La madre yonki

Me dispongo a relatar, junto a mi copa de ron con palitos de cangrejo congelados a modo de hielo, una de las historias que llevo postergando desde la existencia de este blog (casi) pues sucedió casi al mismo tiempo de abrirlo.

Bueno, y QUÉ COJONES NOS IMPORTA CUÁNDO COJONES PASÓ, CUÉNTANOS, JODER, CUENTAAAAAAA. Ok.

Vale, vale. Ya voy.

Que sí, esperad que de un trago.

Uy, los palitos de cangrejo con el ron maridan bien eh.

OOOOOk, ya.

Resulta que yo trabajaba en la radio. Sí, trabajaba, porque soy rica, pero bueno me gusta sentirme cercana al pueblo llano y decidí tener una jornada laboral (tampoco sin pasarnos de larga ni nada y según mis condiciones claro) pero para ver lo que se siente.

Yo me encargaba de programas concretos, y uno de ellos era uno en el que iban a veces niños con padres y madres y les llevaban un cantante, o un jugador, o escritor, o algo, y contaban movidas muy moralistas y blablabllbal. BUENO. Pues iba una madre con su hijo algunos días que se emitía este programa (aparte que la madre era colaboradora en la radio). Yo estaba en mis movidas en el estudio, al que NO se podía pasar (teóricamente) y yo me ponía HISTÉRICA si pasaban invitados o algo, porque se te ponen a hablar detrás y por muy en silencio que intenten estar, distraen, y es imposible cuadrar bien el sonido.

Pero yo aguantaba, total, yo pensaba “me la suda, si la cago y jodo la emisión será culpa de ellos y ojalá la cague y ya no entren más” pero no colega, no la cagué eh. Mira que yo QUERÍA JODERLO, pero había una fuerza superior que me lo impedía.

El caso es que esta madre alguna vez entraba al estudio. Y en las pausas hablaba conmigo, me preguntaba cómo veía yo su intervención, si yo podría poner tal o cual música de fondo mientras hablaba… Pero vamos, sin más.

Así estuvimos unas semanas.

Los invitados o los que intervenían después se metían ahí porque yo estaba calentita con mi calefactor ahí y les gustaba marranear y ver lo que hacía. Y dejarse la puta puerta ABIERTA. Eso sí que les gustaba, joder.

Mira que es jodido cabrearme a mí eh, pero un día puse música en una pausa y me puse en plan no maleducado ni energúmeno, pero joder, a echarlos de allí, porque así es que no se puede trabajar, que no es una puta sala de reuniones, para eso había otra sala para mirotear o lo ves desde fuera. Y ya se lo había dicho al director UNAS CUANTAS veces (UNAS 20348209348209348028429340283049280482094820384023842)

Mientras yo echaba a los invitados ya hasta la polla mientras sonaba U2,  el director, sentado en la mesa de tertulia me miraba al otro lado del cristal en plan “qué haces”

Y yo puse cara de “bueno mira, me la suda, te lo dije”

Y la madre, sentada al lado del director, me sonrió.

Cuando terminó el programa, yo salí a despedir a la gente, tal, cual, y cuando se fue todo el mundo vino el director a decirme que si me había cabreado, y yo “no, es lo que te llevo diciendo todos los días, que hay una sala habilitada para que estén ellos, no invadiendo mi espacio de trabajo, que así yo no estoy bien” y él “ya bueno, lo siento, es que hace frío balblabla” y yo que sí que sí, que vale.

Recogí la sala, se quedó otro compañero, y la madre me dijo “oye, dejo al niño aquí al lado en su academia y nos tomamos un café?” y yo “ay mira, pues sí, que estoy HASTALCOÑOYA DE HOY”

Total, que nos fuimos a tomar un café. Ella en el café me empezó a decir que yo le parecía una tía muy “íntegra”, que le molaba mucho mi manera de ser, que había mostrado mazo de personalidad y de carácter echando a la gente del estudio, que le molaba que hubiera hecho eso hoy cuando ya me había quejado varias veces, que el director era muy majo pero que claro, que tenía que entender que yo curraba bien ahí y que eso era jauja, que había puesto yo orden de una vez, etc. etc.

