en the balcony and the carpet”

Mientras pensaba en mi colección de Libros de Elige Tu Propia Aventura de los 90 y en el refranero español, ya tenía unas manitas en la cintura de las malditas pervertidas así que mi coño decidió por mí.

Mi coño siempre está ahí para resolver situaciones donde exista cualquier tipo de duda.

Nos estamos liando las 4, y ya el pelo no me importaba nada, porque las mejores cosas de la vida siempre despeinan mucho.

En fin, lo que pasó en ese baño se quedó en ese baño.

Los azulejos lloraban.

Yo volví a plancharme el pelo, salgo de allí y la chica cuqui estaba en la cocina discutiendo frenéticamente con otra tía.

Pasó de yorkshire miniatura con lacito a pastor alemán enfarlopado y cabreado.

Yo volví a salir fuera con el maricón y la pareja de bolleras. Estamos ahí hablando bastante rato y vuelve la chica cuqui y se sienta a fumarse un cigarro ostensiblemente enfadada.

La pareja de bolleras le preguntan pero ella estaba ahí con sus movidas, parecía que no quería hablar del tema. Bollodrama asegurado.

Yo quería hablar con la chica cuqui y  ̶d̶arl̶e̶ ̶l̶a̶ ̶r̶a̶z̶ó̶n̶ ̶e̶n̶ ̶t̶o̶d̶o̶ ̶p̶a̶r̶a̶ ̶v̶e̶r̶ ̶s̶i̶ ̶m̶e̶ ̶h̶a̶c̶í̶a̶ ̶c̶a̶s̶o̶ ̶  empatizar con ella, pero no me contaba nada.

Bueno qué, nos vamos ya a la fiesta, ¿no?

Para ir a la Fiesta teníamos que ir en tren y la fiesta que nos montamos en el último tren que por supuestísimo ni dudéis que casi perdemos, fue muy divertida.

Yo me lo estaba pasando muy bien, la bisexual era graciosísima, y una tía bastante cabal para todo lo puta loca histérica que me había parecido al principio.

Llegamos a la fiesta tan borrachas todas que no nos dejaban entrar, así que nos quedamos bajo la nieve todas un rato bebiendo agua para que se nos pasara, yo seguía hablando con la chica cuqui y por eso del frío y tal me abrazó. Es que era súper cuqui.

Mi coño no podía con tanta actividad esa noche.

La nieve se derretía alrededor de nosotras.

La nieve is lava.

Al cabo de una hora o así decidimos entrar, que ya estábamos más calmadas.

La fiesta efectivamente estaba MUY guay montada, con escenario y un montón de movidas, juegos, y tal.

En medio de todo esto yo le digo a la chica cuqui que soy entrenadora de delfines, ella se descojona, y nos empezamos a liar. Es que NO FALLA.

Muy guay con ella en plan besitos y tal, pero también tenía una tontería con las otras 3 de antes bastante divertida.

Entonces voy a por una copa y me pierdo del grupo.

Me pongo a buscarlas por tooooda la maldita discoteca esa.

Al cabo de bastante rato estoy vagando por la parte de arriba para intentar otear con mi catalejo a ver si las avistaba y me encuentra la bisexual. “DONDE ESTABAS QUE TE ESTÁBAMOS BUSCANDO”

Y yo “pues cazando jabalís, ¿dónde está el amor de mi vida de esta noche?”

Me lleva con todas otra vez.

Me acerco al amor de mi vida de esa noche y la abrazo así por detrás.

La tía me quita súper borde.

Y yo “pero qué le pasa a la loca esta ahora” —> frase recurrente entre bolleras.

Le digo que qué le pasa, ella me dice que qué cojones hago, todo mosca, y yo pero bueno!

Entonces le empiezo a decir a una de las 3 del baño de la casa universitaria que menuda gilipollas es esta chica, que qué le pasa, que no entiendo nada. Y me dice que joder, que si también me gusta esa chica, y se ríe. Y yo “a ver, me gustaba desde el principio, lo del baño ha sido una tontería de la fiesta” y ella “ya, ya jajaja” y que “esa chica es una cabrona, es una zorra tal y cual” y yo… no, si ya veo.

Me cuenta que ha puteado mucho a la chica cuqui, que es su ex.

Y yo “cómo que ha puteado a la chica cuqui” y entonces APARECE la chica cuqui que estaba en el baño.

LA HABÍA CONFUNDIDO CON SU EX CON LA QUE DISCUTÍA.

Claro, si es que las bolleras en pareja SE MIMETIZAN.

Y con 800 chupitos es más fácil confundirse también.

La ex ya estaba volando hacia ella para decirle que yo le había entrado, o lo que coño le dijera, pero se pusieron a discutir locamente otra vez.

Yo mira, no puedo con ese estrés de bolleras discutiendo.

Ay mira, eh.

Al final volvió la chica cuqui a hablar conmigo pero estaba bastante jodida, así que nada, al final de la fiesta nos despedimos y yo me fui con la bisexual, que me acogió en su casa. Sin ninguna pretensión sexual ni nada. Todo de buen rollo.

Por la mañana, nos despertamos con una resaca de tres pares de cojones pero recordando todas las anécdotas de la noche. Ella me pregunta que qué pasó al final con la chica cuqui.

Le digo que estaba todo rayada con la ex, o lo que fuera, que discutían mucho, que me estresaba el drama y que no entendía lo que pasaba.

Ella me cuenta que discutían porque esas dos habían tenido mil movidas, que la ex esa noche quería reconciliarse y le había escrito una carta pidiéndole perdón, que se puso muy gilipollas porque pensaba que había leído la carta y pasaba de ella, que encima se liaba conmigo estando ella allí, que había desaparecido su carta, que se había perdido. Que la chica cuqui no quería saber nada de ella, que blablabla.

Mientras me cuenta esto yo estoy sacando mi ropa de la mochila para vestirme y entonces…

VEO UN PAPEL DE COLORINES DOBLADO CON UN ” = ) ”

Lo abro.

Veo un drama escrito.

Le digo a la bisexual…

“Oye”

Y se lo enseño.

Y ella WHAAAAAAAT???? NOOOO!!! Y se descojona.

No puede ser. ¿¿¿Cómo tienes tú la carta???

Y yo… pues…no lo sé.

Cuando fui a plancharme el pelo… ??? Que lo quité del espejo, pero entrasteis y me distrajisteis.

Las dos descojonadas.

Pero descojonadas.

Yo creo que ese ataque de risa ha sido uno de los más memorables de mi vida.

El sabotaje a la reconciliación de la chica cuqui con su ex cambiará para siempre el curso de la historia del universo.

En medio de todo esto nos escribe mi compañera la hetero que había hecho la fiesta en su casa, HISTÉRICA que dice que los dueños de la casa llegaban esa tarde y que estaba la casa como si sueltas 17 elefantes dentro de una tienda de figuritas de porcelana. Y nos confiesa que NO SABÍAN que ella estaba allí.

Vamos la bisexual y yo a toda prisa para ayudarla a recoger con toda nuestra resaca.

Nos encontramos cosas rotas, la casa destrozada.

Al final, esa noche, las tres dormimos en nuestras casas habiendo conseguido dejar en orden nuestras vidas pero, en alguna parte, había otras vidas devastadas gracias a nuestra locacoñez.

PD: sigo teniendo esa carta en mi poder.

PD 2: con la chica cuqui tuve posteriormente un poquito de rollo y por supuestísimo que nunca le he dicho que yo robé la carta de amor más bonita jamás escrita en la historia. Que era para ella.

Gracias, the balcony and the carpet, contigo empezó todo.

The balcony and the carpet (Part 2)

Previously on “The balcony and the carpet”…

*Imágenes de mucha nieve*

*Imágenes de yo dejando la piel de oso en el ropero y dándole un trago al barrilito de rescate de mi san bernardo*

*Imágenes de una bollera odiándome* (bueno esto siempre pasa, no es relevante)

*Imágenes de comerme la boca con una tía como los zombis se comen a la gente en TWD*

Bien, nos quedamos en que yo estaba intentando evitar la propuesta de la bisexual para que no me diera el coñazo con lo de la hetero, pero realmente era una chorrada, durante la semana la cosa había estado bastante normal y, qué coño, que me apetecía a mí pasear mi culo por la fiesta esa.

La fiesta era el sábado, pero como el viernes librábamos, la hetero pensó que era una buena idea que me fuera a su casa a pasar el día, durmiera allí y ya el sábado que viniera la bisexual a recogerme y nos íbamos juntas a la fiesta de bolleras, porque ella iba a hacer fiesta en su casa con otra gente y tal.

Yo no sabía dónde exactamente vivía la hetero, sabía la zona, pero nunca había estado en su casa, así que me dio unas indicaciones y para allá que fui.

Después de casi una hora y media de tren y bus, veo que nos adentramos en un barrio residencial súper bonito, y yo miraba desconcertada la app del móvil, miraba el Maps, miraba las indicaciones que me había dado… “¿en serio esta tía vive AQUÍ? Me he tenido que equivocar”

Total, me bajo del bus con mis botas y mi piel de oso, se cierran las puertas tras de mí. Voy caminando mirando las casas, que eran increíbles. En esta zona la nieve no se acumulaba de manera horrible en las calles, estaba todo bastante más cuidado.

