La pija que me enseñó que ser rica no lo es todo.

Hola, amigos.

O no tan amigos, que mira que cada vez que abro Curious Cat aprovecháis para desatar todo el odio que tenéis ahí después de leerme tol rato voluntariamente.

Odio fundamentado por supuesto en que no podéis soportar que sea coleccionista de arte y que tenga que madrugar para llevar el yate a la ITV de yates.

El yate, digo. UNO de mis yates.

PUES BIEN. Os consolaría saber que una vez conocí a una tía MÁS PIJA QUE YO.

Ya, ya sé que a priori puede parecer complicadísimo, pero sí.

Conocí a una chica que era de una clase social medio-alta. O alta, directamente, era una tía que tenía pasta. Bastante pijilla para lo que estoy yo acostumbrada.

El caso es que justo yo me estaba mudando y me acababan de dar las llaves del piso, todo por medio, y la chica cuando estamos tomando algo me dice “bueno, me vas a enseñar tu casa nueva o qué” y claro, yo pasé por alto todo el tema de las cajas, de que no había puesto ni sábanas, que estaba todo hecho un cisco y por supuestísimo que fuimos a mi casa nueva y follamos como dos auténticas zorras hambrientas entre cajas de mudanza.

La tía era pijísima y tenía un cochazo NARANJA.

Pues nada, todo ok.

Ahí se quedó la cosa.

Buen rollito, jaja, jiji. No, claro. No os lo creéis. Si no esta entrada DE QUÉ.

QUÉ COÑO HARÍA ESCRIBIENDO AHORA SI NO HUBIERA PASADO ALGO ABSOLUTAMENTE DEMENCIAL????

Ese día yo ignoraba la fiesta de la locacoñez a la que asistiría como invitada VIP días después.

Pero remontémonos a mis días de colegio. MARAVILLOSOS. Yo con mi moto, fumando con 16 años para darme un súper hostión con la mano abierta, etc.

Yo ahí tenía una amiga que era amiga amiga, de esas amigas que somos guays todas pero luego nos apuñalamos en cuanto tenemos la más mínima, minimísima oportunidad? Pues así. Y ella tenía un apartamento en la playa. Y yo me fui con 16 años una semana con ella allí.

Allí me presentó a sus amigas y claro, yo tendría 16 años, pero el coño ya me funcionaba perfectamente, y el radar lésbico ni os cuento, y había una tía de Madrid que yo pensé “uy esta es bollera” pero nada, sin más, salíamos “de fiesta”, hacíamos el gilipollas en la piscina y en la playa, y yasta.

El año siguiente yo conocí a una chica en Madrid.

Salí del armario con mis amigas.

Mis amigas hiper pijas que fue como… “VALE NO TE PREOCUPES”

Y por detrás “UFFFFFFFFFF PERO BUENO!!!!! K ASCO!!!!!”

Que ni me hablan ahora por eso.

Y ellas están puto amargadas y con cara de viejunas que no hay ácido hialurónico en el mundo CON Q10 que lo arregle ahora con 30 con sus putos mismos novios de 15 años.

Un saludo si me leen.

En fin, el caso es que MI AMIGA, cuando yo estoy contándoles que estoy yendo a Madrid a ver a una chica y que me estoy liando con ella y eso me preguntan que a qué instituto va.

¿Adivináis?

EXACTO.

AL MISMO QUE LA CHICA DE LA PLAYA.

¿¿¿Cómo???

No puede ser TANTA CASUALIDAD.

¿Que no? Madre mía. Os digo yo a vosotros que sí.

Y mi amiga “ostras te acuerdas de mi amiga XXXXX de la playa?????? PUES ELLA ESTUDIA AHÍ”

Y yo hombre claro que me acuerdo (la bollera)

Pues le pregunté yo a mi chica y ESTABAN EN LA PUTA MISMA CLASE. Porque mi chica era un poco lerda y había repetido curso.

Mi colega y yo nos descojonábamos con la PUTA CASUALIDAD.

Pues bueno, como mi colega se lo contó a la de la playa, la de la playa ya sabía que yo era bollera, y tardo PERO NI CINCO MINUTOS en pedirle mi teléfono y hablar conmigo.

Tíííííííiíííía me encantaría volver a verteeeeeeeee.

Y yo quedé con ella.

Y bueno si con 16 era aparentemente bollera, lo que me encontré fue el SÚMMUM DEL BOLLERISMO.

Era una furgoneta de Boyaca.

Madre mía.

Pues nada, por supuesto que se intentó liar conmigo pero yo no quería y buen rollito pero hasta ahí.

Bien.

Hecho este paréntesis, volvamos a la pija que me follé entre cajas de mudanza.

Esa chica estaba bastante rayada por la ex, o no sé qué historias, y a mí me contaba todas sus rayadas, pero bueno luego me comía el coño así que todo ok.

Una noche viene a mi casa, en plan un día entre semana, nos liamos y seguidamente me dice que “no quiere seguir conmigo”

Y yo “pero si no estamos de nada”

Y ella “ya ya pero QUE NO QUIERO SEGUIR CONTIGO”

Y yo pues… ok.

Y ella “MAÑANA TE TRAIGO TUS COSAS”

Y yo… pero si no tienes nada mío xD

Y ella “sí sí…tengo un libro”

Y ERA VERDAD. Tenía un libro mío porque mira, ahí todavía a mí me faltaban palos en la vida y aprender que NO SE PRESTAN LIBROS.

NUNCA.

JAMÁS.

PORQUE LA GENTE ES PUTO SUBNORMAL Y NO LOS DEVUELVE.

Un saludo a todas las putas retrasadas que tienen libros míos.

Pero libros que tenía con dedicatorias y todo, eh.

En fin.

Qué puto asco me dais, malditas ratas miserables.

Bueno.

El caso es que no recuerdo qué libro era, pero cuando ella vino a devolvérmelo al día siguiente, yo estaba con una chica con la que follaba habitualmente. Follando, claro.

No sé, yo era joven.

Y me levanto porque reventaba el timbre y la puerta de mi apartamento. Le abro en bragas y camiseta y ella “por qué me abres así” y yo pues mira, porque estaba en la cama descansando y tal.

Me da el libro, entra, y yo “vale ok adiós” y ella “no me invitas a una cerveza?”

Y yo mira… no, porque…

En ese momento sale la chica de la habitación a coger agua.

Se me queda mirando.

Me dice “mira, MUY BIEN”

Y yo… PERO SI ME HAS “DEJADO” TÚ AYER.

La piba se pone todo gilipollas y se pira.

Ahí se queda la cosa.

Al cabo de los días, pues digamos 2-3 semanas, yo todos los fines de semana salía por ahí y antes hacíamos la “previa” en mi casa con mis amigas. Y eso a la pija le encantaba.

Las fiestas en mi casa es que siempre dan para mucho.

Ese día, había venido la bollera de la playa amiga de la de mi clase del colegio de cuando tenía 16, y estábamos con mil gilipolleces.

Me llama la pija.

“Me quiero ir contigo de fiesta, pero como amigas”

Y yo vale, pues vente.

Se viene.

Y ve a la bollera de la playa. Y dice “coño, esta tía es amiga de unas putas tiradas que conocí amigas de mi ex”

Y la bollera de la playa en plan “hostia esta es una puta pija amiga de mi colega”

Y yo… PERO POR QUÉ SE CONOCEN TODAS.

Todas las clases sociales unidas.

Y la pija toda la noche en plan “tú qué tienes con X” (la bollera de la playa)

Y yo “nada, es colega”

Y ella “pues te está entrando”

Y yo PERO VAMOS A VER A TI QUÉ MÁS TE DA.

PUES QUE NO TE PEGA NADA ESTAR CON ESTA TÍA.

Y yo PERO TÚ QUÉ COÑO SABRÁS LO QUE ME PEGA Y LO QUE NO TRONCA.

Pues se cabrea.

Se pira.

Vuelve al cabo de una hora o así al bar.

Que te echo de menos.

Y yo… madremía.

Yo la verdad que sí estaba tonteando un poco con la bollera de la playa, pero la pija estaba indignadísima porque yo le comiera la boca a alguien que no colecciona arte así que pululaba a mi alrededor marcando territorio pero COMO AMIGAS CLARO EH.