Segundo café.

Ella me empieza a contar cosas como más personales suyas, sin dar demasiados detalles, pero como que dejaba entrever que había cosas que tenía que contar. La verdad la tía era maja y entre que me preguntaba por mi vida y me contaba cosas suyas pues bastante agradable la conversación.

“¿Echamos una caña ya no?”

Eso ella.

Y yo pues “bueno, unas cañitas, ¿no?”

En las cañas ya empezó a soltar cosas, movidas con el marido, movidas con el hijo, cosas un poco turbias. Yo le dije que a ver, que tenía que salir de ahí. Y ella “ya, ya, si estoy en ello pero que pasan más cosas y tal”

Bueno.

Se fue a por el niño a la academia.

Yo me fui a mi casa.

Recibo un mensaje de que si quiero irme el finde a comer a su casa, que hace una paella, que si el marido está de viaje, que nos tomamos luego unas copas por ahí que el hijo duerme en casa de un amigo. Y yo … bueno, ok.

Cuando llego a su casa ella SÚPER ANIMADA, pero vamos más que yo mil veces, yo la veía pero A TOPE y eran las 13:00h. Música, con la paella, el hijo con la consola a toda hostia en el salón y yo pero buenobuenobuenobuenobueno QUÉ FIESTAKA TENÉIS AKI.

En cuanto me abre la puerta vamos a la cocina y me da una birra, a los 5 minutos cierra la puerta de la cocina (que separa el salón donde estaba su hijo de 10 años), abre un cajón, saca un pollo y se mete una loncha de farlopa como el paso de cebra de Abbey Road que cruzaban los Beatles.

Claro, así también me animo yo, no te jode.

Yo no me drogo, pero estaba con mis birras hablando con ella muy guay, jugando luego a la consola con el chaval, y la verdad me lo estaba pasando bien con la gilipollez. Ella me propone después de comer llevar a su hijo a casa de su amigo y pirarnos nosotras a tomar unas copillas por ahí.  Le digo que guay.

Ella me dice que me espere jugando con el niño que ella se va a arreglar.

Bueno. Hablamos de 48 años de mujer eh.

Pues aparece

Con una MINIFALDA

Pero MINIFALDA DE COJONES.

Que yo no me la he puesto ni con 15.

Y a ver, que tenía un cuerpo bonito, pero joder. 48 tacos y parecía que tenía 16.

En fin, dejamos al niño y nos vamos por ahí a tomar algo.

En la segunda copa, ella (y sus sucesivos viajes al baño __________________ )  estaba animadísima, A TOPE, así que me empieza a contar una historia de que ha sido heroinómana. Que tuvo unas movidas tochísimas, y tal. Yo escuchándola y tratando de ayudarla porque se ve que lo pasó fatal. Me presentó a amigos suyos, bromeando como que teníamos algo, mamoneando muchísimo conmigo pero en plan pedo…

Después ella lloraba, se iba a meter un rayote al baño y volvía. Y me seguía contando historias chungas.

Total, que lo siguiente por supuesto fue cogerme las manos y decirme que yo le llevo gustando desde que me vio en la radio. Y me intentó comer la boca.

La cobra se avistó desde los fiordos noruegos y fue confundida con una aurora boreal.

Me inventé que tenía novia.

Sí, lo sé, es un recurso MUY POCO PROFESIONAL y bastante absurdo teniendo en cuenta cómo soy yo (que EN LA VIDA me va a querer nadie), pero CON 4 RONES ENCIMA POCO MÁS PUEDO PENSAR.

(Voy a darle un trago a mi ron con palitos de cangrejo congelados un momento)

Pues ya no están tan cogelados, eh. UGH.

Ahora probaré con guisantes congelados.

Bueno, pues ella entendió que yo “”””tenía novia”””” y se quedó ahí la cosa. Sin más, ¿no? PUES NO.