Llego a la casa, me quedo mirando el papelito, miro la calle, miro la casa, incrédula en plan pensando que me había mandado a la casa de Justin Bieber o algo para trolearme.

Llamo.

Me abre todo feliz.

Y yo… “joder, vaya casa, ¿no?”

Y ella “síííí hehehe”

Total que estamos en la cocina y se ve por los ventanales un jardincito de película.

Y veo juguetes de niños en el jardín.

Y yo ¿?  pero vamos, como lo mío no es hacer preguntas a nadie sobre su vida, no meterme en la vida de nadie y prefiero dejar que cada uno me cuente lo que le apetezca cuando le apetezca sin preguntas directas, pues no le dije nada.

Al rato nos vamos al salón a poner música y tenía un equipo de sonido DE LA HOSTIA, por no hablar de la televisión y demás. Yo un poco descuadrada porque aunque la chica era pijilla, la verdad me sorprendía que viviera en Melrose Place.

El viernes por la noche nos escribe la bisexual y la hetero diciéndome que no le dijera nada de que estaba en su casa. Y yo, pero si ya lo sabe, ¿no? Y ella “no, yo le he dicho que vienes mañana para que no piense cosas raras”

Y yo pensando “joder qué putos líos se traen estas dos”

Total, a mí ya me daba igual, estaba tomándome un buen vino en Melrose Place haciendo la cena con una chica guapa que me caía genial con la que la semana anterior me había comido la boca, QUÉ MÁS PODÍA PEDIR.

Entonces, mientras estamos con musiquita haciendo la cena y tal, yo paseo con mi copa de vino delante de unas estanterías del gigantesco salón y veo una foto de unos padres con unos niños, un matrimonio así jovencillo.

Ella viene y me ve. Yo me siento incómoda por si estoy viendo algo que no debo y le digo que qué guapos, que si son sus sobrinos o algo.

Y ella “aaaah… no”

Yo durante un segundo pensé: “a que está puto enferma y estamos en una casa random que ella lleva meses espiando horarios y se ha colado????” la vi en ese momento como una auténtica loca, la vi como que me encerraría en el sótano. No sé, he visto muchísimas pelis de sobremesa de Antena 3 en mi infancia.

Pero na, por lo visto ella además del curro habitual hacía horas los fines de semana en esa casa cuidando a los niños y haciendo algunas tareas del hogar de esa familia, pero claro, ellos no estaban y yo le pregunté si mientras ellos no estaban ella podía estar allí.

Y ella me dijo que claro, que sin problema, que llevaba varios años en esa casa, que ellos estaban fuera un tiempo, y que les gustaba que hubiera alguien en casa y que ella tenía tareas allí.

Yo rezaba por que no los tuviera en el sótano encerrados.

Y fui a la cocina, a ponerme otro vino, para no pensarlo más.

La noche fue bastante agradable, cenamos, vimos una peli en ese Home Cinema con pantallote, súper bien. Luego nos pusimos un par de copas y estuvimos hasta las mil escuchando música, hablando, y me pregunta ella que si me gustó el beso de la semana anterior.

Le dije riéndome que sí, que besaba muy bien.

Y ella “joder, nunca me había besado con una chica y me gustó, una pena que me gusten tanto los rabos”

Ella se reía y decía que la bisexual estaba todo mosca, que ella tampoco lo entendía porque eran amigas y tal, pero que el rollo que tenía conmigo que era distinto en plan que sabía que conmigo no iba a haber movida.

Y yo nono claro.

Porque es verdad, a mí la chica me caía genial, pero no sé yo soy especialita para que me guste alguien, y ella no era mi tipo para “gustarme”, aunque estuviera muy bien, aunque fuera guapa, aunque me cayera guay. No me resulta atractiva la gente por esas cosas, vaya. Serán cosas de ser fea.

Hablamos de que como la bisexual se enterara de que estaba allí esa noche se iba a pillar un rebote de tres pares de cojones y nos descojonábamos.

Nos pusimos las pieles de oso y salimos al jardín porque ella fumaba.

No hacía falta hielo en las copas porque se congelaba la copa solo estando fuera. El cutis estiradito.

Estuvimos hasta las 9 de la mañana copeando y hablando.

Decidimos irnos a dormir y claro, en Melrose Place había 20 habitaciones, pero ella me dijo que mejor dormir en una habitación las dos para no ensuciar más sábanas, y tal.

Y yo pues chica, lo que tú quieras.

Mira que hay habitaciones eh, pues la colega elige la que tiene una cama de 120 para las dos. Supongo que para estar pegaditas calentitas, que hacía mucho frío.

Nos quedamos sopas prácticamente al instante.

Bueno, yo no sé lo que coño empecé a soñar, pero

Me corrí dormida.

Y la desperté.

La piba estaba descojonada.

Yo en plan “qué ha pasado”

Ella “qué soñabas”

Y yo todo cachonda en plan “no sé”

No sé lo que soñaba, pero tenía las bragas para que viniera Franco a inaugurarlas.

Yo intentando disimular en plan “no sé, qué ha pasado”

Ella me dice que le ha puesto “escucharme así”, y yo “así cómo??? he hecho ruido?” y me empieza a comer la boca y yo pensando “pero qué ocurre con la heterosexualidad en el mundo” pero vamos tampoco lo pensé muchísimo eh.

Nos dan las tres de la tarde y la bisexual venga a llamarnos, 9000 llamadas perdidas y mensajes en plan “oye a qué hora quedamos, está Jefa allí ya?”

“Hola, estás ya allí??????”

“Hola????”

Nosotras levantándonos.

Le decimos a la bisexual que yo acabo de llegar a su casa.

Y cuando llega la bisexual nosotras comiendo y ella “pero qué pasa cómo que no habéis comido aún???” (porque claro allí las 4 de la tarde es como comer en España a las 7)

Total, nosotras estábamos de semi-resaca, pero la bisexual venía fresquísima y tenía ganas de cachondeo, ella poniéndose un copazo directamente en plan “mira Jefa, antes de la fiesta vamos a ir a casa de unas amigas que también van a la fiesta, tenemos que ir a un pueblo de al lado y luego en el último tren vamos a la fiesta vale??” y yo… ok. Y ella “pero tías, no queréis una copa???” y nosotras… “nono, luego”

La hetero se quedó preparando las cosas para la fiesta en su casa, yo era la primera vez que salía a solas con la bisexual, y no tenía tanta confianza, pero bueno.

Preparamos unas petacas para el viaje en tren, nos pusimos nuestras pieles de oso, y para allá que fuimos.

En el tren la bisexual estaba bastante maja, aunque seguía con sus movidas de que si qué mona era la chica, que si le gustaba mucho, que ella creía que algún día podría cambiar, que la veía bastante abierta de mente. Y yo pensando “no sabes tú lo abierta que tiene la…mente”

Yo iba pensando en mis orgasmos involuntarios.

Y en los no tan involuntarios.

Pero al final por suerte el tema no se centró en la hetero y fuimos de bastante buen rollo en el tren con nuestro botellón para el viaje.

Cuando llegamos al destino, nos bajamos del tren y de verdad, los cuádriceps de Roberto Carlos tampoco podrían con eso.

Un pueblo A TOMAR POR CULO. Lleno de NIEVE, que te HUNDÍAS completamente en la nieve hasta por encima de las rodillas, no podíamos caminar a más de un metro por semana. Íbamos caminando con nuestras mochilas con las cosas, yo con mi plancha del pelo POR SUPUESTO porque se me ponía el pelo FATAL de los gorros, de la nieve y de su puta madre.

Nosotras medio pedo del botellón del tren andando como Las Grecas. Yo hubiera ido a gatas, pero no podía porque medio metro de nieve me lo impedía.

Y porque tenía que disimular que no había estado casi 24 horas haciendo el gilipollas con la hetero para que no me matara esta.

Yo me descojonaba con la bisexual al tiempo que maldecía cada segundo de mi existencia, y me preguntaba cuál era el puto precio que tenía que pagar para ir a una puta fiesta de bolleras que encima me caen mal.

Llegamos a la puta casa de las amigas de la bisexual, llenas de nieve, a -17ºC, con unos calcetines térmicos enormes para andar por casa que sabes que si follas te los tienes que dejar puestos seguro porque vas a tener que elegir entre el erotismo o la gangrena.

Pero fue entrar a esa casa CELESTIAL y se me pasó.

No era casa como la de la hetero, eran pisos de apartamentos, pero genial. Genial porque estaba LLENO de chicas que, de repente, YA NO ME CAÍAN TAN MAL.

Y la casa estaba muy guay, tenía hasta una barra de bar en el salón.

Y calefacción. Calefacción PARADISÍACA.

El ambiente así de primeras parecía muy agradable. Yo allí no conocía a nadie, eran todas amigas de la bisexual y yo con la bisexual tampoco es que fuera mi mejor amiga, así que mientras ella saludaba, yo iba socializando.