Llegado un punto de la noche yo la verdad estaba cansada. No me apetecía nada lo de la bollera de la playa, estaba cansada de que me meara la pija, estaba cansada en general.

Así que me piro.

Voy a coger un taxi.

Cuando me monto en el taxi y le doy mi dirección, de repente, se abre la puerta violentamente.

Es la pija.

Dice “Puedo irme contigo?”

Y le digo “No”

Y ella “Por favor, no tengo dónde dormir”

Y yo… “Sube”

El trayecto en el taxi fue TENSO como él solo.

Los primeros 5 minutos.

Después me empieza a coger la manita.

Y yo riéndome en plan “pero tía, qué es lo que quieres”

Y ella “no, nada”

Y yo bueno te quedas a dormir pero COMO AMIGAS.

Y ella “sí sí”

Cuando llegamos a mi casa me dice “joder ni me dices nada de tomar un fresquito* ni nada” (* mi manera de llamar a los cubatas)

Y yo pues no, yo me voy a la cama, ahí tienes el sofá.

Y ella “tía no seas borde, joer”

Y yo pero qué COJONES QUIERES.

Total, como la verdad me la sudaba bastante, al final pongo musiquita y un par de copas.

Y ella “joder, es que me da la vida esto”

Y yo pues eres tú la que no lo quiere.

Y me cuenta la rayada con su ex OTRA VEZ.

Y yo AY MIRA, EH.

Voy al baño.

Cuando vuelvo, tenía que pasar en el sofá por delante de ella para volver a sentarme.

Y cuando paso me coge el brazo.

Y me tira hacia ella.

Me siento encima de ella y yo “pero qué te pasa”

Y ella “es que me encantas”

Ya, ya, puta loca de manual, pero mis bragas no tienen manuales de psiquiatría y lo que hacen es inundarse a la mínima idiotez.

Una vez más, mi coño se adueñó de mi razón y le empecé a comer la boca.

Ojalá una Civil War entre mi cerebro y mi coño.

Nos liamos mazo en plan bastante cerdo y por la mañana me suelta (pero tal cual) “TE VOY A DENUNCIAR”

Pero todo seria.

Y yo jajajajaja

Y ella vistiéndose “TE VOY A DENUNCIAR ME VOY AHORA MISMO A DENUNCIARTE”

Y yo ??

“QUE MI PADRE ES ABOGADO BALBABLBLALBLABLALBLBAL DENUNCIA BALBLABLALBALBLABL”

Y yo pero qué cojones dices?¿

“Que has abusado de mí”

Y yo ¿?¿?¿?

Pues bueno, hasta aquí puedo contar por razones de seguridad personal.

El caso es que la piba estaba piradísima, pero piradísima.

Y la bollera tirada de la playa me dijo “VES COMO LAS PIJAS NO SON MEJORES”

Y qué razón tenía.

Qué razón.

Nunca os fiéis de nadie… aunque coleccione arte.

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Surf, cerveza y rock n’ roll (CAPÍTULO 2)

Siempre me traiciona la razón y me domina el corazón, no sé luchar contra el amor.

Eso podría formar parte de la banda sonora de mi vida.

Hallándome inmersa en estas profundas cavilaciones aparece la choni con sus amigos. Se me acercan como una banda de niggas cuando estás invadiendo su cancha de basket de su barrio de Oklahoma.

“Tía, has venido!!!”

En ese momento viene el yonki del aparcamiento con el camarero a traerme otra caña, la otra camarera diciéndome “luego te vienes a XXX???”

Yo estaba muy ocupada con mis nuevos mejores amigos. Y la choni descojonada en plan “tú no pierdes el tiempo en hacer colegas eh”

Y yo “pues la verdad que no, en menos de media hora me han intentado tangar, me he hecho colega de la camarera y me han invitado a 2 cervezas”

Y ella “tía ten cuidado con el del aparcamiento”

Y yo… “TARDE, WAPA”

Total, que se presentan todos los amigos, me presenta al novio, y claro: SUCEDE LO INESPERADÍSIMO (nótese la ironía)

Yo me hago súper coleguita del novio y pasa lo de siempre: que no existe pareja hetero en todo el globo terráqueo que no me haya propuesto un trío. No sé por qué provoco eso, pero lo provoco.

La choni ya me caía mejor, pero vamos, me estaban agobiando un poco.

Ya estaba integradísima en el grupo de amigos de la choni, invitando cada uno a una ronda, muy buen rollo con todos. Entonces le toca a un amigo pagar esa ronda y le acompaño a la barra a pedir para ayudarle a llevar las copas.

Estamos hablando mientras nos atienden, diciendo gilipolleces, descojonados, y me dice que no se ha reído más en su puta vida que conmigo, que qué guay que esté ahí y tal (vamos, que me la quería meter) pero nada, un rollo muy guay.

Llevamos todas las copas a sus colegas y seguimos allí hablando más.

Mientras, empezaban a encender las hogueras de San Juan, donde yo debería lanzar mis bragas para purificarlas.

La noche avanzaba, la choni y el novio intentando llevarme a otra zona para liarnos, yo pasando mazo, el yonki del aparcamiento por ahí pasadísimo, un cuadro todo.

Así que me voy con su amigo el guapo por ahí a otro chiringuito de la playa que estaba cerca.

No me dejó pagar nada, me presentó a un montón de gente, nos lo pasamos genial. Y él diciendo “has venido a dar con la CREM DE LA CREM”  y yo “sí sí wapo”

Acabamos saltando hogueras sin pantalones, rodando por la arena, todo el pelo lleno de arena, las bragas llenas de arena… pero muy divertido.

Entonces el pibe me cuenta que es arquitecto, o no sé qué, y que ha hecho unos apartamentos que tiene mazo de apartamentos que si quiero que nos vamos allí y puedo dormir en uno y al día siguiente volver a mi hotel.

Y yo “mira no, no pico, que no me quiero acostar contigo, que soy bollera, y tal”

El pibe insistía, así que cogí y me piré porque lo vi muy ansias.

Lo siguiente que recuerdo es despertarme en mi coche en el pinar del aparcamiento.

Cuando abro los ojos estoy en mi coche y el “parking”, que era un pinar, estaba cerrado hasta las 12 que abrían de nuevo el chiringuito ese.

Atrapada en un pinar. Estupendo.

Me hacía muchísimo pis y tuve que ir a hacer pis por medio del pinar llena de arena, sin sujetador y con la camiseta apestando a humo.

En el pinar solo estaba mi coche y ya llegó un tío a abrir las puertas y se me quedó mirando como “madremía bonita, te metiste una buena fiesta anoche”

Yo pensando que para qué pagaré hoteles si luego duermo en pinares.

Pude salir de allí y me fui a desayunar a un bar a ver si me daban un café como el que beben los Sims y me espabilaba.

Mientras estoy hundiendo la cabeza en un tanque de café solo, me escriben mis surfcolegas que ya hay viento, que ya podemos hacer surf, y yo con toda mi resaca que no había barreños de colágeno con Q10 con ácido hialurónico suficientes para disimular mi cara post fiesta.

Pero mira, hemos venido a jugar.

Al menos el agua del mar fresquita me ayudó a despertarme y quitarme el olor a humo del pelo.

Por la tarde-noche llegué a mi habitación, me di una ducha y me vestí en plan sin arreglarme ni nada, rollo surferito cómodo porque mi intención era cenar algo y dormir en mi cama CELESTIAL, que estaba reventada de la noche anterior.

Me fui otra vez al bar del hotel, el camarero en plan “TE ECHAMOS DE MENOS AYER!!! Qué silencio había aquí!!!” riéndose y nada, estuve cenando y cuando se vació un poco el local me fui a la barra con el camarero y estuve contándole mi aventura del día anterior, el camarero poniéndose copas él y comiendo palomitas mientras me escuchaba descojonándose. En ese momento llegan 3 tíos y se ponen a pedir algo en la barra a mi lado.

Y uno me dice “ah, tú vas a la Escuela XXX, no??”

Y yo… sí.