El problema es que SU VECINA Y AMIGA y era una mujer que DIRIGÍA UN PROYECTO EN EL QUE YO PARTICIPABA. Y esa mujer que era mi nexo con todo (incluso con la radio), hablaba con la yonki a diario prácticamente.

La yonki se puso un poco pesá conmigo, llamándome a deshoras, queriendo quedar mucho, otro día en la radio que quería tomar café y yo le dije que no…

Entonces un día me llama la directora y me dice que si he quedado con la yonki. Y yo le digo que sí. Y me dice que qué le he hecho. Y yo le digo que qué le he hecho. (Cuando respondo con la misma pregunta que me hacen es casi siempre malo SEGURO)

Me dijo la directora que la yonki le había contado que yo no le cogía el teléfono y que por qué, que estaba muy mal. Y yo AY MIRA EH.

Hablé con la yonki al día siguiente no por nada, sino por salvar mi carrera profesional, y mi puto honor, y me volvió a invitar a su casa otra vez.

SE REPITIÓ LO MISMO. LA CITA DE LA MARMOTA.

IGUAL.

Y yo pero colega que esto ya lo hemos hablado. NO LA LÍES.

Total que ese día estaba el marido en casa y cuando llevo yo a su mujer a su puta casa sale el marido y me da una palmada en el hombro de esas como cuando en las pelis dicen “venga, colega, entra a tomar una birra” y luego lo matan, PUES ASÍ.

Y el marido era ENORME.

Así que huí como una rata inmunda en la oscuridad.

Luego, ella le contó a MI DIRECTORA que HABÍA ALGO entre nosotras pero que YO NO ME ATREVÍA PORQUE TENÍA PAREJA. Pero SEÑOR, QUÉ HE HECHO YO MAL. Mi directora no entendía ABSOLUTAMENTE NADA. Al final hablaba conmigo más de bollodramas de la yonki que del puto proyecto, y lo que más me jodía es que lo mismo me daba la patada a mí por la gilipollas esta.

Mientras tanto, yo seguía en la radio, viéndola cada X días, teniendo que quedar en las reuniones de todo el equipo y aguantando movidas absurdas.

Un par de citas más y el niño me hubiera llamado “papá”

 

 

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Mi profesor particular

Bueno, en esta ocasión vamos a viajar a cuando no era ni el año 2000 y yo ya la estaba puto liando.

Porque joder, lo de ser mu puta no es de ahora, ha sido siempre.

Cuando yo estaba en la ESO (xDDD) yo era la típica niña que daba mucho asco de sacar 10 en todo y me podía permitir ser un poco macarra porque nadie jamás me iba a decir nada porque cumplía de sobra con todo, así que empecé a embrutecerme un poquito rollo con 13 años ponerme a fumar (que odio el tabaco) pero no sé, gilipolleces así yo creo que por dar por culo un poco, cosas adolescentes de mierda.

Pero claro, yo estaba sola en mi casa, podía hacer lo que me salía del coño y mi madre fuma más que Krusty así que el olfato desde luego no era su mejor sentido. O sí y pasaba de mí en plan “la voy a dejar que esta chica es tonta”, no lo sé.

En fin el caso es que digamos que yo estaba “rebelde”

Rebelde rollo irme de fiesta con gente de 18-19 teniendo 13 yo, no volver a mi hora a casa, liarla un poco parda vaya, así que de sacar 10 en todo pasé a sacar SIETES MEDIOCRES, y algún CINCO que dolía en el alma a mis padres. Porque claro, qué mierda es esta no? Qué notas de plebe son estas.

Y me puso mi madre un profesor particular en plan para que todas las tardes hiciera cosas porque si no yo pasaba de todo y me iba por ahí a fumar y a beber como una puta desgraciada.

Es mentira porque yo estaba en mi equipo de fútbol, tocaba la guitarra y el piano y tenía mil aficiones, pero sí que me pasaba un poco por el coño lo de estudiar pero no por no querer estudiar, sino porque era todo muy llevadero y podía con ello tocándome el coño xD.