Me ponen una copa.

Una chica se ofrece a enseñarme la casa y me lleva a una terraza. Entonces yo FLIPO. Probablemente por el pedo y la tontería que llevábamos encima, pero me llamó mucho la atención en ese momento.

Era como un balcón normal, pequeñito, pero ENMOQUETADO, pero no césped artificial, MOQUETA ROJA, de tela de esa de pelillos. Con un sofá como los que se tienen dentro de casa, nada de muebles de exterior, y tenía por arriba unos radiadores eléctricos.

Y estaban ahí fumando todo a gusto a -17ºC, pero se estaba genial.

Era como el salón pero fuera, y no se mojaba la moqueta porque tenían como un techillo adicional en el balcony.

Todo éramos tías menos UN MARICÓN que había allí. (Bueno, y yo)

Y claro, yo en cuanto veo presencia masculina me vengo muy arriba.

Total que ellos allí fumando, me presento, les digo que soy amiga de la bisexual, que estoy allí porque ella es amiga de mi compañera…blablabla

Y el maricón: “ah, British?”

Y yo… BRITISH? NO, pero joder, gracias xDDD

Ellos probablemente asociaron mi nacionalidad british no a mi inglés, sino a que soy rubia con ojos azules y pechugona.

Total, que empecé con la coña de que me llamaba muchísimo la atención la carpet en el balcony.

RED CARPET MARICÓN!!!

El maricón entonces me dice que si quiero un chupito de Jagger y mira, hemos venido a jugar, en el balcony no cabía mucha gente, pero allí había una pareja de bolleras sentadas en la carpet, dos tías solas en el sofá, la que me acompañó para enseñarme la casa y el maricón, y nos ponemos todos un chupito.

El balcony no se hundió probablemente porque lo sujetaban 100m de nieve debajo.

Empezamos a hablar y cuento la HISTORIA DEL GUISANTE PINCHADO EN LA PATATA EN INGLÉS.  

Todos escuchándome atentamente.

Que pierde toda la gracia porque no puedo transmitir las mismas coñas, pero ellos se despollaban brutalmente igual.

Yo allí con mis nuevos mejores amigos cuando irrumpe la bisexual en el balcony y me dice PERO DÓNDE ESTABAS, QUE TE ESTABA BUSCANDO!!!

Y yo… “pues aquí…in the balcony… THE BALCONY AND THE CARPET!!!!!!!”

Y ella ¿?¿?

Y yo…señalando: THE BALCONY… AND THE RED CARPET!!!!

Y me descojonaba.

Y las bolleras y el maricón partiéndose.

La bisexual les dice que soy española y que estoy como las putas maracas pero que soy compañera de su amiga, y que soy maja.

Y ellos “no, si ya”

Pero sabremos lo que ocurrió el resto de la noche en esa casa, en la fiesta de bolleras y al día siguiente en la próxima entrega de… “The balcony and the carpet”

What if you’re right and they’re wrong?

 

The balcony and the carpet (Part 1)

Hola, soy jefamaestra, me recordarán por narrar grandes pasajes de literatura contemporánea  escribir un montón de historias de mi vida de mierda.

“Esta es una historia real. Por petición de los supervivientes, los nombres han sido cambiados. Por respeto a las víctimas, el resto está contado exactamente como ocurrió”

Esto podría ser perfectamente un crossover con Fargo. Por la nieve, sobre todo, no por los cadáveres, que creo que no hubo ninguno (aunque PODRÍA) y sobre todo por la gilipollez absurda, muy a lo Coen.

Discurría mi existencia temporalmente en un lugar remoto (llamémoslo Dakota ¿QUE NO? MADREMÍA, te digo yo a ti que sí del Norte) donde nevaba como su puta madre y hacía un frío de cojones. Yo os prometo que estaba en un plan muy tranquilo (dentro de los parámetros en que esa palabra puede ser integrada en algo relacionado conmigo) PERO CLARO, siempre sucede algo por lo que culpar al devenir de mi vida. Porque yo, lo que es YO, no tengo ABSOLUTAMENTE NADA QUE VER con nada de lo que me pase. Yo no hago na nunca.

Resulta que yo tenía una compañera hetero muy maja, y al decirle yo un día que era bollera (sorpresón monumental) me dijo (nada sorprendida por supuesto) “pues tía te tengo que presentar a mi súper amiga que es bi y es muy divertida, y tal”. Y al día siguiente salimos a tomar algo y me presentó a su súper amiga bi. La tía era maja, efectivamente, pero vamos, éramos completamente distintas de forma de ser y no nos gustábamos nada físicamente, pero nos llevábamos muy guay las tres.

La hetero se agarraba unos pedos muy guapos, y la bi también, pero menos porque se ve que tenía menos pasta para pagar copas. Total, que quedamos un par de días así tranquilamente, salimos por ahí y nada raro ni nada.

El tercer día que quedamos las tres, vamos a una fiesta por la que había habido bastante expectación esa semana y quedamos allí con más gente, pero nosotras todo el rato juntas, y aparte estaban muy pendientes de mí porque yo era “la de fuera” y querían que estuviera cómoda.

Bueno, la fiesta súper guapa, tenías que ir en piel de oso hasta el garito y acompañada de un San Bernardo con un barril de brandy al cuello para no congelarte pero nada, una vez dentro dejabas tu piel de oso en el ropero, el San Bernardo cogía un taxi y luego volvía a recogerte y tú dentro podías ya bailar en tetas normal como si estuvieras en Alicante en pleno agosto.

Así que estamos las tres ahí y en un momento dado de la noche me dice la bisexual que si a mí me gusta la hetero. Yo le digo que no, que a ver, que la chica está muy bien, pero que yo para mí es colega. Ella me vuelve a insistir. Y yo pensando “a ver si no estoy yo entendiendo bien lo que me está diciendo”. Pero que sí que sí, que la estaba entendiendo de puta madre. La tía me dice que es que ella está enamorada de la hetero. Y yo me encogí de hombros en plan… pueees ok, good luck?

Por supuesto, la chica no me estaba pidiendo consejo, lo que estaba era marcando territorio porque yo bailaba muy arrimadita con la hetero, vamos, que nos restregábamos un poco, pero joder, por la fiesta, por el momento, por… QUE NO ME MIRÉIS ASÍ, LO JURO. Era un restriegue inocente de fiesta, yo no tenía ninguna intención más, y…  vaaaale ya sé que excusatio non petita, accusatio manifesta PERO OS JURO QUok *carraspeo*  continúo.

Total, que ella me deja claro que ella quiere ser como un monje del Age of Empires y convertir en bollera a la hetero. Y que YO DEJE DE ENTORPECER SU CONVERSIÓN CON MIS TONTERÍAS DE HACERLA REÍR DICIÉNDOLE A TODO EL BAR QUE EN ESPAÑA ERA ENTRENADORA DE DELFINES.

Su monje contra mi caballito de Juana de Arco entrenadora de delfines no tenía nada que hacer, pero ok.

Así que yo me corté porque vamos, seguro que la parte de bollera loca de la bisexual le hacía agujeros al barril de mi San Bernardo cuando viniera a recogerme, y me quedaba sin brandy para sobrevivir a la nieve.

Pero la que no se cortaba era la hetero. Teníamos cierto grado de confianza y era todo de buen rollo, pero claro, la otra mosca. La hetero todo moco bailando que ni se enteraba. La bisexual me miraba mal, yo le decía con la mirada que “tranquila, que no es zorrear” pero supongo que ella en mi mirada leía “me la voy a follar jajajajajajaja me la voooy a fooo-llaaaaar” y una imagen de Nelson el de los Simpsons señalando descojonado.

Entonces montó su pequeño número de bollera loca de llamar la atención de la otra diciendo que se encontraba mal y tal. La otra en plan “pues pírate a casa” pasando de todo xDDD.

Decido invitarlas a las dos a una copa, pido también 3 chupitos, por sellar la paz un poco, reírnos, dejar de restregarnos un rato el coño por la pierna la hetero y yo… todo eso.

Y mi plan funcionó. La bi ya cogiéndome por el hombro en plan “perdona tía que me he rayao, que es que me mola mucho desde hace mucho tiempo y yo creo que yo a ella también y blablabla, pero me caes de puta madre, eres la hostia balbalbla” y yo “sí sí, tranqui my friend, y tú a mí tía, me encantas tía, qué buen rollo tía”

Obviamente no había sembrado ninguna paz, lo que había sembrado era la fase de exaltación de la amistad del pedo. Magnífico para no tener dramas ni hostias. (Hostias literalmente) Y conservar a mi San Bernardo con vida.

Y volver a ver a mis delfines.