Y me dice “na, que te hemos visto estos días, pero tú haces kite, no?”

Y yo… nono, yo surf y windsurf.

Entonces yo les cuento cómo yo había empezado a hacer kite años atrás pero un colega se desmembró un brazo con la quilla de la tabla de otro tío que saltó por encima sin control de la cometa.

Y ese día dejé el kite.

En realidad es mala suerte y una putada, porque realmente tú cuando ves las cometas desde fuera, a lo lejos, parece que estamos muy juntos, pero luego en el agua hay bastante espacio generalmente para navegar.

Bueno. Los tíos eran un malagueño, un ruso y un inglés. Que parecía un chiste de “un malagueño, un ruso y un inglés entran en un bar”

Nos quedamos los 4 ahí de copeo en el bar ya vacío con los camareros, y empezamos a proponer irnos por ahí de fiesta todos, pero el ruso y el inglés estaban cansados así que se quedaron en el hotel.

El malagueño y yo nos vamos por ahí de fiesta y en uno de los bares me dice “pero una cosa, a ti los tíos no te gustan, ¿no?”

Y yo… madremía qué chico más observador.

Pero muy buen rollo con él, muy agradable y muy divertido.

Nos cambiamos de bar y cuando vamos a la barra hay una chica sola a nuestro lado, nosotros diciendo mil gilipolleces riéndonos y ella se empieza a reír escuchándonos y se pone a hablar con nosotros. Era italiana (ni idea de qué me pasa con Italia últimamente) y nos cuenta que todos sus amigos se han ido a dormir pero que ella quería fiesta, así que había decidido salir sola, y yo “tía SOMOS HERMANAS”

Bueno, el malagueño me dice que la piba está muy buena y que se la quiere tirar (a todo esto yo vestida con una camiseta de surf, unos pantalones normales y en chanclas con el pelo recogido sin arreglar, UN CUADRO)

Salimos del bar y la italiana me coge por la cintura y me pega a ella mientras andamos. El malagueño con las orejas hacia atrás como los gatos en plan “no puede ser que justo me toquen las dos bolleras a mí esta noche”

Todas las olas que no había habido el día anterior en el mar estaban en ese momento en mis bragas.

Ya llegamos a un sitio más grande en plan discoteca, y les digo “voy a ir al baño, id pidiendo las copas” y les doy mi ticket de la entrada y me voy a los baños, que estaban al lado. O sea, desde la barra podías ver la cola de tres pares de cojones que daba la vuelta a la esquina del baño de tías.

Cuando ya la siguiente voy a ser yo veo que hay dos tías sujetando la puerta muy concentradas y les digo “qué pasa?” y me dicen que el pestillo no va y que la puerta “se cae” y yo “pero cómo se va a caer” y ellas “que sí que sí, que está que hay que tener cuidado”

Y yo pensando “qué exagerás”

Y me dicen “estás sola? si quieres te sujetamos la puerta”

Y yo… vamos a ver que voy a hacer pis 30 segundos, no voy a tocar la puerta para nada, si la gente la deja quieta pues yasta.

Y ellas “bueno, como quieras”

Cuando sale la amiga de las chicas estas entro yo, cierro despacito la puerta para que “no se caiga” y la dejo colocada sin pestillo pero bastante bien cerrada.

Estoy ahí haciendo pis y DE REPENTE empujan fuerte la puerta, se descuelga efectivamente, da un golpe contra la pared, y yo de cuclillas con las bragas en las rodillas mirando a la gente en la puerta gritando “EEEEEEHHH!!!!”

Era la italiana.

Coge la puerta la coloca otra vez en plan “tranquilas”

Y yo pensando “¡pero bueno!”

Se queda mirándome terminar de hacer pis apoyada en la puerta descolgante.

Yo me subo los pantalones y mientras me los abrocho le digo “qué haces, que estás loquísima”

Ella se ríe, me coge y me empieza a comer la boca.

Yo metiéndole mano, la gente gritando fuera. Nosotras apoyadas en la puerta para que no la descolgaran otra vez.

Cuando salimos, está el malagueño en la barra con las 3 copas aguadas y mirándome con los ojos entrecerrados en plan “qué ha pasado ahí dentro, zorra”

Y yo “uuuf qué cisco con la puerta eh…”

“Uy voy a pedir otra copa que esta se ha quedado aguada”

Y la italiana en plan “sí, yo también, pide dos nuevas” y abrazándome por detrás diciéndome gilipolleces.

Y el chico, cómo no, viene y me dice: OYE PUES PROPONLE UN TRÍO.

Ay mira eh, LA OBSESIÓN.

 

Por la mañana, me acerco a recepción a contarle a la recepcionista la historia de los días que llevo sin dormir, y a que me de una noche más, porque ese día no me iba a ir. Mi clásico BONUS TRACK de habitaciones de hotel.

Y por supuesto mi clásico destrozarlas, como buena estrella del rock que soy.

La recepcionista, la que se perdía en la feria cuando se separaba de su hermana, escuchaba atentamente mi resumen de la que estaba liando por todas partes y me dice que guay, que me da otra habitación sin problema pero que tiene que ser otra porque en la que yo estoy hay una reserva para ese día. Y yo PERO ES MI HABITACIÓN.

Así, abatida por tener que mudarme, empecé a sacar mis cosas de la habitación. Los alemanes con los que jugaba al rugby en el césped me ven sacando mis cosas y me dicen “te vas???” y yo… “no, me voy a otra habitación en la otra parte” y me ayudaron a llevar todo.

Los alemanes fueron por la noche con el balón de rugby y una botella de ron para despedirnos y yo estaba a punto de morir del cansancio, pero accedí a tomar algo con ellos y acabé durmiéndome en las camas balinesas de la zona del bar del hotel abrazada al balón de rugby.

Total, que en mi viaje para hacer surf, hice de todo menos hacer surf.

Pero y lo bien que me lo pasé y la de vidas que inundé de locacoñez qué, eh.

Pero vamos, que tampoco fue pa tanto.

Surf, cerveza y rock n’ roll. (CAPÍTULO 1)

 

MADREMÍA PERO CUÁNTO ESCRIBO ÚLTIMAMENTE, EH.

Me estáis obligando a salir por ahí y hacer cosas absolutamente infames solo para poder venir aquí a escribirlas. Porque de toda la vida las cosas se hacen no por hacerlas, se hacen PARA CONTARLAS.

Eso lo sabéis, ¿no?

Bueno.

Aquí de momento lo único que tenemos que tener claro es que si pasamos una etapa de mierda que empieza a hacerse muy larga, intentar castigarse por estar pasando una etapa de mierda muy larga NO es buena idea. En plan… que no, no lo hagáis en vuestras casas porque mira, no funciona.

¿Y qué se hace?

Pues parar.

En lugar de correr hacia todos lados como un pollo sin cabeza o como un rabo de lagartija sin lagartija, obligándote a seguir arrastrándote, pues no coño, frena.

Para.

Respira.

Y esto es totalmente en serio eh, si pasáis una mala etapa lo que hay que hacer es parar, si fumáis fumaros un cigarrito como dirían los Platero, y calma, que las etapas pasan. Todas, tanto las buenas como las malas.  Y las malas muchas veces sin querer las alargamos por no saber pararnos y querer continuar siendo fuertes a toda costa.

PERO BUENO, qué es esto, un blog de autoayuda o qué.

Que yo he venido a hablaros de surf, de rabos y de cosas loquísimas.

El caso es que cuando yo descubrí esto de que hay que parar pues paré, me tomé un tiempo de desconectar un poco de todo. Tampoco en plan DESAPAREZCO, pero desconectar. Irte a otro sitio, hacer otras cosas, que cambiar un poco de ambiente ayuda.

Que sí, que me pasé mes y medio por ahí despendolá.

Conocí sitios nuevos, hice muchas gilipolleces que darán para entradas de blog, y entre otras cosas también tracé una ruta con lugares donde me he sentido mal, vulnerable, o donde tengo recuerdos de algún modo nostálgicos y era como “quiero reconciliarme con estos sitios”. Ya, ya sé que soy una intensita de cojones, pero QUÉ LE VAMOS A HACER.

