21 meses de toxicidad

Advertencia: esta entrada puede herir sensibilidades.

Lo mismo esta entrada no la entiende todo el mundo, es muy larga y es algo personal, pero necesitaba exponer el puto infierno en el que he estado inmersa tanto tiempo, y del que por fin he salido.

Esta vez, el humor brilla por su ausencia en esencia, aunque va a tener de humor la ironía con la que voy a intentar contar la absoluta locura en la que me he visto atrapada durante mucho tiempo. Escribo esto no por nada, más bien por desahogo para mí, llevo mucho tiempo enfrascada en esto, lo he pasado fatal y es hora de explotar. Como siempre, esto es solo mi visión de las cosas, y puedo estar equivocadísima.

Os dejo este link, muy interesante y muy útil: Cómo detectar a un manipulador emocional

Describe perfectamente a estas personas, y puede resultar instructivo y ayudar a que identifiquéis rápidamente a estos vampiros emocionales, aunque para cuando los hayáis identificado… probablemente sea tarde. Da mucho miedo, estas personas te dicen que un bolígrafo es una cebra y TE LO CREES. Y pides perdón encima por no haberte dado cuenta.

En toda mi vida, he sido muy pragmática con las relaciones en general, de amistad, conocidos, parejas… Quien me ha dado el más mínimo problema, se larga de mi vida (o yo de la suya). Es así, y nunca me ha temblado el pulso, porque ya tengo otros problemas como para estar aguantando gilipolleces de quien no tengo por qué.

También soy alguien a quien no le suscita interés prácticamente nadie, a ningún nivel. No soy de deslumbres fáciles ni de necesitar constantemente a otros.

Siempre que he quedado con alguien por Internet, ha sido buscando la inmediatez. Es decir, no estoy hablando 4 meses con una tía y luego quedo, busco en el momento lo rápido y lo fácil, y solo sexo. Para lo demás, tengo la vida “real”.

Pero una de las veces, por circunstancias de lugares de residencia, tuve que tener ese mamoneo guasapero durante algunos meses antes de vernos. Ahora lo pienso y era realmente enfermo, 24/7 pegada al móvil, de 7 de la mañana a 3 de la mañana sin parar, no sé ni de qué cojones hablaríamos, pero era exagerado.

Yo veía que me enganchaba pero quizás era la novedad, y que era la primera vez en un año y pico que me interesaba alguien “en serio”. Había excesivo entendimiento, excesivo buen rollo, excesivo “deseo”… Me desconcertaba porque eso para mí, sin conocerla, era ridículo, yo me decía: “¡pero si no sabes nada de esta persona!” Pero da igual, yo, ahí que seguía. Sintiéndome una vulgar bollera internauta.

De repente, un poco antes de quedar ya en persona, yo tuve como una corazonada de estas de… “esto no es bueno”. Porque veía cosas un poco raras, porque me contaban cosas, demasiada gente te advertía, porque… algo no me terminaba de encajar. Algo “oscuro”. Quedé con una amiga mía que la conocía de algunos años antes, y me decía que bueno, que quedara y que ya está, que por qué YO le estaba dando tantas vueltas cuando lo normal en mí era “quedo, me la follo y fin” y mi respuesta fue:

“Es como que tengo la sensación de ir en el coche hacia un precipicio, y veo el precipicio, pero sigo acelerando el coche hacia allí”

JÁ. Precipicio es poco. Iba hacia el Gran Cañón del Colorado.

Mes 1 y mes 2

Ya sin conocerla personalmente, me sentía como “pequeña”, no sé lo que hacía, porque yo no soy una persona insegura, pero me sentía por primera vez como… “asustada”? Me hacía sentir de algún modo que yo no tenía el control. Solamente hablando un par de meses con ella a diario POR WHATSAPP, y ya me sentía así. Pero qué cojones.

En fin, llegó el mes 3 el día de conocernos. Bueno. Yo cogí la habitación más chula que encontré con jacuzzi en la habitación, que si champán, que si mis putas moñadas de hombre putero… Pero vamos. Esto ok, sin más. Bien, pero que tampoco es que yo me deslumbrara locamente, es más, cuando se fue pensé “buah, y por esto me he estado agobiando yo” y me sentí bien. En plan… pues nada, buen rollo y ya está.

Pero no. ILUSA DE MÍ, solo acababa de empezar la locura.

De vuelta a guasap, yo la percibía como otra persona. Y eso me pasó hasta el último día. Son dos personas distintas, y esto va a sonar muy mal, pero definitivamente yo creo que yo estaba enamorada de la persona que me hablaba por WhatsApp. Porque la del mundo real era otra.