La paz ficticia duró exactamente 10 minutos. El tiempo que transcurrió hasta que un tío se acercó y empezó a molestarnos. Pero mucho, borracho y pesado, le intentamos decir educadamente que nos dejara en paz, pero entonces la fase exaltación de la amistad de la hetero alcanzó su punto álgido, le dijo que éramos novias, me tiró del brazó, me agarró la cara y me empezó a comer la boca. Pero no fue un beso fugaz para simplemente espantarlo, la verdad es que yo ya me recreé un poco porque besaba bien y me había puesto un poco cachonda, el pavo se fue y mientras la otra al lado me decía que “no se lo podía creer y que menuda hija de puta” (algo así, lo que fuera, pero mu mosca) nos separamos y nos miramos sonriéndonos porque en realidad fue una chorrada, pero la otra TODO CABREADA, nos dice que se va con los otros colegas suyos que había allí. La hetero en plan “no entiendo nada” y yo pensando “madremía esta piba está en la puta parra” (o hace muy bien como que lo está)

Pues nada, seguimos la noche ella y yo, luego nos reencontramos con la otra en momento bajón del pedo y nos fuimos.

Claro, para nosotras lo del beso ese había sido una tontuna de la fiesta, pero para la otra ya estábamos casándonos en secreto vestidas de Elvis y Marilyn en la capilla de un motel de la Ruta 66.

El lunes aparentemente estaba todo normal, pero la bisexual se empeñaba en quedar conmigo a solas. Y yo “uy nonono”

Y ella “que sí que hay fiesta de solo chicas y a la hetero eso no le gusta”

Y yo “uy nonono IMPOSIBLE, tengo que peinar a mi San Bernardo”

“Tengo que tupir mis pieles de oso”

“Tengo que rellenar de brandy el barrilito de mi San Bernardo”

“Tengo que tensar las cuerdas de mis raquetas de nieve”

“Tengo que hacer planes de entrenamiento para mis delfines españoles”

Y la hetero: “pero por qué le das largas, no te cae bien??”

Y yo “sísí, me cae genial, pero este finde que viene descanso… y tal”

Y la hetero me miraba con ojos de sospecha. (También muy lerda o que no se quería dar cuenta)

Yo los lunes siempre es el día de la semana que NIEGO arrodillada, con los brazos abiertos, luego golpeándome el pecho y clamando al cielo que JAMÁS volveré a salir. NUNCA-MÁS. Y nunca es NUNCA.

Pero claro, llega el miércoles y todo es hablar las cosas, ¿no? La hetero me animaba a salir con la bisexual, irnos las dos a una fiesta de bolleras, que para eso me la había presentado coño, para conocer chicas. Y ok, por mí bien, pero era en un sitio que estaba a tomar por culo, el coche con el puto hielo de noche es un peligro, mucha distancia, y menos habiendo bebido, y los trenes pasaban de 30 en 30 años.

Pero a la hetero se le ocurrió un gran plan para que yo fuera a esa fiesta, porque era en una ciudad “cercana” a donde ella vivía.

Pero eso, lo descubriremos en la siguiente entrega de… The Balcony And The Carpet.

 

Aunque ya os adelanto que, si algo nos enseñó Fargo, es que las peores ideas siempre surgen cuando hace mucho frío.

Selectividad, internados, motos y gallinas colorás

Siempre os lo he dicho: lo único que falta para que mi vida sea un capítulo de Al salir de clase es un embarazo no deseado.

Y a juzgar por cómo me estoy comportando este último año, puede que no quede demasiado para que eso ocurra.

Mi último año en el colegio fue muy demencial porque sabéis qué pasa, que yo soy de una ciudad pequeña y allí las bolleras cuando descubrimos Madrid nos volvemos mu locas. O sea, en plan, me dices que PUEDO estar en un bar comiéndome la boca con otra tía como un león a un ñu y NO ME QUEMAN EN LA PLAZA NI ME EXORCIZAN? AMAZING. Y ya pues toooodo el locurón de querer ir todo el rato a morrearte con tías por Chueca.

Bueno claro, eran otros tiempos. Ojalá yo siendo bollera mileanial. Sad.

El caso es que a ver, yo en mi ciudad pequeña nunca me he escondido. No he ido en plan bollereando con un cartel, pero siempre he tratado el tema con naturalidad. Lo típico de “no se habla pero se da por hecho, se sabe”

Estaba liada con una de mi equipo con 15-16 y nadie dice nada porque claro ya en aquella época como pa decirme a mí algo, ya daba toda la pereza y eso que ahí no estaba ni una milésima parte de lo quemada y de mala hostia que estoy ahora, claro.

Dejaré para otra ocasión mi “salida del armario” y mis primeras incursiones siendo la puta única bollera visible de mi ciudad pequeña en los 90.

La cosa es que en una de estas que hice amigos maricones, un amigo maricón me presentó a una bollera de esas ocultas OCULTÍSIMAS hasta que me conoció claro, que era súper cuqui y súper follable y yo dije JODER QUÉ SUERTE y nada venga a liarme con ella y a pasearla por toda la ciudad pequeña en mi moto para QUE NO QUEDARA NINGUNA DUDA y bueno más que por la moto puede ser porque me morreaba con ella en un banco delante de mi casa y mis vecinos que eran un poco Cármenes Lomanas de la vida se ponían bastante histéricos viéndome. También quizás porque lo hacíamos pedo a las 9 de la mañana volviendo de fiesta, aunque bueno que también a saber cada uno por qué sospechaba nada sobre mi HIPOTÉTICA homosexualidad.

Pues nada yo con ella genial, pero CLARO yo no solo ya había descubierto EL CHAT DE CHUECA, es que había descubierto CHUECA EN SÍ. Y yo cada dos o tres fines de semana me inventaba que tenía concentraciones de fútbol en pueblos random y me piraba. En los recreos del colegio cogía mi motito y me iba a sacar billetes de tren a la estación y mis amigas me decían que estaba FATAL de la puta cabeza, y razón no les faltaba a las pobres desde luego.

Pero míralas con 30 y con sus novios de aquella época, pero qué triste y qué poca vida. Un saludo si me leen.

Entonces llegamos a la parte en que es Selectividad pero yo tenía planes para el Orgullo en Madrid y ya tenía rollo y casa en Madrid, y mira, junio era un mes que me venía muy mal para hacer Selectividad. Vamos, FATAL, interrumpía todos mis planes, no me parecía para nada adecuado. Un mes malísimo porque mi agenda social estaba APRETADÍSIMA.

Así que cogí y dije que yo de Selectividad me iba a examinar en septiembre. Todo el mundo HISTÉRICO y yo pero qué pasa si voy a sacar un 9 igual, pero EN SEPTIEMBRE, QUÉ PROBLEMA TENÉIS.

Me examinaré cuando YO lo considere adecuado, ahora tengo planes guays.

Mi madre me dijo “ni de coña te examinas en septiembre”

Y yo le dije ¿QUE NO? MADRE MÍA, te digo yo a ti que sí.

Y cogí un tren y me piré a Madrid.

Me quedé en casa de esta chica y mientras tanto la otra, mi rollo de la ciudad pequeña me decía que dónde coño estaba,  y yo le dije que nada que estaba liá con Selectividad, mientras estaba en la cama de mi amiiiiiiga de Madrid.

Al final volví porque mi madre iba a venir a por mí a Madrid y a llevarme de una hostia a mi puta casa. Pero perdí el examen de Selectividad claro, y la gente (mis profesores, amigas, mis padres…) HISTÉRICA y yo pero por dios, qué problema hay con septiembre chico, si hay un montón de canciones bonitas sobre ese mes, que a mí me parece súper bien para hacer exámenes. Si yo examinarme me quiero examinar, pero ponedlo en un momento que me venga bien a mí.

Cuando llegué a mi casa mis padres tenían ganas de darme un guantazo por subnormal, pero en lugar de eso me metieron en un internado para preparar Selectividad todo el verano, ya que yo había decidido hacerlo en septiembre, por lista.

Cuando llegué, la chica esta quería darme de hostias por haberle mentido porque OBVIAMENTE en la puta ciudad enana nos conocíamos todos y se enteró de que no me había presentado.

Menuda bienvenida.

Se estaban rifando bofetones y yo llevaba todo el taco de papeletas.

La piba esta me mandó mensajes AMENAZÁNDOME, diciendo que como me viera “me iba a matar, que eres más puta que las gallinas colorás”  pero HISTÉRICA y loquísima. Mazo miedo, os lo digo.

A mí lo de las gallinas colorás me hizo muchísima gracia la verdad, porque me imaginaba ahí gallinas rojas haciendo cosas raras y frotándose entre ellas. Yo me reía mientras me amenazaban de muerte pensando en gallinas gilipollas.

Luego lo del internado fue una cosa que mira, salió fatal, porque llegamos a un acuerdo: yo iba a clase todo el día, de 8 a 19, pero no me quedaba allí a dormir. Era LA ÚNICA de todo el colegio de bolleras ese que tenía ese privilegio. YA ESTAMOS LLAMANDO LA ATENCIÓN, PARA VARIAR. Y claro, había un sector que me veneraba en plan ÍDOLO, pero había bolleras malas a las que les daba asco verme llegar en mi moto por la mañana y fumarme un cigarro macarramente encima de ella mientras salían las monjas esas a gritarme por fumar en el recinto y yo decir “pero a ver, calma, no hace falta gritar” así todas las mañanas.