Bueno, me estoy descojonando yo sola escribiendo esto porque me acuerdo de lo tonta que era pero ok.

Pues eso, mi madre con el “profesor particular” y yo PERO K MIERDAS SON ESAS SI A MÍ K M VA A ENSEÑAR NADIE.

Total, que viene el pavo y el pavo yo le miré y dije SEÑOR CLASES PARTICULARES Y LO QUE TÚ QUIERAS.

Él tenía 24 y yo 13, y bueno, ok.

No me lo follé con 13 eh, no os pongáis nerviosos.

Pero dimos clases varios años, o sea, nos llevábamos guay porque yo ya os digo, siempre he dado mucho asco y yo tenía para copiar CDS y DVDs (hola SGAE) y pirateaba mazo todo lo que quería, aparte sabía muchas cosillas de ordenadores que en aquel momento no todo el mundo tenía Internet y tal y bueno, lo mismo dábamos una hora de clase y luego nos quedábamos 4h y yo enseñándole a él cosas de juegos, grabándole música o lo que sea.

Nos llevábamos muy muy bien.

Seguimos dando clases y tal y con 15 o así empezaron las coñas de “Joder Jefa te están creciendo las tetas eh jaja” y yo PERO K TE KALLES PUTO ANORMAL.

Y conforme avanzaba la historia pues todo era ya más cerdo porque yo a lo mejor le hablaba de mis novios/as y él “LA JEFA BOLLERA??? JAJAJAJAJA PERO SI TÚ ERES MÁS DE TÍOS QUE NADIE JAJAJA”

Jaja.

Bueno, pues con 16 yo estaba con un zorreo con el profesor pero impresionante. Pero zorreo que cada vez que se iba de mi casa tenía que usar el secador con la silla.

Total, que él tenía novia y se iba a casar.

Me invitó a la boda, a mí y a mi familia, pero mi familia pasaba de bodas de mierda así que yo lo que hice fue ir yo sola a la iglesia y darle el regalo a él que le había comprado.

Como os digo, yo daba mucho asco, y yo con 15 años a mi vez daba clases particulares, y tenía bastante pasta y le compré un reloj bastante pepino al maricón.

Él flipó con el reloj, la mujer en plan “ay qué cuqui tu alumna” y ellos “vente a comer y tal” y yo “que no que no pasadlo bien”

Después él me empezó a escribir mails diciendo que le sentaba mal que no me hubiera quedado, ni yo ni mi familia en su boda porque joder, él era con todo el cariño, y tal.

Y yo a ver, qué hago SOLA con 16 años yo en tu boda, es que no tiene puto sentido.

Bueno, el caso es que seguimos con nuestras clases y cada vez el mamoneo iba a más.

Yo estando sola en mi casa con él teníamos coñas de que él me metía cosas en el sujetador para que pareciera que tenía más tetas, que si yo le metía cosas en el paquete para que pareciera que él tenía más polla, y gilipolleces de ese tipo.

Una semana yo tenía un examen de Química y le dije “oye, podemos dar clase el sábado para repasar” y él “sí, vale, pero por qué no la damos en mi casa que su mujer está fuera de viaje”

Y yo… “Vale”

A ver, cómo os explico que ese sábado yo me levanté, me duché, me puse mi mejor tanga de putilla y fui todo emperifollada a su casa en mi moto. PORQUE SE SABÍA LO QUE IBA A PASAR.

Conforme aparco la moto recibo un SMS (sí, ahí no había guasap aún) diciéndome el pavo “te acabo de ver aparcar la moto joder qué buena estás”

Y subo a su casa y jajaja jijijij dimos clase 3 minutos y fue él a por un litro de birra y empezó él a preguntarme cosas sobre la Dreamcast y sobre cosas de Internet que él se acababa de poner.

Nos empezamos a liar mazo.

Me lo tiré como una perra.

Y ya, luego me cogí mi moto y me fui a mi casa.

Pues al día siguiente llama al fijo de mi casa y teníamos 3 habitaciones con teléfono, yo estaba en el ordenador y yo a todos COLGAD, COJONES.