Y finalizaba la ruta en una zona donde suelo ir de vez en cuando a hacer surf. Ese lugar me transmite muchísima paz y era perfecto para cerrar mi largo viaje de “quedar en paz”

¿Os impresionó el hilo de Manuel Bartual? Pues poneos cómodos, que vais a ver lo que se hace en un hotel, y no las mariconadas esas de encontrarte clones de mierda.

Me cojo yo un hotelito ahí al lado de la playa donde voy a hacer surf, y son como bungalows así que tienes tu mini porche fuera y tal para sentarte a tocar el banjo en una mecedora al atardecer.

O a tomarte unas birras y lanzarte un balón de rugby con los alemanes de al lado. Porque yo otra cosa no, pero beber cerveza y rodar por el suelo con un balón de rugby en el césped lo sé hacer bien.

Lo primero que me dice la recepcionista es “ahora tu acompañante que me deje su DNI cuando venga” y yo ¿PERO VES A ALGUIEN AQUÍ? y ella “ah, ¿¿¿que vienes sola???” y yo “sí claro”

PUES COMO SIEMPRE.

Y entonces me dice que admira mucho que una mujer viaje sola, que ella una vez se separó de su hermana en la feria y se perdió. Y yo “jajaja eras muy pequeña?” y ella “no si esto fue el verano pasado”

Y yo… mira, dame la puta llave de mi habitación y deja de humillarte, por favor.

Que tengo MUCHAS COSAS QUE HACER.

Así que dejé mis mierdas en la habitación, me di una ducha, me vestí de zorrita y me fui por ahí a tomar unas cañitas.

Mi idea inicial era comer en el mismo hotel porque cuando llegué eran ya las dos y pico de la tarde. Pero estaba PETADO. Yo me senté en una mesa ahí sola, muerta de sed, con ganas de que el tabernero me sirviera, pero el tabernero no daba a basto. Esperé como 10 minutos, y no hubo ni un “perdona, vengo ahora” o algo, no. Nada, yo ahí viviendo la invisibilidad lésbica de un modo nada metafórico.

Así que me levanté dignísima y mostrándome ostensiblemente disgustada, y me fui por ahí a cañear guay.

Luego estuve de tiendas comprándome ropa de surf que voy a usar una vez al año Y CON SUERTE y a la vuelta pasé por la escuela de surf para decirles a mis surfcolegas que ya estaba allí y que al día siguiente le dábamos cañita al asunto.

Al lado de la escuela de surf hay un garito que me gusta mucho para tomar mojitos y dije: “ay, pues voy yo a tomarme un mojito aquí tan a gusto”

Pero claro, un mojito, ¿a qué te lleva?

EXACTO. A 900 mojitos más.

Y yo con 901 mojitos me pongo súper sociable.

Me hice amiga de una pareja del bar, de un grupo de niños ingleses de 20 años que me regalaron una pulsera, me invitaron a 640 de los 901 mojitos, en fin. Yo ahí, a mi bola, pero ya el resto de la tarde de risas allí. Atardece, esta gente se iba a ir por ahí a cenar y de fiesta pero pensé mira, los mojitos y yo mejor cenamos en el hotel así descanso para surfear al día siguiente.

Y fui otra vez al bar del hotel.

Me siento en una mesa y vino el amable tabernero a toda hostia el pobre a pedirme disculpas, que me había visto al medio día pero que estaba desbordado y yo “que no pasa nada, pero la próxima vez un ahora mismo estoy contigo o algo, pues estaría bien” y nada, nos pusimos a hablar ya después de la cena un montón de rato.

Yo me fui a mi bungalow que CASUALMENTE era el que estaba justo al lado del bar (todo estaba pensado) y fue cuando pasó lo de los alemanes del porche de al lado, las latas de cerveza y el rugby.

Y ya me fui a dormir.

Era temporada baja de surf así que al día siguiente cuando bajo a la playa no había ni una puta ola. Nada de viento, colega. Pero nada. Mi bañera tiene más olas cuando meto el pie.

Así que allí, varada en la orilla, embutida en el neopreno, pensé que ya que no iba a poder hacer surf quizás era un buen día para acercarme con el coche a uno de los sitios marcados en mi ruta de “estar en paz”.

Y para allá que fui.

Donde quería ir daba mucho el sol a esa hora así que unas cañitas, ¿no? En una terraza guay, a la sombra y tal.

Entonces, llega una tía y se pone a hablar ahí por teléfono a voces en la mesa de al lado.

Yo empiezo a tuitear “qué asco la gente que habla a voces por teléfono, tengo una gilipollas al lado, qué gilipollas es, puto asco, cómo grita” y tuiteé por supuestísimo toda su conversación de mierda.

Y me puse muy en plan “1 fav y te digo cuánto me jode que hablen a voces por teléfono”

Y digo mira, o sea, para estar aquí con esta tipa choni maleducada, me piro a otro sitio.

El camarero me trae la cuenta y le pregunté algo sobre la noche, porque era San Juan, y había visto muchas cosas de fiestas y eso y entonces me cuenta un poco mientras yo recojo mi cambio y eso. Y la choni, que ya había colgado el teléfono y estaba con la antena de Digital+, Televés y Vía Digital puesta dice “AY VAS A LAS HOGUERAS”

Y yo… maemía.

Y yo bueno veremos a ver, porque me he traído el coche y estoy alojada en otro sitio, lo mismo voy a las de allí, tal.

Ella me cuenta que es camarera, que no se qué, que vaya allí con ellos, que tal balblablblabla me empieza a soltar un rollazo sobre TODO lo que se hace en cada centímetro cuadrado de toda la zona, pero que ese sitio era muy pijo Y ME PEGABA MUCHO y que qué guay era yo.

PERO POR QUÉ LE CAERÉ BIEN A LA GENTE QUE A MÍ ME CAE MAL.

Y le dije que bueno, que ok que me apuntaba el sitio. (Y no era pisto, me lo apunté)

Me piré a otro bar y mientras me tomaba mi cervecilla y mi tapa, googleé el garito que me había dicho la choni, por curiosidad.

Buenobuenobueno ERA PRECIOSO. Súper chulo.

Y pensé pues mira si voy a la fiesta esa, a las malas, duermo en el coche y punto.

Claro mi plan era comer allí, dar un paseo, ver el atardecer desde donde quería verlo y pirarme a la zona donde tenía el hotel.

PERO SI YO HICIERA MIS PLANES TAL Y COMO LOS PLANEO ESTE BLOG NO EXISTIRÍA.

Así que después de comer me hice amiga de los camareros, terminaron dos el turno y se quedaron conmigo tomando gin tonics. Y yo después de dos gin tonics ya estaba descojonándome con ellos de mis mierdas de ideas de bollera intensa de hacer ruta de reconciliación con la vida y ellos despollados también.

Me dicen que si me acompañan a ver el atardecer y yo NONO ESTO ES ALGO QUE TENGO QUE HACER SOLA!!! (dramatic)

Madre mía.

Bueno, me despedí para seguir mi camino de la intensidad, les regalé una pulsera a cada uno (era el viaje de regalar pulseras de mierda) que muchas gracias por el rato y tal, y me piré a ver el atardecer.

Me quedé un buen rato ahí llorando como una puta bollera loquísima y mirando la puesta de sol pensando cosas.

Subí una foto de mierda a Instagram porque no veía una mierda con todo el solarro, las gafas de sol empañadas de las putas lágrimas y un puto niño que estaba a mi lado haciendo el anormal con una botella de agua de cristal y me deslumbraba.

Era el fin de mi viaje de la intensidad. 

Me sentía bien.

Y cuando volvía hacia mi coche, ya más relajada, pensé: qué cojones, vamos a la fiesta de San Juan esa que me ha dicho la choni para celebrarlo.

Así que llego allí pero eso estaba metido pa’ dentro, cómo deciros, había pinares y dunas+.

