Tipos de chicas que debes evitar II

Esto necesitaba una segunda parte, y lo sabíamos. Hay mucha trastornada por ahí que se había quedado fuera de los Tipos de chicas que debes evitar.

Así que, en vista de lo que nos gusta a todas criticar nuestras conductas de mierda entre nosotras, voy a añadir algunos tipos más de chicas que deberías evitar si quieres que tu vida transcurra por el lado de fuera de la ventana por donde miraba Raquel Mosquera.

Recordad: lo ideal es evitarlas a todas. A TODAS. Yo solo intento ayudaros a identificar los tipos más peligrosos de mujeres que circulan por ahí para que os sea más sencillo escapar.

También es importante que recordéis que siempre os quedaré yo, que no cuento como bollera.

Si os topáis con alguna de estas chicas, arrancad vuestra Harley y dirigiros hacia la puesta de sol más cercana.

La depredadora ridícula:

Trata de reforzar su mierda de autoestima con una promiscuidad absurda e innecesaria. Se tiene que liar con TODO el mundo, da igual que tampoco le gustes mucho, TIENE QUE AÑADIRTE A SU LISTA. Suelen ser personas inmaduras que basan su mundo en coleccionar coños sin ningún criterio. Invierten muchísimo tiempo y energía en conseguir a su presa para luego darle dos mordiscos y buscar a otra. Sentido común no, pero tiempo y ETS les sobran.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: te sueles sentir desconcertada, pues el descomunal esfuerzo que hacen por ti y el tiempo que invierten en ti nada tiene que ver con el interés real. ¿Sientes picores… ya sabes? Ve a hacerte unos análisis.

La del candado en TW:

Se raya. Por todo. La ex la stalkea. La amiga de su ex la odia. Su amiga de la universidad de hace 7 años no puede saber que ahora va a clases de cante flamenco y ella quiere tuitear sobre eso. Está más pendiente de todo lo que los demás piensen u opinen que de hacer su puta vida.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: posiblemente desarrolles algún tipo de trastorno paranoide chungo, sentirás que la CIA de las exs ha instalado micrófonos en tu casa. También puede que cada vez que salgas con ella a cenar tenga que ausentarse un momentito al baño cada 10 minutos a cambiarse la peluca para que no la reconozcan. Ponle un candado a tu coño, y huye.

La mimitos:

No es que sea retrasada mental, es que ella habla así. No, tampoco se ha comido a una niña de 5 años. Este tipo de tía suele estar muy buena, pero claro, la naturaleza tenía que compensarlo con una gilipollez y un pavo inconmensurables. Es una persona totalmente infantil, sosa, simple, le gustarán mucho los mimitos y utilizará la palabra “mimitos” de más. Utilizará diminutivos odiosos y pastelosos en general.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: lo peor será tu guerra interna entre ese buen par de tetas y aguantar lo tonta que es. “Si está callada no pasa nada”. No sé, yo pienso que no compensa, pero tú misma.

La correcta-perfecta:

Ella es muy correcta y nunca hace nada mal. NUNCA. ¿Os ha quedado claro? Porque jamás se equivoca ni comete errores. Tú tendrás la culpa de todo siempre, hasta de que folléis. Tienes la culpa de gustarle y tienes la culpa de que tengas que tener la puta culpa de todo.

Consecuencias de estar con este tipo de chica:  agradecerás que la Revolución Francesa haya acabado, porque hubieras acabado en la guillotina, POR CULPABLE. Acabarás hasta los cojones de aguantar acusaciones de todo tipo, a cada cual más disparatada.

La rollercoaster:

Y ahí se quedó. En 2002. Han pasado 14 años y ella sigue yendo en patinete por la vida, saliendo por Chueca con gorra de Billabong y queriendo ser la misma que era con 20. De hecho, lo más seguro es que salga por ahí con gente de 20 y sumerja cada mañana su rostro en un barreño lleno de Q10. Porque eso es la vida para ella. No puede aceptar el paso del tiempo, ni sabe cerrar etapas.

Consecuencias de estar con este tipo de chica:  tendrás que invertir muchísimo en cremas anti-edad para que ella pueda seguir sintiéndose como si fuera a ir a hacer selectividad, tendrás que invertir muchísimo en lijar y barnizar el parquet cada año porque te lo destrozará con su patinete.

La iletrada:

“Ola wapa k tal?”