Me monta el pibe un drama en plan “qué tal estás” y yo “pues genial” y él “y tu novio” y yo “mi novio qué” y él “no se lo has dicho” y yo “PERO QUE LE VOY A DECIR”

Total que le digo que no pasa nada, que lo hemos pasado bien y ya. Y él OK es que yo estoy casado. Que sí, que guay.

Bueno, resulta que cuando vuelve la pava le dice a él que está embarazada.

Y el tío seguía viniendo a darme clases pero empezó a poner excusas para no venir algunos días.

Y mi madre en plan “PERO POR QUÉ NO VIENE QUÉ LE PASA”

Y yo “no sé”

Total que él se puso un poco gilipollas, pero la mujer a los dos meses tuvo problemas con el embarazo y no la veía nadie, y como mi madre es médico pues vino el pavo a mi casa a pedir ayuda y mi madre les ayudó.

La piba estaba mu mal, y al final perdió al niño.

Pues un día, que además es que resulta que la pava curraba en la diputación donde yo entregaba las cosas del fútbol y tal, me llama ella y me dice que vaya a su casa para que me de las fichas y no sé qué. Y yo voy.

Me abre la puerta y me monta un pollo pero SIDERAL en el puto descansillo. Todo histérica de que deje a SU MARIDO EN PAZ. Tirándome las cosas al suelo. Y yo ¿?¿?¿?¿? Pero si no le hago nada a tu marido, maldita loca.

El tío se ve que se picó y se lo soltó a ella, y me echaban la culpa A MÍ de lo de su aborto. Venga cojones.

Bueno, él me ha seguido buscando y volvimos a quedar años después. Ya se había separado de la piba y todo el rollo, normal.

Mis amigas “joder, qué bueno está tu profesor no???” y yo sí, y muy gilipollas también es.

 

Y yastá, al final desde luego selectividad ya la pasé comiendo coños y no teniendo dramas con hombres.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El asesinato del gazpacho, el efecto dominó zorril y Lamento Boliviano

PUES CLARO QUE IBA A VOLVER, DESGRACIÁS.

 

Que sí, que he pasado mi época de perrita abandonada dramática, vale. No me escondo. Pero ya está, se acabó. No quiero ni eliminar las putas mierdas que he escrito en ese estado porque también forman parte de mí (puede sonar a frase hecha de mierda pero me la suda, porque es cierto). No me hace ni puta gracia leerme de ese modo, pero qué le vamos a hacer. (lo mismo será una idiotez decir esto, pero mil gracias a todos los que en algún momento habéis tenido unas palabras de apoyo sin ni conocernos, se agradece en serio)

Pero bueno, BASTA de mariconadas, vamos a poner Sínkope, abrir una cervecita, y al lío, ¿no?

Hoy os traigo una entrega interesante que os hará reflexionar sobre las relaciones que tenéis con vuestras mejores amigas. Y sobre el gazpacho. Y sobre el vino. Y sobre las chachas que encuentran cadáveres. Y sobre las canciones de electrolatino.

¿Cómo pueden converger el gazpacho con las chachas, el dominó y Lamento Boliviano, maldita loca de los cojones? Pues no os preocupéis que yo os lo explico.

Todo comienza por donde comienzan siempre todos los problemas del mundo: un grupo de bolleras.

En ese grupo de bolleras hay un sector que me odia (creo que esta parte a la gente de Twitter no hace falta que os la explique)

Pero bueno, resumo para la gente que no es bollera ni de Twitter: yo no soy la típica bollera. Y que me disculpen las típicas bolleras, pero es que son entornos en los que yo no encajo ni tengo el más mínimo interés en encajar.

El caso es que una de las chicas de ese grupo era como la más normalilla, (no tan bollera-mala-ansia), y era súper querida, amada y adorada por todo el grupo, y ella se acerca a mí, porque ella decía que no entendía por qué tanto odio que yo le parecía muy maja.

Quedamos ella y yo solas un día y nos liamos, y muy bien.