A veces en persona pensaba en mandar WhatsApps para ver si era ella realmente. Porque no era nada de lo que decía ser. Ni actuaba como hablaba por WhatsApp. Sus palabras y sus actos no se correspondían.

Pero bueno, volvemos a hablar por WhatsApp y ella empieza a decirme lo maravilloso que ha sido todo, que si tenía muchas más ganas de mí, que si blablabla *empieza a sonar la flauta de encantador de serpientes*

Y vaya que si sonó la flauta, que estaba yo con la serpiente ya en la mano.

Total. Dicho esto por WhatsApp al día siguiente de estar conmigo aparentemente bien, AL MISMO TIEMPO publica algo en una red social que fue algo así como: “a ver si llega el día que quede con alguien y me guste”

Yo me quedé helada. Ahí la primera puñalada al pecho.

Pero por WhatsApp SEGUIDAMENTE “me encantas, necesito volver a verte, *flauta encantador de serpientes*”

Y por la red social de repente, A ZORREAR A MUERTE CON TODAS. A tope.

Mi cabeza de ingeniera no daba para eso. ¿Pero qué le pasa? ¿Qué está haciendo? (Estoy escribiendo esto y estoy temblando de recordar cómo me sentía en esos momentos)

Tengo 30 años y he tenido rechazos de no te toco ni con un palo, rupturas y de todo. Que si no me quieres, dímelo, yo me voy y aunque me pueda joder, pero ya me jodo yo un poco y fuera. Pero no entendía nada.

Y lo malo, LO PEOR. A mí sí me gustaba. Aunque ahora dudo que no fuera un poco en esos momentos más un “reto”.

Bueno, la cosa siguió y eran unos días ESTÚPIDA de cojones y otros ENCANTADORA a muerte. Así, poco a poco, mi estado de ánimo empezó a depender de cómo estuviera conmigo. Eso es de las peores cosas que me han podido pasar.

Mis amigos empezaron a notar en el mes 4 que me pasaba algo. Yo siempre soy alegre, tranquila y estaba apagada, ansiada, agobiada, unas borracheras que ni normales, y estaba muy triste.

Total que, un mes después, me dice que vuelve a venir a Madrid. Yo estaba todo contenta tachando días en el calendario.

Reservé otra noche en la habitación más chula que encontré con jacuzzi en una terraza acristalada, de otros 300 pavos, una botella de Möet, Godivas… mi hombre conquistador de club de carretera.

Recuerdo que en aquella época me decían mis amigos “joder, sí que te gusta, nunca has hecho esto por nadie” y yo decía “qué va coño, si es porque pa una vez que viene”  —> jajaja menuda idiota. Pa una vez he usado hostales de 30€, unas birras del chino de la esquina y vamos que empieza el partido.

A todo esto, mientras yo reservaba esa habitación y se lo contaba, ella me estaba contando lo que otra tía le estaba proponiendo, y me estaba contando cómo se follaba a nosequién. JAJAJA madre mía, me está viniendo de la hostia leerme a mí misma.

Así que llega el día en el mes 5 que quedamos y ella por WhatsApp era todo “DIOS MÍO MUERO POR VERTE ES QUE NO PUEDO MÁS NECESITO VERTE” y cuando nos vemos es FRIALDAD EXTREMA pero de esto que yo me había pasado días pensando si el tabique de detrás de la puerta de la habitación aguantaría mi manera de empujarla contra él y arrancarle la ropa, y la tía estaba pasando de mí pero BRUTALMENTE.

?????

Luego me dice que se encuentra mal y se queda abrazada a mí, y yo haciendo el lemur.

El jacuzzi vacío, el Möet cerrado, los bombones en la puta basura.

Se va. Pero seguimos la historia: “ha sido un desastre porque me encontraba mal pero me encanta estar contigo, me encantas, joder qué buena estás”

Yo ya estaba mosqueada, pero estaba totalmente atrapada en eso. Me ansiaba no hablar con ella, yo ya no sé si era “amor” o dependencia de WhatsApp.

Seguimos hablando unos días, igualmente súper intenso todo. Pero de repente, ella, deja de hablarme. Así, sin más.

Yo me sentía mal y prefería que me lo dijera, que me dijera que no quería saber nada de mí y ya está, yo ya gestionaría esas emociones y punto. Pero no me decía nada.

Bueno, sí me contestaba a veces, pero con emoticonos random e inusuales de WhatsApp: un gusano, el brote verde, una abeja…

Os lo juro.