La choni me había explicado (y muy bien explicado) que había un parking enorme que era un pinar, que podía aparcar ahí sin problema. Y lo encontré, estaba justo detrás del sitio chulo. Y cuando voy a aparcar claro, llega la rubia con el BMW y se me acerca un yonkarra que yo pensaba que era el “gorrilla” del parking, y le digo, qué pasa, y me dice “nada, puedes aparcar donde quieras, son 2€”

Yo le dije Ok voy a aparcar y te los doy

Mientras aparcaba sonreía porque claro, ya me habían contado que el parking era gratis, de hecho es que no era un parking, era un pinar enorme solo que estaba vallado porque lo usaría el garito ese, pero vamos, que ningún cartel informativo ni nada, una valla y pinos. O sea, que el pavo que se veía pasadísimo además me quería tangar de todas todas.

Pero mira, me la suda. 2 pavos por que no me raye el coche el gilipollas ese pues nostamal.

Así que salgo del coche y le veo que se va para el chiringuito ese pasando de todo.

Y yo madremía, qué descarado todo.

Pero nada, voy para el chiringuito, pido una birra, y me aposto en la barra. Y pasa el yonki pasao.

Y le digo “oye, ey, amigo”

Me mira

Le doy 2 pavos y le digo “bueno, cuídamelo eh”

Y me mira extrañadísimo y me dice “ah, gracias”

Y se va a ir y aparece un camarero, lo engancha por el hombro me lo acerca y me dice, “este puto subnormal te ha pedido dinero por aparcar???”

El otro acojonao.

Y yo… “nono, tranqui”

Y me dice “te he visto darle 2€ que no le tienes que dar nada, que el parking es gratis, que no le des nada”

Y le digo “que no, si ya, si no es por el parking es porque antes me ha dado cambio para tabaco y me sobraba”

Y el camarero ¬______¬

Digo na tio, buen rollo.

El camarero se va, el yonki está acojonao que no sabe si correr o qué, se va un poco para otro lado.

Y de repente viene una camarera y me dice “oye perdona una pregunta”

Y yo MADREMÍA QUÉ CERVEZA ME ESTÁIS DANDO ENTRE TODOS.

QUÉ PASA.

Y ella: “tú estabas ayer en la fiesta de no se quién que balbalblabla” y yo… nono corta, que no.

La piba hiperbollera y muy mona (SI ME LEES ESCRÍBEME)

Y pasé mazo de ella porque no sé, era MI NOCHE del resarcimiento.

Estaba todo meticulosamente planificado   más o menos pensao. (Soy Aries, esto es un poco ir resolviendo las cosas conforme pasan)

Y quería estar sola.

Justo después de eso se me acerca el yonkarra y me dice “oye por qué has hecho eso”

Y le digo “hacer el qué”

Y me dice “lo de defenderme de lo de los dos euros”

Y yo “porque aquí cada uno se gana la vida como puede, ya está, si yo lo sabía desde el principio, pero a ver que SON DOS EUROS PARA QUE VIGILES MI COCHE, QUÉ HACES AQUÍ MARICÓN”

Y él se ríe, se va.

Yo sigo ahí a mi bola mirando la playa, las hogueras que estaban montando, tenían música en directo guay.

A los cinco minutos aparece para traerme otra cerveza. Me dice que gracias, que qué de puta madre eres, que lo siente, que me ha visto ahí todo flipada entrar y que le ha jodido, y yo pero flipada de qué joder, y él que es que tal cual, me cuenta sus problemas, el tío estaba mal. Estuvo por lo menos media hora ahí contándome sus movidas. Y yo diciéndole mira, hoy tú y yo hemos aprendido algo: que las apariencias engañan. El tío abrazándome, pidiéndome perdón y que se iba a ir a vigilar mi coche (el tío estaba puestísimo POR SUPUESTO)

En ese momento estelar aparecen LA CHONI Y SUS AMIGOS.

Y esto, si me permitís, lo dejamos para un segundo capítulo, que si no la entrada es ETERNA.

ETERNA. Como mi gilipollez.

“Sirena vuelve al mar, varada por la realidad”

 

La monitora de spinning

¿Os imagináis que alguna vez me pasara algo normal con una chica?

Este blog acabaría súbitamente.

El blog está programado de hecho para autodestruirse en caso de que me ocurra cualquier cosa normal.

Pero vamos, no os preocupéis, porque se ve que estoy rodeada de baterías antiaéreas por si a la normalidad se le ocurre querer sobrevolar mi vida.

Como he comentado en alguna ocasión, es harto complicado suscitar en mí algún tipo de interés “romántico”. No soy una persona idealista, ni de deslumbres fáciles. Y me gusta estar sola, en realidad. Disfruto de mi tiempo, hago muchas cosas, y ceder mi total independencia o compartir mi intimidad no es algo que haga a la ligera. Soy un ser bastante social, pero nunca confío 100% en nadie, dosifico muy bien la información que doy y cómo la doy a cada persona según el lugar que ocupe en mi vida. Hay personas de mi entorno que no saben cosas “tochas” sobre mí, a pesar de pasar bastante tiempo conmigo. En mi vida hay espacios que nadie ha cruzado nunca.

Y siempre me pasa: conozco a una chica y a los tres días (o al mes, o cuando sea) SE CREE QUE ME CONOCE PERFECTAMENTE. Y esto pues ya hace que mis baterías antiaéreas de la gilipollez volante se activen, claro.

Toda esta introducción la hago porque no soy una bollera Tarzán, que va de liana en liana y necesita estar siempre con alguien. Así que he tenido un tiempo en mi vida de darme un descanso, de no empezar relaciones, ni rollos, ni nada. Estar tranquila. Sin líos. Porque no me compensa. Mi vida no es más plena ni más feliz por tener parejitas ni gilipolleces con nadie.

Lo que ocurre es que yo a veces también soy humana, y estar meses sin que mis piernecitas rodeen una cadera femenina de un modo que no sea solo echar un polvo cerdo, tener algo de interés en alguien y dejarme dar un poco de amor pues también hace mella. Así que a ver, cuál es la solución, decidme. ¿Hablar con personas de mi entorno? ¿Salir? ¿Apuntarme a un club de lectura y conocer lesbianas cultas? NO. PARA QUÉ HARÍA SEMEJANTES COSAS NORMALES.

Me apunté a una web de estas de citas.

Pagando la cuota, sí. Por supuestísimo. No me escondo.

De alguna forma tendré que blanquear dinero.

Y claro, la fauna que ha salido de ahí pues ni os cuento.

Por ejemplo, la del Pijama de Pelotillas salió de ahí también.

El caso es que estoy yo ahí filtrando por lo de siempre: fuera las ola wapa k tal, los tíos cerdos, las que me parecen mongolas, las que no me caen bien, las que no me gustan, las que… en fin, todas fuera, horrible. Ya no hay más perfiles. Qué sola me voy a quedar. Iba a apagar el ordenador maldiciendo mi terrible existencia, y a coger mi dildo doble aceptando que me quedaré sola para siempre, y de repente:

¡Coño, esta tía me suena mucho!

Miro su perfil.

No la ubico.

¿De dónde es? La conozco seguro. La tía tenía fotos de ella haciendo deporte y tal y la intentaba ubicar en alguno de mis gimnasios pero nada, que no caigo.

Meh, será una cara común.

Entonces, me escribe un mensaje.

“Hola, ¿de qué nos conocemos?”

Mierda. Que sí que nos conocemos de algo.

Y ya hablando intentando darnos ideas de curros, de gyms… DE DÓNDE COÑO NOS CONOCEMOS.

Pues AL DÍA SIGUIENTE, me vino EL FLASH.

Resulta que hacía un par de años, cuando yo hacía prácticas de entrenador personal, coincidimos en el mismo gimnasio y ella era la monitora de spinning.

Jodida casualidad.

Yo a ella la recordaba algo mayor que yo, pero vamos, una tía normal, con su cuerpecito bien, normal, y bastante maja, que los primeros días me ayudó con su tarjeta porque la mía no funcionaba, un día nos fuimos un montón de compañeros a comer, y movidas varias. Pero tampoco es que nos hiciéramos súper amigas, solo del trato allí cuando coincidíamos.

Oye pues mira, la recuerdo agradable, vamos a relajarnos y a conocernos un poco. Y hablamos bastante.