Como ella no vivía en Madrid en ese momento pues no se lo dijimos a nadie de ese grupo de víboras de mierda, y seguimos hablando nosotras a nuestro rollo.  Yo fui a verla a su ciudad un finde después y nos pegamos una ruta de vinos y de cañas guapísima. Teníamos un rollo parecido y todo muy bien.

Un par de semanas después vino ella y quedamos todas a cenar y claro, nos vieron a las dos en actitud cariñosa. Siendo “actitud cariñosa” un eufemismo de que su lengua me atravesaba la nuca.

Entonces hubo muchísima histeria entre las bolleras del grupo este porque una gorda amargada con gafas que era la más mala de todas y que suponemos que estaba detrás de la chica, se puso todo imbécil conmigo, pero a niveles muy jodidos.

Llegados a este punto os tengo que hablar de dos bolleras de ese grupo, que llamaremos “Bollera A” y “Bollera B”.

Bollera A era la gorda, ¿vale? La gorda con gafas que además acogía en su casa a mi “rollo” cuando venía y que me odiaba a mí muerte por liarme con ella.

Bollera B era una tía que era majísima que era coleguita de mi rollo y mía, pero era más como la “mejor amiga” de mi rollo, yo me llevaba genial con ella en plan colegas.

La noche de la cena acabamos todas en casa de Bollera A, jaja jiji tal cual. Como mi rollo se quedaba en su casa cuando venía a Madrid, pues yo daba por hecho que yo me quedaba en su cama sin problema, claro, y me tome mis copas dando por sentado que no tenía que coger el coche después.

Bueno pues la Bollera A me quería echar en plan “es que yo no quiero que tú duermas aquí” y mi rollo “PERO QUÉ DICES” y Bollera B “pero tía” y mucha tensión.

Y les dije… “mira, no te preocupes, cojo un taxi y mañana vengo por el coche, me la suda, y a mi rollo “te vienes?”

Y ella “no, no, nos quedamos aquí, es que esto no es normal” y habló con la gorda y nos quedamos a dormir.

La gorda nos escuchó follar como cerdas en la pared de al lado y bien le tuvo que joder, porque al día siguiente me dio un susto de cojones.

Al día siguiente era sábado y mi rollo tenía que ir súper temprano a un sitio a entregar algo del curro que había buscado y me dijo “quédate durmiendo, que vuelvo en una hora o así”

Cuando se fue, la gorda entró en la oscuridad, y se sentó en el filo de la cama. Su incursión fue muy ninja y muy Splinter Cell deslizándose entre las sombras hasta el momento en que apoyó su enorme culo en el filo de la cama y casi me catapulta en pelotas a la pared de enfrente.

Mientras su magnánimo culo se hundía en todo el colchón, empezó a decirme que le parecía fatal, que por qué yo estaba durmiendo allí si la otra se había ido, que si yo la estaba poniendo a prueba, que estaba jugando sucio y restregándole lo de la chica, que si yo no veía obvio que ella no podía ni verme, que si me estaba riendo de ella en su puta cara….

Yo cogí aire para explicarle que la chica volvía en un rato y que se iba a venir conmigo a pasar el día y tal, pero chico, qué pereza de piba, y pasé.

Opté por mantener los ojos cerrados y mientras la gorda hablaba, yo solo pensaba en si mi piercing del pezón sería suficiente como para acabar con ella si me levantaba de manera impetuosa y se lo clavaba en la sien.

Pero nada, le dije que “ok”, me levanté en pelotas, y me empecé a vestir mientras ella seguía ahí mirándome sentada en la cama con cara de asco.

Me voy.

Por supuesto no le digo nada a mi rollo de lo que ha pasado para no generar conflicto entre ellas porque eran MUY BUENAS AMIGAS.

Unos días después volvemos a quedar todas y voy yo con un par de chicas delante andando por la calle y “Bollera B” y mi rollo detrás, y Bollera B va haciendo comentarios sobre mi culo.

Pero claro, nos reímos porque éramos muy colegas. Era colegueo solo, claro.

Jaja.