Ah, y mientras tanto, publicaba cosas en las redes sociales sobre otra chica, seguía zorreando a muerte, y hablando de lo mucho que le gustaba alguien (QUE NO ERA YO, OBVIAMENTE)

Pero yo seguía ahí, mal, pensando que había hecho algo mal para que hiciera eso. ¿La había agobiado? ¿No le molaba? Pero ella me decía que sí, ¿qué pasaba entonces?

Fruto de mi agobio por hacerla sentir bien, y mostrar mi interés en ella, a finales de abril le regalo un abono al Primavera Sound. Solo un abono, yo no me lo compré y ¿sabéis por qué? Porque yo SABÍA (no empíricamente pero tampoco me había caído del guindo esa mañana) que ella tenía algo por ahí que no me contaba. JAJAJAJAJA yo lo que era, era gilipollas, porque más bien era ALGOS.

200 pavos de abono con todo el gusto del mundo para que, conscientemente, fuera con otra.

Que sí, que sí, que soy anormal. Pero yo ahí no estaba en mis cabales.

Bueno. Empieza el mes 6. El mes que pasé yo no se lo deseo a nadie. En toda mi vida he sentido eso, esa ansiedad, estaba sin dormir, sin apenas comer, yo no he llorado más en mi puta vida.

En vistas de que lo del abono se la pelaba, que seguía con los gusanos por guasap y todo eso, le mandé un mail, y la muy cabrona va y me contesta pero como si fuera mi PUTA PSICÓLOGA! ¿Pero de qué cojones vas, flipada?

Ahí me mosqueé y empecé a darme pero mucha cuenta de que tenía que salir de ahí. JAJAJA NO ME QUEDABA NA.

Hablé con ella, y ella me dijo que no pasaba nada, que estaba normal conmigo, pero que estaba muy liada con el trabajo. Yo no paraba de mandarle fototetas para hacerla reaccionar, pero pasaba olímpicamente. Lo que antes era una cachondez interminable ahora era un “tengo mucho trabajo”

Ok, ok. Lo pillo.

Resulta que yo en aquel momento podía estar jodida una semana entera, que solo con un puto mensaje, UNO, un solo día, yo ya se me olvidaba todo. La ansiedad no me la quitaba la valeriana y la pasiflora que me tomaba, me la quitaba un puto guasap.

De repente coge y me dice que no puede ir al Primavera Sound (para el que le había regalado el abono con la mínima ilusión de que ya que estaba en Barcelona podía acercarme a verla aunque fuera una mísera tarde) porque tiene trabajo. Joder, qué trabajo más exigente, eh. Luegoo por supuesto me enteré de que fue porque se fue a ver a otra tía. XDDDD Ok.

Ya termina el mes y yo pienso que ya está bien, que no puedo seguir con esa mierda y decido empezar a pasar página. Bueno, iba haciendo mis progresos bastante bien.

A finales del mes 7, conocí a una chica de esas de la vida real, y aunque yo no estaba muy allá pues empezamos a liarnos y demás.

A los pocos días de esto, me dice que viene a Madrid y que quiere verme. Durante 3 meses estando tan sumamente mal. Pero necesitaba yo mi droga de mierda. Entonces, cuando yo le enseño la habitación chula que acabo de reservar para esta ocasión, me dice que “no, que ella no quiere en ese plan que siente haberme hecho confundirme”

JAJAJAJAA pero menuda hija de puta. Y lo siento, pero esto es así.

Y vuelve a hablarme la colega como si fuera mi puta terapeuta.

Yo ya flipando, claro.

Pero insiste en quedar. Bueno, seamos adultas, podemos quedar para unas cañas, hablo con ella y le digo que colegas no vamos a ser, se cierra esto, y ya está. Me dice que “tiene cosas que hacer y esto y lo otro y que cuando acabe me avisa”  esto a las 12-13h. Eran las 19h y yo no sabía NADA. Ni un mensaje de “oye, luego más tarde” o algo.

Justo me llamó la chica esta que estaba conociendo y le dije que vale, que quedaba con ella. A ver, tendré que hacer mi puta vida.

No sé qué hora era, pero era ya tarde, o incluso no recuerdo si fue al día siguiente cuando me da señales de vida. Yo estaba intentando evadirme, no pensar en eso, me sentía humillada y estuve de fiesta el finde y no muy pendiente ya del móvil. Así que no nos vimos.

Empezó a mandarme mails intentando hacerme sentir mal a mí, como que yo había pasado de ella. PERO ALUCINANTE. Y lo peor, es que lo conseguía. Aunque ya en esos momentos yo estaba viendo que normal no era la situación, y más o menos me mantenía firme, pero seguía el machaque.

A raíz de eso conseguí algo de distancia, me centré más en mis cosas, estuve con esta chica, con mis amigos… No terminaba de sentirme bien, pero ya no estaba tan mal.