En realidad funcionó bien durante aproximadamente 4 días, porque mis padres estaban de vacaciones en otro sitio, entonces yo tenía MI CASA SOLA, y cuando salía a las 19 estaba por ahí haciendo el anormal con mis amigos hasta las 7 de la mañana que me duchaba para entrar a clase a las 8. Eso duró aproximadamente otros 4 días que empecé a no ir, y a dormirme en el césped cuando iba, así que mis padres me sacaron del colegio por no pasar puta vergüenza por tener una hija gilipollas.

Al final estuve estudiando las dos últimas semanas de agosto, yo no sé todo el mundo preocupadísimo con ese tema y no puede ser más gilipollez colega. Yo flipo. Soy la única persona del mundo que es capaz de abstraerse y ver solo los problemas REALES y no ponerse atacá por IDIOTECES? En fin.

Esas últimas semanas la chica de Madrid me hizo una de liarse con otra, mentirme, intentar manipularme emocionalmente y todas esas cosas que parece que las chicas que conozco tienen afición de hacer conmigo, y yo tenía un cabreo que flipas. Porque joder, jamás le he pedido NADA a nadie y todo el mundo se empeña en tratarme como si fuera subnormal.

Así que, no se me olvidará jamás, tenía selectividad el primer día un martes, y el sábado, que seguía sola en mi casa, me cogí la moto y me bajé a tomar algo para despejarme porque claro, mi amor de mi vida estaba humillándome de mala manera, la gente del internado ese me escribían cartas por correo postal como las fans locas de los asesinos psicópatas en la cárcel, tenía ya un ex rollo loca perdida queriendo darme una paliza, mi familia pensaba que estaba pirada cuando simplemente estaba siendo pragmática y bueno bueno UN ESTRÉS que yo no entendía nada, cuando estaba todo bajo control.

Esa noche tuve un accidente con la moto.

Me metí un hostión de flipar, que fui volando por los aires, planeando como Batman, pero sin capa.

No me pasó “nada” de puto milagro. 4 brechas en la cabeza y la pierna un poco jodida, y la espalda quemada y MI ROPITA CUQUI JODIDA, y tal pero nada más.

Bueno fue todo un cisco porque claro yo llegué el domingo a mi casa a las 12 de la mañana y mi padre diciéndome que ya no era puto normal esto, me va a gritar y me ve la camiseta rota manchada de sangre, todo magullada, con puntos en la cabeza y fue como PERO WTF.

Y yo bueno mira me voy a acostar. Ha pasado algo? No. Podría? Podría. Ha pasado? No. PUES YASTA, dejad de estar histéricos POR TODO.

Mis padres y mis hermanas acojonados, el domingo que pasé no se lo deseo a nadie, no me podía ni enderezar de la hostia que tenía en la espalda, con traumatismo craneoencefálico, en observación en casa, y yo llamando a mi puto rollo de Madrid como si ella me fuera a dar la extrema unción dándome besitos en la frente con la boca llena de los flujos vaginales de otra.

Ella me dice que viene a verme, pero POR SUPUESTO QUE ERA MENTIRA, porque era una puta bollera golden como las que luego he seguido conociendo. Tengo un imán para bolleras golden que alucináis.

Y yo “mira, déjalo, que tengo selectividad el martes y no puedo morir ahora, morirme ahora me viene mal porque tengo el examen”

El lunes me lo pasé en la cama jodidísima andando como el Pozí por mi casa, con muletas, collarín y 300 tiritas en los brazos.

Mi madre me miraba en plan “la madre que la puto parió a la puta gilipollas, y sigue viva la muy zorra”

Fui a selectividad el martes, escribiendo con el collarín que no podía bajar el cuello, haciendo el examen subiendo el folio a la altura de los ojos, viendo la pregunta y luego escribiendo sin mirar como si fuera una médium transcribiendo a los espíritus.

La gente diciéndome “pero qué coño has liado ahora, zorra loca”

Y yo na, si tampoco es pa tanto.

Hice todos los exámenes esos días, menos el último que la verdad estaba hasta la polla y tocaba dibujo técnico y dije mira, ahora NO ESTOY YO como para estar cogiendo la escuadrita y su puta madre, me viene regu, así que lo dejé en blanco y me piré de aquel aula andando con mis muletas con una dignidad que ni os imagináis.

Saqué 8 y 9 en todos los exámenes, así que me la sudó mucho esa asignatura.

Y ya cuando acabó y salieron las notas yo con mis muletas, mi collarín, mis tiritas y mis puntos en la cabeza:

¿¿¿Veis??? Que no pasaba nada.

Y todos: “hija de la gran puta”

Al final me recuperé sin más problema, ahora tengo una vida próspera y sigo siendo anormal, pero NO PASA NADA MÁS. QUE NO HAY QUE HACER TRAGEDIAS POR NADA, QUE YA LA VIDA ES MUY PUTA Y DA PALOS SOLA COMO PARA ESTAR PREOCUPÁNDONOS POR CHORRADAS.

Sé que siempre he sido así, que no tengo remedio. Ni lo quiero tener.

 

La casada, las esposas y la persiana.

 

A ver. A VER A VER A VER joder, que yastoy aquí OTRA PUTA VEZ. FLIPAS, EH.

Cómo pasa el tiempo.

Hagáis lo que hagáis siempre volveré aquí. A no ser que palme, claro, que ya sabemos la vida cómo es. No es por ponerme trascendental ni nada pero joder, la vida es algo tan frágil y tan susceptible de joderse que hasta que no lo ves muy de cerca no lo valoras.

Pero bueno, ¿qué hacemos?, vivir mientras y eso, ¿no?, en plan: si hay que vivir, se vive.

Y eso hice yo en esta historia. Pa variar.

A ver resulta que yo vivía con dos chicas, y una de ellas era cocainómana (súper bonito todo, ya escribiré sobre eso) dado lo cual, yo me mudé al año siguiente y me alquilé un apartamento yo sola.

El apartamento no era nada del otro mundo, era una habitación, un baño y un salón y tal con cocina americana (diosmío ahora lo pienso y palmo del agobio de ser pobre) PERO bueno, en aquel momento pude vivir sin tener dos baños y varias habitaciones. Supe ser semi-pobre y lo llevé medio bien.

El caso es que como mi amiga la cocainómana seguía viviendo en el piso que yo dejé y nos llevábamos guay pues quedamos un día, en plan lo típico: salir, unas cañas, cenar, ponerte 800 rayas en el baño entre plato y plato, el rollo de siempre.

Cuando salimos del restaurante mi ex-compañera de piso estaba que ni un cani en el parking de una GOA. Estaba ella A TOPE. Pero bueno, de ahí nos fuimos las dos a tomar algo.

Como ella estaba ya pasadísima pues directamente fuimos a los bares de fiesta (guiaba yo, claro) y quedamos allí con 2 compañeros suyos del Máster.

Claro, es que no os he contado las movidas con la gente de su Máster pero bueno es que no me da tiempo a todo.

En fin, estamos ahí haciendo el puto anormal   bailando y tal y había otro grupo de gente cerca. Acabamos mezclados.

En ese grupo, una tía me empieza a dar la chapa.

Y yo escuchándola, hablándole, tal.

Mi amiga la cocainómana hizo 30 viajes al baño mientras tanto y en una de estas que vuelve, nos ve hablar y me dice TÍAAAAAAAAAAAAAAAAAAA DEJA A ESTA QUE ES UNA PUTA CHONIIIIIIIIIIIII ( a ver, mi amiga era bastante pija, pero que tampoco era plan de insultarla así a la chica)

Acabamos mi amiga, los de su Máster y los amigos de la tía esta mezclados y nos fuimos a otro bar todos juntos.

Mi ex-compañera todo moco yendo al baño 700 veces, liándola mazo, empujando a la gente…

Entonces una tía de las del grupito con el que nos habíamos juntado me dice “Qué le pasa a tu amiga” y yo ” a ver no le hagas caso que está muy pedo”+

Y me viene la chica de antes que me hablaba al principio.

“¿Vienes fuera que quiero fumarme un cigarro?”

Ok.

Y claro.

Le mandé un mensaje a mi colega de que me iba con la chica esta. Pero ella estaba por ahí to moco ni se enteraba.

Y me llevo a la piba a mi casa. Pongo musiquita, ella se sienta súper elegante, una mujer súper estilosa, muy maja, y yo mientras poniendo las copas en mi cocina americana de mierda.

Estamos tomando una copa, nos empezamos a liar.

Y en medio de los besitos me dice “te tengo que decir una cosa”

Y yo A VER y me cuenta que está casada (yo ahí tenía 19 y ella tenía 33)

Total que le digo que me suda la polla, que yo me la quiero follar (joder echo TANTO de menos  mi yo de esa época xD)

Entonces le empiezo a meter mano mazo.

Y me dice ella que por qué no nos damos una ducha juntas y tal antes.

Y yo… pues ok.

PERO PROBLEMA: como vivía en un piso de clase obrera tenía que enchufar el calentador. Que yo a ver mi rutina era que siempre me iba al gym y lo enchufaba para al volver tener agua calentita pero en ese momento lo tenía desenchufado porque no había previsto salir y llevarme a casa mujeres casadas que quieren bañarse antes de follar. Me mata la incertidumbre de llevarme mujeres a casa que nunca sabes lo que van a querer.