Esta tía te hará sangrar los ojos cada vez que decida convertir su mierda de ortografía en ceros y unos para que aparezcan en tu pantalla. Atentará contra toda la cúpula de la RAE, no tendrá ninguna consideración ni respeto por ti ni por su propio idioma. Cada vez que te escribe un mensaje, un diccionario entra en terapia.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: te quedarás ciega, y no por tocarte. Tus ojos entrarán en combustión espontánea en cualquier momento. Otra cosa que puede pasar es que acabes teniendo problemas con la justicia por utilizar un cañón para lanzarle libros a la cabeza.

La bollera del PP:

Acabo de suspirar fuerte.

Otra vez.

Joder, bueno, eso.

Consecuencias de estar con este tipo de chica:  no sé. ¿Morir?

La histérica-agobiada-nosomosnovias:

Llevas meses hablando con ella, os habéis acostado un par de veces, tenéis una relación súper guay. ¿Ha pasado algo por lo que quieres hablar con ella? NO LO HAGAS. NI SE TE PUTO OCURRA. Si hablas con ella, por mucha calma que tú tengas y por mucha dosis de raciocinio que quieras aportar a tu discurso, ella histerizará solo por el mero hecho de sacar el tema. Pensará que le estás montando un drama y se subirá por las paredes insultándote y haciéndote sentir ridícula, cuando tú solamente querías hablar de un tema que teóricamente os atañe a las dos. “¿NOSOTRAS? ¿DOS? PERO SI NOSOTRAS NO SOMOS NADA. ERES OTRA LOCA COMO TODAS”

Tiene un terrible pánico a que se enamoren de ella y piensa que todo el mundo con el que se acuesta va a querer atarla o partirle las piernas como en Misery para tenerla eternamente en su cama.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: puede que interrumpas las misiones de la Estación Espacial Internacional al arquear tu ceja observando su incomprensible y desmesurada reacción.

La quitamigos:

Es una tía majísima. Súper maja. Os lleváis genial y se integra dentro de tu grupo de amigos. A todo el mundo le cae muy bien. Tan bien que, cuando lo dejáis, algunos amigos se acaban llevando mejor con ella que contigo.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: tampoco es que vayas a acabar sola y repudiada por el mundo, pero es muy posible que te des cuenta de que algunos de tus amigos no eran tan tan fieles, aunque están en su derecho porque claro, es TAN MAJA… (maldita zorra)

La siglo XIX: 

“¿QUÉ? Un beso en la octava cita? Vas muy rápido”

Esta tía es una clásica. Una chica de las de toda la vida, una chica que no se va con cualquiera, que necesita conocer a la otra persona, ir paso a paso, no se va a acostar contigo el primer día. Es desconfiada de cojones y tendrás que poner todo tu empeño en demostrarle que puedes follártela como una perra hacerle el amor toda la noche sin que eso signifique que ella sea una guarra. Porque ella es una chica prudente y delicada.

Consecuencias de estar con este tipo de chica:  si te gusta de verdad, es el amor de tu vida y pretendes que os caséis (espero que porque ella tenga mucho dinero) pues bueno, no está mal. Si lo que quieres es solo un polvo, a mí me parece demasiada inversión de tiempo y energía en tanta mariconada.

La loestoydejando:

Lo está dejando.

Sí, ahora también, y el mes pasado también, y hace 3 meses cuando la conociste también.

Ya lo va a dejar, si ella quiere dejarlo, pero es que no puede. Porque claro, la otra persona no tiene trabajo/no encuentra piso y además tienen dos macetas de geranios y un gato en común, lo cual complica aún muchísimo más las cosas.

“No es tan sencillo como piensas. Solo necesito 4 años más y lo dejo, te lo juro”

Consecuencias de estar con este tipo de chica: estarás reclamando la atención de alguien que claramente ESTÁ CON OTRA, aunque te diga lo contrario. Ella no va a arriesgar su “relación” por ti, qué coño. Es una lista, si puede tener a su novia preparándole la cena en casa y a ti comiéndole el coño, adulándola y subiéndole el ego arrastrándote por ella, para qué tomar decisiones. Déjala tú, y que le aguante las gilipolleces otra.

La Tarzan:

Esta chica va de novia en novia. Su situación sentimental crónica es: ENAMORADÍSIMA. Actúa con las mujeres como lo haría Tarzán con las lianas: no suelta una hasta tener la siguiente bien agarrada.

Estas chicas, cuando ven que su relación actual se tambalea, rápidamente empiezan su desesperada búsqueda de otra para enamorarse MUCHÍSIMO, y superar el momento deterioro de su actual relación empezando otra nueva. No saben estar solas.

Esto también denota lo que realmente le importan las tías con las que está. Pero es que ella lo único que necesita es estar con alguien, le da lo mismo, pero tiene que tener siempre a alguien porque SOLA SE MUERE.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: la dependencia emocional no es contagiosa, pero las ETS sí. Si cada dos meses le jura amor eterno a alguien, yo no me fiaría mucho de nada.