Mientras tanto, en el mes 8, seguía haciendo acto de presencia, como quien riega las plantas de vez en cuando y se van manteniendo. Yo no era capaz de cortar, necesitaba tener eso. Ni puta idea de por qué, pero en ese momento era así.

En el mes 9, que va a Madrid, queda conmigo, COMO AMIGAS, que quede claro, porque a ver si yo voy a confundirme. Yo soy tan pardilla que hasta la llevé en coche COMO AMIGA a una ciudad cercana porque esa noche se había quedado follando con su novia en Madrid, y sus amigos se habían ido a otro sitio. Aunque diga que no, porque otra cosa no, pero mentía más que respiraba.

Volviendo de esa ciudad conduje con los ojos llenos de lágrimas y sintiéndome retrasada mental. ¿PERO POR QUÉ ERA INCAPAZ DE REACCIONAR? No podía salir. Nunca me había sentido así, eran todo emociones nuevas, y no sabía ni controlarlas.

Mes 10 y mes 11

Su actitud empezó a cambiar “para bien”. De repente hablábamos mejor, poco a poco, sin el mamoneo anterior, pero bien.

Yo seguía con mi chica, pero evidentemente la estaba cagando porque no podía parar de pensar en la otra.

En el mes 12, de repente me propone ir a verla, que está deseando volver a estar conmigo, y mis bragas se fueron a facturar las maletas. Saqué unos billetes que luego cancelé y le puse una excusa barata, porque me di cuenta de que no podía actuar así de impulsivamente, menos con alguien que me había tratado como la mierda que hiciera chas y me tuviera a su lado, y mucho menos estando yo con mi chica (sí, no todas somos iguales)

Pero siguió la tontería durante el mes 13 y demás. Siguió la tontería mientras se seguía follando a otras teniendo “novia”. Pero todo ok.

En el mes 14 me dice que va a venir a Madrid, que SE MUERE por verme y por follarme locamente, PERO que resulta que tiene una “fiesta de pijamas” nosedonde. (DE ESTO ME SIGO DESCOJONANDO)

En ese momento me reí, por supuesto, porque por muy enchochada que estuviera, no soy gilipollas: venía a ver a otra. Yo era, una vez más, el segundo plato. O más bien un perrito caliente de un puesto de la calle. Perrita caliente. Su perrita. Su juguetito. Y vamos, esto no solo lo veía yo.

La tía no me dice nada en todo el finde y no nos vimos. Luego vino el mail de…. adivinad! Exacto, el mail de HACERME SENTIR CULPABLE. “No hemos quedado POR TU CULPA”

Mira, es que me doblo de la risa.

Hasta aquí hemos llegado. Ya está bien de esta gilipollez. Se acabó.

Las cosas que me dijo una vez intenté “deshacerme” de ella, si las leéis, pensaréis que es amor limpio, puro y eterno. Del bueno bueno. Yo me enternecí pero en un momento. De estar cabreada pensando “esta gilipollas no me vacila más”, a convertirme en un gatito con ganas de que lo abracen.

Yo seguía pensando en todo lo anterior, ya había pasado un puto año, y no dejaba de estar mal, pero ahora tenía la oportunidad de volver a estar con ella y no podía evitar querer eso.

Ella estaba con alguien, y yo era la otra. Y eso me lo dice tranquilamente. Y yo lo acepto. Me parece genial, yo necesitaba “resarcirme”, por todo lo que había pasado, lo siento.

El día de su cumpleaños me gasté un pastizal para enviarle un regalo muy chulo, con toda la puta ilusión del mundo. Si el regalo hubiera sido de otra, estaría publicado en todas las redes sociales. Pero siendo mío no, yo no he existido nunca. Pero bueno, de eso hablaré luego.

Dejé a la chica con la que estaba.

Voy a verla en el mes 15. Creo que ese fin de semana es el único que se salva de toda esta historia, porque ni en una película de Hugh Grant y Julia Roberts. Ese fin de semana fue perfecto, fue NORMAL. Concordancia entre lo que se dice y lo que se hace, yo que lo había pasado FATAL durante meses volver a estar con ella… Todo muy bien. Maravilloso.

Al volver a Madrid, mis palabras a un amigo fueron “ya está, ya lo he cerrado, ya puedo seguir adelante”

Y OJALÁ hubiese sido así. Porque ahí estaba yo en paz. Había “vengado” a mi yo maricón de meses anteriores, había resuelto eso.