Ahí vino cuando a los 4 días ya se creía que me conocía de algo y se puso HÍPER PESADA. Bollera loca warning. Todas las alarmas de la locacoñez activadas en mi cerebro. Pero pesada de que ni mi madre ni mis novias me han hecho tantísimas preguntas en tan poco tiempo, que eso era un interrogatorio de la CIA y todo obsesionada con quedar. Con que fuera a una clase suya de spinning, con que quedáramos a cenar, con que quedáramos a que le enseñara a boxear, que si yo hacía crossfit que ella hacía “body pump” (AY MIRA, EH)

Yo no podía quedar esa semana, le dije que la siguiente mejor.

Y dramón que te crió.

Una semana y ya tenemos drama. No dejo de batir récords decepcionándome. Amazing.

Ella ya haciendo planes para la semana siguiente como si fuéramos novias, creyéndose súper especial encima, y yo ya bufándome como los gatos y pensando: “si es que ni una puta chica normal en el mundo” y sin ni putas ganas ya, la verdad.  Nada como que me presionen para algo para que me de asco inmediato.

A la gente se le olvida que el hecho de que tengan muchísimo interés en ti no significa que sea recíproco. Por muy bien que te traten, por muy bien que quieran hacerlo.

Fruto de su angustiosa obsesión por vernos, se dedicó a mandarme fotos y vídeos suyos durante un día entero pero de la manera más ridícula que os podáis imaginar.

No solamente es que se dedicara a decirme “mira, tengo los ojos AZULES, como tú” (y los tenía MARRONES), y a decirme que era “castaña clara casi rubia, como tú” y era MORENA, que yo pensaba que era vacile, pero no, la tía era un poco Mujer Blanca Soltera Busca. Es que además estaba totalmente cambiada, estaba como… desmejorada a como yo la recordaba y haciendo el retrasado mental en los vídeos, era un espectáculo dantesco. Desde luego, si quieres ligar conmigo, malísima táctica la de decir que eres un clon mío y hacer muchísimo el anormal. Básicamente porque me ACOJONAS.

Con todo eso, yo la verdad desistí. Menuda puta locura. Así que dejé de hablarle “tanto”, a ver si lo pillaba. Yo soy una persona educada y suelo responder, pero si NO TE BUSCO NUNCA, será por algo, DIGO YO. Como por ejemplo que no me interesas nada. Ni tú, ni tu puto desequilibrio.

Pero que no que no, ella seguía mandándome tochos, canciones, vídeos ridículos rodando por el suelo, gritando subida a un fitball, metiéndose globos en las tetas y pinchándolos… pero de verdad, nada gracioso, era todo ansiosísimo, rollo HAZME CASITO.

Al segundo día de no hablarle tanto me escribió un tocho muy intensito por guasap diciéndome que yo le estaba haciendo daño, que no tenía ni idea de lo que le dolía que la tratara así (dos semanas hablando por guasap, os recuerdo) y que lo estaba pasando FATAL. Y que yo a ella le gustaba mucho (no me conoce de nada) y que tenía muchísima ilusión y yo estaba jodiéndolo y blablablaba.

Y me bloqueó.

Yo suspiré mirando al cielo mientras me preguntaba por qué no puedo estar yo loquísima del coño también y al menos así me podría relacionar sin que la gente me de asco.  Pero oye, mira, que muchísimo mejor.

Hastaluegomaricarmen.

A las dos semanas o así me desbloquea.

Me pregunta que qué tal un viernes. Yo le digo que bien, en plan normal y no sé si estaría yo ovulando, o gilipollas premenstrual perdida que me enternecí y le dije que si esa tarde quería tomar una caña, que iba a estar por la zona donde ella vivía porque tenía una clase al lado.

Y se pone a decirme que lo siente muchísimo, que lleva una semana saliendo con una chica y que está muy enamorada y que mejor no vernos. (Me desbloqueó para decirme eso)

Yo arqueé la ceja hasta que rozó los anillos de Saturno y le dije que ok que pos qué guay y me volvió a bloquear.

Total, que este fue mi último intento de “conocer” a una chica.

¿No os parece precioso?

Seguro que a mis exs sí.

Pero no me importa que nadie lea cuán desgraciada es mi vida sentimental, las cosas son como son. Las cosas vienen como vienen. Asumirlo es el primer paso.

Cuando os preguntéis por qué me niego a permitir que se acerque nadie a mí, recordad todas estas historias. Qué pereza, de verdad.

Entre las zorras, las pardas, las locas, las niñatas, las dependientes emocionales, las flipadas y las tontas que me cruzo, prefiero mil veces mi arnés atado a la almohada.

Un beso desde el búnker de mi corazón escondido en alguna parte de un desierto de Arizona.

Si el karma existe, yo creo que ya he pagado todas las deudas.

Juzga, ¡es gratis!

Cómo nos gustan las cosas gratis, eh.

Que vas a cualquier mostrador y tienen caramelos y COGES UN PUÑADO, que son gratis.

Que vas a un hotel y te llevas todas las esponjillas lustra-zapatos que JAMÁS utilizarás porque llevas Converse y chanclas, pero SON GRATIS.

Que vas tú a hacer la compra a Carrefour con tus hijos para alimentarles de las muestras de jamón y quesos y tú te haces una cata de vinos en vasos de chupito de plástico. Así, POR LA CARA.

Da igual que la cola que haya que hacer de la vuelta a toda la manzana si lo que se da al otro lado ES GRATIS.

Y la segunda unidad ¡GRATIS!*

(*después de haberte cobrado al triple de su precio habitual la primera)

¡Oh! Salir de casa y pasar por El Corte Inglés a echarte una colonia cara de los probadores de colonias, que probablemente esté rancia que flipas, pero NO IMPORTA porque ES GRATIS.

¿Sabéis lo que también es gratis? EXACTO, juzgar.

Y para eso no hay colas ni largas esperas, puedes hacerlo en cualquier circunstancia, tiempo y lugar, y con quien te de la gana.

Emitir juicios de valor sobre algo que desconocemos acerca de otras personas nos encanta. Señalar y dar nuestra visión moralista, o de cualquier otro tipo, nos fascina.

Y en ocasiones, nos pasamos. Y nos equivocamos de manera estrepitosa.

No somos capaces de pararnos a pensar en los motivos que llevan a una persona a comportarse de uno u otro modo, o a estar de esta o de aquella manera. O por qué está diciendo algo, o por qué no lo dice. No solamente se trata de empatía, se trata de inteligencia emocional en general, parafraseando a Goleman:

“De todas las dimensiones que componen la Inteligencia Emocional, la empatía es la más fácil de reconocer”

Y no carecemos de las herramientas intelectuales para ello (bueno, algunos sí) pero no las sabemos utilizar, o no queremos, directamente. Porque es más sencillo que sea nuestra  percepción de las cosas la que acabe componiendo nuestra realidad. Pero, ¿es esta la realidad?

¿Sabes si tu compañero de trabajo, al que juzgas por tener muy mal carácter está teniendo algún tipo de problema personal y tu desprecio no hace más que mermar su mejora?

¿Sabes si la chica que juzgas por entrar “nueva” al gimnasio con unos kilos de más ha pasado la peor etapa de su vida y unos meses antes era la mejor en su disciplina?

¿Sabes si un comportamiento extremo de alguien está viniendo determinado por un momento familiar delicado, y la estás tachando de cualquier tipo de cosa horrible?

Somos lo que queremos mostrar, es cierto. Pero también tenemos una pasmosa facilidad para hacer una interpretación absolutamente carente de empatía y sentenciar al que tenemos enfrente por cualquier acción, palabra u omisión. (Que eclesiástico ha sonado eso)

Las redes sociales contribuyen en buena parte a fomentar estas actitudes pues, generalmente, ni conocemos personalmente a las personas con quienes interactuamos. Se tiende con suma facilidad a la idealización o al desprecio, y al juicio rápido (positivo o negativo)

Quizás también porque tenemos a nuestro alcance demasiados medios para difundir “falsa información” o “información con filtro Inkwell”

Por ejemplo, pensando en un juicio positivo, nuestra interpretación sobre la foto sonriente de una persona en un viaje MEGAGUAY a Uzbekistán es que la vida de esa persona es muy guay, porque eso quiere mostrar, pero no sabemos si se está arruinando por ir allí, o si es un puto decorado del centro comercial de su pueblo, ni como es su vida, cómo es su realidad, como es su mundo interior.

