La monitora de spinning

¿Os imagináis que alguna vez me pasara algo normal con una chica?

Este blog acabaría súbitamente.

El blog está programado de hecho para autodestruirse en caso de que me ocurra cualquier cosa normal.

Pero vamos, no os preocupéis, porque se ve que estoy rodeada de baterías antiaéreas por si a la normalidad se le ocurre querer sobrevolar mi vida.

Como he comentado en alguna ocasión, es harto complicado suscitar en mí algún tipo de interés “romántico”. No soy una persona idealista, ni de deslumbres fáciles. Y me gusta estar sola, en realidad. Disfruto de mi tiempo, hago muchas cosas, y ceder mi total independencia o compartir mi intimidad no es algo que haga a la ligera. Soy un ser bastante social, pero nunca confío 100% en nadie, dosifico muy bien la información que doy y cómo la doy a cada persona según el lugar que ocupe en mi vida. Hay personas de mi entorno que no saben cosas “tochas” sobre mí, a pesar de pasar bastante tiempo conmigo. En mi vida hay espacios que nadie ha cruzado nunca.

Y siempre me pasa: conozco a una chica y a los tres días (o al mes, o cuando sea) SE CREE QUE ME CONOCE PERFECTAMENTE. Y esto pues ya hace que mis baterías antiaéreas de la gilipollez volante se activen, claro.

Toda esta introducción la hago porque no soy una bollera Tarzán, que va de liana en liana y necesita estar siempre con alguien. Así que he tenido un tiempo en mi vida de darme un descanso, de no empezar relaciones, ni rollos, ni nada. Estar tranquila. Sin líos. Porque no me compensa. Mi vida no es más plena ni más feliz por tener parejitas ni gilipolleces con nadie.

Lo que ocurre es que yo a veces también soy humana, y estar meses sin que mis piernecitas rodeen una cadera femenina de un modo que no sea solo echar un polvo cerdo, tener algo de interés en alguien y dejarme dar un poco de amor pues también hace mella. Así que a ver, cuál es la solución, decidme. ¿Hablar con personas de mi entorno? ¿Salir? ¿Apuntarme a un club de lectura y conocer lesbianas cultas? NO. PARA QUÉ HARÍA SEMEJANTES COSAS NORMALES.

Me apunté a una web de estas de citas.

Pagando la cuota, sí. Por supuestísimo. No me escondo.

De alguna forma tendré que blanquear dinero.

Y claro, la fauna que ha salido de ahí pues ni os cuento.

Por ejemplo, la del Pijama de Pelotillas salió de ahí también.

El caso es que estoy yo ahí filtrando por lo de siempre: fuera las ola wapa k tal, los tíos cerdos, las que me parecen mongolas, las que no me caen bien, las que no me gustan, las que… en fin, todas fuera, horrible. Ya no hay más perfiles. Qué sola me voy a quedar. Iba a apagar el ordenador maldiciendo mi terrible existencia, y a coger mi dildo doble aceptando que me quedaré sola para siempre, y de repente:

¡Coño, esta tía me suena mucho!

Miro su perfil.

No la ubico.

¿De dónde es? La conozco seguro. La tía tenía fotos de ella haciendo deporte y tal y la intentaba ubicar en alguno de mis gimnasios pero nada, que no caigo.

Meh, será una cara común.

Entonces, me escribe un mensaje.

“Hola, ¿de qué nos conocemos?”

Mierda. Que sí que nos conocemos de algo.

Y ya hablando intentando darnos ideas de curros, de gyms… DE DÓNDE COÑO NOS CONOCEMOS.

Pues AL DÍA SIGUIENTE, me vino EL FLASH.

Resulta que hacía un par de años, cuando yo hacía prácticas de entrenador personal, coincidimos en el mismo gimnasio y ella era la monitora de spinning.

Jodida casualidad.

Yo a ella la recordaba algo mayor que yo, pero vamos, una tía normal, con su cuerpecito bien, normal, y bastante maja, que los primeros días me ayudó con su tarjeta porque la mía no funcionaba, un día nos fuimos un montón de compañeros a comer, y movidas varias. Pero tampoco es que nos hiciéramos súper amigas, solo del trato allí cuando coincidíamos.

Oye pues mira, la recuerdo agradable, vamos a relajarnos y a conocernos un poco. Y hablamos bastante.