La Te-dejo-vale:

Un día viene la chica con la que estás teniendo algo y te dice que quiere dejarlo.

Tú aceptas, ¿qué vas a hacer? Sus razones tendrá.

– Te dejo

– Vale

– ¿¿¿CÓMO??? ¿ENTONCES TE DA IGUAL DEJARLO?

– No me da igual dejarlo, pero eres tú quien quiere dejarl…

– ERES UNA HIJA DE PUTA.

Y así.

Consecuencias de estar con este tipo de chica: tendrás que vivir en el drama eterno para contentarla, y dramatizar como si fuera una novela venezolana (VENEZUELA VENEZUELA VENEZUELA) para que no te monte el pollo.

LOS GATOS ESTÁN BIEN. LOS GATOS SON BONITOS, GRACIOSOS, NO HABLAN, Y NO MONTAN DRAMAS.

la-loca-de-los-gatos

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El misterio de las piruletas con forma de corazón

Que no estaba muerta, que estaba de parranda.

Ayer tuve una noche de esas contar mis historias alrededor de la hoguera  al lado de mi barbacoa y me acordé de que tengo un blog donde poder contarlas sin acabar apestando a humo.

Este blog existe porque considero importante que si los extraterrestres nos invaden y lo encuentran haciendo un registro exhaustivo de las redes que utilizamos los humanos, morirán leyéndolo, y habré salvado a toda la humanidad.

No sé por qué redacto tan raro hoy.

En fin, voy al lío, coged una cerveza bien fría y sentaros a comer tofu de buey a la brasa.

Durante un tiempo, tuve que cambiar de gimnasio por bueno, cosas que no os interesan. Llegué nueva a este gimnasio que era un sitio pequeñito (más bien una asociación deportiva que un gym), pero bastante bien montado para entrenar. Total, era temporal, me hacía el apaño unos meses.

Uno de los entrenadores cuando me vio entrenando desde el primer día se flipó mucho conmigo, a pesar de que yo le había dicho que tenía mi entrenador, pero él me dijo que me quería subir, que yo tenía que competir, que le molaba un montón como lo hacía, de hecho me puso un mote muy guay (que no diré para no identificarme más de la cuenta). Total, el tío se motivó mucho conmigo.

Las dos primeras semanas fueron muy a tope con este tío y nos empezamos a llevar muy bien. Pero bien, y de empezar a conocernos de colegas súper guay.

Yo era la única chica boxeando allí, algunas tardes coincidía con dos chicas que siempre iban juntas, pero ellas se ponían en la zona de las bicis y la cinta y esas cosas, no boxeaban.

Un día, cuando llego a casa y saco la ropa sucia y las vendas de mi bolsa para poner la lavadora, me encuentro una piruleta con forma de corazón.

(?)

La dejé ahí en la cocina tirada en plan… “qué de mierda llevo siempre en la bolsa”

Fui al día siguiente a entrenar.

Vuelvo a casa, misma operación, saco la ropa sucia de la bolsa y una piruleta de corazón.

Puse las orejas para atrás como los gatos.

Mi bolsa se quedaba en el vestuario y solo hay dos personas que han entrado ahí mientras yo estoy fuera.

Al día siguiente, observé sutilmente, pero como siempre entraban las dos juntas las muy zorras, no podía saberlo con certeza. Aunque fijándome un poco pude deducir cual de las dos estaba queriendo matarme de diabetes.

En efecto: ese día, al llegar a casa, otra piruleta de corazón.

Así estuvimos toda la semana.

Yo estaba pensando en no desvelar el misterioso caso de las piruletas de corazón, pillar un par de tabletas de Milka y construirme poco a poco una casita en el bosque a lo Hansel y Gretel.

La semana siguiente, se me acerca una de ellas y me dice que qué guay, que me llevan viendo boxear estas semanas, *típicas preguntas de “cuánto llevas, en qué gym mimimi”*, que cómo les mola, que ellas van a aprender… Y le digo “pues encima con el pedazo de entrenador que tenéis aquí” y me dice la otra: “es mi hermano, y le encanta cómo lo haces, te quiere entrenar guay y tal”

Total, que después de que yo entrenara con su hermano y ellas hicieran un poco el paripé solo por hacer acercamiento, me dice la hermana de mi entrenador “¿me ayudas a hacer los abdominales?”  Y yo ¬____¬

Joder, es que telita. No se puede ser más descarada. Pero precisamente por eso me moló.