Ok.

Y mi rollo “¿¿¿a ti Bollera B no te gusta no???” y yo “uuuh nonono”.

Bueno Bollera A se dedicó a decirle a TODAS que yo, en el rato que mi rollo se había ido de casa, había intentado follármela. Alucinante. Ahí, siendo fiel a la tradicional afición bolleril la de inventarse mierdas para generar movidas absurdas.

Y claro, hubo quien se lo creyó porque les venía genial para sustentar su injustificada rabia hacia mí, pero la mayoría ni de coña, así que esa conversación era la conversación de la noche entre los diversos “subgrupos” del grupo.

En un momento dado, Bollera A monta el número del siglo, dice que se encuentra muy mal, que está MALÍSIMA, que se va a casa, blablablabla, todo histérica diciendo que se mareaba que no podía andar. Para Óscar, la colega. Y mi rollo dice que joder, que se va a ir con ella, que además estaba cansada y que tenía que hacer cosas al día siguiente, y tal. Y que bueno, que me quede yo de fiesta con Bollera B, que nos lo estamos pasando bien coño. Que no pasa nada.

Y yo pues mira, yo me voy a quedar.

Y Bollera B, CLARO TÍA NOS QUEDAMOS FIESTA TÚ Y YO MANO A MANO JAJAJAJA.

Nos lo pasamos de puta madre, pero a las 2 horas yo me estaba comiendo la boca con Bollera B como un guepardo mastica un ñu en medio de la Sabana. Ni idea de por qué.

Pero cuando salimos del garito yo fue como…a ver, A VER. Y le dije que coño, que yo estaba conociendo a esta tía de otro rollo y que no quería estar comiendo coños en plan como si fuera eso un wok buffet 10€ todo de un centro comercial de pueblo.

Yo en plan “es tu mejor amiga, es mi rollo, estamos pedo, yastá” y ella “vale vale” y empujándome y metiéndome la mano en las bragas. Y yo PERO QUE NO, COJONES.

Al final ella se fue a su casa y yo a la mía pero en plan buen rollo.

Unos días después, mi rollo ya estaba buscando piso y se quedaba en mi casa en lugar de quedarse con Bollera A, y todo bien, pero ese finde se fue a su ciudad.

Yo quedé con Bollera B en plan colegueo como siempre, en plan hombres machotes que sus mujeres están en un curso de punto de cruz y mientras ellos aprovechan para beber cerveza y hablar de fútbol. Lo de esa noche estaba ya olvidado. Ah, bueno, se me había olvidado mencionar que Bollera B era canaria y tenía novia de nosecuantos años que vivía en Canarias. Pero vamos, que eso a mí no me sorprendió ya nada de nada.

 

Quedamos y nos fuimos de cañas. La tía tenía más aguante que yo, que ya es decir. Y venga cañas tal y cual. Después de miles de cañas sin parar nos sentamos en una terracita y nos pedimos una botella de vino, hablando animadamente una enfrente de la otra.

Pedimos otra botella de vino, porque la conversación estaba muy interesante.

Hablábamos entre risas.

Empezamos a descojonarnos.

 

Pedimos otra botella de vino.

Debatíamos entre balbuceos animados.

Se me sentó al lado.

Empezamos a liarnos mazo.

Quiero pagar y me dicen que no puedo pagar con tarjeta, que tengo que ir al cajero.

Y yo ok, pues voy al cajero.

Lo siguiente que recuerdo es estar sin camiseta tirada en el suelo del salón de mi casa en medio de un charco de gazpacho y mi chacha gritándome y moviéndome.

Sonaba Lamento Boliviano en bucle en el ordenador. Con el repeat así en bucle tol rato.

Mi móvil estaba en el suelo sin batería.

No sabemos lo que ocurrió en ese intervalo de tiempo. Agujeros de gusano Ribera del Duero.