Pero la gente SE ANSÍA emitiendo juicios positivos, se genera verdadera ansiedad en las personas por ver lo que hace ratita47, el viaje de cieloazul1991 y la vida amorosa maravillosa y lo enamoradas que están brokenjart_6 y maktub89.

¿En serio os tragáis semejante BAZOFIA?

Me deprime muchísimo ver estas actitudes en la gente.

Qué ansia por las vidas ajenas, qué esclavitud por opinar y por que opinen sobre nosotros. Qué triste y vacua debe ser la existencia de una persona para alimentar su felicidad de eso.

En realidad, nos estamos saboteando a nosotros mismos, dejándonos llevar por los hologramas de una percepción entre lo simbólico y lo onírico.

El mundo está lleno de personas calcadas, exactamente iguales, pero que a su vez ellas mismas se creen lo más especial del mundo. Y no son más que clones unos de otros, no hay nada que les distinga, ni siquiera en la manera de vestir, o de hablar. Esto forma parte del concepto de Sociedad Líquida de Bauman, pero bueno, que me estoy desviando un poco.

Lo que quiero decir con todo esto es que juzgar, en cualquier sentido, nos convierte en esclavos de nosotros mismos, ser categóricos con personas que ni conocemos (o incluso que conocemos) solamente deja entrever un gran vacío interior.

De alma y de cerebro, las dos cosas.

Yo, por si acaso, voy a irme buscando un buen abogado…

 

 

La mujer del jefe

¿Sabéis estos días que estás en plan chungo?

Que todo es negativo, triste, gris, estresante y la más nimia contrariedad parece un mundo.

Bueno, se llama síndrome premenstrual.

Pues eso, estoy yo ahí con mi drama monumental sin ningún sentido y un colega diciéndome “Jefa, venga, vamos a ir a dar una vuelta y cenar o quedamos a ver una peli o algo, y así te distraes un poco y dejas de pensar”

Y yo que no que no, que estoy FATAL.

JAMÁS VOLVERÉ A SALIR DE CASA.

ESTOY FATAL.

Y mi colega “Jefa, venga, vamos a dar un paseo tranquilamente, hablamos…”

Que no tío que me voy A MORIR.

A los 20 minutos me escribe mi mejor amigo en plan “tiiiawwww t echo de msnooosssss estamos súper pedo que es el cumpleaños de mi jefeeeww”

Y yo ahí con mi drama jugando al Overwatch con la mirada perdida.

Y mi amigo maricón “vamos a dar un paseo tranquilito y cenamos”

Y yo “que no que paso que me quedo en casa estoy mu mal”

Y mi otro colega “uuueeeeee vntteeeew a tomar algooowwwwwwww!!!”

Y yo “ok :)”

Así se me convence a mí.

Pues nada, me vestí de zorrita en un momentillo y para allá que me fui.

Yo me temía encontrarme a 4 tíos destrozadísimos que llevaban de copas desde las 2 de la tarde y para mi sorpresa me encuentro que están “tocaos” pero muy bien.

Estaba el jefe de mi amigo que era su cumpleaños con su mujer.

Pues nada, allí de copeo mi drama mejoró ostensiblemente.

Con la mujer del jefe en plan jaja jiji, contándonos viajes, hablando de muchas cosas.

A la tercera copa se me debió poner cara de comadreja entrando a un gallinero porque la mujer del jefe me cuenta como así SECRETAMENTE que ella ha estado con mujeres.

Y yo… Oh, sorprendente.

Amazing.

Al cabo de un rato me dice que ella se folla a mi amigo.

Y yo pues ok.

Y ella “pero no te molesta”

Y yo “por qué coño me va a molestar enhorabuena y un saludo a tu marido”

Al rato voy con mi colega a pedir a la barra y le digo “qué cabrón eres xD” y él “¿por?” y yo… “porque te tiras a la mujer del jefe” y él “que eso es mentira” y yo “coño tronco que me lo puedes contar” y él “ya pero es que no es verdad, te lo contaría pero que no sé por qué te dice eso y tal”

Estábamos en un bar de latineo y me puse a convencer al camarero de que tenía que poner AC/DC y él: “que no” y yo QUE SÍ COÑO.

Al final, puso AC/DC en el bar de salsa.

Si Jefa dice que se pone AC/DC en un bar de latineo se pone y punto, y a callar to dios.

Cuando cerramos todos los bares del mundo nos fuimos a casa de mi colega a rematar la noche.

Y solo teníamos un coche, así que fuimos 300 personas en el coche de mi colega que parecíamos el chiste de los elefantes en el seiscientos.

Llegamos a la casa de mi amigo y la mujer del jefe: “uy tú sabes dónde está todo aquí” y yo vamos a ver es mi mejor amigo desde hace casi 15 años, he estado en esta casa un poquillo.

Yo con el jefe negociándole un día libre a mi colega.

Estaba negociadora.

Y él “que no puede tener el día libre” y yo “QUE SÍ”

Si Jefa dice que su amigo puede tener un día libre cuando a ella le salga del coño, puede tenerlo, y punto. Y a callar to dios.

El marido drogándose a tope bueno, todos, un ciscazo en la casa que flipas.

Al final nos quedamos fumando (que yo no fumo y me fumé un plástico lleno de filtros confundiéndolo con un cigarro) la mujer del jefe, otro chaval y yo. Mi colega también se fue a dormir.

Acabé liando a la mujer del jefe CONVENCIÉNDOLA de que era bollera porque si yo decía que era bollera es que era bollera. Y punto. Y a callar to dios.

Y la convencí.

Al final, no sabemos seguro si mi amigo se tiró a la mujer del jefe, pero yo sé lo que yo impuse con mi ley del lesbianismo, y además, el día libre fue concedido.

IT’S A LONG WAY TO THE TOP IF YOU WANNA ROCK N’ ROLL!!!

 

The balcony and the carpet (Part 3. EL DESENLACE FINAL)

Previously on “The balcony and the carpet”…

*Imágenes de yo llegando a una mansión donde supuestamente vivía mi compañera*

*Imágenes de yo descubriendo un marco de fotos de otras personas en casa de mi compañera*

*Imágenes de yo corriéndome dormida*

*Imágenes de llegar llena de nieve a casa de un montón de tías universitarias*

*Imágenes de yo diciendo “the balcony and the carpet” y descojonándome sola ante el estupor de los presentes*

Yo seguía en el balcony and the carpet con mis nuevos mejores amigos para siempre de esa noche, y estaba hablando con una de las chicas que era súper maja, y muy mona. Me gustaba. Era el nuevo amor de mi vida para siempre jamás de esa noche.

Así que tenía que retocarme el pelo antes de ir hacia la fiesta de bolleras para sentirme segura de mí misma y poder cambiar lo de tontear con ella en inglés por gemir directamente, que es un idioma más universal.

Como sé que tengo un pelo horrible que se me bufa con mirarlo soy una chica preparada, llevaba mi plancha del pelo en mi mochila y les dije que un momento, que iba a ir al baño a retocarme para la fiesta.

Y con toda la feminidad que me quedaba después de 20 chupitos y copas calientes sin hielo, salí del balcony and the carpet y fui dentro al baño.

Claro, allí la calefacción está A TOPE en todas partes, así que yo entre lo que había bebido, el calor de la plancha y eso me agobié un montón y dentro del baño me quité la camiseta.

Había un papel de colores con una sonrisa dibujada medio enganchado en el espejo que no me dejaba ver cómo se planchaba mi pelito, así que lo quité.

Estoy planchando mi pelito rubio y se abre la puerta.

Es la bisexual, dice “uy” mirándome de arriba a abajo y dice que va a hacer pis. Y yo “ok”

Termina de hacer pis, se está lavando las manos y entran dos tías, entre las que estaba una especie de rollete que tenía la bisexual y yo ahí en sujetador. Las tías borrachísimas, cierran la puerta y se empiezan a liar entre las 3.