Ella viene el fin de semana siguiente, ya era mes 16. Este fin de semana fue gracioso porque venía a “dejar a la tía con la que estaba”. La deja el viernes, y el sábado cuando estoy yo con ella, se va en mitad de la noche a “terminar de hablar unas cosas con ella” XDDDDD pero espera, es que eso no es lo peor, ES QUE YO LA ACOMPAÑÉ a casa de la chica. Me faltó subir a arroparlas y darles un besito en la frente.

Yo iba de vuelta a casa llorando en un taxi no importa la dirección, dejando atrás aquella historia de dos.

ESE fue el punto en el que definitivamente, (POR FIN) SE ME CAYÓ EL MITO. Mito abajo. Derrumbe total. Ves cómo es realmente. Despiertas.

Y en lugar de dramas, prefiero empezar a enfriar la cosa. O, más que enfriar, empezar ya a actuar yo normal, y dejarme de tanta mariconada.

Pero que no, que no, que no termina la pesadilla.

Resulta que seguimos bien, aunque yo estuve mosqueada bastantes días por eso, pero ella me insistía en que tenía que cerrar eso para “estar mejor conmigo”.

Ah, inciso: mi intención nunca fue ser “novias”, mi intención era estar normal con una persona que no marea y que no actúa de manera incoherente, mintiendo y con ocultismos y cosas raras de mierda.

Bueno, yo una noche de estas que no podía dormir, saco unas entradas para el concierto de Izal que era en el mes 17.

Fue mi cumpleaños y ni me felicitó.

A los días me dijo el típico “hostia! se me ha pasado” y yo le dije que no pasaba nada. Porque no pasa nada. Pero TANTO SIENTES, TAN ESPECIAL SOY, y TANTO pasas?

Conforme voy escribiendo voy viendo lo imbécil que soy.

Llega el día que viene al concierto de Izal y, por primera vez, accede a quedarse en mi casa. Pero solo la segunda noche. La primera noche, la del viernes, se coge un hostal y ni me propone que me quede con ella. Yo no soy la típica tía lapa, y entendí que quería salir por su cuenta y ya está. Pues la dejo tranquila que salga con SUS AMIGAS.

Al día siguiente me cuenta que SU AMIGA se ha quedado a “dormir” con ella. Yo me mosqueo, ella me trata de puta loca, así que “confío” y no digo nada. Al llegar a recogerlas al hostal, a SU AMIGA le costaba mirarme a la cara, y no creo que fuera por lo fea que soy. Tenía prisa por irse. Le digo que coño, que se venga a tomar algo con nosotras.

Lejos de pensar yo ya nada raro con respecto a eso, me centraba en un cambio positivo, que se quedaba en mi casa cuando nunca quería. Estaba contenta, estaba ilusionada de estar así con ella.

Estaba gilipollas.

Esa noche, después del concierto de Izal, volvemos a quedar con SU AMIGA, que está con otra amiga.

Y AHORA ATENCIÓN *******redobles*****:

La amiga de SU AMIGA nos ve liarnos y le dice a SU AMIGA, alarmándola: “oye, la rubia (yo) se está liando con TU AMIGA”

Y SU AMIGA le contesta: ya, bueno

Y la amiga de SU AMIGA le dice: ¿¿no le vas a decir nada??

Y SU AMIGA le dice: “YO ES QUE NO TENGO QUE ATAR A NADIE”

******* aplausos *******

Mi ceja llegó a tocar la nuca de lo que la arqueé. Mi ceja me dio la vuelta a la cabeza siete veces y barrió todo el local.

De hecho, perdí la ceja y ahora la llevo postiza.

En fin. PERO BUENO, ME ESTÁ DICIENDO QUE NO PASA NADA. Pues ya está, no pasa nada.

Lo único que pasa es que soy yo una gilipollas de manual, eso sí pasa.

Yo, como os imagináis, a estas alturas, estaba HASTA LA POLLA de gilipolleces. Así que decido cortar ya de una puta vez, pero de verdad. De todas todas. A tomar por culo ya esta locura.

Y lo corto. De raíz. Sin más dilación. Le digo que se acabó, bloqueo, fuera. Tengo que ya dejar atrás eso.

MADRE-MÍA.

Su reacción fue de dolor desgarrador, de llorar, de llamar a mis amigas llorando, de auténtico desamor, de POR QUÉ ME HACES ESTO, NO MEREZCO ESTO. NADIE ME HA HECHO TANTO DAÑO COMO TÚ, ERES UNA PERSONA HORRIBLE.

Yo intento mantenerme firme, pero la escuchaba, y soy una puta maricona, y lo que es peor, yo sí sentía cosas de verdad, y me ablandé.

Le pregunto que qué tal está al día siguiente.

¿Y sabéis desde dónde me respondía?

DESDE CASA DE OTRO COÑO.