Vale, venga, va. Vamos a hacer los putos abdominales, y te cojo las piernecitas.

En mitad de esto y ya solas en un rincón del gym me dice que si conozco a “X”

“X” es una cacho bollera mala con la que yo años atrás había tenido semimovida en plan bolleras alfa luchando por la perpetuación de la especie.

Na, nos picamos por una tía. Que realmente es una gilipollez, porque la que era una zorra de mierda era la tía por la que nos picamos, pero bueno, que eso es otro tema y de años mucho anteriores.

El caso es que ya era una declaración de intenciones, sacar el tema de “X” significaba que ya estábamos hablando de cosas bollers.

Comentamos un poco sobre eso y sobre que un amigo suyo gay había salido conmigo de fiesta alguna vez en plan amigo de amigos y que me conocía. Y yo pensando “hija de puta, me has hecho un stalkeo fino”

Me invita a tomar algo al salir.

Bien. Pausa. Yo en ese momento tenía “””novia””” (no era novia novia novia, pero era una chica con la que sí que tenía algo un poco más allá de solo follar) y luego me estaba liando con otra chica de vez en cuando (vamos, casi todos los findes)

No es que no me apeteciera liarme con ella, porque además estaba muy bien la chica, lo que no quería era marranear con la hermana de mi entrenador, porque el tema del boxeo lo quería tener aparte de todo eso, y además es que ya mantener tres rollos paralelos me daba como mucha pereza.

Pero vamos, que acepté.

Acepté y por supuesto acabamos follando en su coche porque no nos dio tiempo ni a llegar a casa.

Mientras estaba a cuatro patas dándome con la palanca de cambios en la frente, pensaba que el misterio de las piruletas de corazón estaba resuelto.

Podría haber sido un final feliz, un misterio más de Jefa Layton resuelto y ya.

PERO NO. No se quedó ahí la cosa.

Como evidentemente yo seguía yendo al gym a entrenar, tenía que verla por cojones, más que nada porque ella se encargaba de querer venir a mi casa a recogerme para ir, y si me negaba, como sabía más o menos mis horarios, me esperaba después para ir a tomar algo.

Me llevaba muy bien con ella, y ella me trataba de 10, era un encanto, pero un pelín posesivilla y ansia. (Genial combinación para estar conmigo)

Si por ejemplo salíamos a cenar con sus amigas, y me veía reírme o bromear con alguna, (sin intenciones de nada, solo estando de buen rollo) se ponía en un modo “eres mía” y quería tanto meterme mano que me llevaba a su coche con una excusa barata en mitad de la noche para follarme como una perra.

Yo ya con chichones en la cabeza de darme contra el salpicadero.

Y es que yo no podía ni quería estar como una lapa con ella.

Me estaba liando con esta, estaba con mi “””novia”””, con mi otro rollo con la que salía mogollón de fiesta y me llevaba genial y todo estaba bien hasta que la hermana de mi entrenador me empieza a decir ya cosas que no son, en plan ser supernovias a las dos semanas.

Le cuento que tengo algo con alguien y desaté toda su ira de mujer lesbiana. Que antes no se lo había dicho porque teóricamente todas eran “rollos”.

Me montó un drama de tres pares de cojones, seguido de una serie de amenazas que ni la mafia italiana.

Y es que de verdad, la ciencia debería ahondar en lo mala que puede llegar a ser una tía bollera.

Empezó a decirle a su hermano que yo era una hija de puta y claro, el hermano por mucho que se quisiera mantener al margen, al ver a la otra mal, me cogió un poco de tirria a mí. Y mira que nos llevábamos bien, pero claro.

Total, se me jodieron mis entrenamientos en ese gym, porque entrenábamos bien, pero ya no era igual, estaba la cosa que yo temía que a su hermano entrenándome se le fuera la mano sin querer y me partiera la boca de una hostia.

A las pocas semanas, al volver a sacar la ropa de la bolsa, vuelvo a ver una puta piruleta de corazón. Y yo en plan “pero esta piba de qué va”

Total, que la cojo al día siguiente y le digo que qué cojones le pasa con las putas piruletas, que me deje en paz.

Y ella “¿Piruletas?”

De puta madre. La de las piruletas era SU AMIGA.

Buenobuenobueno, el movidón que hubo con esas tías ni os cuento.

Al final ella habló con la amiga, se cabrearon, y yo me piré de ese gym escaldada y bufada como los gatos, entregando mi suscripción de 3 meses en pro de mi cordura.

Al cabo de unos meses me la encontré una noche y volví a comer palanca de cambios.

Los salpicaderos tienen menos glucosa que las piruletas con forma de corazón.