Se me volvió a bufar el pelo.

Yo en ese momento tenía tres opciones:

A) Seguir planchándome el pelo sin moverme y luego tocarme mucho imaginando cosas.

B) Dejar la plancha, salir de ese baño celestial donde había 8 tetas e irme con la chica cuqui                     con la que igual no tenía ninguna oportunidad.

C) Ser fiel al refrán “donde comen 3 comen 4”

A mí es que me flipan los refranes.

La A es muy “Nadie te ha dado vela en este entierro” y la B es muy de “Más vale pájaro en mano que cien bolleras cuquis en the balcony and the carpet”

Mientras pensaba en mi colección de Libros de Elige Tu Propia Aventura de los 90 y en el refranero español, ya tenía unas manitas en la cintura de las malditas pervertidas así que mi coño decidió por mí.

Mi coño siempre está ahí para resolver situaciones donde exista cualquier tipo de duda.

Nos estamos liando las 4, y ya el pelo no me importaba nada, porque las mejores cosas de la vida siempre despeinan mucho.

En fin, lo que pasó en ese baño se quedó en ese baño.

Los azulejos lloraban.

Yo volví a plancharme el pelo, salgo de allí y la chica cuqui estaba en la cocina discutiendo frenéticamente con otra tía.

Pasó de yorkshire miniatura con lacito a pastor alemán enfarlopado y cabreado.

Yo volví a salir fuera con el maricón y la pareja de bolleras. Estamos ahí hablando bastante rato y vuelve la chica cuqui y se sienta a fumarse un cigarro ostensiblemente enfadada.

La pareja de bolleras le preguntan pero ella estaba ahí con sus movidas, parecía que no quería hablar del tema. Bollodrama asegurado.

Yo quería hablar con la chica cuqui y  ̶d̶arl̶e̶ ̶l̶a̶ ̶r̶a̶z̶ó̶n̶ ̶e̶n̶ ̶t̶o̶d̶o̶ ̶p̶a̶r̶a̶ ̶v̶e̶r̶ ̶s̶i̶ ̶m̶e̶ ̶h̶a̶c̶í̶a̶ ̶c̶a̶s̶o̶ ̶  empatizar con ella, pero no me contaba nada.

Bueno qué, nos vamos ya a la fiesta, ¿no?

Para ir a la Fiesta teníamos que ir en tren y la fiesta que nos montamos en el último tren que por supuestísimo ni dudéis que casi perdemos, fue muy divertida.

Yo me lo estaba pasando muy bien, la bisexual era graciosísima, y una tía bastante cabal para todo lo puta loca histérica que me había parecido al principio.

Llegamos a la fiesta tan borrachas todas que no nos dejaban entrar, así que nos quedamos bajo la nieve todas un rato bebiendo agua para que se nos pasara, yo seguía hablando con la chica cuqui y por eso del frío y tal me abrazó. Es que era súper cuqui.

Mi coño no podía con tanta actividad esa noche.

La nieve se derretía alrededor de nosotras.

La nieve is lava.

Al cabo de una hora o así decidimos entrar, que ya estábamos más calmadas.

La fiesta efectivamente estaba MUY guay montada, con escenario y un montón de movidas, juegos, y tal.

En medio de todo esto yo le digo a la chica cuqui que soy entrenadora de delfines, ella se descojona, y nos empezamos a liar. Es que NO FALLA.

Muy guay con ella en plan besitos y tal, pero también tenía una tontería con las otras 3 de antes bastante divertida.

Entonces voy a por una copa y me pierdo del grupo.

Me pongo a buscarlas por tooooda la maldita discoteca esa.

Al cabo de bastante rato estoy vagando por la parte de arriba para intentar otear con mi catalejo a ver si las avistaba y me encuentra la bisexual. “DONDE ESTABAS QUE TE ESTÁBAMOS BUSCANDO”

Y yo “pues cazando jabalís, ¿dónde está el amor de mi vida de esta noche?”

Me lleva con todas otra vez.

Me acerco al amor de mi vida de esa noche y la abrazo así por detrás.

La tía me quita súper borde.

Y yo “pero qué le pasa a la loca esta ahora” —> frase recurrente entre bolleras.

Le digo que qué le pasa, ella me dice que qué cojones hago, todo mosca, y yo pero bueno!

Entonces le empiezo a decir a una de las 3 del baño de la casa universitaria que menuda gilipollas es esta chica, que qué le pasa, que no entiendo nada. Y me dice que joder, que si también me gusta esa chica, y se ríe. Y yo “a ver, me gustaba desde el principio, lo del baño ha sido una tontería de la fiesta” y ella “ya, ya jajaja” y que “esa chica es una cabrona, es una zorra tal y cual” y yo… no, si ya veo.

Me cuenta que ha puteado mucho a la chica cuqui, que es su ex.

Y yo “cómo que ha puteado a la chica cuqui” y entonces APARECE la chica cuqui que estaba en el baño.

LA HABÍA CONFUNDIDO CON SU EX CON LA QUE DISCUTÍA.

Claro, si es que las bolleras en pareja SE MIMETIZAN.

Y con 800 chupitos es más fácil confundirse también.

La ex ya estaba volando hacia ella para decirle que yo le había entrado, o lo que coño le dijera, pero se pusieron a discutir locamente otra vez.

Yo mira, no puedo con ese estrés de bolleras discutiendo.

Ay mira, eh.

Al final volvió la chica cuqui a hablar conmigo pero estaba bastante jodida, así que nada, al final de la fiesta nos despedimos y yo me fui con la bisexual, que me acogió en su casa. Sin ninguna pretensión sexual ni nada. Todo de buen rollo.

Por la mañana, nos despertamos con una resaca de tres pares de cojones pero recordando todas las anécdotas de la noche. Ella me pregunta que qué pasó al final con la chica cuqui.

Le digo que estaba todo rayada con la ex, o lo que fuera, que discutían mucho, que me estresaba el drama y que no entendía lo que pasaba.

Ella me cuenta que discutían porque esas dos habían tenido mil movidas, que la ex esa noche quería reconciliarse y le había escrito una carta pidiéndole perdón, que se puso muy gilipollas porque pensaba que había leído la carta y pasaba de ella, que encima se liaba conmigo estando ella allí, que había desaparecido su carta, que se había perdido. Que la chica cuqui no quería saber nada de ella, que blablabla.

Mientras me cuenta esto yo estoy sacando mi ropa de la mochila para vestirme y entonces…

VEO UN PAPEL DE COLORINES DOBLADO CON UN ” = ) ”

Lo abro.

Veo un drama escrito.

Le digo a la bisexual…

“Oye”

Y se lo enseño.

Y ella WHAAAAAAAT???? NOOOO!!! Y se descojona.

No puede ser. ¿¿¿Cómo tienes tú la carta???

Y yo… pues…no lo sé.

Cuando fui a plancharme el pelo… ??? Que lo quité del espejo, pero entrasteis y me distrajisteis.

Las dos descojonadas.

Pero descojonadas.

Yo creo que ese ataque de risa ha sido uno de los más memorables de mi vida.

El sabotaje a la reconciliación de la chica cuqui con su ex cambiará para siempre el curso de la historia del universo.

En medio de todo esto nos escribe mi compañera la hetero que había hecho la fiesta en su casa, HISTÉRICA que dice que los dueños de la casa llegaban esa tarde y que estaba la casa como si sueltas 17 elefantes dentro de una tienda de figuritas de porcelana. Y nos confiesa que NO SABÍAN que ella estaba allí.

Vamos la bisexual y yo a toda prisa para ayudarla a recoger con toda nuestra resaca.

Nos encontramos cosas rotas, la casa destrozada.

Al final, esa noche, las tres dormimos en nuestras casas habiendo conseguido dejar en orden nuestras vidas pero, en alguna parte, había otras vidas devastadas gracias a nuestra locacoñez.

PD: sigo teniendo esa carta en mi poder.

PD 2: con la chica cuqui tuve posteriormente un poquito de rollo y por supuestísimo que nunca le he dicho que yo robé la carta de amor más bonita jamás escrita en la historia. Que era para ella.

Gracias, the balcony and the carpet, contigo empezó todo.