Y le digo: renovamos las copas y así mientras se va calentando el agua.

Y ella “sísí ejjejejjejeejejje”

Pos ok, lo enchufo y estoy poniendo las copas y ella por detrás venga a comerme el cuello y a tocarme el coño (literalmente claro, aunque de manera alegórica también lo estaba haciendo porque yo quería poner las copas en paz y que se calentara eso, hostiaputa)

El caso es que al final me calentó ella a mí mucho antes de que el calentador calentara el agua.

Ponemos las copas, nos estamos liando en uno de los sofás (porque a ver mi apartamento era de pobres, pero tenía 3 sofás)  y me dice: “ya habrá agua caliente, no?” y yo…. “eeeehm jejejeejejejejeej sí claro”

Y me dice “pues por qué no llenas la bañera”

Y yo… sí sí.

Pues pongo la bañera a llenarse.

Salía templada pero caliente ni de coña. Pero ahí iba llenándose.

La otra todo feliz bailando en mi salón.

Cuando vuelvo está sin camiseta, me dice que vamos al baño y tal.

Me cago en dios, qué puta obsesión con la bañera.

Me da miedo porque he leído muchas cosas sobre crímenes en baños.

Se va a meter en el agua, mete el pie y grita.

Me dice que qué cojones, que qué frío.

Y yo a ver tampoco es pa tanto, está templada.

Templada los cojones. El agua estaba HELADA.

Pero ahí que nos metimos por mi coño, por mis cojones de ESTE NO ES UN APARTAMENTO DE CLASE MEDIA, Y venga a cerdear en la puta bañera, salimos MORADAS A PUNTO DE PALMAR y nos fuimos a la cama.

Al salir del baño vi cómo se apagaba la luz del calentador en plan “ahí tienes agua caliente”

Ahora sí que el calentador estaba a punto. Hijo de puta.

El caso es que fruto de mis ganas de impresionarla, le dije “te voy a enseñar lo que es el sexo lésbico, nena”

Y abrí mi cajonera.

Mi cajonera siempre guarda los secretos más oscuros y sórdidos del sexo.

Y saqué unas esposas de peluche.

Qué pasa que en esa casa, como os digo, todo era muy proletario. Un solo baño, una sola habitación… y NO TENÍA CABECERO.

PERO encima del cabecero tenía lo de la persiana.

Así que la esposé ahí.

Y claro, la tía moviéndose y la persiana parriba y pabajo.

Yo follándomela esposada a la persiana y la persiana se movía que la vecina daba golpes a la pared.

Y me la follé súper cerda, con las esposas ahí que la pava flipaba.

Nos quedamos sopas del pedo que llevábamos. Ella se queda dormida esposada a la persiana.

Yo encima de ella.

Se ve que intentó levantarse pero claro, estaba esposada a la persiana.

Me da patadas.. Pero PATADAS en plan “QUE ME DESESPOSES” y todo esto en una cama de 90.

Bueno eso, que me despierta histérica, le quito las esposas y ella en plan que si su marido estaría preocupado. Pero eso después de comerme el coño, mientras me lo comía no pensaba en su marido.

Nos despedimos y estuvimos quedando bastantes meses aunque claro, teníamos unas movis que flipas, porque ella podía estar casada pero yo no me podía liar CON NADIE QUE NO FUERA ELLA. Amazing.

Encima era la época del Messenger y ella se ponía nicks claramente para joderme y a mí me la sudaba mucho y era súper tocapelotas (vamos, como ahora, tampoco ha cambiado mucho la cosa)

Gracias por leerme si les ha gustado denle like suscríbanse.

 

 

El pijama de pelotillas

En un lugar de una página de contactos, de cuyo nombre no quiero acordarme… (aunque me acuerdo, ya os lo digo)

No ha mucho tiempo que vivía una hidalga de las de lanzas en los pezones, adarga antigua para combatir los bollodramas, rocín que era un iMac de 27″ .

Esta sobredicha hidalga, los ratos que estaba ociosa – que eran los más del año – se daba a leer perfiles en esta página de contactos, con tanta afición y gusto, que desarrolló muchísimo el ejercicio de la seducción y administración de su hacienda bragas; y llegó a tanto su curiosidad y desatino en esto que vendió su puto honor y dignidad, llevándose a casa cuantas bolleras pudo y, de todas, ninguna le parecía bien.

Porque estaban locas del coño, básicamente.

Con estas razones, perdía la pobre caballera el juicio y desvelábase por entenderlas y desentrañarles el sentido, que no se lo sacara ni las entendiera el mismo Aristóteles, si resucitara solo para ello. No estaba muy bien con sus heridas, por mucho que intentaran curarle no dejaría de tener el rostro y el cuerpo lleno de cicatrices y señales.

Pero, con todo, continuaba con la promesa de aquellas inacabables aventuras.

La valentía, le iba en zaga.

Vale, vale, ya dejo de hablar en castellano antiguo.

Pos eso, que estoy yo ahí una tarde pim pam pim pam leyendo perfiles (sin ni putas ganas, para qué os voy a engañar) y bueno, de repente me escribe una chica que OH, SORPRESA, me parece idiota nada más hablarme pero me dije “A ver, Jefa, no seas putoloca tú también, y dale una oportunidad a la chica, y a ti también coño, que te van a salir telarañas en el coño con esta actitud, no bufes antes de tiempo” y bueno, hablé algo más con ella y meh, bueh, al menos no tiene faltas de ortografía y tiene una gramática aceptable, demos una oportunidad.

A los cinco minutos de conversación ya me planta su teléfono diciéndome que “no suelo hacer esto pero es que me va esto mal y aparte me has caído SÚPER BIEN”

UUUUUUUH. BOLLERA LOCA WARNING. DRAMALERT.

Pero, decidme, qué creéis que hice.

Ignorar ABSOLUTAMENTE TODAS LAS SEÑALES QUE EL UNIVERSO ME ESTABA LANZANDO A LA CABEZA y escribirle.

Bueno. La tía me parece subnormal. O sea, subnormal de que tiene 3-4 años más que yo y le faltan tantos veranos que ya es que le harían falta seis o siete vidas en un planeta que no orbite y viva solo en verano para recuperar los que le faltan.

A los dos días me cuenta que tiene 2 hijos que estaba con un tío y no se qué. Cosas muy raras. Yo pienso en pasar de todos esos líos turbios (no por los niños ni nada porque yo solo quería un polvo, no me planteaba ser su pareja) pero ELLA ERA RARA EN SÍ.

En plan diciéndome movidas “buah, vas a flipar conmigo, MUCHACHITA

Y yo pensando, PERO MUCHACHITA DE QUÉ, QUÉ DICES. NO SABES CON QUIÉN ESTÁS HABLANDO.

Y no podía guarrear con ella porque no tenía ni puta idea tampoco, ella era en plan en mitad del pseudocerdeo: “AH PUES NO SÉ, ES QUE NUNCA ME HE ACOSTADO CON UNA MUJER”

Comentarios de mujer de 80 años de una aldea perdida en las montañas, comentarios como de tía MUY PARDA.

Mira, no sé, es que es COMPLICADO DESCRIBIR LAS SENSACIONES DE MIERDA QUE ESA TÍA ME PROVOCABA. Hay tantos comentarios imbéciles que me aturullo y no sé elegir el peor.

En fin, de darme asco la tía a niveles de flipar, que me caía mal vaya, yo intentaba darle una oportunidad porque tenía un nivel social-cultural que me resultaba interesante, no era una niñata que es con lo que doy últimamente, pero es que la tía era GILIPOLLAS, básicamente. Y yo me estaba conformando con que no fuera una choni niñata bollera golden chunga.

Conforme pasaba el tiempo, la tía se obsesionaba más conmigo. En plan “es que me gustas muchísimo, no me puedes gustar más, es que me encantas, es que ME VUELVES LOCA”  (NO MIRA, LOCA YASTABAS TÚ CUANDO YO TENCONTRÉ)

A mí ya empezaba a escamarme todo eso y corté el contacto. Rollo dejar de contestarle y tal y cual. La chica tooooodos los días mandándome los emoticonos más tristes que existen. Me imagino que no habría emoticono capaz de expresar su magnánima tristeza, porque compensaba este hecho con enviarme ocho mil emoticonos tristes a lo largo del día.

Me escribió hasta un poema del MIEDO QUE TENÍA DE PERDERME SIN CONOCERME.

Absolutamente patético.

El caso es que gracias a mis altibajos hormonales, le concedí una segunda oportunidad. Bueno, altibajos hormonales y mucho ron con coca cola.

Volvimos a hablar y nada, ya ella un poco más tranquila porque se dio cuenta de que si se ponía ansias la mandaba a volar.

Pero vamos, que nos mandábamos vídeos, fotos, audios… En fin DE TODO. Ella era de otra ciudad y yo estaba con 92843092830482034820348 cosas y en plenos exámenes así que le dije que me dejara terminar los exámenes y ya iba yo a verla. Y bueno, eso lo respetó.