PERO ALUCINANTE.

Lloraba pero mezclando las lágrimas con los flujos vaginales de otra.

Y al día siguiente, cojo y le saco unos billetes de avión y unas entradas para poder irnos a un festival.

Si tuviéramos una pantalla dividida, me veríais a mí a un lado sintiéndome CULPABLE y fatal y la peor persona del mundo, por haberla hecho sentir mal, sacando unos billetes de avión para verla y arreglarlo y disculparme (XDDD) y, al otro lado, ella, la DOLIDA, follándose a otra.

El panorama es para acariciarme la cabecita a mí.

Cuando venía al festival en el mes 18 es que no me lo pude currar más, no pude currarme más ese fin de semana porque era imposible superar el nivel de currez. Tanto económica, como de detalles, como de preparar, como de ganas…

Lo primero que me dice cuando llega es que SU AMIGA va a ir a verla en dos semanas porque había unas fiestas en su zona. A mí ni me propone unirme ni nada, pero ok. Pasadlo bien, también mola estar con tus amigos. Tampoco éramos nada. Pero vamos, si no somos nada, no me vendas motos.

El festival fue un absoluto desastre. Se portó de manera deleznable conmigo, despectiva delante de sus amigos (hasta sus amigos me lo dijeron), impertinente, estúpida y desagradable. Tratándome como a la última mierda del mundo. Pero vale.

Aquí empezó el declive total.

Yo ya no puedo más, es una locura. Dice una cosa, hace otra. La chica con la que hablo por WhatsApp es un encanto, y con la que quedo es otra persona.

No existe la persona que me gusta.

Quiero irme, quiero salir de ahí ya. Quiero seguir mi vida.

Durante todo ese mes fue un machaque constante de reproches, de mierdas, de conversaciones interminables que no iban a ninguna parte, porque seguían las desconfianzas, las cosas desagradables, contestaciones flipadas, mentiras, mentiras, mentiras, mentiras… ¿he dicho ya MENTIRAS?

Le propongo ir a verla para solucionarlo cara a cara. Me suelta que tiene TODOS los fines de semana ocupadísimos durante mes y medio jajajajaja madre mía, es que esto va por cita previa.

La virgen.

Pero no os creáis que era porque estaba de viaje de negocios, no. Es que “un sábado tenía un cumpleaños” XDDDDDDDD en fin. Me imagino que sería como la “fiesta de pijamas” anterior.

Una persona con la que quieres hablar, por la que SIENTES TANTAS COSAS Y TE MUERES SI NO ESTÁ CONTIGO, ¿no puedes incluirla en tus planes? Pregunto eh, que lo mismo yo estoy anticuada.

Así, el mes 18 el mes 19 y el mes 20 solo movidas y más movidas y más hostias emocionales, de las que he acabado absolutamente vapuleada y por los suelos. Estoy destrozada. Agotada. Cansada a unos niveles desconocidos.

Yo ya estaba pasando de ir, mejor cortar y ya está, si es que esto no va a ninguna parte. La mando a volar.

Pero viene lo de POR FAVOR SI TODAVÍA TE QUEDAN ALGUNAS GANAS DE VERNOS VEN POR FAVOR. TE HE PEDIDO UNA OPORTUNIDAD YO TE HE DADO UNA OPORTUNIDAD CUANDO TÚ ME HAS HECHO DAÑO A MÍ (flipas)

450€ me costó el billete por sacarlo un par de días antes porque yo no quería ir. Pero venga, vamos, un último intento.

¿Adivináis? La chica de WhatsApp me decía “TENGO MUCHAS GANAS DE TI BLABLABLABLA” y la chica con la que quedé fue lo más frío que os podáis imaginar. Después de todo, después de ir hasta allí para intentar arreglarlo y ves que te chocas contra un muro de hielo. No tiene sentido.

Vuelvo desencantada. Ella sigue con lo mismo, que siente muchas cosas por mí, que quiere estar conmigo.

Me dice que TODO el mes 21 va a estar de vacaciones por la península con OTRA AMIGA que ya me ha jurado y perjurado que es amiga y que yo estoy LOCA por pensar otra cosa (AUNQUE yo ya sabía que habían follado en varias ocasiones). Y ella diciéndome que son AMIGAS y que soy yo subnormal. Pero en todo el mes no quiere que nos veamos ya no digo una semana, ni un finde… ni UN DÍA. Ni un día que va a estar a unas horas en coche de mí quiere que nos veamos.

¿Os explico yo lo que pasa o llamo a mi sobrina de 7 años y os lo explica ella?