Ahí vino cuando a los 4 días ya se creía que me conocía de algo y se puso HÍPER PESADA. Bollera loca warning. Todas las alarmas de la locacoñez activadas en mi cerebro. Pero pesada de que ni mi madre ni mis novias me han hecho tantísimas preguntas en tan poco tiempo, que eso era un interrogatorio de la CIA y todo obsesionada con quedar. Con que fuera a una clase suya de spinning, con que quedáramos a cenar, con que quedáramos a que le enseñara a boxear, que si yo hacía crossfit que ella hacía “body pump” (AY MIRA, EH)

Yo no podía quedar esa semana, le dije que la siguiente mejor.

Y dramón que te crió.

Una semana y ya tenemos drama. No dejo de batir récords decepcionándome. Amazing.

Ella ya haciendo planes para la semana siguiente como si fuéramos novias, creyéndose súper especial encima, y yo ya bufándome como los gatos y pensando: “si es que ni una puta chica normal en el mundo” y sin ni putas ganas ya, la verdad.  Nada como que me presionen para algo para que me de asco inmediato.

A la gente se le olvida que el hecho de que tengan muchísimo interés en ti no significa que sea recíproco. Por muy bien que te traten, por muy bien que quieran hacerlo.

Fruto de su angustiosa obsesión por vernos, se dedicó a mandarme fotos y vídeos suyos durante un día entero pero de la manera más ridícula que os podáis imaginar.

No solamente es que se dedicara a decirme “mira, tengo los ojos AZULES, como tú” (y los tenía MARRONES), y a decirme que era “castaña clara casi rubia, como tú” y era MORENA, que yo pensaba que era vacile, pero no, la tía era un poco Mujer Blanca Soltera Busca. Es que además estaba totalmente cambiada, estaba como… desmejorada a como yo la recordaba y haciendo el retrasado mental en los vídeos, era un espectáculo dantesco. Desde luego, si quieres ligar conmigo, malísima táctica la de decir que eres un clon mío y hacer muchísimo el anormal. Básicamente porque me ACOJONAS.

Con todo eso, yo la verdad desistí. Menuda puta locura. Así que dejé de hablarle “tanto”, a ver si lo pillaba. Yo soy una persona educada y suelo responder, pero si NO TE BUSCO NUNCA, será por algo, DIGO YO. Como por ejemplo que no me interesas nada. Ni tú, ni tu puto desequilibrio.

Pero que no que no, ella seguía mandándome tochos, canciones, vídeos ridículos rodando por el suelo, gritando subida a un fitball, metiéndose globos en las tetas y pinchándolos… pero de verdad, nada gracioso, era todo ansiosísimo, rollo HAZME CASITO.

Al segundo día de no hablarle tanto me escribió un tocho muy intensito por guasap diciéndome que yo le estaba haciendo daño, que no tenía ni idea de lo que le dolía que la tratara así (dos semanas hablando por guasap, os recuerdo) y que lo estaba pasando FATAL. Y que yo a ella le gustaba mucho (no me conoce de nada) y que tenía muchísima ilusión y yo estaba jodiéndolo y blablablaba.

Y me bloqueó.

Yo suspiré mirando al cielo mientras me preguntaba por qué no puedo estar yo loquísima del coño también y al menos así me podría relacionar sin que la gente me de asco.  Pero oye, mira, que muchísimo mejor.

Hastaluegomaricarmen.

A las dos semanas o así me desbloquea.

Me pregunta que qué tal un viernes. Yo le digo que bien, en plan normal y no sé si estaría yo ovulando, o gilipollas premenstrual perdida que me enternecí y le dije que si esa tarde quería tomar una caña, que iba a estar por la zona donde ella vivía porque tenía una clase al lado.

Y se pone a decirme que lo siente muchísimo, que lleva una semana saliendo con una chica y que está muy enamorada y que mejor no vernos. (Me desbloqueó para decirme eso)

Yo arqueé la ceja hasta que rozó los anillos de Saturno y le dije que ok que pos qué guay y me volvió a bloquear.

Total, que este fue mi último intento de “conocer” a una chica.

¿No os parece precioso?

Seguro que a mis exs sí.

Pero no me importa que nadie lea cuán desgraciada es mi vida sentimental, las cosas son como son. Las cosas vienen como vienen. Asumirlo es el primer paso.

Cuando os preguntéis por qué me niego a permitir que se acerque nadie a mí, recordad todas estas historias. Qué pereza, de verdad.

Entre las zorras, las pardas, las locas, las niñatas, las dependientes emocionales, las flipadas y las tontas que me cruzo, prefiero mil veces mi arnés atado a la almohada.

Un beso desde el búnker de mi corazón escondido en alguna parte de un desierto de Arizona.

Si el karma existe, yo creo que ya he pagado todas las deudas.

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