A los 2 días me dice que se viene a Madrid a vivir, que es que deja a sus hijos y a su pareja y todo y que se viene a Madrid a ver si todo marcha bien con una RUBIA QUE LE VUELVE LOCA (ESA SOY YO)

Y yo… pero dejas a tus hijos allí?  Y ella “sí sí, si son mayores” (MAYORES: 6 y 8 años creo) EN FIN, ESTE ES UN GRAN DEBATE.

Pero vamos, a mí me llama muchísimo la atención eso de “abandonar” a tus hijos así. Lo que digo siempre, esta tía no vivió las cosas que quería vivir cuando le tocaban vivir y ahora otros pagan esas consecuencias. Que me parece valiente que ella quiera encarrilar su vida de otro modo si no es feliz así, pero joder, lo vi todo como muy… “violento”

Pero vamos que eso es otro tema, el caso es que la piba dice que ya está en Madrid y que quede con ella. Y que curra cerca de mi casa, además.

Y yo: QUÉ PARTE NO HAS ENTENDIDO DE QUE NECESITO UN PAR DE SEMANAS QUE ESTOY HACIENDO DOS PUTAS CARRERAS, UNAS OPOSICIONES, TENGO CURRO, CONGRESOS, ENTRENAMIENTOS, MIL MOVIDAS, QUÉ NO ENTIENDESSSSSSSSSSSS PUTA LOCA.

(Ok, no se lo dije así, pero vamos)

Y ella: “vale vale, tranquila”

En cuanto terminé los putos exámenes que era lo que más me estresaba en ese momento, le dije que bueno que veíamos ya un día para quedar.

Pasan unos días y bueno, mi cumpleaños caía en lunes así que el domingo yo me fui de cañas en plan “tomar algo por el cumpleaños” con unos colegas al mediodía. Pero vamos, tampoco sin muchísimo desmadre, pero unas cuantas birras sí llevaba yo en mi cuerpecito.

Así que sobre las 20:00 o así llegué a mi casa y de esto que no es que estés pedísimo, pero estás “tostá”

Me tiré ahí un rato a ver algo en Netflix y a las 0:00 (hora de mi cumpleaños) me llama esta chica por teléfono.

En plan felicidades y tal y cual y me dice “por qué no te vienes a casa y LO CELEBRAMOS, NOS TOMAMOS AQUÍ UNAS BIRRAS UNAS COPAS Y LO CELEBRAMOS Y TAL JEJE FOLLAMOS HABLAMOS JEJE”

A ver, yo en aquel momento ya sabía que era una tía netamente insoportable para mí, no me caía bien, me parecía súper pesada, me parecía parda, me parecía que tenía menos vida que una mosca, pero me aferraba con uñas y dientes a que más o menos tenía un nivel social medio-alto, a que escribía sin faltas de ortografía y… ya.

Muy triste por mi parte, ya lo sé. YA LO PUTO SÉ.

EL CASO, que sabiendo eso, y con mis 800 birras encima, le digo que ok que “por qué no”

La verdad que la tía es que no me ponía NADA xDDD pero nada de nada.

Y PA QUÉ VAS, os preguntaréis.

PUES YO QUÉ SÉ POR QUÉ CREÉIS QUE EXISTE ESTE BLOG, PORQUE HAGO EL PUTO GILIPOLLAS SIN PUTO SENTIDO.

Pues nada, si colgamos a las 0:15, a las 0:17 yo ya estaba con las tetas enjabonadas en la ducha y pensando qué bragas de follar ponerme. No tengo ganas, pero a ver, ES LO QUE TOCA. Si el destino decide que debo follar pues tampoco le contrariemos.

A las 0:30 tengo ya 2 WhatsApp de “¿¿¿HAS SALIDO YA??? ¿YA VIENES??????”

Y yo “A VER, ANORMAL, QUE TENGO QUE VESTIRME Y TARDO MÍNIMO 30 MIN EN LLEGAR A TU PUTACASA”

Bueno, un poco ANSIAS (oh, vaya, qué sorpresa, lo mismo que desde EL PUTO PRIMER DÍA) y MUY pesada (wow, inimaginable, twist plot)

Al final llego a su casa a las 1:30 más o menos (a ver, soy rubia y dudé demasiado entre dos bragas de follar)

Me empieza a montar el drama por guasap de que si “el lunes ella curra” y yo A VER, TÚ QUERÍAS QUE VINIERA “A CELEBRARLO” y aparte que coño, yo seré ingeniera de telecomunicaciones pero el teletransporte AÚN no lo domino.

Pues nada.

Subo a su casa.

Llamo al timbre.

(Yo toda mona, duchadita, pelito planchado, maquilladita)

Me abre la tía en un pijama lleno DE PELOTILLAS, súper viejo como con dibujos de muñecos de nieve, o algo así, con el pelo grasiento, recogido y me mira en plan como de arriba a abajo con una cara DE ASCO de alucinar.

Yo la saludo bien, me dice “quieres una birra”

Y yo venga va! (VAMOS A ANIMARNOS UN POCO)

A todo esto la casa mega en silencio, que parecía un convento y yo BUENO QUÉ UN POCO DE MUSIQUITA O ALGO NO? Y ella puf, qué pereza (y bostezando)

Me da una Mahou verde (MAHOU VERDE ODIO LA PUTA MAHOU VERDE ME DA MUCHÍSIMO ASCO LA PUTA MAHOU VERDE Y ESO YO SE LO HABÍA COMENTADO A ELLA, QUÉ COÑO, SE LO COMENTO A MILES DE PERSONAS TODOS LOS DÍAS EN RRSS, NO LO VA A SABER MI PUTO “ROLLO”??? )

Le digo que qué zorra, que mahou verde.

Y ella “pues es lo que hay”

Y yo pensando “si es que es tonta la pobre”

Total, que ella no se coge una birra y le digo “tú no te tomas una?” (más que ná por si estaban todas envenenadas o algo)

Y ella “no, es que yo no bebo alcohol”

UUUUUUOOOOOOHHH

OTRA PUTA MENTIRA.

Días por WhatsApp de “ajajaja tía estoy de cervezas jajajaja qué pedo jajaja”

Hija de puta.

Pues nada, bueno, nos sentamos en el sofá a hablar.

La tía se sienta con aires de grandeza mirándome con cara de asco desde prácticamente la otra puta punta del sofá. Y hablándome como todo sobrada y gilipollas.

Mi cerebro no dejaba de repetirme “ESTA CHICA ES TONTA ES QUE POR QUÉ NO QUIERES ACEPTAR QUE ES SUBNORMAL, JODER, QUE ES GILIPOLLAS”

Y yo “calla, joder, calla” implorándole a mi coño que tomara el control de mis pensamientos como siempre, joder. Pero mi coño estaba súper callado, muerto, encogido. Mi coño se estaba autotapiando con 200 kilos de ladrillos, poniendo un alambre de espinos, un férreo sistema de seguridad y elevando El Muro de Invernalia alrededor.

Yo no entendía nada.

Mientras me medio hablaba, porque ni  hablaba, era una sosa de cojones, yo observaba su pijama de pelotillas que era EL ANTIEROTISMO, viejo y cutre, y sus pintas de dejada para todo lo de diva que iba.

O sea, insistes locamente, no paras de decirme lo que te encanto, y ahora cuando estoy ahí contigo me abres hecha unos zorros y con una actitud GILIPOLLAS ¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿? PERO WTF.

TOTAL: al final a la media hora me fui, un poco borde y seco todo, dejándome la Mahou entera por supuesto, y sin entender nada.

Nunca me volvió a hablar.

La cosa es: ¿Qué cojones pasó?

A) No le gusté en persona (a pesar de que me había visto de todas las maneras posibles previamente)

B) No le gustó que llegara pedo

C) Esta tía es SUBNORMAL como llevabas viendo desde el principio no tiene más explicación que que es GILIPOLLAS

D) No te rayes tía, no te merece.

Supongo que el Karma debe tener algo precioso preparado para compensarme TODA ESTA PUTA MIERDA.

La madre yonki

Me dispongo a relatar, junto a mi copa de ron con palitos de cangrejo congelados a modo de hielo, una de las historias que llevo postergando desde la existencia de este blog (casi) pues sucedió casi al mismo tiempo de abrirlo.

Bueno, y QUÉ COJONES NOS IMPORTA CUÁNDO COJONES PASÓ, CUÉNTANOS, JODER, CUENTAAAAAAA. Ok.

Vale, vale. Ya voy.

Que sí, esperad que de un trago.

Uy, los palitos de cangrejo con el ron maridan bien eh.

OOOOOk, ya.

Resulta que yo trabajaba en la radio. Sí, trabajaba, porque soy rica, pero bueno me gusta sentirme cercana al pueblo llano y decidí tener una jornada laboral (tampoco sin pasarnos de larga ni nada y según mis condiciones claro) pero para ver lo que se siente.