Yo antes de que se fuera de vacaciones estaba mal, muy triste, porque es que SÉ que se va con otra tía, y que no quiere verme. ¿Pensáis que no se lo dije? Claramente. Se le cortaba la voz por teléfono diciéndome “eso no es así, de verdad que no es así, es que no sé dónde voy a estar en todo el mes, por eso mejor vernos el mes siguiente, yo quiero hacer muchas cosas contigo” JAJAJJAJAJAJA.

Pero no pasa nada, hasta que, el otro día, una chica que no sabe ni que yo existo, comenta que ” a ver si ya están juntas por fin ellas dos, con lo bien que están” “¡están saliendo!, nos lo esperábamos todas”

Esto ha sido el colmo ya de la demencia. Es de enferma mental. Es para escribir un puto manual de psiquiatría.

Que no estoy enfadada por “rechazo”, ni es despecho, ni resentimiento, lo que estoy es MUY CABREADA por el PUTO MAREO DE LOS COJONES. Si quieres estar, estás. Y si no, pues déjame en puta paz vivir.

He invertido todo mi tiempo, todo lo que tengo, toda mi energía en algo QUE NO EXISTE y que es UNA PUTA MENTIRA.

Pero que la piba te mira a la cara y te dice cualquier soplapollez y tú te la crees. Te dice que la mesa es el barco pirata de playmobil y ves hasta los cañoncitos de plástico. Que te niega algo que es verdad, que te cuenta unas milongas de flipar y que agota nada más que pensar todo eso.

Mientras tanto, todo este tiempo, ha estado con unas, con otras, aireando la compañía, los regalitos y las fiestas con otras, y NADA de lo que yo he vivido con ella se ha publicado en ninguna parte. Ni un solo gesto de cariño, ni un detalle. Es como si no existiera. Me siento utilizada, engañada, estafada, y manipulada hasta niveles extremos. Siento asco y enfado conmigo misma por haber permitido todo esto.

Por no hablar de una serie de problemas personales graves que atravieso y no se ha interesado NI UNA SOLA VEZ por eso. ESO es el interés y el cariño que me tiene. Ya no sabes si es que es mala, es maleducada, o es que le falta un hervor.

Termino ya, por no hablar de otras cosas. Que ya demasiado. Y lo que me estoy mordiendo la lengua no lo sabe nadie.

Y con esto, pongo fin a esta maldita historia de una vez por todas. De todo se aprende, desde luego, pero casi hubiera sido mejor no tener que aprender esta puta mierda.

De hecho, esta entrada la escribí ayer, y por la tarde EL BICHO me dio la razón, y efectivamente está con la tía a la que le comía el coño llorando mientras me llamaba y que se fue de vacaciones todo el mes con ella a una hora de mi casa y yo no podía ir, PERO ERAN AMIGASSSS y yo estaba tarada. JAJAJA. EN FIN. STOP XD.

Pero que el Bicho, ENCIMA, ayer me llamó BASURA después de todo jajajaja. Dios mío. Es realmente enfermo.

Gracias, Bicho. Nos hemos reído muchísimo con tu enfermedad. Y nos seguiremos riendo.

Recuerdo las advertencias de mucha gente. Y de POBRE de quien me sugiriera por un momento algo malo de ella, que yo era la perrita defensora. Y la perrita ha acabado sufriendo el mayor daño de su vida, putos escobazos y a punto de perder la puta cabeza. Es para acabar majara.

Que ahora te preguntas cómo has podido aguantar semejante mierda e invertir tanto tiempo de tu vida en esto. Con la de cosas buenas que tengo, joder.

Esto ha sido darle perlas a los cerdos. Pero a los cerdos psicópatas.

Y ojo, esto no es para hablar mal de nadie, es para hablar de lo gilipollas que soy yo. Evidentemente, y como he dicho al principio, esto únicamente es mi punto de vista, lo que yo he vivido y cómo me siento.

Acabas desgastada, pero cuando ya ves la realidad del todo: PERO QUÉ PUTO BIEN TE SIENTES.

Solo sé que con este tipo de personas, hay que huir en la dirección contraria y a toda hostia.

BICHO IS OUT.

POR CIERTO: desde aquí MIL GRACIAS  a todas las que os vais a sentir identificadas con esta entrada (porque es LA VERDAD DE TODAS) y gracias a todos los que me habéis echado una mano para salir de este infierno. Ha costado, pero lo hemos hecho.

Que no es que lo que yo he vivido con ella sea mentira, es que es la verdad de todas.

La Goku

Queridos amantes de la literatura de calidad en vuestro pelo: pues nada, que me he acordado de que tenía un blog.