Cuando encendí el móvil estaba todo el mundo histérico buscándome, porque me quedé sin batería a las once de la noche al ratillo de ir al cajero, Bollera B atacá, mi rollo atacá, y yo “PERO A VER QUE TAMPOCO ES PA TANTO”

La chacha te encuentra sobre un charco de gazpacho *fundido en negro*

Mi rollo en plan mosqueada pensando que me había estado follando a Bollera B. Y yo contestándole ofendidísima en plan “que yo no soy así”. Porque no lo soy, habían sido dos días de fiesta con 4 besos tontos que no daban para más. Además que en ese momento no éramos “pareja”, nos estábamos conociendo.

El caso es que me había dejado el bolso en el bar con las llaves del coche, y la cartera y solo llevaba encima la tarjeta de crédito y las llaves de casa. Maravilloso. Y lo tenía Bollera B, así que quedamos para que me lo diera.

Ella súper cariñosa conmigo y me empieza a decir que tenemos que decirle a mi rollo lo que “pasa entre nosotras” y yo eh eh eh nonono, o sea, NO, porque no está pasando nada, han sido dos días de fiesta y yastá, no va a pasar nada más, además tú tienes novia.

Y ella “no pero no estamos bien lo vamos a dejar blablabla” y yo uuffff qué pereza.

Bueno, se quedó ahí la cosa, un poco de tensión y ya no quedábamos tanto ni teníamos el rollazo guay de antes, pero bien. Ella seguía siendo SÚPER AMIGA de mi rollo, amiguísima de la muerte.  Las amigas de mi rollo, como para fiarte, sabes.

Entonces, cuando ya medio se estabilizan las cosas entre las 3, sucede lo que tenía que suceder: que viene su novia de Canarias a verla.

Mi rollo: “Qué guay tía podemos salir las 4”

Y yo sonriendo pensando madremía, SÚPER GUAY.

Pues salimos y conozco a la novia de Bollera B. MADRE MÍA LA NOVIA DE BOLLERA B.

Madre-mía. Una chica súper mona y encantadora.

Pues nada, majísima.

Esa noche fue tranquilita, y nos lo pasamos de puta madre, nos dimos los teléfonos por si quería dar una vuelta y que le enseñara Madrid mientras curraba la novia, y me llamó al día siguiente.

Nos pasamos la tarde en un hostal de Chueca y de verdad que es que me ponía tan cerda que no tuve pero ni un poquito de remordimiento por nada.

Lo de Bollera B era una chorrada, esto fue un acto con cerdismo y alevosía.

Luego vienen las consecuencias de ser una jodida zorra, lo comúnmente conocido como “mal karma”

Quedamos por la noche a cenar las 4 otra vez.

Obviamente no dijimos nada pero era un canteazo pero CANTEAZO.

“¿Qué tal la tarde qué habéis visto?”

Yo: el templo de Debod

Ella: pues… el teatro este…

Nos miraban Bollera B y mi rollo con los ojos entrecerrados en plan “qué cojones habéis hecho”.

Entonces yo caí en la cuenta de que si Bollera B se enteraba de lo que había hecho con su novia se iba a mosquear un pelín y le iba a soltar toda la mierda a mi rollo, así que me esforcé en ser muy muy maja con ella.

Tan maja que ella se lo tomó como que yo quería retomar nuestro tonteo extraño, y dejó a la novia durante esa semana que estaba en Madrid, la novia le soltó lo mío, ella se cabreó y le soltó a mi rollo lo de las dos. Y mi rollo fue a llorarle a Bollera A que tuvo su gran y estelar momento de “te lo advertí” y acariciarle la cabecita apoyada en sus GIGANTES tetas.  *** aplausos ***

Esto en Física y Química se llama “reacciones en cadena”, lo que viendo siendo un efecto dominó zorril de la hostia.

Mi rollo se cabreó mazo con Bollera B, Bollera B se quedó sin novia, la novia de Bollera B fue la mejor parada porque se la sudaba todo, se volvió y nos dejó aquí matándonos entre nosotras.

Yo acabé sola bebiendo gazpacho sin camiseta mientras sonaba “Lamento Boliviano”, pensando “Qué movida”

Pero vamos, que tampoco fue pa tanto.