Yo me encargaba de programas concretos, y uno de ellos era uno en el que iban a veces niños con padres y madres y les llevaban un cantante, o un jugador, o escritor, o algo, y contaban movidas muy moralistas y blablabllbal. BUENO. Pues iba una madre con su hijo algunos días que se emitía este programa (aparte que la madre era colaboradora en la radio). Yo estaba en mis movidas en el estudio, al que NO se podía pasar (teóricamente) y yo me ponía HISTÉRICA si pasaban invitados o algo, porque se te ponen a hablar detrás y por muy en silencio que intenten estar, distraen, y es imposible cuadrar bien el sonido.

Pero yo aguantaba, total, yo pensaba “me la suda, si la cago y jodo la emisión será culpa de ellos y ojalá la cague y ya no entren más” pero no colega, no la cagué eh. Mira que yo QUERÍA JODERLO, pero había una fuerza superior que me lo impedía.

El caso es que esta madre alguna vez entraba al estudio. Y en las pausas hablaba conmigo, me preguntaba cómo veía yo su intervención, si yo podría poner tal o cual música de fondo mientras hablaba… Pero vamos, sin más.

Así estuvimos unas semanas.

Los invitados o los que intervenían después se metían ahí porque yo estaba calentita con mi calefactor ahí y les gustaba marranear y ver lo que hacía. Y dejarse la puta puerta ABIERTA. Eso sí que les gustaba, joder.

Mira que es jodido cabrearme a mí eh, pero un día puse música en una pausa y me puse en plan no maleducado ni energúmeno, pero joder, a echarlos de allí, porque así es que no se puede trabajar, que no es una puta sala de reuniones, para eso había otra sala para mirotear o lo ves desde fuera. Y ya se lo había dicho al director UNAS CUANTAS veces (UNAS 20348209348209348028429340283049280482094820384023842)

Mientras yo echaba a los invitados ya hasta la polla mientras sonaba U2,  el director, sentado en la mesa de tertulia me miraba al otro lado del cristal en plan “qué haces”

Y yo puse cara de “bueno mira, me la suda, te lo dije”

Y la madre, sentada al lado del director, me sonrió.

Cuando terminó el programa, yo salí a despedir a la gente, tal, cual, y cuando se fue todo el mundo vino el director a decirme que si me había cabreado, y yo “no, es lo que te llevo diciendo todos los días, que hay una sala habilitada para que estén ellos, no invadiendo mi espacio de trabajo, que así yo no estoy bien” y él “ya bueno, lo siento, es que hace frío balblabla” y yo que sí que sí, que vale.

Recogí la sala, se quedó otro compañero, y la madre me dijo “oye, dejo al niño aquí al lado en su academia y nos tomamos un café?” y yo “ay mira, pues sí, que estoy HASTALCOÑOYA DE HOY”

Total, que nos fuimos a tomar un café. Ella en el café me empezó a decir que yo le parecía una tía muy “íntegra”, que le molaba mucho mi manera de ser, que había mostrado mazo de personalidad y de carácter echando a la gente del estudio, que le molaba que hubiera hecho eso hoy cuando ya me había quejado varias veces, que el director era muy majo pero que claro, que tenía que entender que yo curraba bien ahí y que eso era jauja, que había puesto yo orden de una vez, etc. etc.

Segundo café.

Ella me empieza a contar cosas como más personales suyas, sin dar demasiados detalles, pero como que dejaba entrever que había cosas que tenía que contar. La verdad la tía era maja y entre que me preguntaba por mi vida y me contaba cosas suyas pues bastante agradable la conversación.

“¿Echamos una caña ya no?”

Eso ella.

Y yo pues “bueno, unas cañitas, ¿no?”

En las cañas ya empezó a soltar cosas, movidas con el marido, movidas con el hijo, cosas un poco turbias. Yo le dije que a ver, que tenía que salir de ahí. Y ella “ya, ya, si estoy en ello pero que pasan más cosas y tal”

Bueno.

Se fue a por el niño a la academia.

Yo me fui a mi casa.

Recibo un mensaje de que si quiero irme el finde a comer a su casa, que hace una paella, que si el marido está de viaje, que nos tomamos luego unas copas por ahí que el hijo duerme en casa de un amigo. Y yo … bueno, ok.

Cuando llego a su casa ella SÚPER ANIMADA, pero vamos más que yo mil veces, yo la veía pero A TOPE y eran las 13:00h. Música, con la paella, el hijo con la consola a toda hostia en el salón y yo pero buenobuenobuenobuenobueno QUÉ FIESTAKA TENÉIS AKI.

En cuanto me abre la puerta vamos a la cocina y me da una birra, a los 5 minutos cierra la puerta de la cocina (que separa el salón donde estaba su hijo de 10 años), abre un cajón, saca un pollo y se mete una loncha de farlopa como el paso de cebra de Abbey Road que cruzaban los Beatles.

Claro, así también me animo yo, no te jode.

Yo no me drogo, pero estaba con mis birras hablando con ella muy guay, jugando luego a la consola con el chaval, y la verdad me lo estaba pasando bien con la gilipollez. Ella me propone después de comer llevar a su hijo a casa de su amigo y pirarnos nosotras a tomar unas copillas por ahí.  Le digo que guay.

Ella me dice que me espere jugando con el niño que ella se va a arreglar.

Bueno. Hablamos de 48 años de mujer eh.

Pues aparece

Con una MINIFALDA

Pero MINIFALDA DE COJONES.

Que yo no me la he puesto ni con 15.

Y a ver, que tenía un cuerpo bonito, pero joder. 48 tacos y parecía que tenía 16.

En fin, dejamos al niño y nos vamos por ahí a tomar algo.

En la segunda copa, ella (y sus sucesivos viajes al baño __________________ )  estaba animadísima, A TOPE, así que me empieza a contar una historia de que ha sido heroinómana. Que tuvo unas movidas tochísimas, y tal. Yo escuchándola y tratando de ayudarla porque se ve que lo pasó fatal. Me presentó a amigos suyos, bromeando como que teníamos algo, mamoneando muchísimo conmigo pero en plan pedo…

Después ella lloraba, se iba a meter un rayote al baño y volvía. Y me seguía contando historias chungas.

Total, que lo siguiente por supuesto fue cogerme las manos y decirme que yo le llevo gustando desde que me vio en la radio. Y me intentó comer la boca.

La cobra se avistó desde los fiordos noruegos y fue confundida con una aurora boreal.

Me inventé que tenía novia.

Sí, lo sé, es un recurso MUY POCO PROFESIONAL y bastante absurdo teniendo en cuenta cómo soy yo (que EN LA VIDA me va a querer nadie), pero CON 4 RONES ENCIMA POCO MÁS PUEDO PENSAR.

(Voy a darle un trago a mi ron con palitos de cangrejo congelados un momento)

Pues ya no están tan cogelados, eh. UGH.

Ahora probaré con guisantes congelados.

Bueno, pues ella entendió que yo “”””tenía novia”””” y se quedó ahí la cosa. Sin más, ¿no? PUES NO.

El problema es que SU VECINA Y AMIGA y era una mujer que DIRIGÍA UN PROYECTO EN EL QUE YO PARTICIPABA. Y esa mujer que era mi nexo con todo (incluso con la radio), hablaba con la yonki a diario prácticamente.

La yonki se puso un poco pesá conmigo, llamándome a deshoras, queriendo quedar mucho, otro día en la radio que quería tomar café y yo le dije que no…

Entonces un día me llama la directora y me dice que si he quedado con la yonki. Y yo le digo que sí. Y me dice que qué le he hecho. Y yo le digo que qué le he hecho. (Cuando respondo con la misma pregunta que me hacen es casi siempre malo SEGURO)

Me dijo la directora que la yonki le había contado que yo no le cogía el teléfono y que por qué, que estaba muy mal. Y yo AY MIRA EH.

Hablé con la yonki al día siguiente no por nada, sino por salvar mi carrera profesional, y mi puto honor, y me volvió a invitar a su casa otra vez.

SE REPITIÓ LO MISMO. LA CITA DE LA MARMOTA.

IGUAL.

Y yo pero colega que esto ya lo hemos hablado. NO LA LÍES.

Total que ese día estaba el marido en casa y cuando llevo yo a su mujer a su puta casa sale el marido y me da una palmada en el hombro de esas como cuando en las pelis dicen “venga, colega, entra a tomar una birra” y luego lo matan, PUES ASÍ.

Y el marido era ENORME.

Así que huí como una rata inmunda en la oscuridad.

Luego, ella le contó a MI DIRECTORA que HABÍA ALGO entre nosotras pero que YO NO ME ATREVÍA PORQUE TENÍA PAREJA. Pero SEÑOR, QUÉ HE HECHO YO MAL. Mi directora no entendía ABSOLUTAMENTE NADA. Al final hablaba conmigo más de bollodramas de la yonki que del puto proyecto, y lo que más me jodía es que lo mismo me daba la patada a mí por la gilipollas esta.

Mientras tanto, yo seguía en la radio, viéndola cada X días, teniendo que quedar en las reuniones de todo el equipo y aguantando movidas absurdas.

Un par de citas más y el niño me hubiera llamado “papá”