En esta ocasión nos remontaremos al año 2005. Nos adentraremos en un apasionante viaje en esta época de mi vida. Época en la que tenía tantas ganas de disfrutar de mis flamantes 20 años como de mis 20 cm de dildo, siempre dispuestos a acudir ante la dildo-señal de damas en apuros, inmersas en la monotonía de sus vidas sexuales.

Como algunas todas las noches, estaba yo en mis habituales bares de Chueca con mi mejor follamiga. Mi mejor follamiga era una chica que estaba bastante bien, era bisexual y tenía un novio muy calzonazos que sabía que yo me la tiraba pero tragaba porque en su puta vida iba a tocar a una tía como ella, y la cabrona hacía lo que le daba la puta gana porque sabía que nunca la mandaría a la mierda.

Cuando salíamos juntas solíamos liarnos, pero si nos liábamos con otras no pasaba nada, teníamos muy muy buen rollo.

Total, que después de unas copillas ya la tenía yo apoyada en una pared y estaba comiéndole las tetas en público (esto era una especie de tradición y era MUY necesario hacerlo)

El caso es que ella bajó al baño y apareció una tía alta, rubia, de pelo corto así de puntita, teñida, pero el pelo era un rollo como cuando Goku es Supersaiyajin. Era guapa, pero un poco… como “bruta”. Que no era en plan rollo macho totalmente, pero un poco macho, sí. Bueno vale, era un poco macha. Y hablábamos. Y bailábamos (sí, le dije que era profesora de salsa y luego la pisaba)

Volvió mi colega y me dijo que qué hacía hablando con esa, que no era mi tipo, cosa que yo, ya en mi estado de adentrada la madrugada, interpreté como “está en plan posesivo” y me convertí en la adalid de las bolleras machas, la Juana de Arco de las camioneras, la William Wallace de lo queer. Y le dije que me iba a liar con ella, que a mí ME GUSTABA MUCHO. Mi colega flipando, que quería estar conmigo, se acabó chinando cuando aceché a la presa en su cara y se piró.

Me quedé con La Goku el resto de la noche.

Acabé en su casa.

Os prometo que no me han comido el coño como esa tía nunca, La Goku tenía un ataque de lengua-tornado que fue como juntar las 7 bolas de dragón en mi coño. La Goku me comió el coño como si estuviera luchando contra Vegeta, Freezer y Piccolo con la lengua.

Pensaba que Krilin entraría para fregar eso.

Pero no era Krilin quien entró en la habitación. Era una mujer de unos cuarenta y pico.

Yo, abierta de patas, empezando mi viaje al planeta Namek, apretándole la cabeza de guerrero saiyajin contra mí, y la mujer dentro de la habitación mirándome correrme.

Correrte, apartar a la Goku y taparte con la sábana a la vez es algo jodido, ya os lo digo.

La mujer no dice nada y sale de la habitación.

“¿Es tu madre?” – le pregunto –

“No, es mi compañera de piso” y se descojona la piba. Luego me pide perdón y dice que no sabe por qué ha hecho eso y me cuenta que tenía algún tipo de problema.

Cojonudo, estoy en no sé dónde, con un mocarro sideral en casa de La Goku y una compañera de piso loca voyeur.

La tía no me dejaba irme. Que me quedara a dormir. Y yo que no quería, pero la verdad es que estaba reventada. Pero bueno, un par de horas y me voy. Pasé más de 48h en esa casa. La tía dejó de ir a currar por estar conmigo, y a mí el primer día me pareció divertido, pero es que luego no me dejaba irme. Estaba medio secuestrada y comiendo comida china con la compañera de piso loca que se parecía a Kathy Bates. ESTABA VIVIENDO LA VERSIÓN LÉSBICA DE MISERY.

Al final huí. Obviamente 2 días desaparecida sin móvil, sin Messenger, etc.

Cuando llego a casa y enciendo el móvil, mi colega estaba preocupada, y le conté que había sido un poco extraño todo, pero en ese momento me empieza a llamar la loca de La Goku que dónde estoy, que si estoy en casa, y que viene a verme. PERO QUE ME DEJES VIVIR.

Pasé de ella porque ya la veía que me iba a llevar a catar menús de boda, y se puso en plan loker pero en plan amenazas chungas, y me montó un dramón de tres pares de cojones. Se transformó totalmente, porque cuando estaba conmigo era una tía muy agradable. Aunque es cierto que no la dejé hablar mucho, porque no era lo mejor que sabía hacer con la lengua.

Pero al final, mi colega tenía razón y volví a comerle las tetas a ella, teniendo al menos la seguridad de que, si nos la encontrábamos, con el bolso desde luego no me iba a pegar.

Valió la pena por la Onda Vital que me hicieron en el coño.